La Conciencia.

«un ser humano es lo que piensa en su corazón«.

Al espíritu sólo se le puede experimentar. Y ese sentir que experimentamos, a nivel de la Conciencia, nos da conocimiento sin necesidad de traducirlo en palabras.

Cualquier tipo de conflicto que uno viva tiene que ver con la incoherencia entre quien uno es en esencia con la imagen que uno quiere dar de sí mismo y que no tiene realidad. Esa fricción interior crea desgaste y finalmente hasta duele el Alma.

Cuando una persona pone todo el rato resistencia y no da oportunidad al Alma a evolucionar, teniéndola comprimida, aparecen tarde o temprano en el cuerpo físico las tensiones, la ansiedad, la depresión … De forma inconsciente, por pura ignorancia, la persona se boicotea a sí misma,

La falsa identificación bloquea la naturaleza de la persona y no le permite manifestarse. La auto-realización equivale a la eliminación de la ignorancia.

Una Conciencia densa tiene una mente rígida. O mejor dicho; una mente rígida no deja desarrollarse a la Conciencia. Está repitiendo lo mismo una y otra vez, esperando un resultado diferente. No tienen la claridad mental para tomar decisiones correctas. Duda y se siente inseguro.

Una Conciencia despierta tiene la habilidad de resolver los problemas de forma ágil. Confía en su toma de decisiones. Y siente su progreso y el desarrollo de su capacidad mental con mayor firmeza.

«Para que la vida tenga sentido, la existencia debe tener profundidad«. Para ello tenemos que despertar nuestra Conciencia, siendo Observadores y adentrándonos en nosotros mismos.

Miedos

El Miedo no es más que una forma de energía específica, a la que alimentamos aunque no tiene consistencia verídica, que puede llegar a tomar poder y dominio sobre una persona, paralizándola.

Las personas que viven alejadas de sí mismas -que no tienen conocimiento de quiénes son- están llenas de miedos. El Miedo las domina de alguna manera, las limita y las frena. La lista es muy larga de todo lo que puede producir el Miedo en una persona, en diferentes grados; miedo al descontrol, al abandono, al rechazo, a lo desconocido, al victimismo. Físicamente puede alterar el sueño, el apetito, el ritmo cardiaco, la tensión arterial, asma, depresión, sexualidad bloqueada, etc.

Desde nuestra responsabilidad y derecho a ser felices, vemos que la persona miedosa tiene una identidad replegada y contraída. Su Mente es débil y tienen poca autoestima, por todo ello sufre, sintiéndose incapaz de superar su situación, pues no es una cuestión de razonamiento sino de falta de energía vital para enfrentarse a los miedos creados o heredados y que le dominan.

El miedo es ocasionado muchas veces por una energía que bloquea el meridiano del riñón y la persona adopta inconscientemente una postura asustadiza en respuesta a anteriores experiencias sufridas que no se han resuelto, inclusive puede proceder de traumas sufridos por la madre durante el embarazo.

Debido a la sensibilidad emocional desarrollada, los miedos nos pueden llevar a renunciar a ser nosotros mismos y por tanto a rendirnos, llegando a tener una actitud resignada ante la vida.

No hay que intentar negar los sentimientos. Los Miedos pierden su poder cuando somos capaces de expresarlos. Hay que sacarlos a la Luz.

¿Qué nos puede ayudar a deshacernos de los miedos? Se hace necesario que aprendamos a cómo relacionarnos con nuestra Alma para que ella se transforme en nuestra guía y apoyo. Encontrar significado y finalidad en la vida puede ayudarnos a deshacernos de los miedos. Dejemos de identificarnos con pensamientos negativos. Prioricemos lo bueno que tenemos en nuestra vida y mostrémonos agradecidos por todo ello. Sintamos placer por las pequeñas cosas cotidianas. Dediquemos tiempo a lo sagrado, es más, convirtamos en sagrada nuestra existencia y seremos iluminados por el Amor divino en nosotros.

