Las olas del océano saben que su vida, como ola, es breve.
Las olas no luchan, en un sobre-esfuerzo por mantenerse erguidas.
Ceden y vuelven a sumergirse para volver a diluirse en donde pertenecen y formar parte del todo.
A los humanos, el EGO, nos hace la vida más difícil. Justamente por nuestra rebeldía a fundirnos con el TODO que nos ha creado, sufrimos y nos complicamos la vida.
La importancia personal que sentimos necesaria cuidar y proteger. Dar buena imagen, de éxito, de felicidad, de fortaleza.
la necesidad de destacar, el miedo al fracaso y todos los demás miedos que crea la cruel competitividad que desde niños nos empujan a seguir.
Una vez nos deshacemos de ese falso rol, que tanto pesa, nos estamos liberando de todo lo impuesto.
La única importancia en la vida es actuar correctamente desde nuestra Conciencia. Tengamos la humildad de fundirnos en las aguas del gran océano universal, que somos, y al que pertenecemos.
