El guerrero pacificador

mujer hermosaCuando no existe otra alternativa, el Ego se rinde y surge entonces, desde lo más hondo del Ser, el guerrero espiritual o pacificador.

Al guerrero espiritual ya no le quedan más armas que la compasión y su campo de batalla se libra desde el corazón.

La mente deja de parlotear repitiendo las creencias e ideas de otros y comienza a EXPERIMENTAR por sí misma y a afianzar certezas vividas por ella misma, que es lo que da sabiduría y templanza.

El guerrero espiritual ya no es más un Buscador desde que sigue el llamado de su corazón y de la Luz de su intuición.

El guerrero espiritual, hombre o mujer, caminan por el mundo bendecidos por la Madre Tierra y el Universo. Le han otorgado todos los valores de la Fuerza del Amor y el Poder para hacer el Bien.

Reverencia la vida y tu naturaleza divina. Honra a tus padres y ancestros. Sé devoto del Creador de los Mundos y respetuoso con todos los seres vivos. Es así como nos transformaremos en guerreros espirituales.

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Oleadas de Luz

seres y mundoParece como que hubiese más maldad en la Tierra, sin embargo lo que pasa es que hay más Luz para verla y hacernos conscientes de ella y combatirla desde la Paz en nosotros.

No perdamos la fe ni la esperanza, aunque padezcamos los síntomas del declive de unos sistemas corruptos que son insostenibles y que haremos desaparecer desde el trabajo interior individual. ¡Toda una revolución!

Las crisis empujan al cambio y si nos sostenemos firmes en el Amor y la Verdad, estos ajustes, nos traerán una nueva Conciencia que nos hará renacer para crear un mundo mejor.

Purificamos el ego personal y hacemos expandir la Luz. Conectamos con nuestro Ser Superior para recuperar nuestra Inocencia e integridad.

Démosle sentido a la vida personal y se hará solidariamente colectiva. Nos convertimos en “co-creadores” cuando el personaje muere a la Luz de la percepción infinita del Ser divino que también somos.

El Amor es Esencia.

El Amor no es un sentimiento. Ni siquiera un estado a alcanzar. El Amor es nuestra esencia. El Amor es la pura esencia permanente e invariable del Universo.

El Amor no se da o recibe. Se ES Amor. Se irradia. Se transmite. Nutre. Es Luz.

Cuando nuestra Esencia ha sido constreñida, manipulada o contaminada, los miedos nos invaden. Sentir desamor es el comienzo de la enfermedad -cualquiera-.

Entonces comienza a corroer la inseguridad en nosotros mismos, la falta de autoestima, la falta de fe y entusiasmo por la vida hacen su aparición en nuestra mente y corazón. Aparece el sentimiento de infelicidad y el alejamiento u olvido de nuestra esencia.

Ante este vacío, según el grado de Conciencia, la persona ve el mundo como su enemigo y proyecta hacia él todo su odio (miedos) y su incapacidad de relacionarse desde el Amor le convierte en un ser inadaptado, infeliz, exigente … víctima de sí mismo por su falta de amor hacia sí mismo.

Por otro lado, está la persona que vive desde el corazón y por muchas calamidades que sufra, las vive desde el Amor y la compasión. Son personas que han venido a este mundo con un “karma positivo”, para servir a los demás desde el Amor. Nada les perturba ni enoja. Su Esencia está a flor de piel igual que su sonrisa y buen ánimo.

La clave está en conectar con nuestra esencia. Cada día dedicar unos minutos a percibir el Amor en nosotros para que nos nutra. Y es a partir de ahí cuando comenzaremos a irradiarlo y nuestra vida se hará más fácil en todos los sentidos. Gracias al Amor.

Hay salida

DIBUJO HUYENDONos encerramos pero hay salida. Nos quedamos con patrones fijos pero hay posibilidad de salir de ellos y crear unos nuevos.

Hay salida. Sin tener que tomar medidas drásticas ni irnos al otro extremo o salir huyendo.

Hay salida al sufrimiento. Salir del pasado que no nos deja vivir en el presente.

Hay salida a la dependencia que debilita nuestra identidad.

Necesitamos ser libres porque es nuestra condición. Marchitamos si no, en la resignación.

Hay salida a la sumisión, a la manipulación, al sentimiento de culpa, al sacrificio obligado, al miedo.

Al salir de lo que nos aprisiona surge lo nuevo. Salimos para manifestarnos.