Nuestra relación con Dios o Inteligencia Suprema está acorde al miedo con el que vivimos.
Cuando superamos ese miedo (ese desconocimiento y alejamiento de mi mismo) entonces nuestra relación con la divinidad se vuelve perfecta, de armonía completa con uno mismo y con el Universo.

Tener miedo a conocerse.

Lo que yo quería creer no era en verdad lo que había de cierto; mi realidad estaba disfrazada.

No tenía yo la fortaleza ni la valentía para, no solo luchar por lo que quería sino, más triste aún, era incapaz de sincerarme conmigo misma. De reconocerme.

Hice callar a mi Alma y mandé callar a mi corazón más de la mitad de mi vida. Todo en mi y en mi alrededor era un disimulo, una farsa. Interpretábamos que todo era perfecto y que éramos felices. El miedo a sufrir y al qué dirán, mantenía la familia maniatada en guardar una apariencia de seres ideales.

Tuve que bajar a los infiernos de mi misma para poder decir BASTA.

¡Qué malo es el auto-engaño!

¡Qué dañino es no quererse a una misma, no valorarse!… no conocerse. Tener miedo a conocerse.

Así es imposible hacer «reformas» y deshacerte ¿de qué? si no sabes quién eres, no sabes qué es lo que está mal y hay que cambiar.

De lo primero que me di cuenta es de que jamás me había prestado atención. Jamás me había cuestionado nada porque no se me había ocurrido que podía tomar decisiones por mi misma.

¿Por dónde empezar?

Despertar la Conciencia duele. Hacerte consciente de tu situación es como encender la luz por primera vez en el cuarto oscuro donde vives.

Reconocer tus flaquezas, tus miedos, tu dependencia, tu inconsciencia y tu ignorancia, no es fácil. Pero es el primer gran paso, un gran desafío y reto, para recuperar tu persona.

Perdonarse a uno mismo es un acto liberador de amor.

Las posibilidades se amplían, todo se simplifica, la mente se clarifica y el entusiasmo nace en el corazón.

Estás por descubrirte y vale la pena.

REIKI activación de la energía cósmica

Iniciación en el Amor Incondicional y la Compasión.

Las activaciones de Reiki dan a cada persona lo que estén preparadas a recibir. Esta decisión es tomada por tu presencia YO SOY (tu mismo en otro nivel de consciencia) siempre acorde con los trabajos de limpieza que se hayan realizado y respetando la libre voluntad de cada uno, no siendo necesaria ninguna experiencia previa y pudiéndolo recibir cualquier persona de cualquier edad, incluso niños. Después de las limpiezas y activaciones queda a tu disposición todo lo necesario para seguir creciendo y expandiéndote infinitamente y no estoy exagerando al decir esto..

Reiki no es una técnica de sanación en si, aunque es beneficioso utilizarla como tal, sino que es una revelación de nuestro camino de vida, una forma de facilitarnos claridad, valor, integridad, libertad, maestría y de potenciar a los demás a través del amor fuera de todo juicio o miedo.


Todos podemos convertirnos en esta energía y así colaborar en el proceso de transformación planetario que estamos viviendo.

Libérate YA de aquello que te impide SER tu mismo y recupera lo necesario para avanzar con la libertad y el poder de tu esencia creativa y creadora.


Toma acceso a tus propios potenciales donde el límite lo pones tu y no las personas o el sistema que te rodea.

Reconoce y abraza el dolor

Abre el círculo de sufrimiento y miedo en el que estás.

Todos tenemos miedo de enfrentarnos a nuestro dolor, por eso intentamos huir de nosotros mismos. Nos mantenemos encerrados en nuestro sufrimiento y consentimos, de forma resignada o rabiosa, a padecer y sobrellevar esa carga. El sufrimiento es ocultar en nuestro corazón lo que no aceptamos de nosotros mismos pero que nos sentimos incapaces de cambiar. Por eso sentimos asfixia, ansiedad …

Entender lo que nos hace sufrir, lo que nos da miedo, abrazar ese entendimiento, nos liberará de la carga pesada y el dolor, vaciado de toda herrumbre, se transformará en aprendizaje y será llevadero.

