Proceso de transformación

El proceso pasa por un estado de sentirse perdido-incomprendido al estado de aceptación y plena consciencia de ser. Como Humanidad nos abrimos a compartir.

El proceso pasa por decirme “tengo miedo a fracasar” a sentir confianza en mi mismo.

De sentirme no amado y abandonado a estar contento de mi mismo y experimentar satisfacción y libertad de ser quien soy.

Es un proceso, en el que cada pequeño avance es una gran victoria para la Conciencia en expansión y conexión con el Todo… y esto no tiene final…

Somos Naturaleza. Nada en ella perece, sólo se transforma. Y en este proceso pasamos de estar centrados en nosotros mismos a compartir y sentirnos EN los demás.

Se acaba la dualidad de tu/yo, bueno/malo, mejor/peor …

Ahora nos abrimos a ser solidarios con todos los otros que vemos y sentimos como parte de nosotros mismos.

Cooperar, colaborar, participar, todas éstas son actitudes que están ahora presentes en nuestro hacer de cada día, por el bien común de todos los seres vivos y de la Madre Tierra. Y esto se llama Amor Incondicional.

La libertad de ser.

Anhelo por saber. Curiosidad por conocer. Incansable búsqueda.

Me hice católica a los 16 años. Me hice musulmana con 34 años. Entretanto me interesé por el budismo Zen. A los 45 años me aceptaron en la Tarika sufi de los Yerraji en Estambul. Y con 56 años me desembaracé de todas las formas y dogmas y me quedé con la esencia de cada una de ellas.

Me siento, igualmente, de todas partes -hija de la Madre Tierra- pues el haber viajado por el norte y por el sur, vivido tanto en oriente como en occidente, me han dado la certeza de que no hay un sitio mejor o peor, ni la buena gente está concentrada sólo en un lugar. Las cosas son según el color con que las vemos.

Todo depende de cómo respiramos. Desde qué nivel de Conciencia actuamos.

La libertad de ser, de corregir el rumbo, de equivocarme y volver a empezar, de no sumar fallos sino experiencias, de dejar el pasado atrás y vivir el presente sin miedos.

Hasta que llega el momento de que te das cuenta que no hay que salir fuera para encontrar lo siempre vivo. Se termina la etapa de “buscadora” y entras en el estado pleno de saberte completa; en paz contigo misma.

REIKI activación de la energía cósmica

Iniciación en el Amor Incondicional y la Compasión.

Las activaciones de Reiki dan a cada persona lo que estén preparadas a recibir. Esta decisión es tomada por tu presencia YO SOY (tu mismo en otro nivel de consciencia) siempre acorde con los trabajos de limpieza que se hayan realizado y respetando la libre voluntad de cada uno, no siendo necesaria ninguna experiencia previa y pudiéndolo recibir cualquier persona de cualquier edad, incluso niños. Después de las limpiezas y activaciones queda a tu disposición todo lo necesario para seguir creciendo y expandiéndote infinitamente y no estoy exagerando al decir esto..

Reiki no es una técnica de sanación en si, aunque es beneficioso utilizarla como tal, sino que es una revelación de nuestro camino de vida, una forma de facilitarnos claridad, valor, integridad, libertad, maestría y de potenciar a los demás a través del amor fuera de todo juicio o miedo.


Todos podemos convertirnos en esta energía y así colaborar en el proceso de transformación planetario que estamos viviendo.

Libérate YA de aquello que te impide SER tu mismo y recupera lo necesario para avanzar con la libertad y el poder de tu esencia creativa y creadora.


Toma acceso a tus propios potenciales donde el límite lo pones tu y no las personas o el sistema que te rodea.

La vida como un juego de niños

El niño juega en el Plano de lo imaginario y se mete de lleno a ser ladrón o policía, médico, astronauta … y de adulto sigue en ese juego pero ya no por distracción y espontaneidad sino como forma de evasión.

También el joven imita e imagina meterse en la piel de su ídolo cantante o del cine, y esa fama prestada parece serle suficiente, dejando olvidado su propio Ser. Fantasear, rehuyendo de la realidad, para eludir las responsabilidades con uno mismo, nos limita.

Se evita todo tipo de disciplina y esfuerzo como si fuesen cosas que van en contra de la “felicidad”.

Como toda acción tiene una reacción y resultado, luego llega el tiempo de las frustraciones, las decepciones, los lamentos y la depresión, el no saber conducir ni controlar las emociones, el sentirse perdido.

