La Belleza en ti

La energía armónica y pacífica de la contemplación vacía la mente.

No basta solo con saber, hay que sentir lo que se cree saber. Experiméntalo y hazlo tuyo. Igualmente la belleza de tu interior, siéntela y complácete en ella.

Sabiendo que cada una de tus nuevas etapas exigirá una versión más fuerte de ti, rompe los muros mentales y conviértelos en ventanas.

Mientras te amas y te valoras o al revés: mientras te valoras y te amas, deja de hacer juicios sobre ti mismo y sobre los demás, porque eso te debilita.

¡Fuera represalias hacia ti mismo!

Elije convertirte en un ser de Luz al servicio de la Madre Tierra, de la Naturaleza, de la energía divina femenina y del Todo, que llamamos Dios.

Despierta la energía sanadora en ti mismo. Siéntete bendecido por la Conciencia Cósmica.

Lo que elegimos desde el riesgo.

Arriesgarse es lo mismo que confiar plenamente en uno mismo. Arriesgar es comprometerse con la vida, desde la valentía de quien lo entrega todo más allá de lo evidente y seguro materialmente. Lo contrario, pero sólo aparentemente igual, podría ser imprudencia e impulsividad.

El riesgo, elegido desde la Conciencia de lo correcto, lleva el éxito consigo. El desafío no tiene que tener un resultado visible e inmediato. Puede perfectamente darse en forma de aprendizaje y llevarnos a un nivel superior de comprensión aunque aparentemente dé la impresión de fracaso.

Aventurarse a ser feliz y vivir en paz con uno mismo, haciendo lo que uno desea hacer, parece irreflexivo, egoísta y temerario en una sociedad competitiva, y codiciosa.

Pero lo que elegimos ser, desde el riesgo a sentirnos incomprendidos y criticados, es fácilmente superable cuando nos amamos a nosotros mismos y confiamos en nuestra intuición.

Mentes y emociones enjauladas

Parece que vivimos un retroceso a todos los niveles pero es solo una sacudida de lo inútil y caduco.

La rigidez mental es como una jaula de pájaros. Las hay muy elaboradas y costosas pero siguen enjaulando la capacidad para pensar y discernir.

La rigidez emocional crea un problema parecido; imposición, exigencia y tensión, a falta de flexibilidad y lucidez.

Abramos puertas. Este momento es de transformación. Retirada y contemplación, para poder seguir avanzando. Tomar nueva perspectiva, de nosotros mismos.

Muchos no admiten cambios, de ningún tipo. Seamos tolerantes pero firmes. Seamos pacientes pero íntegros y fuertes.

La transformación está en marcha de manera individual y colectiva.

Todos somos necesarios pero que nadie se crea imprescindible.

Sólo la Unión, desde la solidaridad, hace la Fuerza.

Excesos y abusos

Después del recogimiento obligado, del distanciamiento físico, de frenar en seco una vida de sobre-esfuerzo, de vivir contra-reloj, de padecer ansiedad y estrés super-preocupados por el futuro… encontremos y apreciemos la virtud de la moderación.

Los excesos nos han llevado a insensibilizar los sentidos. Recuperemos la capacidad de experimentar el afecto y el amor por la vida como algo bello y sublime.

El problema de no saber manejar de manera mesurada las emociones y los sentidos hace que aparezcan en nuestras vidas los conflictos y sufrimientos, que hubiesen sido perfectamente evitables.

Abusar es hacer un uso exagerado de algo, inclusive dejarse llevar por una emoción o sentimiento de forma desmedida. El otro extremo sería la abstención; aislarse, evitar la cercanía de otras personas, evitar enfrentarse a una situación o persona, debido principalmente a los miedos.

No volvamos a vivir en los extremos porque eso nos extravía. Existe otra manera y es desde la templanza. Salgamos de las viejas estructuras sociales y mentales.

¡Oh alma sosegada, qué dicha sentirte!

Próximo nivel de Conciencia

¿Estás preparado para experimentar el cambio necesario para pasar a un nuevo nivel de Conciencia?

No queríamos reconocerlo pero cada día estaba más claro que nuestras vidas no iban por buen camino: ansiedad, estrés, frustración, desánimo, depresión, infelicidad …

Después de más de cuarenta días en quietud forzada, vamos aprendiendo poco a poco a ser más pacientes, más tolerantes, más nosotros mismos cuestionándonos cosas esenciales no sólo para nuestro bienestar personal sino, lo más importantes, comenzando a pensar en los demás también.

Nuestra sociedad. Nuestra humanidad. Nuestro planeta.

