Sanar el cuerpo emocional

ser de luz4¿Qué nos enferma físicamente? El estrés, la ansiedad, el miedo, la angustia, la envidia … todas las emociones y sentimientos negativos hacia nosotros mismos.

¿Qué nos hace sentirnos infelices? …  movernos y mantenernos  mentalmente en la inseguridad, no saber salir del miedo, el sentimiento de culpa, el resentimiento, la rabia … todas las energías negativas que emponzoñan el corazón (el Amor que nos negamos).

Para que fluya debidamente la energía vital en nosotros debemos armonizar y sanar nuestro cuerpo mental y emocional . Transformarnos en personas más perceptivas, intuitivas, conscientes, compasivas, auto-suficientes y positivas.

La salud de nuestro cuerpo  físico surge como consecuencia natural de la armonía y equilibrio en nuestros cuerpos mental y emocional. La salud y sentimiento de plenitud y felicidad es causada por las actitudes mentales y emocionales positivas acordes a nuestro ser interno esencial y natural, que ahora están bloqueados.

Aprender a solucionar los miedos que nuestra mente ha creado que nos están separando de todo aquello que queremos conseguir … y sentimos nos resulta imposible obtener …

Es nuestra responsabilidad generar salud, no sólo a nivel físico sino también entender que esta salud física se logra al mantener un equilibrio de paz y armonía interior, teniendo buenos hábitos alimenticios, descanso apropiado,  conocimiento de nosotros mismos y una actitud y hábitos positivos.

Toma Conciencia de que tú no eres tu cuerpo físico. Tú no eres tu mente y ni siquiera eres tus emociones. No te dejes dominar por ellas o te confundirán y entrarás en conflicto y sufrimiento.

Relájate y profundiza en tu corazón, donde se aloja tu ser esencial; tu Alma. Entra en la Conciencia de tu Ser. Sumérgete en el estado de paz que fluye en tu interior.

Y esa experiencia -aunque sólo dure instantes-   te irá transformando y expandirá tu Luz.

Ahora, hagas lo que hagas, hazlo desde el corazón. Tu Luz te acompaña y te guía.

 

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La Luz

hombre-tatuajes-lloraNo nos acomodemos en la aparente paz que ofrece  la rendición. No, que tu Ser no se rinda.

La luz no se modifica aunque alumbre la suciedad. Así que, si la Conciencia es Luz y el ser humano es Conciencia,  nada debería alterar nuestro estado de  pureza …

La toxicidad y la herrumbre, de nuestros pensamientos y sentimientos (rabia, odio, celos, envidia, etc),  son producto de una mente débil -atada a condicionamientos- y de un corazón vulnerable, abandonado a la deriva …

Tenemos una conciencia básica y dependiendo de su nivel de desarrollo así serán nuestros pensamientos, emociones, actitud, valores…

Es la Conciencia desarrollada la que transforma la mente, la que te ayuda a trascenderla para ir a conocer otras dimensiones de ti mismo.

Cuando el estado mental básico es sometido al Yo Superior, es capaz de percibir y enfocar su atención más allá del flujo de pensamientos y éste es el aspecto ‘luminoso’ de la mente. Entonces se abre ante uno el conocimiento intuitivo …

Practica la atención plena. Sé observador de ti mismo. No te rindas.

 

 

 

 

 

Morir

krishnamurti¡Cómo me gusta leer a Krishnamurti! Él dice que para que desaparezca el miedo a la muerte hay que morir un poco cada día… experimentar la muerte de las cosas que voluntariamente decidimos dejar; apegos, placeres, … para descubrir que la muerte es liberación.

En nuestra mente está asentada el miedo a lo desconocido.  Miedo a la incógnita misma de qué será de nosotros después de que dejemos el cuerpo físico.

El miedo a MORIR EN VIDA es otro aspecto de  lo mismo. Tenemos miedo a perder:  las cosas materiales, el afecto de los demás, la salud, … y se vive envuelto en ese miedo imaginario que invade y densifica nuestro presente, haciéndolo incierto sin causa justificada. Y eso es morir en vida; la muerte de  nuestro entusiasmo y de nuestra fe  en nosotros mismos y en la Misericordia divina.

Todo es CONCIENCIA. Y la Conciencia es LUZ. Morir cada día hasta completar la rendición.  La clave está en  trabajarse el DESAPEGO.  Éste despejará la vía que nos llevará  hasta  la Conciencia Suprema para fundirnos en ella.

El despertar de la Presencia

mujer mariposa azulEl despertar de la Conciencia abre las puertas a la ‘Presencia‘. Da igual cómo la llames o la identifiques, SIENTES SU PRESENCIA en tu interior con total certeza y ¡sabes¡ que es Ella     -la divinidad en ti-.

Tu ‘Yo’ es el sujeto que vive mecánicamente hasta que comienza a experimentar su sentir profundo y  a partir de ahí, se desarrolla, se expande su Luz espiritual.

Entonces comienza a manifestarse un Yo superior que es capaz de percibir más allá de lo material. Ahora estás atento a las señales de la Naturaleza.  Comienza a vibrar desde lo más profundo de tu ser una energía de Amor y Compasión hasta ahora desconocido.

