El pasado es lo ya vivido

En la medida en que hacemos nuestra andadura -aprendiendo de la vida- nuestro pasado también se va modificando. ¿Cómo es eso?

Es verdad que el pasado no se puede cambiar, pero sí se puede cambiar la forma de interpretarlo y recordarlo. Cuanta mayor comprensión más compasión. Cuanto mayor entendimiento más capacidad de perdonar.

Dejando el pasado atrás aligeramos nuestra carga emocional.

Nuestra historia pasada debe quedar atrás, comprendiendo que no somos los mismos, que las circunstancias fueron bien distintas. Nuestra trayectoria sigue su curso. La vida se encarga de enseñarnos.

Es verdad que existen hechos del pasado que produjeron consecuencias dolorosas o injustas. ¿No crees que es momento de soltar esa carga y aceptar, perdonar y trascender lo sucedido?

Aprendiendo a gestionar las emociones. Siempre de frente, sin eludir las verdades. Sin escapar de las responsabilidades. Pero saliendo emocionalmente de lo que ya no existe. Sucedió.

¿Estás dispuesto a hacer tu parte? Todos merecemos vivir con plenitud y en paz para poder construir -en nuestro presente- la vida de nuestra elección.

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Qué cosas NO y qué SÍ

Lo mejor para empezar -cuando no sabes por dónde empezar- es hacerlo desde QUÉ NO quiero más en mi vida.

Comenzamos por la periferia, las zonas más oscuras, haciendo reajustes y limpieza a todos los niveles.

Desechamos pensamientos inútiles y sentimientos que son sólo recuerdo.

Ponemos orden en todo lo que pertenece al pasado y lo dejamos atrás.

Hacemos un repaso de qué cambios necesitamos en el cuerpo físico (mejor alimentación, algo de ejercicio). También en el cuerpo mental (descanso, concentración), cuerpo emocional (alguna práctica para no ser tan vulnerables, por ejemplo) y cuerpo espiritual.. NO a los apegos.

Todo es más sencillo cuando vamos despejando el Camino. ¿Cómo es posible? … Porque los miedos van desapareciendo. NO más dudas. NO hay envidias o celos. NO hay obsesiones y pensamientos tormentosos. NO hay más sufrimientos, rabia, deseos de venganza, soledad mal llevada …

Así que, si no sabes todavía “QUÉ SÍ”, comienza a limpiar el camino de lo QUE NO quieres más en tu vida. Y todo se irá ordenando por sí mismo, paso a paso.

Confía

Vivir sin esfuerzo

Hemos convertido la vida en una lucha y un sobre esfuerzo porque vivimos desde la mente; maquinando. Desde la trama y el drama ficticio.

Y en ese estar, planeando y calculando, nos movemos torpemente condicionados por el pasado y preocupados por el futuro.

Aunque no queramos, aunque nos demos cuenta de que así no funciona bien nuestra vida, de que no somos felices ni estamos en paz con nosotros mismos, seguimos en esa inercia consistente que nos ha robado la voluntad de ser desde el Ser divino que somos.

SER nosotros mismos consiste en FLUIR desde el corazón, desde nuestro espíritu. Nutriéndonos de las energías superiores; el néctar gustoso de la vida.

¿Cómo salir de ese patrón de actuación que nos perjudica?

Esta mañana haciendo un ejercicio de respiración, que llevo años haciendo (vaciar los pulmones sacando el aire como si fuese un fuelle , así varias veces), y que siempre lo he hecho desde el esfuerzo, de pronto me he dado cuenta de que lo estaba haciendo suavemente.

Me he parado sorprendida y he tomado conciencia de que los había realizado completamente relajada sin que estuviese la mente dirigiéndolo. He entendido que estando en la mente todo cuesta más.

La mente lo hace todo más pesado, más denso. Una mente rígida entorpece la espontaneidad, la bloquea al cuestionar o buscar la perfección DESDE LA MENTE.

La mente nos bloquea al crear expectativas, desde la exigencia, el miedo o el mismo deseo de querer hacerlo bien …

A la mente sólo deberíamos usarla cuando tenemos que pensar, cuando hay que tomar una decisión o esclarecer alguna duda.

Por lo demás, fluyamos desde nuestro cuerpo etéreo y nuestra intuición. Sin juzgarnos, sin castigarnos, sin culparnos.

El Miedo es la enfermedad

meditacion rayoEstar “infectado” o “intoxicado” o “envenenado” o “asfixiado” sucede cuando el Miedo nos domina, y si se ha instalado en la mente o en el corazón los síntomas son de ansiedad y angustia profunda.

Cuando no hemos sabido parar a tiempo el golpe emocional, no hemos sabido verlo venir y nos ha dado de lleno, alterando nuestra paz interior, una y otra vez. Cuando algún suceso queda enquistado y no hemos podido trascenderlo, haciéndonos ir al pasado una y otra vez. Así es como el Miedo entra en nosotros y nos taladra: primero nuestro campo astral y seis meses después dañando el cuerpo físico.

El Miedo finalmente se incrusta en el Alma. Es como un tumor maligno que no permite que la persona se desarrolle enteramente y con libertad. El Miedo puede crecer tanto que la angustia y la ansiedad se haga insoportable y el médico le envíe al psiquiatra que le diagnosticará trastorno mental y recetará antidepresivos y antipsicóticos. Relajantes que crean dependencia y cronicidad, entre otras cosas.