¿Cuál es el siguiente nivel de Conciencia que podemos alcanzar?

Tercera, Cuarta y Quinta Dimensión. El SALTO CUÁNTICO DIMENSIONAL que nos vienen anunciando significa un cambio de estado. Es un cambio de frecuencia energética que nos lleva de la 3D (cargada de emociones y miedo) a una 4D (despertar de la Conciencia) y a una 5D (Amor Incondicional). Se le llamó “Salto” por ser el cambio instantáneo o brusco. Este cambio trata del “desorden” mundial de este momento que ha colapsado los sistemas, a todos los niveles, globalmente. Tomó la forma de un virus, pero eso es lo de menos, el cambio tiene que suceder.

Si conseguimos vibrar sincronizados avanzaremos más ligeros y conseguiremos experimentar la elevación de nuestra frecuencia, simplemente siendo Observadores de que nuestros pensamientos se vuelven menos egoístas, más calmos.

Podemos descender o ascender. Podemos estancarnos o avanzar. Podemos seguir en la oscuridad (ignorancia) o movernos hacia la Luz (tener claridad mental). No pongamos resistencias, nos tenemos que preguntar di estamos dispuestos a ser parte activa para nuestra evolución como humanos.

Tomemos Conciencia de que formamos parte de una UNIDAD INTELIGENTE CÓSMICA DE PURO AMOR. La UNIÓN hace la Fuerza.

El bajo astral y el doble astral superior

Ya en las antiguas civilizaciones egipcia y griega los sabios mencionaron el “Doble astral” y del “cuerpo invisible o doble”. Hoy en día son muchos los entendidos que nombran el CUERPO ASTRAL como el asiento de los instintos, las emociones y las pasiones. Especificando además que se trata de una dimensión más del Ser, con diferentes frecuencias vibratorias que pueden dividirse en 7 subplanos dimensionales, que van desde la negatividad, egoísmo y crueldad hasta los sentimientos de amor más elevados.

Las emociones de baja densidad crean dramas, conflictos, odio … Por el contrario, los sentimientos pueden ser refinados desde el contacto con la Naturaleza, la poesía, la música y demás artes.

Moverse en el mundo del Bajo Astral es quedarse atascado en las pasiones de escasa vibración que crean sufrimiento y dolor, como la ira, miedos, venganza, codicia, etc.

Trascender ese mundo pasional es desapegarse totalmente de los tormentos que crean las emociones de baja vibración debido a una mente débil y sin voluntad.

Los sentimientos son creados por los pensamientos. Tener pensamientos delicados y sensibles a la belleza y al amor, crearán un efecto de plenitud y altas miras. Educar los pensamientos para crear hermosos sentimientos de amor y compasión es lo más inteligente.

Desarrollar la inteligencia emocional nos ayuda a elevarnos al Plano del astral superior donde podemos conectar con nuestro Yo Superior y demás seres de Luz. Esta experiencia fortalecerá la certeza de que somos mucho más que un cuerpo físico y nos alentará a salir definitivamente de la negatividad.

¿Qué es normal?

Normalizar una forma de vida no garantiza sea la correcta. Y la prueba está en que habíamos normalizado la infelicidad, los miedos, la ansiedad, el alejamiento de nosotros mismos: llevar una vida mecánica.

Habíamos aceptado el estrés y la culpa como parte de nuestra carga. Habíamos aceptado vivir para trabajar.

Habíamos regularizado el tiempo de los hijos acorde a nuestras necesidades y no la de ellos. Y esa es quizás la parte más tremenda o igualmente horrenda a cómo se han ido encaminando nuestras vidas, las de la inmensa mayoría de los trabajadores, sin más posibilidades que las de sobrevivir.

Ahora, desde nuestro confinamiento y detención del tiempo y de la economía para todos, podemos ser observadores de lo que nos pareció NORMAL como vida, creyendo que no podía ser de otra manera.

Ahora, una nueva Era se presenta ante la Humanidad y muchos están descubriendo en sí mismos, virtudes como la solidaridad y la compasión.

Ahora, muchos están cambiando el orden de sus prioridades, descubriendo el valor de la familia y de que, llevar una vida más sencilla y calma, no solo es posible sino que además nos hace más felices.

Podemos vivir más acordes a nuestra naturaleza.

Hemos estado perdidos en la Mente, ahora es tiempo de ir al corazón.

La rigidez mental y emocional

En el proceso de transformación sale a la luz la rigidez mental y emocional, como la roca (ego) que impide el paso al gran cambio en uno mismo.

