Valores del ser humano al nacer.

Todos nacemos con al menos siete dones naturales:

  1. Inocencia.

2. Mente curiosa.

3. Intuición.

4. Creatividad.

5. Entusiasmo por la vida.

6. Valentía.

7. Amor incondicional.

Estos valores se van degradando o perdiendo según el ambiente y circunstancias donde crecemos. Estos talentos y gracias, si no son cultivadas, se marchitan. Sin darnos cuenta, pasamos la adolescencia, y nos encontramos que:

tenemos sentimientos de culpa, nos hemos convertido en víctimas, cargamos con responsabilidades que no nos corresponden, hemos caído en el conformismo, apatía, inseguridad, miedo y vivimos desde la inconsciencia y alejados del Ser que somos.

La frustración y la infelicidad ocupan en centro de nuestro corazón. La ansiedad, es la enfermedad más común en estos días porque somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos.

Si queremos salir de esa situación y actitud, ahora es el momento. Vuelve a leer la lista de los siete dones que recibiste de regalo al nacer y recupéralos.

Deshazte de creencias, opiniones y pensamientos que no son tuyos. Revisa, pon orden y prioriza cuáles son tus deberes, obligaciones y derechos contigo mismo.

Responsabilizarte por tu salud y felicidad, ahora mismo es primordial. Ponle ganas y alegría.

Evitando la vida

No recuerdas cuándo te negaste a volver a sentir y emocionarte.

Cuándo fue que cerraste tus sentimientos en el lugar más recóndito de tu corazón.

Has perdido la noción del tiempo de cuándo fue que te alejaste de la música, del canto y la risa.

Te preguntas ahora porqué te impusiste ese castigo tan penoso de secar el corazón. De negarte cualquier aspiración legítima, cualquier merecimiento a ser feliz.

Decidiste claudicar, eligiendo el camino árido del retraimiento

A estas alturas ya no te importa dónde te equivocaste, lo sabes de igual manera; el amor nunca fue correspondido como esperabas y tu misma tampoco supiste amar.

Sólo se me ocurre decirte una cosa: No pongas demasiadas condiciones y exigencias a la vida, ni a ti mism@, ni a los demás. Prueba a sonreír nuevamente, desde las cosas pequeñas… y eso aliviará tu corazón de tanto pesar.

Mis experiencias de vida

De siempre me sentí fascinada y curiosa por conocer el mundo dentro de las cárceles. No sé la razón pero me gustaba leer o ver películas con este tema. Cuando por fin pude entrar como voluntaria en una cárcel sentí que me era un sitio familiar. Pero se necesita tener templanza y autoridad para comunicarte y relacionarte con personas forzosamente tan endurecidas para poder sobrevivir en ese ambiente tan poco humano por un lado y tan sobrecogedor y sensible por otro.

Me formé en La Cruz Roja en “Primeros Auxilios Psicológicos” y “Atención a Mayores” y realicé un voluntariado en la Cárcel de Mujeres de Albolote, donde inicié en REIKI a algunas mujeres y las enseñé algunas herramientas para sobrellevar la vida tan llena de ansiedad que se vive allí dentro.

Fue una experiencia increíble, triste y gratificante a la vez. Frustrante pero de mucho aprendizaje. Imprescindible moverse allí dentro sin juicio y desde la compasión, viendo las miserias humanas y lo que la ignorancia y las bajas pasiones pueden hacer del ser humano.

Frustrante porque el ambiente allí dentro es tan denso .a parte de las drogas que circulan- que resulta muy difícil motivar a esas mujeres más allá de lo más inmediato como puede ser , por ejemplo, conseguir puntos de buena conducta para tener acceso a una llamada telefónica.

Experimenté cómo todo ser es capaz de mostrar su lado más tierno e inocente cuando se le brinda Amor. Pero para ello, en muchas de ellas, tienes que traspasar bastantes capas impermeables de desconfianza y miedo.

