La Quinta Dimensión

Cuando se habla de la tercera, cuarta y quinta dimensión se refiere a los distintos niveles de Conciencia, cada uno de ellos vibrando a una velocidad determinada y distinta.

¿Y qué es la Conciencia? Es la cualidad de nuestro espíritu de reconocerse en sus atributos esenciales. Es la voz interior que nos guía en lo correcto. Es el conocimiento exacto que no pasa por la Mente y es registrado en el corazón.

La lucidez, la intuición y el discernimiento son facultades de la Conciencia que se asienta en el Tercer Ojo. Para expandir nuestra Conciencia podemos hacer un trabajo interno para abrir, desarrollar estas facultades y elevar nuestra vibración.

Subamos nuestra frecuencia. No amemos más desde la Mente. Esto sólo nos crea desilusión y frustración. El AMOR nace en el corazón. La energía del Amor es la que nos sostiene y nos da fuerzas, es la que nos sana emocionalmente. Comencemos por estar en paz con nosotros mismos.

Vivir en la TERCERA DIMENSIÓN es vivir en la dualidad y el sufrimiento. Los pensamientos de duda e inseguridad dominan la mente que aprovecha para crear miedo e inestabilidad mental y emocional.

Pasar a la CUARTA DIMENSIÓN es cuando comenzamos a tener conciencia de nuestras emociones y pensamientos y trabajamos para controlarlos. Dejamos de reaccionar y echar la culpa a los demás. Nos responsabilizamos de nuestra felicidad.

Entramos en la QUINTA DIMENSIÓN cuando ya somos capaces de trascender el Plano terrenal y nos deshacemos de nuestra parte egoísta para experimentar la compasión por los demás. Sentimos que somos una UNIDAD viva junto con toda la Humanidad y todo el Universo. Es la dimensión del AMOR INCONDICIONAL, la Energía Divina.

La Conciencia es LUZ. Todos somos LUZ.

¿Cómo experimentar la Conciencia?

¿Cómo conseguir ser Observadora imparcial de mi Mente?

¿Cómo tener el control de mi vida y sentirme dueña de mi felicidad interior?

Toda experiencia que no se completó, que no se cerró desde el perdón y la paz que proporciona el haber encontrado la enseñanza que aportaba, queda enquistada en algún centro energético (chakra) y nos sentimos bloqueados; no fluye en nosotros la energía vital y al no fluir correctamente nos debilita en todos los sentidos, sobretodo el sensorial.

Nada puede ser realmente NUEVO si uno lo vive desde viejas actitudes. No pasamos a un nuevo nivel de Conciencia si quedan cosas por solucionar. Hacernos conscientes de nuestra realidad y actuar desde la Conciencia es lo que nos proporciona madurez y sabiduría de la vida. De lo contrario nuestra vida no avanza.

Se hace necesario hacer una limpieza en nuestra Mente y Corazón para cerrar toda historia inconclusa… para darnos cuenta de que vivimos interpretando y juzgando al otro, justificándonos …

Vamos a re-la-ti-vi-zar la vida, porque no somos tan importantes ni nuestro sufrimiento es más grande ni somos dueños de la verdad …

La humildad y la compasión se hacen necesarias para comenzar a responder el “¿cómo?” más certeramente.

La Dicha

La Dicha no es un sentimiento o emoción que pueda crear la Mente.

Ni el esfuerzo o la voluntad de la persona más espiritual -sólo por el hecho de serlo o sentirse así- tiene asegurado el grado de Dicha. No por desearla, anhelarla o ir detrás de ella, se consigue.

Podríamos decir que la Dicha es un regalo del Cielo. No tiene explicación. Si acaso, podríamos decir que es mucho más que la felicidad que conocemos. que creamos desde el exterior.

La Dicha surge de pronto. Se hace presente como una ráfaga de aire puro. Se hace presente y te envuelve con una deliciosa fragancia. Llega y te llena el corazón de dulzura y amor jamás antes vivido. En esos momentos sólo deseas reír de pura alegría …

La Dicha se hace presente en tí y lo que haces es disfrutarla, porque si la piensas se esfuma. La sonrisa aparece en tu cara por si sola. Los seis sentidos parecen florecer y esparcen su energía: irradias felicidad.

… luego se esfuma. Tal cual ha venido se va. Simplemente de ha mostrado por un instante el maravilloso estado de tu Ser esencial en otras dimensiones.

¿Eres feliz?


  • La felicidad es la expresión de una afectación. Cuando algo o alguien nos motiva e ilusiona, nos inunda un sentimiento que llamamos felicidad.

Pero la felicidad es algo que se escapa entre los dedos, cuando se trata de conseguir cosas materiales o perseguir sueños. Una vez se ha conseguido el deseo o lo idealizado, se esfuma el sentimiento de satisfacción… la mente vuelve a crear expectativas.

Sentirse en paz con uno mismo es mucho más que un sentimiento, es un estado interior. Mantenerse auténtico y desapegado, ayuda a no entrar en falsas ilusiones y a estar centrado en la realidad de lo perenne.

El proceso para salir de las falsas esperanzas, supone limpiar el corazón de sentimientos de culpa, de miedos, de no sentirse merecedor, de no valorarse. También de haber sanado heridas afectivas por haber sufrido abandono, indiferencia o humillaciones.

