La Conciencia.

«un ser humano es lo que piensa en su corazón«.

Al espíritu sólo se le puede experimentar. Y ese sentir que experimentamos, a nivel de la Conciencia, nos da conocimiento sin necesidad de traducirlo en palabras.

Cualquier tipo de conflicto que uno viva tiene que ver con la incoherencia entre quien uno es en esencia con la imagen que uno quiere dar de sí mismo y que no tiene realidad. Esa fricción interior crea desgaste y finalmente hasta duele el Alma.

Cuando una persona pone todo el rato resistencia y no da oportunidad al Alma a evolucionar, teniéndola comprimida, aparecen tarde o temprano en el cuerpo físico las tensiones, la ansiedad, la depresión … De forma inconsciente, por pura ignorancia, la persona se boicotea a sí misma,

La falsa identificación bloquea la naturaleza de la persona y no le permite manifestarse. La auto-realización equivale a la eliminación de la ignorancia.

Una Conciencia densa tiene una mente rígida. O mejor dicho; una mente rígida no deja desarrollarse a la Conciencia. Está repitiendo lo mismo una y otra vez, esperando un resultado diferente. No tienen la claridad mental para tomar decisiones correctas. Duda y se siente inseguro.

Una Conciencia despierta tiene la habilidad de resolver los problemas de forma ágil. Confía en su toma de decisiones. Y siente su progreso y el desarrollo de su capacidad mental con mayor firmeza.

«Para que la vida tenga sentido, la existencia debe tener profundidad«. Para ello tenemos que despertar nuestra Conciencia, siendo Observadores y adentrándonos en nosotros mismos.

Respiración consciente

Respiramos de diferente manera cuando estamos estresados, enfadados o ansiosos, a cuando nos sentimos relajados o contentos. Utilizar la RESPIRACIÓN CONSCIENTE en los momentos en que nos sentimos alterados nos devolverá el control sobre nosotros mismos.

EJERCICIO para hacer en todo momento en que nos sintamos estresados, perdidos o bloqueados.-

1) sacar el aire por la nariz y quedarnos en vacío contando hasta 3.

2) inspirar (contando hasta 3 mientras contenemos el aire dentro)

3) expulsamos el aire suavemente por la nariz.

Si hacemos este ejercicio durante 5 minutos de forma consciente y pausada lograremos cambios en nuestro estado de ánimo.

GESTIONA TU PRESENTE A TRAVÉS DE LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE.

Los beneficios de la respiración profunda y consciente son numerosos: Va a recargarte de energía y de magnetismo protector. Tiene una acción relajante, activa y mejora tu circulación sanguínea. Contribuye a descongestionar tu hígado. Ayuda a tu vesícula a evacuar la bilis, previniendo así la formación de cálculos. Estimula todo el sistema digestivo. Tiene una acción descongestiva sobre tu plexo solar, por lo que es relajante. Respira hondo y centra tus energías focalizadas en el corazón.

Dí  «Sólo existe el Presente». Pon toda tu energía en el Presente y eso te hará recuperar una gran fuerza. Pon distancia con tu pasado. Vive intensamente en el «aquí y ahora». Deja marchar-al soltar el aire- lo que ya se ha consumado, para poder vivir plenamente cada cosa nueva que está llegando a tu Presente.

En cada inspiración piensa y siente que el aire que entra en ti te aporta fuerza, calma, energía y al espirar, expulsa las tensiones y el cansancio.

MEDITACION DINAMICA. Siente y vive tu respiración; hazla consciente y te sentirás vivo.

La acción no es la cuestión pero la calidad de tu acción es lo importante. Ya desde el mismo momento en que te despiertas por la mañana, abre tus ojos con sentimiento de gratitud y pon una sonrisa en tu cara con el ánimo de tener un buen día. Mantente alerta y observadora en dar lo mejor de ti en cada momento. Este acto consciente será en sí mismo el que te alimentará de la mejor de las energías.

HOY TOMO LA DETERMINACIÓN DE SER RECEPTIVO.

A cada momento de tu vida estás refinando tu ser. Permítete hacer eso sin culpa ni juicio y así, llegará el día en que te convertirás en la Verdad de todo pensamiento y acción; un punto de Luz para todos los que te rodean. Para ello debes simplemente conocerte a ti misma.

«Tengo la capacidad y la libertad para crear mi felicidad»

LA ACTITUD CORRECTA

 Solamente podré superar un problema cuando haya eliminado los dos extremos negativos en los que se originan. Mientras haya MIEDO a ser demasiado blanda o demasiado dura, estará el problema. El otro extremo sería la FURIA. Se crea un círculo vicioso huyendo de una cosa a la otra. Hay que dejar de huir de los extremos. Cuanto más aprendo a ser receptiva frente a una persona, más aumenta mi capacidad de seguridad en mi misma. Yo me abro a la comprensión de la otra persona de manera consciente y lúcida. Sin implicarme emocionalmente, veo su debilidad, y la puedo tratar desde la compasión: desde el corazón.