Siendo Observadora desde la Conciencia, -intentando ser imparcial- puedo ver mi rigidez disfrazada. Cómo sutiles efluvios distorsionan, tensan y bloquean pensamientos, cómo endurecen emociones, cercándolas, no permitiendo la distensión, al sentir que los demás no aceptan mis directrices … pero, yo no me considero una persona manipuladora… pero, cómo es que los demás no ven que yo tengo la razón … (Esto es sólo un ejemplo).

La rigidez mental y emocional está en creer que mi manera de pensar es la única correcta y no ceder ante los demás o disfrazar mi desagrado con una amabilidad falsa, reprimiendo mi tensión y fastidio.

Exteriormente sí, parezco flexible y bondadosa pero interiormente soy inamovible y he creado capas y capas impenetrables para consolidar mis creencias y no quebrantar quien creo ser.

Ese conflicto que se va forjando, crea un alejamiento entre mi ser y el personaje que he creado he llegado a olvidar ni verdadero Yo, y eso me hace sentir insatisfecha de mi misma, frustrada, desencantada … y hecho las culpas a los demás.

¿Quiénes padecen de rigidez mental y emocional en alguna medida? Personas muy perfeccionistas, tercas, discutidoras, tensas en la mitad del cuerpo superior, con contracturas en el cuello, espalda, hombros, artrosis cervical, déficit de energía en la mitad inferior del cuerpo. Personas que no soportan la mediocridad. Apasionados, impulsivos, fantasiosos.

La transformación debe comenzar por PURIFICAR mi interior. Conectarme con la Madre Tierra y permitir que sea ella quien me purifique; enraizándome, vaciándome, desde la HUMILDAD, reconociendo mi insignificancia para luego poder reconocerme como ser de Luz.

Tiempos de cambios

De pronto han desaparecido las fronteras mentales, estamos todos preocupados por lo mismo.

Es tiempo de re-construcción interior y exterior; lo queramos o nos resistamos a ello. Somos inspirados desde la esperanza a hacer cambios o somos empujados a ello a pesar de los miedos.

A todos los niveles estos cambios son de RENOVACIÓN. Podéis observar que ya está ocurriendo con la Madre Tierra, gracias a la reclusión forzosa de los seres humanos.

Mantener la calma y desarrollar la paciencia lo conseguimos desde el entendimiento de que esta “pausa” es necesaria para fortalecer, inclusive, la confianza en nosotros mismos desde el apoyo a los demás. Desde el agradecimiento. Desde procurar tener una mejor alimentación. Trayendo pensamientos positivos a nuestra mente. Valorando este tiempo en el que podemos dedicarlo a la familia y a nosotros mismos.

Vamos a recobrar nuestra naturaleza humana de forma colectiva y casi simultáneamente… ¡parece increíble! Pero lo conseguiremos.

La Quinta Dimensión

Cuando se habla de la tercera, cuarta y quinta dimensión se refiere a los distintos niveles de Conciencia, cada uno de ellos vibrando a una velocidad determinada y distinta.

¿Y qué es la Conciencia? Es la cualidad de nuestro espíritu de reconocerse en sus atributos esenciales. Es la voz interior que nos guía en lo correcto. Es el conocimiento exacto que no pasa por la Mente y es registrado en el corazón.

La lucidez, la intuición y el discernimiento son facultades de la Conciencia que se asienta en el Tercer Ojo. Para expandir nuestra Conciencia podemos hacer un trabajo interno para abrir, desarrollar estas facultades y elevar nuestra vibración.

Subamos nuestra frecuencia. No amemos más desde la Mente. Esto sólo nos crea desilusión y frustración. El AMOR nace en el corazón. La energía del Amor es la que nos sostiene y nos da fuerzas, es la que nos sana emocionalmente. Comencemos por estar en paz con nosotros mismos.

Vivir en la TERCERA DIMENSIÓN es vivir en la dualidad y el sufrimiento. Los pensamientos de duda e inseguridad dominan la mente que aprovecha para crear miedo e inestabilidad mental y emocional.

Pasar a la CUARTA DIMENSIÓN es cuando comenzamos a tener conciencia de nuestras emociones y pensamientos y trabajamos para controlarlos. Dejamos de reaccionar y echar la culpa a los demás. Nos responsabilizamos de nuestra felicidad.

Entramos en la QUINTA DIMENSIÓN cuando ya somos capaces de trascender el Plano terrenal y nos deshacemos de nuestra parte egoísta para experimentar la compasión por los demás. Sentimos que somos una UNIDAD viva junto con toda la Humanidad y todo el Universo. Es la dimensión del AMOR INCONDICIONAL, la Energía Divina.

La Conciencia es LUZ. Todos somos LUZ.