La energía más poderosa

Como en las artes marciales, donde la clave está en usar el impulso agresivo del contrario para sumarlo a la propia fuerza de defensa, igualmente en toda situación de conflicto debemos aprender a utilizar en beneficio propio toda la energía perturbadora y transformarla en amor ya que  esto es en definitiva lo que nos impulsará a crecer.

A partir del momento en que despierta nuestra conciencia comenzamos a amarnos y a amar a los demás de una manera consciente; desde el corazón, dándonos perfecta cuenta -experimentando- que cada acto de dar y recibir amor nos está abriendo a la Conciencia Superior,  fortaleciéndonos en todos los aspectos y niveles de la vida.

Esta es la comprensión directa de lo que es el Amor: El Amor no exige ni pasa factura. El Amor es una energía que regenera toda herida y borra el sentimiento de culpa. El Amor es la valoración de lo mejor del otro y de uno mismo. El Amor no reivindica; recibe. El Amor no avasalla ni invade; da. El Amor no es inquisidor; confía. Es pura compasión.

Si lo que llamamos «amor» nos hace sufrir; eso no es amor, eso son intereses emocionales y sentimentales en conflicto. Son pocos los humanos que conocen el amor en su pureza de incondicionalidad, de aceptación del otro tal como es…

La mejor de las Artes y de las Ciencias, la mejor medicina, la mejor y más poderosa de todas las Energías del Universo; el Amor Incondicional.