Hacernos conscientes

ser y menteLa vida está orientada a hacernos avanzar hacia un nivel superior de Conciencia.

Si nuestro Ego se resiste a ello, viviremos en el sobre-esfuerzo y el sufrimiento. Si cumplimos con nuestra esencia, fluiremos dentro de la Naturaleza y el Universo.

Para llegar a esta “aceptación” de ser quien uno es, debemos primero conocernos a nosotros mismos y experimentar cuál es nuestro propósito de vida.

Llegar a entender un día que, cada momento de nuestra vida -cuando la vivimos conscientemente-, estamos refinando nuestro Yo, estamos atentos a descubrir nuestros talentos y preferencias así como nuestras debilidades, … y nos permitimos hacer elecciones sin sentimientos de culpa o de obligación… pero esto sucede cuando somos capaces de vivir desde nuestra Conciencia, …

Hacerme consciente significa tener Conciencia de mi mismo/a. E ir desarrollándola a medida en que mi mente está cada día más atenta en el presente, volcada enteramente en lo que hace.

Me hago más consciente de mi mismo/a cuando sé cuáles son mis prioridades y organizo mi tiempo de acuerdo a ello, aprendiendo a relativizar todo lo demás.

Me hago más consciente de mi mismo/a cuando no necesito del reconocimiento de los demás para saber que estoy haciendo lo correcto. Mi corazón ya sabe distinguir lo certero de lo sólo probable y de lo dudoso.

Me hago más consciente de mi mismo/a cuando reconozco lo que tiene valor real en mi proceso de crecimiento y eso me ayuda a asumir retos sobre mi Yo y mis emociones.

La vida diaria es una combinación de estados de conciencia que fluctúan a la par con las energías del Universo. Seamos Observadores de los mecanismos de nuestro Ego -del personaje- y sepamos distinguirlo del Yo Superior -nuestra Alma-.

Aprendamos a modificar los patrones y creencias rígidas a través de la meditación o la oración. El desarrollo de la Conciencia nos trae un cambio de percepción, de entendimiento y de intención.

No se trata de nuevos sistemas sino de una Conciencia amplificada a nuevas visiones de nuestro Ser.

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Guardar silencio

mujer grito en desiertoGuardar silencio no es lo mismo que CALLAR. Desde pequeños nos mandan a callar “Cállate, no quiero oír ni una palabra más” … y tenemos que tragarnos nuestros sentimientos y lágrimas que siguen bullendo en la mente. No hay posibilidad de réplica. Queda adentro -atrapado- nuestro sentir.

Y de tanto callar perdemos la capacidad de expresarnos y comunicarnos. Más que silenciar lo que hacemos es enmudecer…

Y callar nuestras emociones es cerrar la posibilidad de entendernos y acercar nuestros pareceres.

Si no hay comunicación estamos reprimiendo nuestro sentir, nuestra capacidad -y derecho- de expresión.

El que calla por mucho tiempo finalmente GRITA sacando fuera -quizás en un momento inoportuno- todo lo que venía guardándose dentro y finalmente se convirtió en RABIA.

Otra cosa es el SILENCIO. Guardamos silencio en el corazón y nos conecta con la plenitud del Ser y la paz que existe en nuestro interior. El Silencio nos reconforta y despeja la mente de toda turbulencia emocional.

Callar es reprimir; queremos evitar el enfrentamiento y nos obligamos a callar, REPRIMIMOS por miedo a crear conflicto y guardamos dentro nuestro malestar.

Guardar silencio es una acción voluntaria que nos lleva a la aceptación de la situación y nos fortalece el alma.

Acciones desde el No-Hacer

hombre cima corazonHay acciones que se realizan sin que la mente intervenga. Se trata en primer lugar de SENTIR, PERCIBIR, DEJAR IR, LIBERAR, FLUIR, VIBRAR. Luego están las acciones que podemos forzar pero entonces dejan de ser espontáneas como el SONREÍR, CONFIAR, …

Estas acciones surgen del NO-ESFUERZO-MENTAL y su efecto es el de alcanzar un estado de paz, confianza y entrega.

¿Cómo salir del parloteo mental? Cuando la mente nos domina siempre estamos preocupados por el futuro o estamos anclados en el pasado. Hemos sido programados para HACER no para SER… Y el HACER nos lleva al esfuerzo-tensión, a la ansiedad, a la frustración por no HACER bastante o no HACER lo que se esperaba de nosotros. Vivir desde el HACER nos lleva a olvidarnos de nuestra naturaleza y adaptarnos a un personaje ficticio, dejando atrás nuestros talentos y aspiraciones genuinas.

