La Conciencia

En la medida en que nuestra Conciencia se va expandiendo y va llenando de Luz nuestros diferentes cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual, poco a poco podemos ir dándonos una explicación de los cambios que vamos sintiendo en todos los niveles de nuestro Ser, sorprendidos de que éstas no vienen de la mente.

Se produce una “aspiración” que surge del Alma con la intención de unir mente y corazón. Esta aspiración atrae el Aliento divino que penetra y abre el canal de la Intuición, el que se refiere al sexto sentido.

Y en este proceso gradual de cambio, en el que nos vamos haciendo más conscientes de nosotros mismos, siendo Observadores de nuestros actos y haciéndonos responsables de nuestra conducta, de nuestra salud y bienestar, es como iremos avanzando sin esfuerzo, haciéndonos más prudentes, más comedidos, pacientes, sinceros, íntegros … todo ello dentro de un sentimiento de estar FLUYENDO.

Estos valores que se van afirmando en nosotros, se precisan para poder mantenernos en la cordura y en la introspección de estar por momentos en silencio y solos, cuando “antes” sentíamos apegos y necesitábamos de los demás y hasta del ruido y ajetreo del mundo exterior.

Cuanta más Luz entra en la Conciencia, ella te va a ir permitiendo VER la Realidad. Al principio se forma un nudo en la garganta y en el corazón; VER más allá del mundo ilusorio en el que vivimos, necesita de temple, coraje, anhelo de convertirte en un ser humano completo y confianza absoluta.

Así que esto del Saber es todo un proceso ascendente que requiere también de ecuanimidad pero sobre todo no debe haber ningún interés personal. Al conectar con el Alma se va a ir desarrollando el Amor Incondicional que es la Energía Suprema del Creador de los mundos y de todos los seres.

¿Quieres comenzar a desarrollar tu Conciencia? Sé Observador del personaje que te viste. Toma el hábito de vivir en el presente, de forma consciente, en cada cosa que hagas; cómo sientes, qué deseas, qué te perturba … qué no quieres más en tu vida, cómo quieres vivir este año que comienza… sin excusas, sin justificaciones, sincérate contigo mismo.

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El valor de la unidad

amor unidosDe forma instintiva el ser humano siempre tuvo la tendencia a unirse a otros. A agruparse en clanes y tribus. A mantener fuertes los lazos familiares. La necesidad de protegerse hacía que se valorase, por encima de todo, lo que los hacía iguales.

Pero ahora, contrariamente, somos individuos desgajados, desmembrados, sin interés o sentimiento que busque esa unidad. Hemos olvidado lo que significa para el corazón sentirse protegido y apoyado por un grupo. Es más, curiosamente se ha puesto en los animales de compañía esa fidelidad y amor incondicional que antes se tenía de los más allegados por consanguinidad o por ideales religiosos-patriotas-políticos compartidos.

El valor de la unidad y el sentimiento de solidaridad y hermandad se han ido perdiendo en el tiempo. Es triste reconocer que nos deshumanizamos.

¿Qué hacer para revertir esta situación? La humanidad formamos un todo indivisible. Lo que nos amalgama es el AMOR. Cuando éste se pierde o corrompe es cuando surge la disolución de nuestra calidad y cualidad como humanos. Mirar al otro como a un extraño es un error de percepción.

Pongámonos en pie y abramos los ojos. Salgamos de la parcela del Yo que hemos creado egoístamente y miremos a quienes están en nuestro alrededor como iguales (los mismos miedos, los mismos deseos de ser aceptado y amado). Demos lo mejor de nosotros mismos. ¿Podemos ayudar en algo? … siendo amables y respetuosos, es un buen comienzo.

Abramos el corazón, ensanchemos nuestra mente. Abracemos a nuestros hermanos.

El Mundo de las Apariencias

seres azulEl Mundo de las Apariencias está en nuestra mente inferior. Trascenderlo, cruzarlo y salir de él, significa haber alcanzado la Intuición para comenzar una nueva etapa desde la Conciencia, como Observadora de sí misma y de la Realidad.

Es entonces cuando podemos entrar en una dimensión superior en nosotros mismos, donde las Almas son puro amor y compasión. Porque el Amor y la Compasión no nacen en la Mente, son estados profundos del corazón y se hallan en el Ser esencial que somos.