Existen remedios naturales -como las esencias florales- que nos pueden ayudar enormemente bajo la guía de un experto sanador o terapeuta. Existe la milenaria ciencia del Yoga que enseña a respirar conscientemente, enseña a fortalecer la mente y brinda muchos más beneficios. Está el REIKI que limpia el cuerpo astral, desbloquea las energías atascadas y las purifica. Y seguramente muchas más fórmulas que el niño puede aprender, desarrollando la identidad y la auto-estima.

Existen remedios para todo lo que nos aflige. El mal está en no querer ver. En no hacernos conscientes de lo que nos está afectando y enfrentarlo. Hoy es un buen día para decir basta y ponernos a soltar hábitos que nos aprisionan.

Seamos valientes y responsables. Elijamos ser felices y vivir en paz con nosotros mismos.

Viviendo en el pasado

mundos La vida exige riesgo. La vida es un campo de posibilidades. Nuestra actitud debe ser la de un guerrero al acecho de la oportunidad al mismo tiempo que la contempla desde el desapego.

Memorizamos lo que nos ha hecho sufrir, lo que tenemos en contra y queremos evitarlo nuevamente. Los miedos y nuestro sentimiento de incapacidad o frustración lo mantenemos vivos en la memoria… y eso nos inmoviliza y atraemos más de lo mismo.

Sin embargo, pasamos por alto, sin valorar, todo lo bueno que la vida nos ha dado y nos sigue brindando; nuestra capacidad y recursos para vivir.

Todo lo demás lo añadimos por nuestra cuenta según nuestra ACTITUD. El coraje, la ilusión, el empuje para alcanzar nuestras metas, el no dejarnos amedrentar, seguridad en nosotros mismos, atención plena y control mental …

Arar una y otra vez la tierra sin atrevernos a sembrar por miedo a invertir y perder la cosecha o no conseguir decidirnos qué sembrar, es malgastar el tiempo de acción.

Los errores sólo se repiten mientras no aprendemos de ellos. Un fallo deja de ser una equivocación en el momento en que nos enseña algo y nos hace crecer.

El pasado está muerto. No existe más. Estamos construyendo momento a momento nuestro Presente.

Ejercicio para renacer.

ser y universo¿ Qué se puede hacer cuando el pasado dirige nuestra vida, anulando el presente y condicionando el futuro?

Nada puede cambiar el pasado. Por mucho sentimiento de culpa que tengas, por mucho que te auto-castigues y llores o te quejes.

Aunque cargues con él de forma sacrificada y con actitud de víctima, nada lo hará cambiar. Aunque lo justifiques o reniegues de él.

Y si algo hiciste mal pero tu arrepentimiento no te ha dado paz, aún pidiendo perdón mil veces, ahí estará como una losa, marcando tu vida.

Pero, en el momento en que te hagas consciente del absurdo que supone mantener con vida lo que ya no es y experimentes por ti mismo  que sólo dejándolo morir -enterrándolo- habrá terminado, entonces es cuando  te situarás en tu Presente, y desde tu Conciencia despierta, te liberarás y te harás dueño del momento y comenzarás a vivir plenamente. A esta vivencia se llama  RENACER .

Puedes comenzar de cero  creando esta transformación en ti:

Lleva toda tu atención al Centro de tu corazón espiritual -en el centro del pecho- donde se asienta tu Alma,  donde está el templo sagrado de tu Espíritu; tu ser esencial.

Utiliza tu Tercer Ojo para visionar. Ve hacia adentro, hacia tu universo interior intemporal.

Transforma tu identidad desde “lo que yo tengo” a “lo que yo soy”. 

Respira hondo desde tu corazón y di “Yo Soy Amor”. “Que todas las energías -pensamientos y sentimientos-  que pertenecen al pasado sean liberadas, ahora”.

Suelta tu pasado. Plántate  en tu presente. Conecta con tu Ser y permite que discurra ante ti el campo inmenso de posibilidades que representa tu presente y tu por venir. Focalízate en todas las cosas buenas que hay en ti, tus capacidades y todo tu potencial.

Agradece.

 

 

Cómo reponer energía vital

yogaCuando somos capaces de generar energía vital, almacenarla y dirigirla, comienza a resultar fácil movernos hacia nuestro mundo interior para luego actuar en el mundo exterior con seguridad y firmeza.
Pero no sólo se trata de generar nueva energía, primero habrá que ‘depurar’ la que ya hay: pensamientos, ideas, creencias, emociones y sentimientos del pasado que todavía llevamos a cuesta como una carga pesada.
Si no hacemos ese trabajo de limpieza emocional, lo que hacemos es reaccionar desde viejos patrones, creando nuevos problemas y conflictos dentro de un círculo vicioso del que no sabemos salir. Todo eso crea sobre-esfuerzo y sufrimiento.
Nuestro cuerpo energético es nuestro CUERPO DE LUZ, es nuestro vehículo para movernos hacia otras dimensiones de nuestro ser. Desde él, visionamos y creamos. Cómo ir a “repostar combustible pránico”:
1) Alimentándonos de productos frescos que nos proporcionen energía.
2) Absorbiendo energía a través de los sentidos de forma amorosa. Nos afecta a todos los niveles lo que escuchamos, vemos, olemos, degustamos …
3) Nos aflige o motiva nuestra actitud negativa o positiva.
4) Actuar desde la Conciencia: descansar, comer, caminar, hablar conscientemente.
5) Desarrollar la conciencia individual y colectiva a través de la Meditación.
6) Practicar alguna disciplina que ayude a generar energía vital. Yoga, Chi Kung, Reiki, etc.
Tenemos la capacidad de nutrir de energía vital  nuestro cuerpo físico  así  como nuestro espíritu. Hacernos responsables de nuestra nutrición íntegra logramos salud y abundancia a todos los niveles de nuestro ser.