Comprender plenamente lo que el otro piensa, quiere, desea, vive, me pone en perfecta sintonía con él, y en los momentos en que hay perfecta sintonía no hay resistencia.

«Si no tienes un Destino donde ir, no irás a ningún sitio»

Reconoce y abraza el dolor

Abre el círculo de sufrimiento y miedo en el que estás.

Todos tenemos miedo de enfrentarnos a nuestro dolor, por eso intentamos huir de nosotros mismos. Nos mantenemos encerrados en nuestro sufrimiento y consentimos, de forma resignada o rabiosa, a padecer y sobrellevar esa carga. El sufrimiento es ocultar en nuestro corazón lo que no aceptamos de nosotros mismos pero que nos sentimos incapaces de cambiar. Por eso sentimos asfixia, ansiedad …

Entender lo que nos hace sufrir, lo que nos da miedo, abrazar ese entendimiento, nos liberará de la carga pesada y el dolor, vaciado de toda herrumbre, se transformará en aprendizaje y será llevadero.

Ahora escucho mi voz interior en el silencio, que me da entendimiento, creando un puente hacia la compasión.

Desde ese estado puedo reconocer y abrazar el sufrimiento de los demás.

Esta es la transformación del sufrimiento. La energía de la compasión es sanadora y transformadora.

Liberar la tensión creada por el sufrimiento dejará espacio para la paz interior.

Abramos el corazón, experimentemos la Gracia del Ser de Luz que somos,

Se trata de des-identificar el ego para poder engrandecer el Alma.

Es la mente-ego quien crea el sufrimiento y el miedo.

Yo no soy mi mente.

La angustia y la ansiedad que nos somete

La capacidad de pensar por uno mismo; aunque suponga un enfrentamiento con el dolor de la realidad. Aunque signifique tener que reconocer nuestras limitaciones y debilidades, admitir nuestros errores y fracasos … que en verdad nos fortalecen para mejorar.

Pensar por sí mismo para que las creencias de otros no nos confundan. Para poder hacernos cargo de las responsabilidades que nos corresponden pero no más.

Reconsiderar y popner orden en nuestras prioridades y en nuestro mundo interno.

Para poder fortalecer nuestra soberanía personal sin caer en la soberbia, desde la humildad, porque una cosa no está reñida con la otra.

Alinear las nuevas visiones de nuestra Conciencia con el Saber innato y perenne de nuestro espíritu.

Saquemos fuera toda la ansiedad y la angustia reprimida porque son sólo trampas mentales para mantenernos sometidos.

No nos sintamos obligados a actuar de forma distinta a como desea nuestra Alma.

Valores del ser humano al nacer.

Todos nacemos con al menos siete dones naturales:

  1. Inocencia.

2. Mente curiosa.

3. Intuición.

4. Creatividad.

5. Entusiasmo por la vida.

6. Valentía.

7. Amor incondicional.

Estos valores se van degradando o perdiendo según el ambiente y circunstancias donde crecemos. Estos talentos y gracias, si no son cultivadas, se marchitan. Sin darnos cuenta, pasamos la adolescencia, y nos encontramos que:

tenemos sentimientos de culpa, nos hemos convertido en víctimas, cargamos con responsabilidades que no nos corresponden, hemos caído en el conformismo, apatía, inseguridad, miedo y vivimos desde la inconsciencia y alejados del Ser que somos.

La frustración y la infelicidad ocupan en centro de nuestro corazón. La ansiedad, es la enfermedad más común en estos días porque somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos.

Si queremos salir de esa situación y actitud, ahora es el momento. Vuelve a leer la lista de los siete dones que recibiste de regalo al nacer y recupéralos.

Deshazte de creencias, opiniones y pensamientos que no son tuyos. Revisa, pon orden y prioriza cuáles son tus deberes, obligaciones y derechos contigo mismo.

Responsabilizarte por tu salud y felicidad, ahora mismo es primordial. Ponle ganas y alegría.

La Medicina del Alma

Toda enfermedad es desarmonía y falta de alineamiento y control a nivel energético.

Desde siempre han existido medicinas naturales, alternativas y complementarias, que se basan en desbloquear y reactivar las energías del cuerpo físico, mental y emocional. La enfermedad, sea física o mental, aparece cuando algún sistema energético pierde su equilibrio. Es entonces cuando primero se manifiestan algunos síntomas de aviso, como el agotamiento o la irritabilidad y luego la enfermedad podría aparecer tarde o temprano afectando a algún órgano, si no lo atajamos a tiempo.

