A la Mujer

Asimila la información de tu Yo Superior y transfórmala en Conciencia, así te sentirás viva y podrás honrar tu naturaleza y talentos.

Incorpora la Luz que viene del Universo y genera también tu propia Luz y así tendrás siempre fuerza creativa.

Suaviza tu corazón desde el equilibrio emocional y la lucidez mental, y el Amor fluirá en ti, haciéndote libre.

Sé arriesgada, a nada temas, y esa actitud te hará cada vez ser más valiente y también más alerta y prudente.

Sé conocedora del Amor que todo lo abarca y hazlo tu esencia y estado.

No te exijas a ti misma perfección, sino maestría para aceptar lo que no puedes cambiar.

Revitaliza tu “Yo Soy Esencia Divina” y recítalo a tu corazón.

Declaración de Amor

“¿Aun no lo sabes ? Es tu Luz la que ilumina los mundos” Rumi.

El Amor se adentró en mí, sin yo planearlo ni preverlo. Me di cuenta con el paso del tiempo de que no era un amor normal; no tenía que esforzarme para experimentarlo y sentirme llena de él. Es un Amor que nada lo hiere o debilita. Es.

Este Amor no es un sentimiento. Intuí con el tiempo de que está formado de la Luz y la energía del Universo … o de cualquier sustancia más allá de lo que como humanos estamos acostumbrados a sentir o imaginar.

Es algo que no se puede explicar; se vive. Ni siquiera se ofrece o se promete ¡válgame Dios! No es algo a alcanzar porque no se trata de un logro. Es mucho más que una Gracia o un Presente.

Cuando fui capaz de hacerme consciente de su existencia en mí y de cómo y con quién lo vivenciaba y compartía en silencio casi sagrado, entonces me sentí un ser privilegiado.

Pero esto no es algo de lo que enorgullecerse -el Ego no entra aquí-. Esto no es algo de lo que me haya hecho sentir especial -no existen los cálculos mentales o hacer comparaciones-.

Este Amor Puro, de andar ligero, fluye, es brisa y es aroma delicado. No es una pertenencia. Sientes eres correspondido en la medida en que lo sientes fluir y al mismo tiempo te hace libre.

Aparentemente frágil, pero increíblemente fuerte en esencia. Indestructible. Incorruptible. Incondicional.

Este Amor Puro no se concretiza o materializa con palabras sino con miradas desde el Alma. Con sonrisas que pasan desapercibidas para los demás.

No es mío. Fluyo con él. Yo misma me convierto en Amor, cuando esa alta frecuencia penetra en mí.

Valores del ser humano al nacer.

Todos nacemos con al menos siete dones naturales:

  1. Inocencia.

2. Mente curiosa.

3. Intuición.

4. Creatividad.

5. Entusiasmo por la vida.

6. Valentía.

7. Amor incondicional.

Estos valores se van degradando o perdiendo según el ambiente y circunstancias donde crecemos. Estos talentos y gracias, si no son cultivadas, se marchitan. Sin darnos cuenta, pasamos la adolescencia, y nos encontramos que:

tenemos sentimientos de culpa, nos hemos convertido en víctimas, cargamos con responsabilidades que no nos corresponden, hemos caído en el conformismo, apatía, inseguridad, miedo y vivimos desde la inconsciencia y alejados del Ser que somos.

La frustración y la infelicidad ocupan en centro de nuestro corazón. La ansiedad, es la enfermedad más común en estos días porque somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos.

Si queremos salir de esa situación y actitud, ahora es el momento. Vuelve a leer la lista de los siete dones que recibiste de regalo al nacer y recupéralos.

Deshazte de creencias, opiniones y pensamientos que no son tuyos. Revisa, pon orden y prioriza cuáles son tus deberes, obligaciones y derechos contigo mismo.

Responsabilizarte por tu salud y felicidad, ahora mismo es primordial. Ponle ganas y alegría.

Fortalecer el sistema inmunitario.

Existe en todos los seres vivos una respuesta inmunitaria innata que nos protege contra infecciones virales (virus, bacterias, parásitos). Pero especialmente el ser humano tiene mecanismos de defensas sofisticados de largo plazo que genera una memoria inmunitaria, en la que debemos confiar.