Si conectamos con el corazón, nos llegará la INSPIRACIÓN que precisamos para llevar a cabo este viaje hacia nuestro interior y poder salir del mundo de las apariencias, donde todo es incierto, ilusorio e inconstante.

Es preciso estabilizar nuestra dimensión espiritual, para ello y según la invocación REIKI del Amor Incondicional:

Te envío LUZ que te recuerde que eres LUZ.
Te envío LUZ para que tu cuerpo físico queme toda impureza del Ego.
Te envío LUZ para que tu cuerpo mental y emocional se vacíen y puedan entrar ligeros en el Silencio reparador.
Te envío LUZ para que tu cuerpo espiritual se inspire y fortalezca. Y con tu propia LUZ encuentres tu Camino.

Que así sea. Así es.

Iniciación al REIKI

yo dando reikiRecibir la iniciación al REIKI (transmitida de forma personal por un maestro) significa la apertura y bienvenida a un nivel superior de Conciencia de ti mismo en conexión con la Conciencia Superior. Cada iniciación (existen tres niveles) te da la energía necesaria para impulsarte en tu voluntad de crecer en todo el esplendor como ser humano y divino. Más allá de lo que te puedes imaginar.

La decisión de iniciarte en REIKI no es un deseo de la mente. No eres tú quien eliges, es el Universo y la Naturaleza quien te preparan para este encuentro que es sagrado. REIKI es un regalo en tu vida. Está fuera de la lógica. Viene de otras dimensiones superiores.

No es necesaria ninguna experiencia previa y puede recibirla cualquier persona de cualquier edad, incluso niñ@s. Después de la alineación y activación de los centros energéticos (chakras) queda a tu disposición todo lo necesario para seguir creciendo y expandiéndote infinitamente.

REIKI es muchísimo más que una técnica de sanación, creer esto es limitar la poderosa acción que tiene el estar conectado a las energías superiores del universo y el ser Canal de sanación. REIKI además te da la capacidad para la revelación del camino de vida al conectarte con tu Yo Superior. Comienza a actuar entonces el “conocimiento intuitivo directo”. Esto significa una forma de facilitarte claridad, valor, integridad, libertad y auto-maestría.

REIKI potencia la sanación a través de la imposición de manos. Somos energía y REIKI nos enseña a generarla, almacenarla y canalizarla de forma correcta y beneficiosa para el Bien de todos.

Todos podemos canalizar y convertirnos en esta energía sanadora que es la del AMOR INCONDICIONAL y así ser parte dinámica en el proceso de transformación planetario que estamos viviendo.

REIKI, es una medicina complementaria

reiki pacienteHan tenido que pasar muchos años y ser millones las personas que son dadoras y receptoras de REIKI para que por fin sea reconocida como MEDICINA COMPLEMENTARIA por los organismos oficiales del mundo.

Calladamente hemos ido poniendo las manos en los cuerpos y en los lugares faltos de armonía energética. Teniendo la certeza de que sólo la energía del AMOR INCONDICIONAL es la que sana.

Los que impartimos REIKI, sólo somos canales de transmisión. Y para ello primero nos hemos preparado a nosotros mismos, tomando Conciencia y responsabilidad por tan grande cometido: AYUDAR A LOS DEMÁS.

REIKI tiene varias ventajas: 1) No es una religión y no es necesario pertenecer a ningún grupo o sujetarse a alguna creencia impuesta . 2) Se transmite por imposición de manos. 3) Reduce los efectos secundarios de los fármacos. 4) Reactiva el sistema inmune y las células. 5)No tiene contra-indicaciones. 6)Es normal que un maestro/a REIKI atienda en su consultorio y cobre por su tiempo dado. La visita puede durar unos cuarenta y cinco minutos.

Todos tenemos el poder y la capacidad de aprender a sanarse a sí mismo. REIKI es una poderosa herramienta de evolución personal. Emocionalmente, aprendes a limpiar, desbloquear, armonizar y energizar tu cuerpo físico, mental/emocional y espiritual. Todo ello desde la responsabilidad de prevenir toda enfermedad y mejorar nuestra calidad de vida.

Sistema de sanación REIKI

reiki en antiguos templosCuando un maestro de REIKI no confía enteramente en sus capacidades como Canal sanador ni conoce en profundidad su inmensa excelencia, ni tiene el dominio sobre las energías con las que trabaja ni ha integrado en sí mismo la excelencia del REIKI, entonces, sin ser consciente de todo esto, está rebajando el potencial sanador de REIKI a una mera “TÉCNICA”.

