El poder sanador de la mente

El más grande maestro sobre el poder curativo a través del pensamiento y la voluntad del hombre sobre las células del cuerpo ha sido Jesucristo.

Demostró la efectividad de la sanación por medio de afirmaciones positivas como poder vibratorio de la palabra.
Fue Jesucristo quien sanaba a distancia por el poder sanador de la mente. Parte de la misión de Jesús consistía en hacer visible todo el potencial del ser humano por medio de la sintonía de su propio potencial con las energías divinas.
El REIKI y otros sistemas sanadores energéticos se basan en la relación que existe entre el pensamiento, la energía vital, la energía universal superior y el cuerpo físico.
Hoy en día está comprobado científicamente que los pensamientos  afectan a nuestras células y a nuestro cerebro de forma positiva o negativa; sanándolas o destruyéndolas.
Cuando una persona enferma, su  sistema inmunológico y su voluntad se debilitan. A través de REIKI y la imposición de manos, el sanador puede estimular y renovar la energía vital del enfermo, para que la curación se haga efectiva a través de uno mismo; por su voluntad de sanarse.
Primeramente, por medio de la convicción supraconsciente del alma, la mente recibe la posibilidad y deseo de sanación. El pensamiento positivo, la esperanza y la oración se hacen presentes creando el ánimo y fuerza necesaria para reactivar las células. Después el cerebro libera la energía vital necesaria para restablecer el equilibrio interior;  la salud.
Mi consejo para las personas enfermas es que se visualicen con salud. Que envíen Luz a todas sus células y a todos sus órganos, todos los días, renovando su fe. Que transformen a través de la oración su desánimo en alegría, su pesimismo o resignación en esperanza.
Esta es la mejor medicina que fortalece el cuerpo y el espíritu.

REIKI y los chakras.

Los Chakras son los encargados de almacenar, transformar, distribuir y ajustar la Energía Vital del organismo. Actúan como puertas de entrada del Prana que es la energía más refinada.

Existen energías tóxicas que enferman los órganos: vergüenza, humillación, resignación, envidia, cólera, frustración, miedos, desamor, falta de autoestima, sensación de vacío o abandono, amargura, victimismo, pesimismo, soledad, estrés, ansiedad, impotencia, inseguridad… y éstas envenenan nuestro organismo.
Podemos comprender y beneficiarnos del funcionamiento de los Chakras a través de la iniciación y práctica de REIKI. Experimentamos entonces que SOMOS ENERGÍA. Tomamos las riendas de nuestra salud física, mental y emocional.
Los Chakras absorben la Energía, la procesan y la asimilan, sintonizándola a la frecuencia vibratoria de nuestro Ser. Esto nos ayuda a expandir nuestra Conciencia.
No hay teoría. REIKI nos lleva directamente a descubrir nuestra naturaleza y nos acerca a lo primordial de la vida en todos sus niveles.
Cada uno de los siete principales chakras en nuestro cuerpo rige el funcionamiento de una glándula endocrina:
CHAKRA RAÍZ.- Ubicado en el Perineo. Rige las glándulas suprarrenales.
CHAKRA SACRO.- Debajo del ombligo. Rige el funcionamiento de nuestros órganos sexuales.
CHAKRA PLEXO SOLAR.- Ubicado en el plexo solar. Rige el funcionamiento del sistema digestivo y del páncreas.
CHAKRA CORAZÓN.- En el centro del pecho. Rige el funcionamiento de la glándula Timo (sistema inmune).
CHAKRA GARGANTA.- Ubicado en la garganta. Rige la glándula Tiroides.
CHAKRA TERCER OJO.- Ubicado en el entrecejo. Rige el funcionamiento de las glándulas Hipófisis e Hipotálamo.
CHAKRA CORONA.-  Ubicado en la coronilla. Rige el funcionamiento de la glándula Pineal.
Los Chakras nos aportan además información sobre nuestra salud. El exceso o deficiencia de energía, el estar bloqueado alguno de ellos, todo ello supone finalmente una enfermedad física.
REIKI equilibra y alinea la energía vital,   permitiendo fluya libremente, reactivándola y devolviendo el equilibrio físico, mental y emocional al Ser.

Sanar el cuerpo emocional

ser de luz4¿Qué nos enferma físicamente? El estrés, la ansiedad, el miedo, la angustia, la envidia … todas las emociones y sentimientos negativos hacia nosotros mismos.

¿Qué nos hace sentirnos infelices? …  movernos y mantenernos  mentalmente en la inseguridad, no saber salir del miedo, el sentimiento de culpa, el resentimiento, la rabia … todas las energías negativas que emponzoñan el corazón (el Amor que nos negamos).

Para que fluya debidamente la energía vital en nosotros debemos armonizar y sanar nuestro cuerpo mental y emocional . Transformarnos en personas más perceptivas, intuitivas, conscientes, compasivas, auto-suficientes y positivas.