Ahora escucho mi voz interior en el silencio, que me da entendimiento, creando un puente hacia la compasión.

Desde ese estado puedo reconocer y abrazar el sufrimiento de los demás.

Esta es la transformación del sufrimiento. La energía de la compasión es sanadora y transformadora.

Liberar la tensión creada por el sufrimiento dejará espacio para la paz interior.

Abramos el corazón, experimentemos la Gracia del Ser de Luz que somos,

Se trata de des-identificar el ego para poder engrandecer el Alma.

Es la mente-ego quien crea el sufrimiento y el miedo.

Yo no soy mi mente.

La angustia y la ansiedad que nos somete

La capacidad de pensar por uno mismo; aunque suponga un enfrentamiento con el dolor de la realidad. Aunque signifique tener que reconocer nuestras limitaciones y debilidades, admitir nuestros errores y fracasos … que en verdad nos fortalecen para mejorar.

Pensar por sí mismo para que las creencias de otros no nos confundan. Para poder hacernos cargo de las responsabilidades que nos corresponden pero no más.

Reconsiderar y popner orden en nuestras prioridades y en nuestro mundo interno.

Para poder fortalecer nuestra soberanía personal sin caer en la soberbia, desde la humildad, porque una cosa no está reñida con la otra.

Alinear las nuevas visiones de nuestra Conciencia con el Saber innato y perenne de nuestro espíritu.

Saquemos fuera toda la ansiedad y la angustia reprimida porque son sólo trampas mentales para mantenernos sometidos.

No nos sintamos obligados a actuar de forma distinta a como desea nuestra Alma.

Gestiona tu vida

Lo que determina tu vida, tu felicidad, tu día a día, es cómo gestionas tus pensamientos y emociones.

Desde el momento en que te haces dueño de tu vida, en que comienzas a vivir conscientemente, sabiendo que es tu actitud la que establece y fija los términos de que tus días sean claros u oscuros, amables o llenos de obstáculos, agradables o difíciles …

… desde ese día en que te has hecho Observador de ti mismo: del personaje que carga con toda una serie de condicionamientos, prejuicios, traumas, complejos, culpas, miedos … (uufff) y consigues separarte de él.

… entonces, decides. ¡Tomas la decisión más importante de tu vida! Tramitar tu independencia. Gestionar tu vida, comenzando por deshacerte de todo la carga del pasado.

Emprendes un nuevo Camino: ser feliz desde el corazón. Tomar las riendas de tu vida.

Cada día te paras unos momentos para estar contigo. Respiras hondo y despacio; te tomas tu tiempo para ir hacia adentro, reconocerte, perdonarte, ponerte de acuerdo contigo mismo.

Vive en resonancia con tu ser esencial. No hay otra forma de vivir la vida.

Sanando el Chakra de la garganta

Lo que más nos afecta es la acumulación de emociones que guardamos sin procesar. Las consecuencias las sufrimos diariamente porque esas emociones están ocupando espacio dentro de nosotros y están frenando el que tengamos nuevas viviencias.

Muchas personas están convencidas de que han conseguido todo lo que podían desear de la vida y no van más allá por miedo a asomarse a lo desconocido.

Otras viven presionadas entre su mundo interior creativo y el mundo externo en el que sienten no encajan pero al que hacen esfuerzos por adaptarse, porque así debe ser.

El Chakra de la Garganta es muy vulnerable y está expuesto a influencias externas que muchas veces le hacen «tragar» situaciones dañinas, sin poder digerirlas. O por el contrario, reprimiendo en la garganta, con una sensación de asfixia, lo que no se atreven a decir.

La función primaria de este centro energético, es la comunicación y la expresión. Defender, a través del habla, su integridad e identidad. Dar VOZ a sentimientos, pensamientos y experiencias.

