Tiempo de actualización

¿Hasta dónde alcanza nuestra capacidad de proyección de nosotros mismos como seres completos?

¿En qué medida podemos visualizarnos a nosotros mismos como personas capaces de crear lo que deseamos? ¿Podemos hacerlo?

Entremos en contacto con nuestra Conciencia. Y eso lo lograremos desde la pureza de nuestro anhelo e intención. ¿Qué vamos a conseguir con ello? No más sufrimiento. ¿acaso eso es poco?

La Conciencia nos conduce y guía por el camino correcto, sin tener que pensar en planearlo; pues la Mente es engañosa, con toda seguridad.

La Conciencia hace que nos anticipemos a los hechos; así funciona la intuición. Créetelo que es posible.

Los conflictos se producen en una dimensión de más baja frecuencia. Esto quiere decir que las dificultades pueden ser las mismas, la diferencia está en cómo se viven y son resueltas. Cuanta mayor es la Conciencia más claridad mental y desapego para tomar decisiones y solucionar correctamente cualquier situación.

El primer paso es tomar Conciencia de que estás vivo, si no solamente existes. Y si te sientes vivo, te sientes agradecido y valoras la vida, la aprovechas, encuentras darle un sentido.

Experimenta la realidad de tu Ser en su totalidad. Y fluye. No te hagas demasiadas preguntas, siente a tu Ser. Permítete relajarte y disfrutar del encuentro contigo mismo.

El enemigo interior

He descubierto en mi Mente un intruso. Hacía tiempo que me estaba quejando de que algo me estaba impidiendo lanzarme a hacer más cosas y no lograba sentirme contenta conmigo misma, sin saber porqué.

Comencé a asistir a clases de canto y el primer mes he disfrutado muchísimo de escuchar mi voz y poder expresarme. Pero, para mi sorpresa, en la última clase, no fui capaz de entonar correctamente y me sentí tensa e insegura.

Meditando sobre ello, capté en mi Mente el Miedo. Me estaba saboteando, haciéndome dudar de mi misma.

Cuando esa parte oscura de la mente percibe algo nuevo, lo bloquea desde el miedo a fallar.

Esta “sombra” que planea vigilante para que nada nuevo ocurra y poder así seguir con los parámetros conocidos, actúa desde la rigidez de un orden que está muy lejos de ser la libertad del Ser.

El Miedo, cuando se vuelve dominante, es el mayor enemigo del Alma. Nos debilita, quedamos a su merced, sumergidos en la inseguridad.

Siendo Observadores de nosotros mismos quedará al descubierto y podremos enfrentarlo. Sucederá de forma natural un cambio de percepción y el miedo desaparecerá. Pues el Miedo -sea el que sea- no es real, es una ilusión que se instala en nuestra Mente y que sin darnos cuenta vamos alimentando….

Debemos entonces volver a tomar el control de la Mente. Situarnos en nuestro centro; Mente/Corazón. Es necesario hacer una limpieza de todo pensamiento tóxico. Sin distracciones inútiles para que nuestro estado de Conciencia esté despierto.

Limpieza de los Chakras

El cuerpo físico por sí mismo se renueva constantemente. Pero la Mente necesita de nuestra voluntad y determinación para deshacer y liberarse de todos los pensamientos, ideas y creencias que ya son obsoletas y necesitan ser reemplazadas. Igualmente nos corresponde a nosotros hacer una limpieza diaria de nuestros centros energéticos.

Activar los centros energéticos inferiores (chakras 1, 2, 3) servirá para purificar el cuerpo físico, preparándolo para el despertar de la Conciencia que será posible cuando la energía vital fluya libre hacia los centros superiores. Y culminar con la unión de Mente/Corazón.

Generar nueva energía vital significa generar más LUZ que revitalizará nuestros sentidos y estimulará la creatividad y la apertura del Tercer Ojo (la Intuición). Todo ello hará que vayamos eliminando sentimientos y pensamientos negativos e innecesarios con el objetivo de tener una mayor claridad mental y paz interior en nuestro corazón.

EJERCICIO DE ALINEACIÓN DE LOS CHAKRAS.-

Primeramente, con las manos en el centro del pecho, pondremos la intención de alineación de los chakras para conectarnos con las Fuerzas de la Madre Tierra y del Universo. Invocaremos y saludaremos para que se hagan presentes en nosotros; nuestro Yo Superior, los seres de Luz y los maestros ascendidos, etc.

Con los ojos cerrados para poder ir hacia adentro. Lleva las manos al CHAKRA DE LA CORONILLA. Haz tres respiraciones profundas, con la atención plena en este Centro y visualizas cómo entra un rayo de Luz dorada que se extiende por los dos hemisferios de tu cerebro y deshace todo apego a tus sentimientos de inutilidad e insignificancia. Esta LUZ deshace los miedos de tu incapacidad para desenvolverte en el mundo físico. Cada vez que tomas aire estás inspirando energía sanadora de Amor Incondicional. Siente cómo te aligeras de esa carga. Al exhalar sacas fuera todo lo que ya no quieres más en ti.

Lleva las manos al CHAKRA TERCER OJO. La energía que ahora inhalas la llevas al entrecejo para amplificar tu capacidad de intuición. A medida que la desarrolles te irá guiando hacia tu propósito de vida y tu paz interior.

Lleva las manos al CHAKRA GARGANTA. Para deshacerte de todo lo reprimido, te ayudará a fortalecer tu autoridad natural y expresar tus deseos y necesidades. ¿Qué quieres para ti para sentirte feliz? Siéntete merecedora de ello.