La salud de nuestro cuerpo  físico surge como consecuencia natural de la armonía y equilibrio en nuestros cuerpos mental y emocional. La salud y sentimiento de plenitud y felicidad es causada por las actitudes mentales y emocionales positivas acordes a nuestro ser interno esencial y natural, que ahora están bloqueados.

Aprender a solucionar los miedos que nuestra mente ha creado que nos están separando de todo aquello que queremos conseguir … y sentimos nos resulta imposible obtener …

Es nuestra responsabilidad generar salud, no sólo a nivel físico sino también entender que esta salud física se logra al mantener un equilibrio de paz y armonía interior, teniendo buenos hábitos alimenticios, descanso apropiado,  conocimiento de nosotros mismos y una actitud y hábitos positivos.

Toma Conciencia de que tú no eres tu cuerpo físico. Tú no eres tu mente y ni siquiera eres tus emociones. No te dejes dominar por ellas o te confundirán y entrarás en conflicto y sufrimiento.

Relájate y profundiza en tu corazón, donde se aloja tu ser esencial; tu Alma. Entra en la Conciencia de tu Ser. Sumérgete en el estado de paz que fluye en tu interior.

Y esa experiencia -aunque sólo dure instantes-   te irá transformando y expandirá tu Luz.

Ahora, hagas lo que hagas, hazlo desde el corazón. Tu Luz te acompaña y te guía.

 

Lo que enferma el Alma

hombre mundo azulSólo hay una enfermedad, se manifieste como se manifieste en nuestro cuerpo físico, y es el alejamiento y desconocimiento de nosotros mismos.

El modelo médico convencional tiene grandes limitaciones para sanar  debido a los intereses económicos y de liderazgo de la industria farmacéutica.  La mayoría de las personas se mantienen enfermas, -se hacen crónicas voluntariamente-   por un sentimiento  de indefensión  y una actitud  de dependencia, que la misma Medicina alienta.

No prestar atención al Alma ha debilitado y enfermado nuestro cuerpo emocional y nuestra Voluntad. El habernos alejado y olvidado de nuestro espíritu -nuestro ser esencial y natural- ha debilitado y enfermado nuestra Alma -el ánima que nos sostiene-. Y todo ello, de forma silenciosa y gradual, ha enfermado nuestro cuerpo físico, da igual cómo llamemos a la enfermedad o a qué órganos ha afectado.

La fragilidad del Alma es lo que tenemos que atender. Estimular el sistema energético de nuestro cuerpo es ahora prioridad. Centrar nuestras energías, hacernos responsables de nuestra salud, haciendo una limpieza emocional, mejorando nuestras condiciones y calidad de vida y felicidad.

Nuestros cuerpos físico, mental, emocional y espiritual, están interconectados y cada uno de ellos afecta a los demás.  Podemos sentir que las emociones afectan al cuerpo físico. Podemos hacernos conscientes de cómo nuestra mente puede llegar a desgastarnos energéticamente con pensamientos recurrentes o con obsesiones y miedos que son sólo imaginarios .

Ocupándonos de nuestra mente y corazón. Estos primeros pasos nos darán la fuerza vital necesaria para impulsar los cambios y toma de decisiones necesarias para hacernos con las riendas de nuestra vida.

 

 

 

El origen de la salud

mujeres y hombres rezandoVivimos la vida desde los supuestos. Damos por supuesto un montón de cosas que ni siquiera hemos expresado … ser queridos, ser comprendidos, ser felices …

Y si no se cumple,  aparece la frustración, la decepción, la amargura o el resentimiento …

Todos estos sentimientos y emociones negativas -de baja frecuencia- debilitan nuestro sistema inmune, bloquean nuestros centros energéticos, nos enferman física y mentalmente.

El origen de la salud está en la Felicidad; en ese estado fluyente y dinámico, creador de energía sutil,  impulsora de la creatividad y el entusiasmo por la vida.

Independientemente de las situaciones externas, la persona ‘saludable’ ve el lado positivo de todas las cosas y sabe sacarle provecho para su crecimiento personal.

La persona que vive conectada a su espíritu -a su naturaleza y esencia-, tiene la capacidad de transformar rápidamente las emociones y pensamientos de baja frecuencia, como el odio, rabia, lamentación, inseguridad, etc., y utilizarlas como combustible  para aumentar su plenitud existencial.

La Felicidad va más allá del  éxito material, sabiendo que todo lo externo  es cambiante e ilusorio. La Felicidad es parte de nuestra naturaleza intrínseca. Es parte de nuestra capacidad humana de poder elegir lo que genera bienestar y alegría perenne en lugar de lo que genera infelicidad y enfermedad.

 

21 días limpieza energética

yogaDe la misma manera que prestamos atención al  mantenimiento y cuidado de nuestro coche, igualmente deberíamos pensar que nuestro cuerpo físico es nuestro vehículo y necesita de un mínimo de mantenimiento para su buen funcionamiento.