Salir para resaltar quien uno es desde el Ser y sentirnos merecedores de amarnos, recibir amor y amar a los demás.

La fe muerta

mujer feliz2Si digo que yo creo en Dios es un grado inferior en la escala de la Certeza. Porque experimentando la Conciencia Suprema o Divinidad en mí, afirmo que yo soy parte del Dios viviente en todo y todos.

Para saber la cantidad y calidad de “Fe” en nosotros, sólo tenemos que observar la cantidad y calidad de entusiasmo y confianza que tenemos por la vida.

Se vive adormecido para no tener que enfrentarnos a una realidad que percibimos con miedo, desde nuestra inseguridad. Ya están los avispados que han fabricado todas esas cosas que nos mantienen semi-anestesiados; en un estado de inconsciencia casi permanente.

La Fe está muerta porque dudamos de su existencia; dudamos de nosotros mismos. Desconfiamos del prójimo.

Recuperar la confianza es lo que toca ahora, en lugar de quedarnos lamentándonos. Debilitados, al haber entregado voluntariamente nuestra vida a otros.

Todas las crisis son el combustible para el cambio. Bienaventurados los que se percatan de ello y aprovechan la ocasión para salir de su inacción.

Recobrar la Fe en el ser humano, es reconquistar la fe en nosotros mismos. Para ello tenemos que ir más allá de la “creencia” ciega hacia la CERTEZA desde la experimentación en uno mismo.

La Fe nace y crece al conectar con el Amor dentro de nosotros.

¿Qué es lo que reprimes?

meditación 18El AMOR y el MIEDO están en todos nosotros. Son parte de nuestro carácter y temperamento, de nuestra naturaleza como humanos. No hay nada que conquistar o combatir.

Pero cuando el Miedo, que es oscuridad, eclipsa el Amor, entonces sí debemos prestar atención a nuestro Ser y actuar deshaciéndonos de todo pensamiento y creencia que nos estén bloqueando.

El reprimir crea desequilibrio y … combatir el miedo, ¿desde dónde? ¿Con qué armas? Sólo acrecentando su contrario, EL AMOR, seremos capaces de extender y ampliar todo lo bueno que hay en nosotros,trayendo LUZ a nuestro interior.

Mejor es reconocer nuestras debilidades y fortalecer nuestra autoestima desde la seguridad en nosotros mismos. Acrecentar nuestra naturaleza y talentos. Todos los remedios vienes del Amor. Vienen de la aceptación, la compasión.

Reconocer dónde están nuestras debilidades, no engañándonos más a nosotros mismos. Preguntándonos: Qué es lo que reprimo. Qué parte de mi cuerpo sufre tensión y no permito relajarse. Qué rabia estoy reprimiendo. Qué malestar no me atrevo a expresar. Qué quisiera decir a gritos y no me atrevo a manifestar.

¿En qué tribulaciones de la mente estamos atrapados? ¿Qué viejas emociones seguimos alimentando y no somos capaces de dejarlas atrás?

No tengamos miedo a cuestionarnos y enfrentarnos con nuestra realidad. Desde el Amor todo se hace más sencillo.

El sacrificio voluntario y la libertad

mujer inspiracionEl sacrificio requiere de compromiso y esfuerzo. Siempre que sea voluntario y consciente, el sacrificio está bendecido por el Universo que apoya y fortalece a la persona que ha adquirido alguna responsabilidad.

Pero hoy no se quiere sacrificar nada, creyendo que se perdería libertad. Se tiene miedo de adquirir compromisos por lo mismo: perder libertad.

Un sacrificio o compromiso que se vive desde el sentimiento de obligación y culpa, nos esclaviza, nos coarta, y termina por encerrarnos en la amargura y la rabia. O, si la actitud es pasiva, nos postra en la resignación.

Contrariamente, cuando el sacrificio es voluntario, se transforma en un acto de abnegación y está inspirado en el amor desinteresado. Y entonces nace la libertad del Ser que es capaz de dar de sí generosamente porque está lleno de Amor. Nada teme.

La libertad es la facultad natural de todos los seres vivos de comportarse de una manera u otra. Desde el miedo, la libertad se retrae y encierra.

La vida está en continuo movimiento de contracción y expansión. Soltar y agarrar. Quien se resiste a soltar entra en conflicto consigo mismo. Aceptar lo que nos viene dado es parte también del “juego” de la vida.