Exceso y bloqueo de energía

Las energías en nuestro cuerpo son como las aguas de un río, si lleva demasiada cantidad se desbordará en algún punto y si encuentra algún obstáculo que bloquea su curso, lo alterará o se quedará estancado.

Cuando entra en nuestro cuerpo más energía de la que podemos soportar se crean problemas en nuestro cuerpo físico, sobre todo en el chakra sacro que es el encargado de procesar la energía vital. Cuando hay exceso de energía en los chakras uno se siente alterado y con ansiedad sin razón aparente. Entonces dejamos la puerta abierta a los MIEDOS.

Aprender cómo funcionan y afectan las energías a nuestro estado mental y emocional es imprescindible para comenzar a conocernos a nosotros mismos además de mejorar nuestra salud física.

Si algún chakra está bloqueado te hace sentir emocionalmente alterado o molesto. Tenemos que limpiar y desbloquear los chakras inferiores (raíz, sacro y plexo solar) para no seguir posponiendo lo que tenemos que hacer por falta de energía y confianza en nosotros mismos. Para volver a experimentar un buen estado de ánimo y vitalidad en el cuerpo físico.

REIKI es una herramienta muy poderosa para controlar y equilibrar tu estado mental y emocional, El cómo se relacionan los demás contigo no es importante sino cómo tú respondes, cómo reaccionas y cuál es tu actitud ante la vida. Si estás en paz contigo mismo, tienes claridad mental y actúas de manera confiada y con amor, la vida te sonríe, de lo contrario vives desde el sobre-esfuerzo y la angustia.

El momento más preciado del día debería ser el que estamos con nosotros mismos, en conexión con nuestra Alma, sintiendo todo nuestro Ser fluyendo en armonía.

Desbloquear y redistribuir la energía.

Tenemos siete centros energéticos principales más cientos de fibras nerviosas, como corrientes energéticas, que recorren nuestro cuerpo físico desde la cabeza a la punta de los pies pasando por la columna vertebral, como canal que une la mente y el corazón, pero vivimos desconectados de esta realidad de nosotros mismos. Y en lugar de FLUIR vivimos desde la resistencia y el conflicto.

Por ejemplo, no nos hacemos conscientes de que podemos solucionar cosas tan concretas como la rabia, los apegos, el estrés y la ansiedad que son factores que hace que se pierda nuestra energía vital. Y sin embargo, no nos han enseñado a crear cambios en nosotros y terminar con hábitos insanos. Reconstruirnos es posible.

Los seres humanos somos unidades energéticas. Si la energía deja de fluir correctamente, debido a conflictos emocionales -principalmente con nosotros mismos-, esa energía se va acumulando, primero, en algún punto de nuestro cuerpo astral creando como una corteza dura -un bloqueo- y finalmente se manifiesta en enfermedad en el cuerpo físico o cuerpo mental.

Tenemos que crear hábitos correctos en la alimentación, en el tiempo de descanso y la actividad física, para que nuestro cuerpo energético funcione debidamente.

Si consigues estar emocionalmente sano, es decir, que solucionas tus problemas sin demora, teniendo una actitud flexible y un estado de ánimo paciente, entonces también estás cuidando tu salud física y mental. Esto significa tener control sobre los sentidos.

El cansancio, la somnolencia, la irritabilidad, la falta de claridad mental, todo ello son síntomas de tener poca energía vital.

Podemos aprender a generar y almacenar energía vital, y el Yoga es la mejor ciencia para enseñarnos cómo conseguirlo. También el Reiki es un Camino para experimentar que somos energía y nos enseña a desbloquearla y redistribuirla para crecer y evolucionar como seres humanos.

Con cada experiencia integrada crecemos al siguiente nivel de Conciencia.