Si te sientas en silencio ante la  Presencia dentro de ti, llevando tus cinco sentidos hacia adentro, ella encenderá la Luz de tu espíritu, para que el conocimiento intuitivo te guíe y llegues a ser tu propix maestrx bajo Su protección.

Mi Bosque

bosque de oroMe reúno con mi Ser. Me permite adentrarme en él como quien se adentra en un bosque.

El Silencio en él es indescriptiblemente irreal, más allá de todo  lo imaginable. El aire que respiro, al entrar en las profundidades de mi Ser, explosiona en Amor.

Yo Soy Amor. El sentimiento de gratitud, por lo que estoy experimentando, se convierte en Dicha. Este sentimiento es como un manantial que he hallado en mi Bosque y brota incesantemente.

Mi mente quedó atrás y mi espíritu se eleva, … se hace difícil traducirlo en palabras.

Yo Soy todo lo que mi vista alcanza a ver.

Yo Soy todo lo que mi corazón logra percibir.

La LUZ es tan poderosa que me postro ante ella, por su magnificencia y liberalidad.

En ella se manifiesta el Espíritu del Creador Supremo, que Jesucristo llamó Padre.

Al respirar, inhalo su energía sutil y mi canal intuitivo se abre y se convierte en Camino.

Yo Soy UNO con mi Creador.

 

 

 

 

Purificar el Prana en nosotros

chakras alineacionEl Prana es energía  que obtenemos de una alimentación sana, de un descanso reparador, de realizar ejercicios físicos de yoga que tienen esa finalidad, de hacer prácticas espirituales como la meditación y la oración, de vivir de forma consciente y relajada, de vivir desde el agradecimiento … todas esas prácticas desarrollan el Prana que es la energía más refinada,  que necesitamos para elevar y poner en el centro de nuestra vida,  a nuestro Ser esencial.

Las energías de baja frecuencia crean miedos e inseguridad. Bajo la influencia de estas energías negativas uno no tiene fuerza de voluntad y la mente es inconsciente. El panorama de vida es el de subsistencia.

Para salir de ese bajo nivel de existencia tenemos que despertar la Conciencia y purificar, alinear y desbloquear nuestros centros energéticos. Tenemos que generar Prana y aprender a almacenarlo y manejarlo.

Dejando a un lado el lenguaje religioso podemos entender, de forma lógica,  que somos energía y que tenemos un cuerpo sutil que pertenece a nuestro espíritu; esa parte de nosotros que es inmortal.

El ser humano sufre y vive en conflicto mientras se mantiene en un Plano superficial y material de la existencia debido a las densas energías que obstaculizan su conexión con la divinidad dentro de él.

Es cuando comienza a desarrollar su Conciencia, siguiendo prácticas que nutren el espíritu, cuando es capaz de crear Luz en sí mismo y comienza a fluir en la vida.

La naturaleza del ser humano es de Amor y Compasión.

Un viaje astral

luz entre nubesFue en una sesión de Terapia Regresiva cuando tuve una experiencia totalmente inesperada de viaje astral. En realidad se trataba de unas prácticas entre los alumnos que nos estábamos preparando como terapeutas en este campo, así que no habían expectativas de que ocurriesen grandes cosas teniendo en cuenta nuestra poca experiencia.

Me tocaba hacer de paciente y otro compañero hacia de terapeuta, comenzó a hablarme con voz sugerente para llevarme a un estado de relajación profunda. No sé en qué momento fue pero, en una décima de segundo, hubo una explosión en mi mente y en mí sucedió un desdoblamiento; por un lado era observadora y por otro era protagonista de una vivencia asombrosa…

… salí de mi cuerpo como una bala hacia arriba y  al mismo tiempo que sentía la tremenda velocidad y fuerza de salir disparada hacia el firmamento, mi “Yo” observaba cómo me alejaba directa al espacio.

Una vez “arriba”, en el azul celeste, de una inmensa nube se asomaron unos rayos de Luz, tan poderosa, que supe era el mismísimo Dios.

Me quedé sin aliento debido a la impactante energía que me llegaba y su Fuerza era casi imposible de soportar. Temí que mi corazón fuese a explotar de un momento a otro. Me tendí cuan larga era, suspendida en el espacio, delante de esos rayos de Luz -de esa Energía- rindiéndome a Su Poder. Y me envolvió Su inmenso Amor.

La experiencia es inenarrable, los sentimientos, la misma vivencia, fue demoledora; se creó un antes y un después en mi vida, que luego lentamente fui integrando en mí. Quiero decir que, el hecho de vislumbrar la “Realidad” y de experimentar eso que está más allá de la Lógica, ya no quieres más estar en este plano material y denso y te quedas tan anonadada que la mente se bloquea mientras tu alma busca quedarse en la ensoñación de lo vivido en lugar de volver a este mundo.

Una cosa es segura: no hay vuelta atrás. Las experiencias nos van transformando y nos ayudan a avanzar en entendimiento. Cada vez estamos con una mente más abierta, más flexibles y con menos resistencias y eso nos permite fluir de forma sincronizada con las energías del Universo.