Nuestra mente insiste en HACER, sin hacerse consciente de que hay acciones que sólo pueden hacerse desde el NO-HACER -desde el SER-. Para ello tenemos que salir de la mente y pararnos a SENTIR. Cerramos los ojos y vamos hacia adentro para PERCIBIR cómo nos hace VIBRAR el sonido del agua, el sentir la brisa del mar… siempre que la Naturaleza nos habla sentirla así como toda manifestación de Amor …

Las emociones hay que sentirlas, si tenemos que explicarlas pierden su encanto, su magia. Para poder realizarte tienes que ser REAL; tu mismo.

Renacemos cada día cuando estamos conociéndonos a nosotros mismos aunque conlleve dolor, nos lamemos las heridas. O vivimos con los sentidos dormidos, sufriendo, por miedo a sufrir.

Uno elige.

Asuntos pendientes

hombre corazonDEJAR EL PASADO EN EL PASADO no es fácil pero es necesario. Todos tenemos asuntos emocionales pendientes por cerrar. Si no nos atrevemos a enfrentarnos a ellos seguimos cargando con el pasado a cuestas.

Cuando hemos hecho daño a otra persona y la hemos dejado sufriendo. Cuando hemos desatendido nuestros deberes con nuestros mayores. Cuando ha habido engaño, ofensa, incumplimiento de promesas … o al contrario, el daño nos lo han hecho a nosotros. En cualquier caso las acciones a seguir es la del perdón y la aceptación, desde el corazón.

Está el que se fue enfadado de la casa paterna sin resolver algún asunto… y ha comenzado una nueva etapa pero con la mente y el corazón no enteramente libres para afrontar lo nuevo.

Muchos no se sienten contentos consigo mismos sin saber porqué; se sienten frustrados, con ansiedad, depresivos, irritables … y dicen que no saben la razón, no le dan importancia a lo que creen ya está olvidado pero que en realidad sigue siendo una herida abierta en el corazón. La verdad es que no se quiere reconocer que tienen asuntos pendientes por resolver y sanar.

Cuando nos hacemos conscientes de que “algo” nos está impidiendo sentirnos felices aunque externamente lo tenemos todo, entonces es el momento de ir a nuestro INTERIOR y escuchar a nuestro corazón. Con toda seguridad encontraremos qué es lo que nos perturba o cuál es el obstáculo por solucionar.

Cualquier emoción del pasado por resolver -resentimiento, rabia, miedo, incógnita,…- debemos pararnos y enfrentarnos a ella. Es la única manera de liberarnos de esa carga.

El sentimiento de vergüenza o una conducta de agresividad, fobia, aislamiento, … todo lo que arrastramos con nosotros y nos lleva a las adicciones, a necesitar fármacos o a la incapacidad de relacionarnos con los demás, necesita de una limpieza emocional del pasado.

Tenemos que saldar los asuntos emocionales pendientes. Liberarnos de toda carga que reprimimos y nos causa tensión y enfermedades.

Y tomar la costumbre de que, enseguida que aparezca un problema, solucionarlo inmediatamente. NO POSPONER. Resolver de inmediato hablando lo que nos preocupa, evitando malos entendidos, buscar siempre el consenso desde la buena voluntad y disposición… así nos sentiremos más contentos con nosotros mismos.

Mezcla explosiva de emociones

hombre con dos plumasCada uno tiene varios estilos de expresión según las circunstancias lo requieran pero hay personas en las que las emociones les pueden crear serios problemas si se mueven en los extremos y de forma contradictoria. También están esas otras personas tan rígidas y rigurosas que en toda circunstancia tienen la misma forma de actuación, no permitiéndose expresarse con libertad.

Vivimos con una parte de nosotros consciente y otra parte que vive “en la sombra” y es lo que reprimimos, no reconocemos ni queremos ver: nuestro inconsciente, que a veces explosiona y sale a la Luz como reacción súbita impensada. Pondré unos ejemplos:

La persona AUTORITARIA que reprime su naturaleza porque siente VERGÜENZA de ser así. No sabe controlarlo de forma positiva y eso hace que según qué situación, se muestre de forma exageradamente agresiva -inclusive cruel- o al revés; que la vergüenza anule la autoridad natural que debería poseer todo ser humano y caiga en momentos de servilismo, según con quién esté tratando. Causándole un profundo malestar interior en cualquiera de los dos casos extremos.