Si nuestro sistema inmunitario está sano hace correctamente frente a cualquier agresión externa sin necesidad de que hagamos nada más que ocuparnos de manera responsable por llevar una vida equilibrada en todos los aspectos.

El sistema inmunitario reconoce lo dañino y reacciona sabiamente para defenderse, movilizándose a través de la sangre, hacia los distintos órganos, para combatir cualquier cuerpo extraño.

¿Qué debilita el sistema inmunitario? El Miedo. La inmadurez emocional que nos hace dependientes, sin capacidad de pensar por nosotros mismos.

Conozcamos cómo funciona nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Qué necesitamos vigorizar y tonificar en nosotros. Eso nos dará seguridad y creará conciencia y responsabilidad en nosotros mismos.

¿Cómo fortalecer el sistema inmunitario? De forma natural podemos fortalecer nuestro sistema inmunitario. Existen aceites esenciales antivíricus, como árbol de té, eucalipto, tomillo. Se recomienda el drenaje linfático por su capacidad para estimular el sistema inmunitario. Comer más verduras y frutas diariamente. La vitamina C y el mineral Zinc estimulan también el sistema inmunitario y son antivíricas.

Hoy en día existen en las Redes suficiente información natural y eficaz que nos pueden ayudar a prevenir cualquier enfermedad. Mantengamos una actitud positiva, responsable y práctica.

La serenidad

La serenidad es lo que emana una persona espiritual.

La serenidad es la semilla que al germinar en el corazón, se transforma en paciencia, aceptación, paz, fe, amor … y expande todo esa fragancia y luz a su alrededor de forma inconfundible.

Crear ese estado de dicha interior, necesita dedicación y disciplina al principio. Es como quien quiere encender una hoguera, primero tiene que recoger leña, encontrar el sitio adecuado y protegerlo con piedras alrededor del fuego que quiere crear, para poder controlarlo.

La leña son los valores y virtudes que iremos juntando. El círculo de piedras para contener el fuego, es la práctica del control de la Mente y conexión con el centro del corazón, donde haremos la hoguera. La llama la crearemos desde la intención y el Amor incondicional.

Para mantener encendido este fuego debemos alimentarlo con pensamientos y actos de amor todos los días. Así es como nutriremos y sostendremos el calor y la luz de la Conciencia en nosotros.

La esencia de este estado, la Serenidad, se irá afianzando día a día hasta hacerse perenne. Y mientras este fuego esté vivo e ilumine nuestra Conciencia nos sentiremos a salvo y en estado de gratitud.

Evitando la vida

No recuerdas cuándo te negaste a volver a sentir y emocionarte.

Cuándo fue que cerraste tus sentimientos en el lugar más recóndito de tu corazón.

Has perdido la noción del tiempo de cuándo fue que te alejaste de la música, del canto y la risa.

Te preguntas ahora porqué te impusiste ese castigo tan penoso de secar el corazón. De negarte cualquier aspiración legítima, cualquier merecimiento a ser feliz.

Decidiste claudicar, eligiendo el camino árido del retraimiento

A estas alturas ya no te importa dónde te equivocaste, lo sabes de igual manera; el amor nunca fue correspondido como esperabas y tu misma tampoco supiste amar.

Sólo se me ocurre decirte una cosa: No pongas demasiadas condiciones y exigencias a la vida, ni a ti mism@, ni a los demás. Prueba a sonreír nuevamente, desde las cosas pequeñas… y eso aliviará tu corazón de tanto pesar.

Aprender a desaprender

Tu Alma es como una placenta etérica que envuelve a tu espíritu. Y así es como has llegado a este mundo físico y denso. No se trata de evolucionar sino de gestar lo que ya está en nosotros y alumbrar a nuestro Ser esencial para que vuelva a sus Orígenes.

Para tomar Conciencia de quiénes somos, primero tenemos que limpiar la Mente de toda creencia y pensamientos prestados o impuestos que nos limitan y distorsionan nuestra realidad.

Dejar atrás y vaciarse de conceptos que nos han ido condicionando, alejándonos de nuestra identidad .

