Los que te quieren mal

hombre y caballoEl deseo de ser libre no siempre es bien aceptado. Esos que dicen que te aman pero les regocija  tu docilidad, tu bondad.  Esos que hacen provecho de tu tolerancia. Esos que sacan beneficio de tu  adaptabilidad. Esos que te utilizan y te manipulan para su ventaja, esos, debes saber que te quieren mal.

Esos que dicen que te aman y juran velar por ti; los gobernantes, el jefe, los que tienen altos cargos, los sacerdotes e inclusive -a veces- el padre, la madre, el clan familiar, tu pareja, el maestro, los hijos, la sociedad … por suerte, no todos ni siempre son así …

PERO … que sepas que el deseo de libertad está mal visto. Porque ser libre significa no ser manipulable.

Te llamarán egoísta. Te criticarán y te castigarán… te intentarán cortar tus alas.

Seamos realistas. Plántate en tu Verdad. Posiciónate y crece. Sé feliz.

Los derechos de cada uno

mujer-madre-e-hijaEs verdad que cada persona tiene derecho a seguir su ritmo y naturaleza para el despertar de su Conciencia.  Es verdad que esto es algo que no se puede imponer.

Por encima de nuestro proceso de evolución existe un bien común. Si yo me retraso,  estoy haciendo retrasar a toda la tribu. En esa gran diversidad de caracteres y niveles de conciencia que existe en una sociedad o inclusive en toda la humanidad, la compasión también está en amonestar a los más egoístas o en alentar a los más perezosos. El esfuerzo, la voluntad, la disciplina, son valores a desarrollar que nos fortalecen y unen.

Existe una débil comprensión o una falsa interpretación sobre la LIBERTAD. En occidente está sobrevalorada la individualidad. De ahí que una gran parte de los jóvenes en el mundo desarrollado huyen del compromiso y de todo lo que suponga un trabajo sin beneficio  propio rápido.

Una inmensa parte dela humanidad ahora mismo está sufriendo porque SU libertad y SU bienestar y economía  son  manipuladas por  una pequeña parte de humanos sin conciencia y otros sin escrúpulos.

Las pequeñas verdades de cada uno  confluyen y se diluyen en la única Verdad y nuestras conciencias deben crecer, deben ser alentadas, despertadas, arengadas, para que salgamos del letargo incívico y muchas veces inhumano en el que nos encontramos a nivel colectivo.

Formamos  un colectivo y es nuestro deber  -con toda compasión y paciencia- ir enseñando a los más rezagados. Con compasión y paciencia pero también con firmeza. Igual que se educa a un niño. Hay asuntos por los que no se puede transigir aunque el niño patalee y no lo entienda. Con mucho amor se corrige … pero claro, hacen falta líderes honestos y sabios.  Padres y madres íntegros.

No nos engañemos a nosotros mismos.

Un poco de locura

mujer luces y sombrasOlvídate de impresionar a los demás… terminan cansándose en cuanto descubren la farsa.

Libérate de las expectativas porque terminas por desilusionarte y decepcionarte tu también.

El corazón lagrimea ante tanto esfuerzo para nada. ¿Eres capaz de tener un gesto de amor más allá de lo formal?

Anímate. La vieja forma de actuar ha llegado a su fin. ¡Me pintaré la cara de azul! … no para conmoverte … sólo para que te fijes en ti…

No hay que desanimarse sino ser perseverante. La buena fortuna depende de eso.

¿Podríamos decir que la libertad es parte de esa fortuna que anhelas? … Seguro que sí.

Pero el espíritu debe mantenerse reverente a la Esencia.

 

 

 

 

Negarnos a nosotros mismos

hombre bosque sombrasLa persona negada es la que pone el NO por delante de su Ser,  resistiéndose a salir a la Luz y  realizarse a sí misma. Vive  atrapada por las fuerzas  y pensamientos negativos de su subconsciente.
La persona que, inconscientemente,  se niega a sí misma la libertad de ser,  tiene una voluntad y mente débil; los pensamientos negativos dominantes lo tiene prisionero dentro del miedo, la desconfianza y la inseguridad. Así que utiliza el NO como escudo ante el cambio, la novedad, la transformación, el crecimiento… la Luz.
Quisiera decir SI pero dice NO. Vive en el conflicto y la angustia consigo misma pues su corazón desea liberarse  pero su actitud -desde la mente-  la hace mantenerse en la rigidez del sufrimiento  y  la resignación por no saber cómo salir de ello …

Existe una RESISTENCIA inconsciente a desenvolver nuestra esencia divina y que resplandezca. Una resistencia desde nuestro subconsciente a reconocer y afirmar tenemos una energía espiritual que es eterna y desea manifestarse con todo su esplendor… pero nos resistimos porque los miedos nos frenan y nos sujetan fuerte tirándonos hacia abajo. Es como si, donde viven los miedos, la Luz  fuese un gran estorbo.

