La imposición de manos sanadora

Acerca tu mano a la mía; dejemos que nuestras almas se reconozcan.

Acerca tu mano a tu corazón para que escuche la voz de tus sentimientos y secretos más íntimos.

En las palmas de las manos tenemos un chakra (centro de energía) que, como un escaner, es capaz de percibir los diferentes tipos de energías que recorren nuestro cuerpo y detectar su estado (exceso, deficiencia, bloqueo de energías y también emociones; tristeza, miedos, soledad, alegría… )

El ser humano, instintivamente, lleva la mano al punto del cuerpo donde siente dolor. Pero ha olvidado que tiene la capacidad de sanarse a si mismo.

Qué bueno es recobrar ese don de percepción. Se trata de la impresión material, a través de las manos, de lo que está más allá. Se trata de experimentar, dejándonos fluir, traspasando los cinco sentidos.

Pero para ello, cuando pongas tu mano en tu corazón, debe estar la mente en silencio.

Así que, educa primero a tu mente a que esté en silencio cuando no la necesites y después puedes comenzar a escuchar y percibir más allá del mundo material, desde un nivel superior. Intuirás que existen planos sublimes que conectan con lo divino y, si pides ayuda desde el corazón, para avanzar, la recibirás, no te quepa la menor duda.

El concepto que tenemos de nosotros mismos es ilusorio. Estamos hechos de energía. Somos energía y nuestro espíritu no es dañado ni alterado en absoluto por las vivencias externas de esta vida. Así que… reflexiona sobre ello y no dejes que algo tan pequeño e insignificante como tu ego te domine y haga un DRAMA de algo tan relativo como es tu persona. Más bien; disfruta de la vida desde la plenitud de tu alma y siéntete como un ser de luz eterno.

«Los velos que nos impiden VER son nuestros propios sentidos: Los ojos son los velos de la verdadera visión, nuestros oídos son los velos de la verdadera audición…» (Sheij Al-Alawi)

Siete diferentes energías de las que podemos beneficiarnos.

Somos energía y nos beneficiamos de 7 diferentes tipos de energías, pero para ello tenemos que utilizarlas de manera consciente. Sería bueno aprender cómo actúan los chakras (Centros energéticos) y la influencia que ejercen en el plano físico y también en nuestro cuerpo etérico y astral. Todo ello para empezar a entender que los diferentes niveles de conciencia son, la fuerza de la vida vibrando en diferentes frecuencias… y darnos cuenta de que los desequilibrios emocionales pueden manifestarse en el cuerpo físico como una enfermedad o que, simplemente, la desarmonía ( exceso / déficit) de las diferentes energías nos llevan a un conflicto con nosotros mismos, a sentir ansiedad o desdicha sin causa aparente.
Entendamos pues un poquito más sobre nosotros:

La primera es la energía que nos llega a través de la respiración. La inmensa mayoría de las personas respiran automáticamente, sin prestar atención. Pero ésta es la función más importante del ser humano ya que, además de oxígeno y otros componentes, absorbemos «prana» o energía vital.
Vamos a re-educar nuestra forma de respirar; haciéndola consciente y rítmica. Respirando desde el abdomen. Conscientemente absorber prana, sentir cómo se expande en nuestro interior y devolver al universo (en la exhalación) la que no necesitamos. Es como una meditación activa, en contacto con la energía universal.
Tres respiraciones conscientes al despertar y al ir a dormir van a empezar a armonizar nuestros chakras.

La segunda es la energía que nos llega a través de la alimentación. «Somos lo que comemos» es un dicho conocido en todo el mundo. Cuidar nuestra alimentación es respetar y amar nuestro cuerpo físico de manera consciente.
Consumir alimentos frescos e integrales a ser posible, beber agua, tés o tisanas. Y si somos lo que comemos, nos cuidaremos de no ingerir alcohol, químicos ni drogas de ningún tipo. Bendecir la comida es también una costumbre recomendable pues energetiza el alimento antes de ingerirlo.

La tercera es la energía Telúrica-Cósmica. La tierra, como ser vivo, emite una energía proveniente de sus capas magnéticas subterráneas. De manera natural se absorbería por los pies, pero hoy en día esto se hace casi imposible debido al calzado.
Caminar descalzos por la hierba, la tierra y piedras o la arena de la playa nos permite descargar las energías negativas y absorber las positivas.