¿Cómo se expresan los diferentes tipos de personas según el bloqueo y densidad de este chakra : Están los críticos y manipuladores. Los hiperactivos que intentan convencer a los demás con sus ideas. Los arrogantes. Los intolerantes y críticos. Los que se guardan sus sentimientos y se aislan, los mentirosos compulsivos …

La garganta se convierte en el punto focal de los temores no expresados, de las lágrimas y de la rabia que no se manifestó.

Los que no se atreven a hablar claro sobre sí mismos y sus deseos tienen seguramente un sentimiento profundo de frustración, justificando su pesar diciendo que nunca fue escuchado… cuando en realidad él mismo se bloqueó por miedo a mostrarse o por miedo al rechazo.

A medida que los miedos y la inseguridad se disuelven y asumimos la responsabilidad de expresar cómo nos sentimos, vamos creando el hábito de hablar claramente y de frente. Así es como irán desapareciendo todas las tensiones y nudos en la garganta.

La garganta es la puerta para sentirnos capaces de recibir y dar. Se abre cuando nos sentimos satisfechos de nosotros mismos. Cuando somos capaces de aceptar otras opiniones sin que afecten a las nuestras.

Actualicemos nuestras capacidades. Necesitamos regular nuestras emociones y vivir conscientemente nuestra propia existencia.

La importancia de no creerse importante.

Existe una lucha en el ser humano, consigo mismo. Unos se creen muy importantes pero incomprendidos y otros no se sienten merecedores … o las dos cosas a la vez; los conflictos creados por pensamientos extremos…

El sufrimiento que causa el Ego en su devaneo puede ser magnificado hasta la exageración. Y ese dolor es real pero ilusorio, mientras son alimentados por miedos infundados.

Uno se recrea en el victimismo. Uno juega al pobrecito de mi, sintiéndose un héroe o heroína caído en desgracia.

Falta de conexión con el corazón; con el Alma. Falta de escucha con la voz interior. Falta de conciencia de uno mismo, de su identidad. Falta de vivenciar la vida, experienciandola … Falta de valentía para afrontarla; los miedos, el dolor, los fracasos, las decepciones … y asumirlas, sabiendo que son parte de la vida.

Cuando te caes, te levantas. Y punto. No estar dudando con el pero y si me vuelve a caer ….

Para quitarnos la inseguridad de encima tenemos que afrontar la vida y experimentarla tal cual nos llega, e ir resolviéndola como mejor sepamos y esa misma actitud nos fortalecerá.

La opinión de los demás muchas veces nos confunde, escuchemos mejor a nuestro corazón. No busquemos la perfección -no existe- sintámonos satisfechos con nosotros mismos por el simple hecho de haber actuado lo mejor que sabemos.

El polluelo por si mismo quizás no se arriesgaría a saltar del nido, por eso su madre, cuando considera es el momento, lo empuja afuera. Es el mayor acto de amor incondicional.

Valores del ser humano al nacer.

Todos nacemos con al menos siete dones naturales:

  1. Inocencia.

2. Mente curiosa.

3. Intuición.

4. Creatividad.

5. Entusiasmo por la vida.

6. Valentía.

7. Amor incondicional.

Estos valores se van degradando o perdiendo según el ambiente y circunstancias donde crecemos. Estos talentos y gracias, si no son cultivadas, se marchitan. Sin darnos cuenta, pasamos la adolescencia, y nos encontramos que:

tenemos sentimientos de culpa, nos hemos convertido en víctimas, cargamos con responsabilidades que no nos corresponden, hemos caído en el conformismo, apatía, inseguridad, miedo y vivimos desde la inconsciencia y alejados del Ser que somos.

La frustración y la infelicidad ocupan en centro de nuestro corazón. La ansiedad, es la enfermedad más común en estos días porque somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos.

Si queremos salir de esa situación y actitud, ahora es el momento. Vuelve a leer la lista de los siete dones que recibiste de regalo al nacer y recupéralos.

Deshazte de creencias, opiniones y pensamientos que no son tuyos. Revisa, pon orden y prioriza cuáles son tus deberes, obligaciones y derechos contigo mismo.

Responsabilizarte por tu salud y felicidad, ahora mismo es primordial. Ponle ganas y alegría.