Tenemos que ser conscientes de que la vida es un desafío y si aceptamos el reto, la gran lucha es entrar en esa parte oscura de nosotros donde la mente se complace en machacarnos con pensamientos negativos constantemente… una vez la mente es dominada y sometida tienes la victoria y a partir de ahí se abre el Camino hacia la LUZ y la LIBERTAD del ser.

Libertad

camino dorado  en bicicletaDijo Albert Einstein “No tenemos que comprender el mundo, sólo encontrar nuestro camino en él”

El comportamiento adecuado, el buen ánimo, la actitud correcta, la responsabilidad, todo ello me proporciona la  LIBERTAD de ser quien soy.
La libertad que uno puede disfrutar no tiene nada que ver con  transgredir los límites que pudiesen dañar a otros y también a mi mismo.  La creencia de que libertad es “yo hago lo que me da la gana” es una postura infantil y egoísta.

Mi libertad es la de ELEGIR lo mejor para mi sin que perjudique a nadie.

Entendiendo y focalizando como prioridad que debo preferir y optar por todo aquello que beneficia a mi integridad y dignidad como ser humano.

Debo elegir la mejor alimentación para mi cuerpo y  prestarle atención para tener además de una buena salud física, también tenga salud mental y emocional.

Debo elegir los mejores amigos y todo aquello que me proporcione paz interior y enriquecimiento a mi Alma.

Esta es la libertad, cada vez más consciente, intuitiva y selectiva, que nos lleva a sentirnos en paz y evolucionar.

Triunfar sobre el ‘no puedo’

hombre tatuajes llora

No sentirse capaz de lograr algo o no sentirse con derecho a conseguirlo, por no creerse demasiado bueno o merecedor. Esta es una historia que se repite miles de veces debido a la baja autoestima.

En mi consultorio he visto unos cuantos hombres llorar como niños; desangelados, confundidos y llenos de miedos. Bellísimas personas que no saben manejarse en el plano material, en parte porque la niñez la sufrieron estrangulados por el NO.

Algunos de ellos, sobre-protegidos por unos padres temerosos de que les ocurriese algo malo. Otros, porque crecieron recibiendo el NO como respuesta desde una educación sobre exigente y una  autoridad férrea.

Cuando estos niños crecen, desde esa plataforma restrictiva y castradora, al llegar a adultos se hacen dependientes de alguien que les continúe  dirigiendo la vida. Pero llega un momento en que la frustración, la insatisfacción y el conflicto consigo mismo, emergen y se hace necesario liberarse de todos esos condicionamientos y patrones limitadores.

Habrá que recuperarse. Aprender a amarse. Llenarse de energía de confianza en sí mismo para reconfortar el Alma y que el corazón se llene de entusiasmo. Conocerse y perder el miedo a mostrarse tal cual uno es.

Es entonces cuando despertará la ilusión por aventurarse a experimentar la vida por uno mismo. Vivir desde la independencia y desde la libertad de ser.

Para que se haga realidad cualquier deseo o sueño tenemos que creer en él y en nosotros mismos.

 

Que cambie el otro

abrazo2 Crear dependencias emocionales de cualquier tipo, siempre ocasiona disgustos y sufrimientos, porque seguramente el otro no actúa según nuestras expectativas. Entonces aparecen frases como “Por mucho que le digo, no me escucha…”.  “No me quiere escuchar ni se deja aconsejar…” .  “Con lo fácil que sería si me escuchase …” .  “Que reflexione, que tiene mucho por cambiar”.

Si no hay voluntad propia de transformación, son inútiles los reproches, las exigencias, las imposiciones, los chantajes emocionales, los buenos consejos, los sermones, las advertencias, los castigos como la cruel indiferencia, …

En una relación,  esperar que sea el otro el que cambie, manteniendo el convencimiento de que es “el otro” quien tiene que hacer la mutación y la renovación según nuestras necesidades, hace que termine la historia -como mínimo- en desgaste, desilusión y frustración.

Debemos aceptar y reconocer que cada persona tiene su propia naturaleza que es única.

Debemos respetar la libertad del otro; su espacio y ritmo de crecimiento personal, desde su capacidad de entendimiento y desde su voluntad de cambio.

Sólo dando lo mejor de nosotros mismos y honrando lo mejor en el otro, es como podemos avanzar positivamente en nuestras relaciones.