El Sistema de sanación a través de la imposición de manos que enseñó Usui no necesita -ni debería- ser mezclado con otros sistemas de sanación. ¿Por qué hacerlo?

El REIKI tradicional Usui tiene tres niveles de aprendizaje más la maestría y entre ellos debe haber un tiempo físico para la práctica y la asimilación de lo aprendido que va unido a una expansión de la Conciencia de la persona iniciada.

Es más, entre el primer nivel y el segundo deben ser exclusivamente de práctica con uno mismo y esto tomará mínimo tres meses. Se aconseja introspección y la tarea diaria es hacer el ejercicio de alineamiento, desbloqueo y limpieza de los chakras todos los días.

Sólo así se abrirá el Canal en nosotros para recibir la energía cósmica sanadora. Cada vez seremos más capaces de percibirla y dirigirla. Y tenemos que entender que en REIKI el sanador NO da de su propia energía ni interfiere ni opina -todo eso es un trabajo mental y del ego.

REIKI trabaja con la energía universal del Amor Incondicional, nosotros somos simples instrumentos receptores y transmisores de ésta poderosa energía.

REIKI al iniciar a una persona, está despertando e impulsando sus cualidades y valores para prepararla con este fin de ser UN PUNTO DE LUZ EN EL UNIVERSO al SERVICIO DE LOS DEMÁS.

Deshacerse del Ego, entra como trabajo en el primer nivel. No es un trabajo mental sino de expansión de la Conciencia. Así trabaja REIKI.

La madre ausente

mujer madre2Hablar de la madre ausente me toca de lleno, así que no es fácil. He tenido una madre ausente y yo jugué el mismo patrón sin ser consciente de ello.

Es cuando los hijos te pasan factura cuando comienzas a darte cuenta, no sólo de cómo han influido en ellos tus propias carencias sino también cómo las historias se repiten dentro de la familia. Y te sorprendes al experimentar tan de cerca el asunto de los “patrones heredados” … creías que lo estabas haciendo -si no bien- al menos haciéndolo lo mejor que sabías y podías pero … los que vienen detrás reclaman que revises tu proceder, no les sirve que pidas perdón cien veces; han sido lastimados, arrastran traumas, han sufrido y TÚ como madre ¿dónde estabas?

Perpetuar el título de “madre ausente” me parece injusto. Cuando mi madre comenzó a perder la memoria inmediata y ésta quedó anclada en su niñez tuve la oportunidad de conocer, a través de ella misma, su historia. Se casó con 17 años, siempre fue una mujer callada, viviendo a la sombra de su marido. No recuerdo haber tenido alguna conversación con ella ni en mi niñez ni en mi adolescencia. Fue una “madre ausente”, y esa fue mi referencia como madre.

Estos últimos años he aprendido a amarla. A aceptarla, sentir compasión y pedir perdón por ella y por mi. Su propia madre no tuvo tiempo para dedicarle a la cantidad de hijos que tuvo; tenía que atender el negocio de panadería todo el día. Así que ella misma no tuvo referencias de una madre amorosa porque las circunstancias de la vida eran muy duras en aquel entonces.

Es verdad, yo tampoco he estado. He cargado con la enorme culpa muchos años. Y acepté silenciosamente la revancha de indiferencia hacia mi; parece ser que los hijos tienen ese derecho de castigar a la madre mientras son adolescentes. Ya les llegará el momento de madurar.

Yo me pregunto ahora, cuando los hijos ya son mayores ¿se han parado a averiguar dónde estaba la madre?, ¿Cómo estaba?, ¿Qué hacía?

Seguramente no estaba en un bar ni de fiesta o con amigas o con un amante, descuidándoles a ellos. La mayoría han estado trabajando. También ocupadas en reponerse y remontar su propia vida. Interiormente solas, ellas también.

Y no hablo así para justificar la ausencia y la necesidad que tienen los hijos de la guía y amor de la madre. Sino para hacer un llamado de atención e intentar entender al otro, aceptando y comprendiendo las circunstancias de la vida. Perdonando y amando a quien nos dio la vida.

Y hablo ahora como hija: El amor a la madre debe ser incondicional si queremos que nuestro corazón viva en paz.