La cuarta es la energía Astral-Espiritual. Estas energías residen en la cuarta dimensión y depende de nuestra actividad astral y de nuestra conexión con el mundo imaginal a través de los sueños.
Forma el hábito de «desconectar» antes de dormir; haz respiraciones conscientes, relájate y programa los sueños. El subconsciente actúa recibiendo órdenes.

La quinta es la energía Mental-Psíquica. La mente o la diriges tú o ella de gobierna de manera distatorial. Este tipo de energía es ilimitada y de un poder que la persona común ni siquiera puede imaginar su alcance. Depende de la calidad de pensamientos y del desarrollo de las capacidades innatas de la mente y la intuición.
La práctica de la meditación, concentración y otras disciplinas espirituales ayudan a elevar el nivel de esta energía.

La sexta es la energía Vital. La energía de la vida constituye la fuerza con la que actuamos en este mundo. El centro se encuentra en nuestro ombligo y cuatro dedos por debajo de él. A través del cordón umbilical es de donde recibimos nuestro primer alimento. Toma el hábito de respirar por el abdomen; te relajará, te centrará.
El agua revitaliza e intensifica la energía vital. El agua purifica y fortalece.

La séptima es la energía sexual. Es una de las energías más potentes del ser humano. Reside en la base de la columna vertebral, en el chakra raíz (Muladhara). Se la identifica con una serpiente: la línea de fuerza kundalini. La energía de la creatividad.
El despertar de esta energía hace que se activen todos los demás chakras.

La actitud marca la diferencia

Nada de lo que sucede en el Plano Terrenal es importante; le sucede al personaje que convierte en drama lo que a su Ego se le antoja. Es más, lo que aparentemente nos sucede lo podemos cambiar; porque es relativo, es ilusorio. Y sólo depende de nuestra actitud que vivamos una situación de una manera u otra.

Se vive en una realidad conceptual; desde una mente de conceptos; más pensamientos que experiencias directas, desde creencias y no desde vivencias personales. Así que interpretamos y hacemos nuestro lo que otros viven.

Cuando seamos capaces de cambiar en el sueño lo que el subconsciente refleja, entonces podremos asegurar que somos dueños de nuestra vida. Pero eso, que no es imposible, necesita de mucha práctica y convencimiento.

Utilicemos el Poder de la Intención: Yo Soy Conciencia, Yo Soy Luz desde mi Yo Superior, Yo Soy Yo.

Sal de la Mente conceptual. Sé desde tu Conciencia.

Se impone un cambio

Por una razón u otra, existe un descontento que primero achacamos a los demás para finalmente reconocer que ese enfado es con nosotros mismos.

Sucede cuando eludimos avanzar, bien por miedo o por no querer salir de una falsa comodidad. El sentimiento de vacío o frustración son habituales cuando nos sentimos obligados a ser o actuar de una forma contraria a nuestro verdadero carácter o personalidad. La infelicidad, que termina en depresión o ansiedad, también son síntomas del desencanto y desánimo por la vida misma, si no estamos ocupando el rol y el sitio que nos corresponde.

En el fondo lo sabemos pero nos resistimos a reconocerlo. Y de ahí surge el conflicto.

Quizás ese malestar nos está indicando que deberíamos renunciar a algún hábito que nos está perjudicando o limitando. Podría ser que debiéramos romper algún lazo afectivo que nos intenta manipular. El apego a ciertas creencias o personas que no nos permiten ser quien realmente somos, nos condicionan negativamente.

Este puede ser un período de limpieza, de reorganización y reevaluación. Asumiendo la responsabilidad de nuestra propia posición y haciéndonos conscientes de nuestra actitud y libertad de acción, puede que no ganemos pero nunca perderemos, ya que estamos atentos a adquirir las enseñanzas que la vida nos ponga delante.

No nos opongamos a experienciar y vivenciar la vida que nos corresponde.

Soltemos todo lo que nos hace dependientes y nos limita. Dejemos atrás la parte de nuestra identidad que ya cumplió su propósito.

Los únicos deseos válidos son los que están alineados con nuestro corazón. Lo mejor que podemos hacer para sentirnos satisfechos con nosotros mismos es que nuestro propósito de vida sea el más elevado y acorde con nuestra Conciencia.