Cuando se consigue concentrar las energías dispersas, se desechan las energías tóxicas, se desbloquean y reactivan los centros energéticos para que fluya nuevamente con normalidad la energía vital, entonces se recupera la salud íntegra. Pero para ello hay que hacer un trabajo de purificación y conocimiento de sí mismo, si hay un deseo sincero para ello.

La Medicina del Alma, contempla toda dolencia como una oportunidad para purificarnos. Una ocasión para rectificar actitudes emocionales erróneas. Porque éste es el principal factor, los conflictos emocionales, son los que crean afecciones tanto física como mentales, tan a la orden del día como son la ansiedad, crisis de pánico y estrés.

Las alteraciones internas debido a las preocupaciones excesivas o los trastornos y malestar causados por los excesos de enfados y rabia acumulada, afecta al estómago, al páncreas y a la vesícula… y éste es un pequeño ejemplo de cómo las emociones, que no son procesadas, se pueden enquistar en nuestro cuerpo físico, dañándolo.

Un sanador, desde la Medicina del Alma , sabe acerca de las energías internas y de las energías superiores sanadoras y posee comprensión intuitiva para tratar todo desequilibrio. Su función es la de inspirar a la otra persona en su capacidad para la auto-sanación.

REIKI por dentro.

Ella es joven y aparentemente lo tiene todo para ser feliz, pero no lo es. Vive frustrada e insatisfecha, es irritable y necesita tener todo bajo su control. Los miedos y su mente dispersa e inquieta la dominan. El cuadro de su historia se amplía con ataques de pánico y ansiedad que aparecen sin motivo concreto, …

Ésta y muchas más historias parecidas, son las que trato con REIKI y Esencias Florales. Si la persona se rinde y acepta confiar en ser guiada hacia sí misma y enfrentarse a la raíz de sus conflictos, entonces tarde o temprano, podrá deshacerse de todo bloqueo emocional y sanará su Alma y corazón, sintiendo haber recuperado su vida.

REIKI se utiliza con total respeto, para percibir y descifrar las energías emocionales que bloquean el fluir de vida en otra persona, de forma presencial o a distancia, eso no es ningún impedimento para captar el problema y solucionarlo. Se trabaja el desapego; crear confianza para que la persona descubra y confíe en sus propia fuerza y valores.

Cómo funcionan las energías sanadoras que un maestro de REIKI canaliza no es cuestión de magia, aunque sí resulta ser un misterio para nuestras mentes tan limitadas. La intuición y no la mente es la que dirige y facilita la apertura y expansión de la Conciencia en sí mismo.

Para las mentes y cuerpos que se oponen, consciente o inconscientemente, es imposible llegar a ellos. Pero para aquellos que dejan a un lado toda resistencia, en su anhelo de salir sinceramente de la situación que los hace sufrir o no les deja avanzar, entonces es posible encarrilar su cuerpo energético.

A través del REIKI se percibe el estado de los Centros Energéticos y se conocen las necesidades psicológicas del cliente. Toda respuesta y comprensión las recibe el canalizador de forma directa e intuitiva (sin pasar por la mente).

Y es gracias a la imposición de manos, que la persona recibe la energía superior sanadora que equilibrará y desbloqueará los centros energéticos, haciendo este procedimiento tres días como mínimo, para en esas tres etapas deshacer cada vez en más profundidad todas las energías densas que estaban bloqueando y desequilibrando el cuerpo energético/emocional de la persona.

La sensibilidad despierta del chakra que hay en las palmas de las manos, capta y traduce las energías de los demás pero también es capaz de transmitir a través de ellas, como Canal, la energía superior del Amor Incondicional que es sanadora porque tiene la capacidad de equilibrar las vibraciones y frecuencias del cuerpo físico, mental, emocional y espiritual.

REIKI en la cárcel

Angustia y ansiedad es lo que se respira en la cárcel de mujeres de Albolote. Como voluntaria de la Cruz Roja, elegí ofrecer un servicio en la cárcel de mujeres, enseñando REIKI, como herramienta para combatir los problemas mentales y emocionales que ocasiona el confinamiento.

Les hablé de que somos energía, que tenemos un cuerpo físico, un cuerpo mental, un cuerpo emocional pero que somos mucho más que eso. Les enseñé a hacer el auto-tratamiento y la alineación de los centros energéticos y cómo controlar las emociones. Les enseñé cómo respirar correctamente para mantenerse centradas en el corazón.

Ya en el cuarto día de estar con las que se han mostrado interesadas, se han relajado bastante más y han comenzado a contarme sus historias. Las clases han comenzado a ser productivas.