Conocí a mujeres fuertemente condicionadas por el entorno de la droga y la marginación en el que han crecido. Mujeres pertenecientes a una misma familia: hija, madre y abuela … como no conocen otra cosa, les parece normal, no hay en ellas deseo o voluntad de superación, porque la sociedad les niega también la integración. Entran y salen de la cárcel varias veces. Ni siquiera hay un sentimiento de resignación sino de acomodamiento en un submundo donde se lucha por cubrir las necesidades y placeres básicos y aceptan de antemano que así será toda su vida.

Aunque dí charlas y formé un grupo donde hacíamos ejercicios de relajación y visualizaciones guiadas, asistí principalmente a cuatro mujeres con las que conecté desde el primer momento y se iniciaron en REIKI. Tenían en común haber sido engañadas para transportar droga y fueron pilladas. Una de ellas, rusa, estaba terminando la carrera de abogacía.

Muchas mujeres estaban allí haciendo un voluntariado, y esta era la parte más conmovedora y esperanzadora; ver que existe la solidaridad y que la humanidad avanza desde el Amor desinteresado e incondicional.

Condenados a la frustración

Debemos prestar atención al estado de nuestra mente. Porque ella tiene el poder de crear nuestro estado de ánimo, mientras le cedamos ese dominio. Pero a quien corresponde la guía de nuestro Ser es a nuestra Conciencia.

Estamos condenados a la frustración si seguimos poniendo nuestros objetivos y felicidad en el mundo material, desde una mente sin desarrollar, dominados por el sentido “de los deseos”.

Cuando se nos priva de lo que deseamos nos sentimos frustrados, nos sentimos fracasados, … desilusionados. La causa parece estar siempre en el exterior, otro es el que ocasiona nuestra frustración e infelicidad. O la vida misma que sentimos va en contra nuestra.

Interpretamos la vida desde una perspectiva muy limitada y egoísta; desde el cuerpo físico y el pensamiento básico. Y si es amor lo que deseamos, es un amor interesado, exigente, calculador … un amor que trae sufrimiento no es amor, llamémosle APEGO.

EL CUERPO ENERGÉTICO.- Además de tener un cuerpo físico, tenemos un cuerpo energético. Experimentemos que somos energía en cambio constante, como el universo mismo. SOMOS una expresión de esta Energía Superior que es pura inteligencia. Sintiéndolo así nuestra perspectiva de la vida y de nosotros mismos cambiará por si misma.

Tenemos por descubrir nuestro CUERPO ENERGÉTICO que nos ayudará a salir de repetir comportamientos que nos estancan en el sufrimiento y deshacer patrones que nos impiden avanzar.

Desde el cuerpo energético podemos subir a una frecuencia y vibración más alta para así ya no dejarnos atrapar por personas y situaciones que no queremos más en nuestra vida. La Conciencia es Luz y nos guía hacia una Luz mayor; la del Amor Incondicional.

El cuerpo energético es el que nos ayuda a entender y descifrar nuestro cuerpo emocional y mantenerlo equilibrado y en armonía.

La realidad de la vida es inmensamente más grande que lo que nuestra mente puede entender. Relativicemos nuestra importancia personal y fusionémonos con esa expresión dinámica que abarca el Todo y que llamamos VIDA.

El tiempo es dinero

Cuando sientes con claridad no tienes que pensar: sabes.

Parece ser que el lema y oración de estos tiempos es: “Mi vida vale tener más dinero”. Y esa misma obsesión por el dinero se ha convertido en el sufrimiento y perdición de nuestros valores como raza humana.

Y justamente es el dinero el grillete que nos ha atrapado y nos ha convertido fácilmente en esclavos del Sistema materialista que dirige el mundo.

Ay, la codicia, que mala es. Nunca se tiene bastante.

Pero nuestra soberbia no nos permite reconocer nuestra ignorancia y seguimos justificando nuestra pérdida de identidad e integridad.

