Nuestro cerebro es tan solo un pequeño receptor de la Inteligencia y palpitar del Universo.
Existen unas Leyes Universales de las que podemos obtener conocimiento directo si estamos atentos a sus señales y guía. Ellas nos inspiran a actuar desde la energía de la Conciencia Superior de la que somos parte.
Conectar y alinearnos con la vibración y frecuencia del Universo nos hace experimentar y sentir que somos infinitos en espíritu y que pertenecemos a la eternidad.
Y todo ello es tan sencillo como aprender a respirar de forma consciente viviendo en el Presente. Ajustarnos y estar en consonancia con la respiración del Universo.
Pongo atención a mi respiración… inhalo profundamente y exhalo lentamente… cierro los ojos para sentir interiormente cómo, con cada respiración me acerco y me fundo en la respiración del Universo hasta experimentar que fluyo suavemente con él.
Tenemos una Mente intelectual pero también una Mente intuitiva que trasciende la Lógica. Va más allá de lo racional. Tomo Conciencia de quién soy y de que pertenezco al Todo que llamamos Dios.
En cada uno de nosotros está la información del Todo. Preguntarnos porqué o cómo responde la Mente que nos va a engañar o confundir con su respuesta. Basta con respirar conscientemente e ir hacia dentro, en silencio, y esperar SENTIR la respuesta en el corazón.