Desbloquear emociones que han quedado estancadas y dañan y enferman nuestro cuerpo físico, mental y emocional.

Una vez hecho este trabajo, tenemos vía libre para la transformación. Hay que sacudirse la apatía y las resistencias en las que habíamos caído y emprender la nueva etapa que comienza desde la inspiración y la creatividad.

Cuando el Alma se deja ver

Me voy olvidando hasta de mis gustos. Puede parecer algo impuesto, como si la mente me retase: “deshazte de más”, “vacíate de todo apego”, … pero no es mi mente quien lo ha planeado así.

El ver cómo todo se va diluyendo hace que me pregunte a veces qué es lo que quedará. ¿Es que acaso los placeres son malos?

Pero, ni siquiera eso, cada vez son más sutiles los pensamientos. Sólo el Alma y el corazón están presentes.

Cuando la Conciencia aquieta a la Mente sucede una transformación; el Alma se deja ver.

La Conciencia está ligada a la Intuición. Abrir los ventanales de la Intuición hace que se amplíe la panorámica de nuestro mundo y el horizonte pierda los límites que la mente había creado.

Las limitaciones del conocimiento mental comienzan a tambalearse y la Conciencia nos muestra de refilón la sabiduría intuitiva que fluye sin límites … y comenzamos a maravillarnos … puede que aparezca el Miedo, que siempre teme perder algo o se asusta de lo desconocido … pero también él desaparecerá.

Esta sabiduría innata que nos sostiene y no permite que nos corrompamos ni degeneremos o nos degrademos, debe ser reactivada. Se trata de la Presencia divina; nuestra Alma con toda su Luz.

Vivamos desde y en la Presencia divina, que emana desde el centro sagrado de nuestro corazón y conseguiremos vivir acorde a nuestra naturaleza de manera fácil y desde la preciosa serenidad del Alma.

La pregunta no es porqué

Las preguntas surgen desde el contacto de la piel con el sonido de la vida que vibra fuera y dentro de ti y te magnetiza a ella. Al sentir el tacto de tu Ser con el espacio que te hace ilimitado, surge el deseo de saber más de ti.

Situarte vivamente en tu mundo y explorar todos sus rincones, te lleva toda una vida de instantes de inspiraciones intuitivas.

Cada montaña de dolor que escalas te hace descubrir las inmensas fuerzas encerradas en ti que te hacen seguir adelante.

Cada río de risas y llantos que cruzas. Cada puente de esperanzas que construyes ante los desalientos. Cada casa que haces habitable en tu corazón desde el perdón. Cada vez que dejas atrás los apegos. Y cada alimento de amor que compartes. Todo eso va formando el mapa de tu travesía, que queda marcado también en tu piel.

Preguntarte porqué, desdibujaría tu realidad. No son válidas las interpretaciones.

Pregúntate mejor Cómo es que la intuición ilumina y consigue colorear de verde tu paisaje. De qué manera el Sol interior matiza y filtra los tonos más luminosos cuando aceptas lo que aparece en tu vida.

Maravíllate al reconocer la respuesta, de que es el Amor el hacedor de toda Belleza en ti y alrededor tuya.

No más nuevas técnicas

No más información, estamos sobre saturados. No más entretenimientos, estamos super-distraídos. No más ruidos ensordecedores, no alcanzamos a oír la Verdad que yace en nuestro corazón.

No más nuevas técnicas de nada. Lo que necesitamos son nuevas esperanzas, nuevas visiones. Que la creatividad emerja. Que los sentidos acrecienten en cada uno de nosotros con las cosas sencillas, como sentir la lluvia…

Perdamos el miedo a equivocarnos o a aburrirnos.

No veamos al hermano o al vecino como alguien ajeno. Todos estamos hechos de lo mismo.

Somos parte de un Plan Universal … ¿O creemos que todo es casualidad. Que el Sol nos provee de luz y energía de manera fortuita? Quizás ni siquiera nos importe pensar en ello …

Observando las cosas de forma consciente nos sentiremos parte de ellas; veremos que todo tiene un sentido y propósito.

Es así que quizá nos mostremos más agradecidos, nos hagamos más responsables, nos sintamos parte de la Naturaleza y seamos más solidarios.