Sentirse en paz con uno mismo significa AMARSE. Y estar preparado para amarse a uno mismo significa amar a los demás sin imposición, obligación o esfuerzo. Sobre todo, sabiendo que nuestra felicidad no depende de otros. Y esto es una gran victoria sobre el Ego y la Mente.

La felicidad es un pequeño logro en el mundo exterior. La DICHA es el presente que se nos hace y nos hacemos a nosotros mismos cuando fluimos con la vida sin esperar nada.

¿A qué llamamos “mente débil”?

meditacion mente entregadaEl primer gran error es que ya no se enseña a PENSAR. Ni siquiera eso entra en consideración, tan inconscientes vivimos de esta capacidad primordial. Porque si no sabemos pensar, no sabemos dilucidar, discernir, elegir, solucionar, discurrir … ni conocernos a nosotros mismos; el segundo gran fallo.

¿Qúe tenemos en mente? Parece como que los que nos dirigen nos prefieren así; ignorantes e inconscientes. Preocupados exclusivamente por la comodidad material y el entretenimiento barato.

Y así se comportan las mentes débiles, las mentes que no soportan una disciplina, las que no tienen fuerza de voluntad, las que enseguida se escaquean ante algo que necesita atención o esfuerzo. Las mentes que no saben ver más allá de lo inmediato y por lo tanto no saben planear o prever las consecuencias de sus actos.

Mentes embotadas que no saben parar el ruido que ellas mismas producen; miles de pensamientos en el cerebro sin orden ni propósito. Mentes dominantes, torturadoras, llenas de miedos e inseguridades. Mentes fantasiosas, perdidas en ensoñaciones sin sentido y con una realidad desfigurada.

¿CÓMO FORTALECER LA MENTE? Hay que estar preparado para seguir un entrenamiento o disciplina, creando un compromiso con uno mismo. Sin expectativas ni impaciencia, sabiendo que éste es un largo proceso pero que se empiezan a ver pequeños resultados desde el comienzo.

Comencemos por hacer trabajos de CONCENTRACIÓN. Ser Observador consciente del día a día, para poder ir transformando los malos hábitos en unos nuevos más acordes a la realidad que se quiere conseguir.

Haciéndonos responsables de nuestra salud, bienestar y felicidad es como iremos avanzando en hacernos dueños de nuestra vida.

¿Como lograr paz interior?

mujer arbol1Muchos dicen quererla… pero a mitad de camino se cansan, desisten, siguen probando otras cosas nuevas o deciden ya tienen bastante… pero llegar hasta el final para alcanzar  la tan deseada paz interior de forma estable, es una tarea ardua que pocos consiguen.

Primeramente hace falta una limpieza del cuerpo físico para deshacernos de toda energía bloqueadora como  la rabia, la envidia, la codicia, la ansiedad, la inseguridad,  etc.  Ese es el primer paso; vaciarse de todo lo inútil, sobre todo los miedos.

Luego hay que trabajar con la mente; para que se vuelva dócil y flexible. En este proceso de hacernos dueños de nuestra vida, comenzamos a crear armonía. Nos adentraremos a fluir dentro de los planes de la Naturaleza y el Universo.

Porque más allá de la mente parlante, los sentidos y pensamientos se aquietan y comienza la vibración intuitiva.

Siendo observadores de nosotros mismos, percibiremos que cuando nos sentimos inseguros, nuestra energía vital se dispersa y nos sentimos frágiles. Igualmente ocurre cuando estamos enfadados; nuestra energía  se densifica y perdemos la claridad mental.

Con la respiración rítmica y consciente centramos todas nuestras energías y las unificamos con las energías del Universo. Haciendo esto podremos controlar los miedos.

Estando libres del Ego nos sentiremos parte de la Naturaleza y de la Madre Tierra. Entonces podremos deshacernos de nuestras debilidades; cambiando hábitos y responsabilizándonos por nuestra salud y felicidad.

¿Cómo lograr la paz interior? Despertando nuestra Conciencia. Desde un anhelo sincero, nos irán llegando las  personas y las herramientas necesarias para adentrarnos en este Camino que no tiene fin pero sí muchos presentes de dicha y amor pleno.

 

 

 

 

Los intereses en el Amor

amor ancianoConocemos el Amor desde el interés: qué me brinda, cuánta felicidad me reporta, cómo me haces feliz  … , y así resulta ser un amor limitado y calculador. Preocupado de recibir tanto como uno da, no menos.

Entendemos el Amor desde  el YO y eso significa “mio”.  Amor mental y posesivo.

Hasta el propio corazón se aburre ante la lista de exigencias que prepara la mente al amor del otro, mientras acoraza bien su propio corazón, no vaya a salir dañado …

Y luego están los miedos que crean alambradas. Reclamos, quejas, exigencias, control, tensiones, inseguridad, represión …cuando el AMOR debiera sólo brindar paz y felicidad, siendo capaz de salvar todas las diferencias.

El Amor Puro es incondicional. Trasciende la mente y hasta al propio corazón. Es una fuerza y energía tan poderosa y expansiva que nos sobrepasa. Todo el que ha estado ENAMORADO lo ha experimentado mínimamente y sabe de qué estoy hablando. Lamentablemente ese estado es pasajero por ser ilusorio:  nace y muere en la mente.

El amor hacia el otro surge del amor hacia  uno mismo. Y es al estar satisfecho y en armonía con uno mismo que uno puede DAR AMOR sin intereses.