Escribió George Sand «Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que muchas veces se llora de alegría».

Cuando la Mente te atormenta.

Me ausenté de mi vida varios años. Tenía una situación tan insostenible y angustiosa que opté por desertar. Me marché desde la ceguera que da la desesperanza. Temerosa de lo que podría encontrar más delante, di marcha atrás.

Arrinconé en mi interior una imagen de mí que me resultaba pesada y falsa. Se hacía insoportable seguir con ella.

Reconozco que fue una huida y que siempre es la cobardía quien te ordena desaparecer, de ti misma, en cualquier dirección, porque desconoces la correcta.

Mi mente, entonces, estaba expuesta en su fragilidad a ser invadida por pensamientos y sentimientos fantasmas, ajenos a mi misma y que me incapacitaban a pensar y a ser. Así que deserté, me rendí.

Y fui testigo pasivo; desde una apatía feroz -loca contradicción- mi alma se asomaba a observar la devastación que estaba creando en mí. El ego agonizaba…

Ahora sé que las crisis existenciales y los conflictos con el YO son necesarios en el proceso de encontrarse con uno mismo y lograr esa transformación dolorosa -de oruga a mariposa. Ese alumbramiento del Alma. Ese despertar de la Conciencia, que es Luz.

Por supuesto que requiere de valentía, de determinación, inclusive de confianza absoluta de que somos algo más que un cuerpo físico y una mente, de que es posible crear una conexión con lo divino dentro de nosotros.

Significa el comienzo del proceso de la autotransformación. Sintámoslo como una verdadera bendición.

La importancia de no creerse importante.

Existe una lucha en el ser humano, consigo mismo. Unos se creen muy importantes pero incomprendidos y otros no se sienten merecedores … o las dos cosas a la vez; los conflictos creados por pensamientos extremos…

El sufrimiento que causa el Ego en su devaneo puede ser magnificado hasta la exageración. Y ese dolor es real pero ilusorio, mientras son alimentados por miedos infundados.

Uno se recrea en el victimismo. Uno juega al pobrecito de mi, sintiéndose un héroe o heroína caído en desgracia.

Falta de conexión con el corazón; con el Alma. Falta de escucha con la voz interior. Falta de conciencia de uno mismo, de su identidad. Falta de vivenciar la vida, experienciandola … Falta de valentía para afrontarla; los miedos, el dolor, los fracasos, las decepciones … y asumirlas, sabiendo que son parte de la vida.

Cuando te caes, te levantas. Y punto. No estar dudando con el pero y si me vuelve a caer ….

Para quitarnos la inseguridad de encima tenemos que afrontar la vida y experimentarla tal cual nos llega, e ir resolviéndola como mejor sepamos y esa misma actitud nos fortalecerá.

La opinión de los demás muchas veces nos confunde, escuchemos mejor a nuestro corazón. No busquemos la perfección -no existe- sintámonos satisfechos con nosotros mismos por el simple hecho de haber actuado lo mejor que sabemos.

El polluelo por si mismo quizás no se arriesgaría a saltar del nido, por eso su madre, cuando considera es el momento, lo empuja afuera. Es el mayor acto de amor incondicional.

Mejor estoy callada

Yo no soy distinta a ningún otro. Por eso no puedo quejarme, ni ofenderme o enfadarme. Mejor me callo, me observo y aprendo.

Y es que me veo reflejada en los demás. Mejor corregirme. Mejor mejorarme… mejor estoy callada.

… eso no quita que me sienta desencantada del ser humano, con excepciones, por supuesto.

Sobretodo no soporto el DISIMULO, me agota emocionalmente. Es cuando las intenciones se encubren y se ocultan y disfrazan los verdaderos sentimientos. Ya sé que son los miedos los que no te permiten ser tu mismo pero, por favor, ¡acabemos ya con ello. Seamos valientes!… que la vida pasa en un abrir y cerrar los ojos.

Debo anotar que admiro a los que viven desde la inocencia, algo que yo misma perdí, cuando me quise «hacer» espiritual …

mejor estoy callada …

Declaración de Amor

«¿Aun no lo sabes ? Es tu Luz la que ilumina los mundos» Rumi.

El Amor se adentró en mí, sin yo planearlo ni preverlo. Me di cuenta con el paso del tiempo de que no era un amor normal; no tenía que esforzarme para experimentarlo y sentirme llena de él. Es un Amor que nada lo hiere o debilita. Es.