Estar contigo mismo

Comencemos por reconocer que no eres lo que haces. Que tampoco eres tu cuerpo físico. Ni tu mente,

Para poder examinar todo ésto, de quién soy en realidad, tengo que encontrarme conmigo misma de vez en cuando. Situarme en mi Centro y escucharme, cuestionarme, descubrirme… pero la mente no me deja …

Intento estar presente en mi pero eso resulta muy difícil, seguramente porque no sé ni siquiera qué quiere decir. No tengo el hábito.

Tampoco, si escucho decir “deja de hacer y vive en la presencia de tu Ser”, me cuesta entender qué significa exactamente y abandono la cuestión.

Pero, si tengo una sincera intención de ahondar en el conocimiento de mi misma, y cada día me siento en silencio, atenta a mi respiración, sin tensión ni expectativas, poco a poco, conseguiré abrir mi mente y corazón.

Se requiere paciencia, buena voluntad y firme deseo de salir de un estado de inconsciencia e ignorancia sobre uno mismo, que es lo que nos crea infelicidad y sufrimiento.

Desde la respiración consciente convertida en hábito se termina la ansiedad, el estrés, los miedos.

Ejercicio de RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE. Nos sentamos cómodamente con la espalda recta. Cerramos los ojos. Cuerpo relajado. Atención en las fosas nasales; tomamos aire contando hasta seis. Retenemos el aire contando hasta tres. Soltamos el aire por la nariz contando hasta seis. Nos quedamos en vacío contando hasta seis, Y vuelta a empezar, Así seis veces. Descansamos tres minutos llevando ahora la atención al centro del corazón. Sintiendo nos estamos relajando. Repetimos dos veces más.

Y volvemos al centro del corazón, donde está nuestro Ser esperándonos.

Amor Puro

El Amor no se tiene, se ES.

El Amor como sentimiento es algo que se vive a nivel físico y en el Plano terrenal y carnal. El Amor que conocemos es la capa superficial o corteza de nuestra Esencia.

Y ese amor lo poseemos y le exigimos creyendo somos sus amos. Lo gozamos o lo sufrimos desde nuestras expectativas y apegos mentales.

Ese amor que conocemos, está distorsionado por nuestra ignorancia y soberbia. Está posiblemente contaminado por los celos, la inseguridad, los miedos, el ansia, la falta de respeto por el otro …

Pero el AMOR es mucho más que pasión. Es mucho más que enternecerse. El Amor ES quien somos.

No tiene razones de ser, ES, porque es el principio vital que nos anima a vivir.

Fluye. Envuelve. Penetra. Abarca. Emana. Inspira … El Amor no necesita de explicaciones; se SIENTE, se EXPERIMENTA, se VIVENCIA.

El Amor lo es todo desde su pureza e incondicionalidad.

Si se corrompe, se apaga.

Si se constriñe se seca.

Pero la simiente siempre queda y en cualquier momento resurge, explosiona, se expande.

Porque simplemente ES y siempre ES, en Presente, el reflejo del Absoluto.

El Miedo es la enfermedad

meditacion rayoEstar “infectado” o “intoxicado” o “envenenado” o “asfixiado” sucede cuando el Miedo nos domina, y si se ha instalado en la mente o en el corazón los síntomas son de ansiedad y angustia profunda.

Cuando no hemos sabido parar a tiempo el golpe emocional, no hemos sabido verlo venir y nos ha dado de lleno, alterando nuestra paz interior, una y otra vez. Cuando algún suceso queda enquistado y no hemos podido trascenderlo, haciéndonos ir al pasado una y otra vez. Así es como el Miedo entra en nosotros y nos taladra: primero nuestro campo astral y seis meses después dañando el cuerpo físico.

El Miedo finalmente se incrusta en el Alma. Es como un tumor maligno que no permite que la persona se desarrolle enteramente y con libertad. El Miedo puede crecer tanto que la angustia y la ansiedad se haga insoportable y el médico le envíe al psiquiatra que le diagnosticará trastorno mental y recetará antidepresivos y antipsicóticos. Relajantes que crean dependencia y cronicidad, entre otras cosas.