¿Cómo salir de este caos? ¿Quién soy?

Forzosamente llega el momento en que abrimos los ojos, entonces sentimos hundirnos sin remedio. Precisamos de ayuda. Parar la vida que llevamos e ir hacia dentro a escuchar a nuestra Conciencia. Comienza un nuevo ciclo de vida. Debemos dejar el pasado atrás y poner los pies en el Presente. Si hace falta ayuda y guía, la encontraremos.

La impaciencia y la impulsividad no conducen a nada bueno. No es momento para lamentos. Pongámonos en la tarea de cambiar hábitos y desechar todos los pensamientos inútiles.

¿Qué quiero hacer con mi vida?

Si tienes que reordenar tu vida desde cero, hazlo. Elimina viejos patrones y siéntete libre para ser tu mismo, para crear tu paz interior y tu felicidad. Siéntete capaz de “encontrar una nueva playa donde anclar tu velero”.

Ánimo, que son cuatro días.

Tipos de Amor

Existen tres tipos de amor: HUMANO común (amor interesado en las propias necesidades). HUMANO desarrollado (amor compartido y respetuoso hacia el otro). ESPIRITUAL (amor incondicional). DIVINO (amor puro e impersonal)

AMOR es igual a LIBERTAD. La libertad nos empuja a desear experimentar la expansión y compartir nuestra felicidad. El amor nos inspira a experimentar la compasión y ésta nos lleva a sentir la unidad con el corazón de todos en Todo.

Los actos heroicos de amor incondicional se hacen sin pensar. Si se pensasen, solo por un minuto, uno temería primero por su propia vida. La generosidad y la compasión son actos espontáneos que no pasan por la mente.

El miedo, el resentimiento y el odio, bloquean la energía del amor que debería llegar al corazón. Así que, el corazón, podría ir apagándose, bloqueado y asfixiado por las energías densas que no le permiten manifestar su esplendor y magnitud.

La persona que percibe “la belleza del Alma de la vida” ha purificado su nivel de amor egoísta a Amor Incondicional.

Amándonos, nos adentramos en nuestro mundo interior y descubrimos el Universo.

Termina un ciclo

Voy a entrar en el año 2020 con 72 años cumplidos. Quizás a muchos les ocurra lo que a mi, como tener el sentimiento de haber vivido diferentes vidas en una. Mirar hacia atrás y ver que en algunos momentos de elecciones cruciales, si la toma de decisión hubiese sido otra distinta, nuestra vida hubiese tomado un rumbo totalmente diferente.

Al cerrar completamente un ciclo de vida y comenzar otro, he cambiado inclusive de nombre. He cambiado radicalmente mi imagen por el simple hecho de provocarme a mi misma en la nueva etapa. También hice cambios radicales de creencias, ciudades, países, … todo ello por el afán de aventura e indagar hasta dónde llegaba mi realidad y cuán ilusoria era la vida …

Sin embargo, siempre he tenido muy presente mi esencia y mi naturaleza. He sido siempre íntegra en mis principios aunque los demás no lo entendiesen así. Pero reconozco que mi intrepidez de juventud iba teñida de egoísmo que a veces fue arrasador. Pido disculpas por ello.

Mi curiosidad ha ido siempre ligada a mi sentimiento de libertad. También debo decir, en honor a la verdad, que he pagado caro mi soberbia de haberme creído invulnerable.

¿Y ahora qué? Por fin vivo la calma tan anhelada.

Desde mi Presente, pido para todos paz para este año 2020 que comienza. Que la sabiduría interior germine en todos los corazones. Que nuestra Conciencia se expanda y nos enseñe la acción correcta. Que las bendiciones del buen estar y el buen hacer nos envuelvan durante todo el año y nos proporcione armonía.

Que así sea. Y así es.

Trasiego de hábitos

El trasiego al que estamos acostumbrados, sólo mudando las cosas de lugar o retocándolas un poco, al final caemos en la cuenta de que no sirvió de mucho porque hemos vuelto a repetir viejos hábitos que parecen perpetuarnos en ser y hacer lo que no queremos más. “El mismo perro con diferente collar”

¿Hasta cuándo? Y cómo transformar realmente esos patrones que nos mantienen sujetos a creencias aprendidas y condicionados a conductas que nos impiden actuar con entera libertad y plena satisfacción de ser quien somos… ¿acaso nos conocemos tanto?