La persona INTRÉPIDA que a la vez es MIEDOSA. Si no están balanceadas estas dos características de la personalidad en una persona y el miedo es más fuerte, inmovilizará la osadía que también anida en él. O al revés se mostrará atrevido y se lanzará más allá de sus posibilidades, sin reflexionar y sin sentido del peligro.

¿CÓMO ARMONIZAR LOS EXTREMOS? ¿QUÉ OPCIONES TENEMOS?

Conocernos a nosotros mismos. Dominar nuestro mundo interno. Desarrollar la Conciencia de quién somos; nuestros talentos y nuestras debilidades. No tener miedo a reconocernos y enfrentarnos a nuestra realidad.

Como TERAPEUTA FLORAL desde hace cerca de veinte años, puedo asegurar que en la Madre Tierra tenemos la ayuda para armonizar nuestro Ser. Existen estos remedios naturales que nos ayudan a nivel psíquico para expandir nuestra Conciencia y alcanzar el despertar interior.

Primero ATENCIÓN PLENA, luego EXPANSIÓN …

Relaciones tóxicas

abrazo 6Las relaciones que conllevan esfuerzo, conflicto, desorden mental, agotamiento e inestabilidad emocional… mantenerlas resulta una agonía sin sentido. A no ser que seamos conscientes de ello y lo aceptemos plenamente como un desafío y aprendizaje para nosotros mismos.

Mientras tanto ahí estás tu. Y yo. Midiéndonos, sopesando conveniencias. Destruyéndonos el uno al otro, mientras sufrimos …

Moviéndonos entre esto y aquello o lo otro… en juego la manipulación, la exigencia, la intriga y la amenaza. Confundiendo el amor con la dependencia. El deseo de ganar y el miedo a perder se mezclan de manera desmesurada, mientras la vida pasa … y en el fondo sólo deseamos ser amados y comprendidos.

El que piensa demasiado ya se quedó atrás. Los pensamientos terminan abrumando al pensador… los pensamientos terminaron fragmentándose y se hicieron irreconocibles, inteligibles e indefendibles los deseos … Las emociones gritan, se lamenta el orgullo herido ¡yo sólo quiero ser reconocido!

¡Que hartura! ¡Que cansancio! … qué clase de amor se defiende y se mantiene desde el insulto y la queja.

Sonrisas sin color. Miradas apagadas. Así es una relación tóxica. Mentes que divagan desde su propia insatisfacción y  desvarío. Luego -siempre luego- viene el arrepentimiento y las promesas, las palabras dulces, y asoma el conquistador y el que consiente.

Y volvemos a empezar …

 

 

 

 

No lo razones, siente.

hombre recibiendo luzLa vida sólo reconoce el momento presente. Respiramos conscientemente y centramos todas nuestras energías en ESTE MOMENTO y lo reconocemos como único. Lo reconocemos como único y lo valoramos. Lo reconocemos, lo valoramos y lo aceptamos.

Deja que las emociones, los pensamientos o las imágenes aparezcan y se desvanezcan por si solas en tu cerebro. Los recuerdos también ocupan espacio en tu corazón pero más que nada  son las energías negativas como el rencor, los reproches, la rabia, el despecho, miedos, … las que  son una carga pesada y harías bien en desprenderte de ellas ahora.

Sé observador/a de las emociones que están  en tu corazón haciendo presión. Al respirar conscientemente focaliza esas emociones y permite que esas energías retenidas salgan al exterior cuando exhalas el aire… Despacio, tómate tu tiempo como observador/a: siente las emociones que te hacen daño. Por el poder de la intención; identifícalas una a una, reconócelas. Tu sólo eres un simple observador. No lo razones, siéntelas.

Envuélvelas en Luz y sácalas fuera al expulsar el aire. Despréndete poco a poco de la carga de tu pasado. Desde el centro de tu corazón, inspira y conéctate con el Amor Puro que hay en ti. Acepta y reconcíliate con la vida.

Esta Luz sanadora, que entra ahora en ti,  disuelve todo bloqueo emocional. Visualiza tu interior lleno de Luz. Esta Luz tiene el poder de transformar todas las energías emocionales negativas, despejando el camino del corazón.

De la misma formar que creamos el sufrimiento podemos crear la felicidad. Tenemos la capacidad y el poder de crear conscientemente nuestro estado de paz interior.