Existen remedios naturales -como las esencias florales- que nos pueden ayudar enormemente bajo la guía de un experto sanador o terapeuta. Existe la milenaria ciencia del Yoga que enseña a respirar conscientemente, enseña a fortalecer la mente y brinda muchos más beneficios. Está el REIKI que limpia el cuerpo astral, desbloquea las energías atascadas y las purifica. Y seguramente muchas más fórmulas que el niño puede aprender, desarrollando la identidad y la auto-estima.

Existen remedios para todo lo que nos aflige. El mal está en no querer ver. En no hacernos conscientes de lo que nos está afectando y enfrentarlo. Hoy es un buen día para decir basta y ponernos a soltar hábitos que nos aprisionan.

Seamos valientes y responsables. Elijamos ser felices y vivir en paz con nosotros mismos.

¿Quién tiene la culpa?

hombre lagrimas¿Quién tiene la culpa? Otro tiene la culpa. El que yo me sienta desgraciado, infeliz, incomprendido, maltratado, otro tiene la culpa.

Y al mismo tiempo me culpo a mi mismo por no ser valiente y cambiar la situación, por ser inseguro, por mi dependencia… y creo una acusación constante hacia mí mismo y hacia el otro.

¿Quién tiene la culpa cuando no asumo mi responsabilidad? O cuando me sobre-exijo buscando una perfección que nunca consigo.

¿Quién tiene la culpa de mi incapacidad para responsabilizarme de mi vida y de mi felicidad sino yo mismo?.

Cuando el sentimiento de culpa se apodera de uno crea ansiedad y angustia. Y cuando nos deshacemos de la culpa echándosela a otro nos quedamos estancados, bloqueados, mientras no nos atrevamos a ir más allá de nuestras quejas y exigencias.

Muchos no sólo se sienten culpables de sus propios errores sino que también se adjudican las faltas de los demás, al sentirse poco valiosos.

El sentimiento de culpa asfixia la alegría de vivir. Tenemos que aprender a evaluar nuestras posibilidades reales. Aceptarnos. Aceptar al otro tal como es. No hay nada que perdonar, debe haber una amplia comprensión de que todos tenemos derecho a equivocarnos y aprender de los errores.

Acciones desde el No-Hacer

hombre cima corazonHay acciones que se realizan sin que la mente intervenga. Se trata en primer lugar de SENTIR, PERCIBIR, DEJAR IR, LIBERAR, FLUIR, VIBRAR. Luego están las acciones que podemos forzar pero entonces dejan de ser espontáneas como el SONREÍR, CONFIAR, …

Estas acciones surgen del NO-ESFUERZO-MENTAL y su efecto es el de alcanzar un estado de paz, confianza y entrega.

¿Cómo salir del parloteo mental? Cuando la mente nos domina siempre estamos preocupados por el futuro o estamos anclados en el pasado. Hemos sido programados para HACER no para SER… Y el HACER nos lleva al esfuerzo-tensión, a la ansiedad, a la frustración por no HACER bastante o no HACER lo que se esperaba de nosotros. Vivir desde el HACER nos lleva a olvidarnos de nuestra naturaleza y adaptarnos a un personaje ficticio, dejando atrás nuestros talentos y aspiraciones genuinas.

Nuestra mente insiste en HACER, sin hacerse consciente de que hay acciones que sólo pueden hacerse desde el NO-HACER -desde el SER-. Para ello tenemos que salir de la mente y pararnos a SENTIR. Cerramos los ojos y vamos hacia adentro para PERCIBIR cómo nos hace VIBRAR el sonido del agua, el sentir la brisa del mar… siempre que la Naturaleza nos habla sentirla así como toda manifestación de Amor …

Las emociones hay que sentirlas, si tenemos que explicarlas pierden su encanto, su magia. Para poder realizarte tienes que ser REAL; tu mismo.

Renacemos cada día cuando estamos conociéndonos a nosotros mismos aunque conlleve dolor, nos lamemos las heridas. O vivimos con los sentidos dormidos, sufriendo, por miedo a sufrir.

Uno elige.