Ve bajando las manos hasta el CHAKRA DEL CORAZÓN. Es el encargado de recibir y generar Amor para ser más compasivo y amable, contigo mismo y con los demás.

Pon las manos en el CHAKRA PLEXO SOLAR. Es el asiento del poder personal y las emociones. Ayuda a controlar los impulsos negativos. Mándale Luz para tener más confianza en ti mismo, aumentará tu capacidad de defenderte. La LUZ iluminará tus cualidades y valores. Siéntete capaz.

Lleva tus manos al CHAKRA SACRO. La capacidad para el placer se encuentra en este Centro pero también los miedos al cambio se encuentran aquí. Para reactivar una baja energía sexual debido a una pobre imagen de uno mismo. Para una mayor creatividad y alegría por la vida.

Pon las manos en el CHAKRA RAÍZ. Para eliminar energía bloqueada por estrés y agotamiento físico. Abre sentimientos de prosperidad y seguridad. Para sentir los pies en tierra y tener un andar firme.

Llevar de vuelta las manos al centro del corazón para cerrar el trabajo de alineación, dando las gracias por haber podido conectar con las fuerzas divinas en nosotros.

Todo está en ti y en mí

Trabajemos con la energía de la Intención

Haz que tu subconsciente te escuche, que se familiarice con tu voz.

Pon tu oído interior y los demás sentidos en alerta, relajadamente.

Integra en ti, desde la quietud y el silencio, lo que percibe tu Ser.

Crea nuevos hábitos, como hacen los niños, desde la perseverancia.

Que tu Alma participe en la fiesta que se celebra en tu corazón.

Cada nuevo día amanece para ti para que cultives tu Conciencia.

Vive en paz contigo mismo porque esa es la verdadera y única real paz.

Trasiego de hábitos

El trasiego al que estamos acostumbrados, sólo mudando las cosas de lugar o retocándolas un poco, al final caemos en la cuenta de que no sirvió de mucho porque hemos vuelto a repetir viejos hábitos que parecen perpetuarnos en ser y hacer lo que no queremos más. “El mismo perro con diferente collar”

¿Hasta cuándo? Y cómo transformar realmente esos patrones que nos mantienen sujetos a creencias aprendidas y condicionados a conductas que nos impiden actuar con entera libertad y plena satisfacción de ser quien somos… ¿acaso nos conocemos tanto?

Tomando conciencia de que algo obstaculiza el sentirnos contentos con nosotros mismos, comenzamos a observarnos a nosotros mismos y a no echarle la culpa a los demás o a las circunstancias por no sentirnos felices. Dejamos de justificarnos.

Ahora es cuando comenzamos a ser observadores del yo-personaje en nosotros. La Conciencia ha despertado.

Esta es la forma de irnos deshaciendo de todo lo que no somos. Es el comienzo de una transformación profunda, gradual, natural, sin esfuerzo. Sólo el anhelo de llegar al fondo de nosotros mismos… y todo lo demás se nos irá dando, lo iremos atrayendo, en la medida que nos vaciamos y vamos creando espacio en nuestro interior para asimilar e integrar lo nuevo.

Visión negativa y positiva

Esa capacidad que tiene la Mente para saltar diciendo NO y resistirse a lo nuevo, teniendo argumentos para justificar su rigidez y así disimular, esconder y reprimir lo que verdaderamente quiere pero teme mostrar. Y amordaza el deseo, lo que gritaría pidiendo; un abrazo, confesando su miedo y sufrimiento.

Y el cuerpo se tensa contrayendo el quiebro. Y la garganta se cierra hasta doler las lágrimas por dentro. Y uno se asfixia sin aires de afecto.

La visión en positivo.-

La capacidad de la Mente para decir SI PUEDO, sin resistencias, confiando en sí misma, sintiéndose fuerte. Libre el deseo que clama y abraza al cielo confesando que ama y se siente amada.

Y el cuerpo deja fluir su agradecimiento por cada poro de su piel y la garganta se abre hasta florecer por dentro. El aire fresco te traspasa, te hace transparente al traer de vuelta la Alegría y desplegar en ti la visión de un mundo nuevo.

Despegar de la Mente

El estado natural del espíritu es la Belleza interior.
Encontremos la belleza en la naturalidad.

Todo tipo de técnicas tienen su tiempo de actuación y necesitan de moderación o nos convierten en esclavos de las mismas.

El maquillaje es una técnica para parecer más bella. Lo que vemos como imperfecciones en nosotras y nos han hecho creer es fealdad, no las aceptamos. La industria del consumo nos ha convencido de que es mejor tener una fachada con pintura en lugar de un rostro natural. Cuidado con los excesos.

Igual ocurre con la técnica para aprender a bailar. Si te quedas atrapado en contar los pasos, tendrás mucha técnica pero no conseguirás “soltarte” y disfrutar del baile; sólo se verá el esfuerzo de la perfección pero no la belleza del baile en sí cuando te fusionas con él.

Llevado estos ejemplos a la meditación, pasa lo mismo. Aprendes alguna técnica de relajación y respiración y eso está muy bien, solo que si te quedas apegado a ellas, no conseguirás el resultado ideal. Si no te “sueltas” de la técnica, no “despegarás” del suelo, no saldrás de la Mente.

Y ésto es aplicable a todo; el desapego debe suceder si realmente queremos experimentar por nosotros mismos y aceptarnos como somos. Sólo entonces nos sentimos libres de ser nosotros mismos; aparece la belleza de la naturalidad.