Este Amor no es un sentimiento. Intuí con el tiempo de que está formado de la Luz y la energía del Universo … o de cualquier sustancia más allá de lo que como humanos estamos acostumbrados a sentir o imaginar.

Es algo que no se puede explicar; se vive. Ni siquiera se ofrece o se promete ¡válgame Dios! No es algo a alcanzar porque no se trata de un logro. Es mucho más que una Gracia o un Presente.

Cuando fui capaz de hacerme consciente de su existencia en mí y de cómo y con quién lo vivenciaba y compartía en silencio casi sagrado, entonces me sentí un ser privilegiado.

Pero esto no es algo de lo que enorgullecerse -el Ego no entra aquí-. Esto no es algo de lo que me haya hecho sentir especial -no existen los cálculos mentales o hacer comparaciones-.

Este Amor Puro, de andar ligero, fluye, es brisa y es aroma delicado. No es una pertenencia. Sientes eres correspondido en la medida en que lo sientes fluir y al mismo tiempo te hace libre.

Aparentemente frágil, pero increíblemente fuerte en esencia. Indestructible. Incorruptible. Incondicional.

Este Amor Puro no se concretiza o materializa con palabras sino con miradas desde el Alma. Con sonrisas que pasan desapercibidas para los demás.

No es mío. Fluyo con él. Yo misma me convierto en Amor, cuando esa alta frecuencia penetra en mí.

Fortalecer el sistema inmunitario.

Existe en todos los seres vivos una respuesta inmunitaria innata que nos protege contra infecciones virales (virus, bacterias, parásitos). Pero especialmente el ser humano tiene mecanismos de defensas sofisticados de largo plazo que genera una memoria inmunitaria, en la que debemos confiar.

Si nuestro sistema inmunitario está sano hace correctamente frente a cualquier agresión externa sin necesidad de que hagamos nada más que ocuparnos de manera responsable por llevar una vida equilibrada en todos los aspectos.

El sistema inmunitario reconoce lo dañino y reacciona sabiamente para defenderse, movilizándose a través de la sangre, hacia los distintos órganos, para combatir cualquier cuerpo extraño.

¿Qué debilita el sistema inmunitario? El Miedo. La inmadurez emocional que nos hace dependientes, sin capacidad de pensar por nosotros mismos.

Conozcamos cómo funciona nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Qué necesitamos vigorizar y tonificar en nosotros. Eso nos dará seguridad y creará conciencia y responsabilidad en nosotros mismos.

¿Cómo fortalecer el sistema inmunitario? De forma natural podemos fortalecer nuestro sistema inmunitario. Existen aceites esenciales antivíricus, como árbol de té, eucalipto, tomillo. Se recomienda el drenaje linfático por su capacidad para estimular el sistema inmunitario. Comer más verduras y frutas diariamente. La vitamina C y el mineral Zinc estimulan también el sistema inmunitario y son antivíricas.

Hoy en día existen en las Redes suficiente información natural y eficaz que nos pueden ayudar a prevenir cualquier enfermedad. Mantengamos una actitud positiva, responsable y práctica.

La serenidad

La serenidad es lo que emana una persona espiritual.

La serenidad es la semilla que al germinar en el corazón, se transforma en paciencia, aceptación, paz, fe, amor … y expande todo esa fragancia y luz a su alrededor de forma inconfundible.

Crear ese estado de dicha interior, necesita dedicación y disciplina al principio. Es como quien quiere encender una hoguera, primero tiene que recoger leña, encontrar el sitio adecuado y protegerlo con piedras alrededor del fuego que quiere crear, para poder controlarlo.

La leña son los valores y virtudes que iremos juntando. El círculo de piedras para contener el fuego, es la práctica del control de la Mente y conexión con el centro del corazón, donde haremos la hoguera. La llama la crearemos desde la intención y el Amor incondicional.

Para mantener encendido este fuego debemos alimentarlo con pensamientos y actos de amor todos los días. Así es como nutriremos y sostendremos el calor y la luz de la Conciencia en nosotros.

La esencia de este estado, la Serenidad, se irá afianzando día a día hasta hacerse perenne. Y mientras este fuego esté vivo e ilumine nuestra Conciencia nos sentiremos a salvo y en estado de gratitud.