Aprendamos a ser observadores de nosotros mismos. Estamos a tiempo para rectificar. Aprendamos a separar al Ego de la Conciencia en nosotros para poder ser testigos imparciales del “juego” … de cómo el yo-personaje se mueve y domina sin control el Plano material e instintivo, desde la perspectiva limitada e individualista que tenemos de identificar el mundo y a nosotros mismos.

Cuán ambiciosos somos en lo material y que poco para enriquecernos espiritualmente, como seres humanos.

Anhelemos tener un alto nivel de Conciencia. Seamos creativos. Perceptivos. Reflexivos. Compasivos …

Participemos más socialmente. Demos lo mejor de nosotros mismos. Transformemos la frustración y los errores en aprendizajes.

Inspirémonos en la Madre Tierra. Sintámonos parte de ella. Seamos agradecidos. Hagámonos sabios estando de su lado…

Relativizar la vida

Lo que no acepto ni entiendo de mi mismo se convierte en tortura.

La auto-exigencia, es motivo de tortura mental porque el sentido de perfección jamás llega a satisfacerse. Todo lo que se piense o haga en exceso produce desequilibrio y desarmonía.

La frustración genera pensamientos densos que presionan el cerebro y limitan la capacidad de pensar correctamente. La frustración ahuyenta la alegría de ser.

La angustia es una preocupación magnificada, fuera de control, que nos causa tormento mental.

EJERCICIO PARA RELATIVIZAR Y DESTENSAR LA VIDA.- Imaginemos que somos una hormiga subiendo por el dedo gordo del pie de un humano… ¡gran aventura! pero cualquiera que sean sus conclusiones, -llegue hasta donde consiga llegar- serán falsas, aunque eso no tiene ninguna importancia ni relevancia para el humano …y ni siquiera para ella misma …

Lo mismo ocurre a nuestra escala ¡todo es tan relativo! …

Ay del Ego…

El Ego -que es tu idea y soporte como individuo- se columpia tan campante cuando le prestas demasiada atención.

Me cuentas lo que haces cuando yo solo deseaba me mostrases tu Ser…

Afirmar tu personalidad no es algo que te haga mejor; estás marcando separación. Sin embargo, no olvides, nos contenemos unos a otros.

No estamos hablando de lo mismo… No nos estamos comunicando en el mismo tono.

Tu hablas y hablas de lo conseguido y yo quería saber quién eres …

Hace falta más cultivo de la Conciencia antes de entregar al más avispado el poder para que nos guíe. ¿Acaso todavía no nos hemos hecho conscientes de que el Maestro y guía está en nuestro interior?

Más nos valdría saciar los anhelos de nuestra Alma y no alimentar los apetitos del Ego… nuestro y de otros …

El Ego inflamado de unos se aprovechan de la baja autoestima de otros. A estos últimos, los miedos les hace indolentes al no confiar en sí mismos. Las personas aprensivas, tímidas y asustadizas son los seguidores obedientes de líderes y maestros desaprensivos.

Tomemos la responsabilidad de nuestra salud, bienestar, plenitud, felicidad… La Fuente de la Sabiduría está en el centro de nuestro corazón espiritual.

La figura autoritaria

niña cestita corazonesVengo de una familia en la que no sabíamos comunicarnos. Había miedo a preguntar y ni siquiera se nos pasaba por la mente el pedir ayuda. La figura autoritaria absorbe la libertad del niño. El miedo se vuelve un sentimiento normal que te encierra en ti mismo.

Ante un padre muy autoritario no hay replica, no hay cuestionamiento porque no hay posibilidad de diálogo o de defender posiciones contrarias. La autoestima va desapareciendo.

Así que dejas de pensar; la frustración, el desánimo y la impotencia es callada, muda. Entonces, aparece la resignación o una rebeldía casi suicida.