Tomando conciencia de que algo obstaculiza el sentirnos contentos con nosotros mismos, comenzamos a observarnos a nosotros mismos y a no echarle la culpa a los demás o a las circunstancias por no sentirnos felices. Dejamos de justificarnos.

Ahora es cuando comenzamos a ser observadores del yo-personaje en nosotros. La Conciencia ha despertado.

Esta es la forma de irnos deshaciendo de todo lo que no somos. Es el comienzo de una transformación profunda, gradual, natural, sin esfuerzo. Sólo el anhelo de llegar al fondo de nosotros mismos… y todo lo demás se nos irá dando, lo iremos atrayendo, en la medida que nos vaciamos y vamos creando espacio en nuestro interior para asimilar e integrar lo nuevo.

Cuanto mayor me hago

Cuanto mayor me hago mi vista me permite percibir las sombras de lo que entrampa a las personas ingenuas e inconscientes. Me veo en ellas reflejada.

Se siente escozor al despertar cuando se ensueña de forma ilusoria. Yo misma lo he experimentado.

La decisión de avanzar debe ser firme porque duele en el cuerpo y en el alma deshacerse de la soberbia humana. Pero no hay vuelta atrás.

Cuanto mayor me hago, descubro en mí el Otoño de la Naturaleza. Los tonos ocres que antes traté con indiferencia, ahora los observo descubriendo su esplendor… inclusive puedo escuchar el mensaje de las hojas de los árboles mientras se dejan caer para fundirse en la Madre Tierra, nuevamente.

Escucho y siento el paso del tiempo como una música prolongada, hipnótica, armónica y desmedida a la vez, que me lleva y me entregará irremediablemente a donde acaba lo finito y se diluyen las formas.

Mientras tanto nada se detiene y esa misma comprensión me da la libertad de no sentirme indispensable.

Salir del cerco

Nos movemos “circunvalando” nuestra propia vida.

Cada uno en su propio estilo , según su forma de mostrarse, su ritmo, su cadencia … pero moviéndonos de forma limitada y forzada muchas veces.

Comenzamos a movernos en círculos; porque hemos sido enseñados a caminar en una sola dirección, de forma mecánica dentro de lo conocido. Hasta que despierta nuestro Ser y ocurre un pronunciamiento de nuestra Conciencia, entonces el movimiento comienza a ser en espiral; expandiéndose nuestro espíritu …

Las ilusiones están dentro del círculo; formando imágenes engañosas.

El mundo de las apariencias trafica con lo ilusorio con la intención de anular nuestra real naturaleza. Y tanto ha sido así que hoy en día lo que abundan son personas desubicadas, confundidas o perdidas afectiva y emocionalmente … alejadas de su Ser.

No tenemos que imitar a nadie pensando que seremos
entonces mejores o más queridos o más exitosos … Salgamos de ese cerco para poder entendernos a nosotros mismos y permitirnos ser libres.

La figura autoritaria

niña cestita corazonesVengo de una familia en la que no sabíamos comunicarnos. Había miedo a preguntar y ni siquiera se nos pasaba por la mente el pedir ayuda. La figura autoritaria absorbe la libertad del niño. El miedo se vuelve un sentimiento normal que te encierra en ti mismo.

Ante un padre muy autoritario no hay replica, no hay cuestionamiento porque no hay posibilidad de diálogo o de defender posiciones contrarias. La autoestima va desapareciendo.

Así que dejas de pensar; la frustración, el desánimo y la impotencia es callada, muda. Entonces, aparece la resignación o una rebeldía casi suicida.

Llegar a la adolescencia bajo estos condicionamientos, bajo esa armadura, se hace necesario un trabajo arduo para sacudirtela de encima. Primero, para reconocer las limitaciones que están causando. Segundo, para comenzar a pensar y despertar la conciencia de Ser. Tercero, para crear el ánimo, la voluntad y la valentía de seguir adelante con la intención de llegar a descubrir la propia naturaleza y talentos.

Habrá que lamerse las heridas y seguir adelante.

¿Qué aprendizaje puedo sacar de lo vivido?

Mantener una actitud ecuánime no es fácil, precisa de la sabiduría de ser agradecido. Todo tiene una razón de ser y de todo podemos aprender.

Lo importante es no darse por vencido.