Estamos abordando su gran problema; la apatía. No existe la constancia ni la voluntad para proyectar un futuro. La fatalidad y la resignación conforman una actitud generalizada, dejándose llevar por la mala suerte, sin conciencia ni esperanza de que puedan cambiar algo para mejor.

En una de las clases la pregunta clave fue: «¿Qué lección saco de estar aquí?»

Todas dijeron rápidamente que ninguna.

Poco a poco fueron adentrándose en sí mismas, reflexionando y conectando con su corazón. una dijo:

-Jamás imaginé estaría alguna vez en la cárcel. Cuando salga tendré más cuidado de elegir bien las compañías. Ahora valoro más a mi marido y familia.

Otra dijo: Sí hay lección. Sí, creo que estoy aprendiendo cosas, que luego me servirán.

Les prometí iniciarlas en el REIKI y así fue. En las visualizaciones que hacíamos las trasportaba a la playa o a pasear por el bosque … comenzaban a verse las sonrisas …

Fue una experiencia maravillosa.

Exceso y bloqueo de energía

Las energías en nuestro cuerpo son como las aguas de un río, si lleva demasiada cantidad se desbordará en algún punto y si encuentra algún obstáculo que bloquea su curso, lo alterará o se quedará estancado.

Cuando entra en nuestro cuerpo más energía de la que podemos soportar se crean problemas en nuestro cuerpo físico, sobre todo en el chakra sacro que es el encargado de procesar la energía vital. Cuando hay exceso de energía en los chakras uno se siente alterado y con ansiedad sin razón aparente. Entonces dejamos la puerta abierta a los MIEDOS.

Aprender cómo funcionan y afectan las energías a nuestro estado mental y emocional es imprescindible para comenzar a conocernos a nosotros mismos además de mejorar nuestra salud física.

Si algún chakra está bloqueado te hace sentir emocionalmente alterado o molesto. Tenemos que limpiar y desbloquear los chakras inferiores (raíz, sacro y plexo solar) para no seguir posponiendo lo que tenemos que hacer por falta de energía y confianza en nosotros mismos. Para volver a experimentar un buen estado de ánimo y vitalidad en el cuerpo físico.

REIKI es una herramienta muy poderosa para controlar y equilibrar tu estado mental y emocional, El cómo se relacionan los demás contigo no es importante sino cómo tú respondes, cómo reaccionas y cuál es tu actitud ante la vida. Si estás en paz contigo mismo, tienes claridad mental y actúas de manera confiada y con amor, la vida te sonríe, de lo contrario vives desde el sobre-esfuerzo y la angustia.

El momento más preciado del día debería ser el que estamos con nosotros mismos, en conexión con nuestra Alma, sintiendo todo nuestro Ser fluyendo en armonía.

Desbloquear y redistribuir la energía.

Tenemos siete centros energéticos principales más cientos de fibras nerviosas, como corrientes energéticas, que recorren nuestro cuerpo físico desde la cabeza a la punta de los pies pasando por la columna vertebral, como canal que une la mente y el corazón, pero vivimos desconectados de esta realidad de nosotros mismos. Y en lugar de FLUIR vivimos desde la resistencia y el conflicto.

Por ejemplo, no nos hacemos conscientes de que podemos solucionar cosas tan concretas como la rabia, los apegos, el estrés y la ansiedad que son factores que hace que se pierda nuestra energía vital. Y sin embargo, no nos han enseñado a crear cambios en nosotros y terminar con hábitos insanos. Reconstruirnos es posible.

Los seres humanos somos unidades energéticas. Si la energía deja de fluir correctamente, debido a conflictos emocionales -principalmente con nosotros mismos-, esa energía se va acumulando, primero, en algún punto de nuestro cuerpo astral creando como una corteza dura -un bloqueo- y finalmente se manifiesta en enfermedad en el cuerpo físico o cuerpo mental.

Tenemos que crear hábitos correctos en la alimentación, en el tiempo de descanso y la actividad física, para que nuestro cuerpo energético funcione debidamente.

Si consigues estar emocionalmente sano, es decir, que solucionas tus problemas sin demora, teniendo una actitud flexible y un estado de ánimo paciente, entonces también estás cuidando tu salud física y mental. Esto significa tener control sobre los sentidos.

El cansancio, la somnolencia, la irritabilidad, la falta de claridad mental, todo ello son síntomas de tener poca energía vital.

Podemos aprender a generar y almacenar energía vital, y el Yoga es la mejor ciencia para enseñarnos cómo conseguirlo. También el Reiki es un Camino para experimentar que somos energía y nos enseña a desbloquearla y redistribuirla para crecer y evolucionar como seres humanos.

Con cada experiencia integrada crecemos al siguiente nivel de Conciencia.