Llegar a la adolescencia bajo estos condicionamientos, bajo esa armadura, se hace necesario un trabajo arduo para sacudirtela de encima. Primero, para reconocer las limitaciones que están causando. Segundo, para comenzar a pensar y despertar la conciencia de Ser. Tercero, para crear el ánimo, la voluntad y la valentía de seguir adelante con la intención de llegar a descubrir la propia naturaleza y talentos.

Habrá que lamerse las heridas y seguir adelante.

¿Qué aprendizaje puedo sacar de lo vivido?

Mantener una actitud ecuánime no es fácil, precisa de la sabiduría de ser agradecido. Todo tiene una razón de ser y de todo podemos aprender.

Lo importante es no darse por vencido.

Acciones desde el No-Hacer

hombre cima corazonHay acciones que se realizan sin que la mente intervenga. Se trata en primer lugar de SENTIR, PERCIBIR, DEJAR IR, LIBERAR, FLUIR, VIBRAR. Luego están las acciones que podemos forzar pero entonces dejan de ser espontáneas como el SONREÍR, CONFIAR, …

Estas acciones surgen del NO-ESFUERZO-MENTAL y su efecto es el de alcanzar un estado de paz, confianza y entrega.

¿Cómo salir del parloteo mental? Cuando la mente nos domina siempre estamos preocupados por el futuro o estamos anclados en el pasado. Hemos sido programados para HACER no para SER… Y el HACER nos lleva al esfuerzo-tensión, a la ansiedad, a la frustración por no HACER bastante o no HACER lo que se esperaba de nosotros. Vivir desde el HACER nos lleva a olvidarnos de nuestra naturaleza y adaptarnos a un personaje ficticio, dejando atrás nuestros talentos y aspiraciones genuinas.

Nuestra mente insiste en HACER, sin hacerse consciente de que hay acciones que sólo pueden hacerse desde el NO-HACER -desde el SER-. Para ello tenemos que salir de la mente y pararnos a SENTIR. Cerramos los ojos y vamos hacia adentro para PERCIBIR cómo nos hace VIBRAR el sonido del agua, el sentir la brisa del mar… siempre que la Naturaleza nos habla sentirla así como toda manifestación de Amor …

Las emociones hay que sentirlas, si tenemos que explicarlas pierden su encanto, su magia. Para poder realizarte tienes que ser REAL; tu mismo.

Renacemos cada día cuando estamos conociéndonos a nosotros mismos aunque conlleve dolor, nos lamemos las heridas. O vivimos con los sentidos dormidos, sufriendo, por miedo a sufrir.

Uno elige.

Viviendo en el pasado

mundos La vida exige riesgo. La vida es un campo de posibilidades. Nuestra actitud debe ser la de un guerrero al acecho de la oportunidad al mismo tiempo que la contempla desde el desapego.

Memorizamos lo que nos ha hecho sufrir, lo que tenemos en contra y queremos evitarlo nuevamente. Los miedos y nuestro sentimiento de incapacidad o frustración lo mantenemos vivos en la memoria… y eso nos inmoviliza y atraemos más de lo mismo.

Sin embargo, pasamos por alto, sin valorar, todo lo bueno que la vida nos ha dado y nos sigue brindando; nuestra capacidad y recursos para vivir.

Todo lo demás lo añadimos por nuestra cuenta según nuestra ACTITUD. El coraje, la ilusión, el empuje para alcanzar nuestras metas, el no dejarnos amedrentar, seguridad en nosotros mismos, atención plena y control mental …

Arar una y otra vez la tierra sin atrevernos a sembrar por miedo a invertir y perder la cosecha o no conseguir decidirnos qué sembrar, es malgastar el tiempo de acción.

Los errores sólo se repiten mientras no aprendemos de ellos. Un fallo deja de ser una equivocación en el momento en que nos enseña algo y nos hace crecer.

El pasado está muerto. No existe más. Estamos construyendo momento a momento nuestro Presente.