Por normal general no somos previsores en cuanto a nuestra salud ni a nuestra felicidad. No somos conscientes de que nuestra salud depende en gran medida de nuestro estado mental y emocional; de nuestra actitud ante la vida.

Vamos a hacer una revisión y puesta a punto de nuestro vehículo. Escuchemos a nuestro cuerpo, él  nos informa si algo no anda bien.

DEPURACIÓN A NIVEL FÍSICO.-  Durante 21 días vamos a evitar el alcohol, los azúcares, tabaco, carne roja, embutidos, quesos curados, productos enlatados … Lo que vamos a hacer es beber agua (dos vasos de agua tibia al levantarnos, bebiéndola despacio). Comeremos alimentos frescos poco elaborados. Tomaremos infusiones. Saldremos a caminar o haremos algún deporte. Nos permitiremos descansar no haciendo NADA durante media hora al día (tampoco ‘ver’ la televisión)… ir a contemplar la puesta del sol es válido.

DEPURACIÓN A NIVEL MENTAL.-  Durante estos 21 días seremos Observadores de nuestras reacciones, de nuestro nerviosismo y mal humor -qué los causa, a quién echamos la culpa- y procuraremos ir cambiando hábitos inútiles que nos desgastan energéticamente. Nos haremos más conscientes de cuál es nuestra naturaleza y estaremos más atentos a ser moderados y atender nuestro ‘sexto sentido’.

DEPURACIÓN A NIVEL EMOCIONAL.- En el momento en que hemos creado este compromiso con nosotros mismos, cuidaremos que nuestro estado emocional fluya. Todo lo que suponga o vaya a suponer un disgusto lo vamos a eludir o lo vamos a transformar positivamente, desde una actitud consciente de que ‘nada puede afectarme si no lo permito’. Salir de la posición de ‘automático’ para comenzar a ser quien yo soy. Respirar hondo y agradecer el día.

Una vez hayamos superado nuestro reto, nos sentiremos mejor en todos los aspectos y no nos costará tanto volverlo a repetir dentro de unos meses. O mejor aún, incorporar en nuestra vida algunos cambios que hemos experimentado nos benefician.

 

Dedicarnos a conocernos

mujer meditacionLa dedicación a reconocer nuestro ser -quien somos en esencia-no tiene fin y lo que en un principio es un entrenamiento para crear esa disciplina de reconocimiento y conexión con nuestra naturaleza , en la segunda etapa se convierte en un fluir armonioso, al sentirnos dueños/as de nuestra vida.

Partimos de la base de que para no ser manipulados por todo lo externo a nosotros mismos es necesario desarrollar y fortalecer el cuerpo físico y  la mente,  tomando consciencia de quién somos, adónde nos dirigimos y qué sentido le queremos dar a nuestra vida. Con ello conseguimos bastantes cosas beneficiosas:

Deshacernos de viejos hábitos y condicionamientos  que nos impiden avanzar.

Crear en nosotros una actitud positiva, conectando mente y corazón.

Vivir plenamente cada momento, de forma consciente y agradecida.

Reconocer nuestras limitaciones y aceptarlas.

Reconocer nuestras cualidades y potenciarlas.

Aumentar la energía vital de forma armoniosa y beneficiosa.

Hacernos responsables de nuestra salud y vida enteramente y decidir vivir en armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno.

¿Cómo? En primer lugar:

 

 Soy Observador/a de mi mismo/a.  Tomo Conciencia de mi cuerpo físico.

Cada semana  trabaja una cualidad con la intención de afianzarla como parte de tu carácter y personalidad. No se trata de cambiar la naturaleza de tu ser sino de conocerla y desarrollar aún más tus cualidades. Recupera la esencia de ser tu mismo/a, espontaneo/a,  con la confianza de que lo mejor que tienes para dar es a ti mismo/a y no lo que esperan los demás de ti.

Nuestro carácter está ligado e interrelacionado con nuestros órganos. Si hemos acumulado mucha rabia y frustración  eso afectará a nuestro hígado. La tristeza y las penas presionan nuestros pulmones. Y así un largo etcétera que iremos aprendiendo y tomando conciencia de que nuestra Salud debe ser integral; cuidando  el cuerpo físico, el cuerpo mental, el cuerpo emocional y el cuerpo espiritual por igual.

LA ATENCIÓN EN TÍ MISMO/A.- No se trata de aprender algo nuevo sino de prestar atención para reconocer  y contactar con tu propia naturaleza.

En primer lugar, vamos a aprender a ser OBSERVADORES/AS y lo conseguiremos a través de la respiración consciente.  Soy observador/a de mi cuerpo, de mi mente, con el fin de conocerlos; saber cómo trabajan, conocer sus necesidades. Aprendo a escuchar mi cuerpo.

LA ACTITUD ADECUADA.-  Sinceridad, libertad de expresión, autenticidad.

Soy observador/a  de mí SER; no soy mi cuerpo, tengo un cuerpo. No soy mi mente, tengo una mente.

SIN CULPAS, SIN VERGÜENZA,  SIN MIEDOS.