¿Cómo experimentar la Conciencia?

¿Cómo conseguir ser Observadora imparcial de mi Mente?

¿Cómo tener el control de mi vida y sentirme dueña de mi felicidad interior?

Toda experiencia que no se completó, que no se cerró desde el perdón y la paz que proporciona el haber encontrado la enseñanza que aportaba, queda enquistada en algún centro energético (chakra) y nos sentimos bloqueados; no fluye en nosotros la energía vital y al no fluir correctamente nos debilita en todos los sentidos, sobretodo el sensorial.

Nada puede ser realmente NUEVO si uno lo vive desde viejas actitudes. No pasamos a un nuevo nivel de Conciencia si quedan cosas por solucionar. Hacernos conscientes de nuestra realidad y actuar desde la Conciencia es lo que nos proporciona madurez y sabiduría de la vida. De lo contrario nuestra vida no avanza.

Se hace necesario hacer una limpieza en nuestra Mente y Corazón para cerrar toda historia inconclusa… para darnos cuenta de que vivimos interpretando y juzgando al otro, justificándonos …

Vamos a re-la-ti-vi-zar la vida, porque no somos tan importantes ni nuestro sufrimiento es más grande ni somos dueños de la verdad …

La humildad y la compasión se hacen necesarias para comenzar a responder el “¿cómo?” más certeramente.

Las auto-imposiciones

Las auto-imposiciones en cuanto cubren el cupo de capacidad de aguante del cuerpo físico, mental y emocional, se desbordan, explosionan o en el peor de los casos se pudren dentro creando tumores …

La necesidad, por miedo a no ser querido o aceptado, de querer aparentar quien no se es por una idea engañosa de mostrarse más simpático, más bondadoso, más inteligente, más servicial…

La auto-imposición de ser BUENO que muchos niños “captan” como condición para ser querido y aceptado … y cómo “eso” es entendido creando unas auto-exigencias y obligaciones excesivas, desmesuradas …

Desmontar estas creencias se hace difícil y doloroso. Se hace imprescindible cuestionarnos, hacer una recapitulación, enfrentarnos a nuestra memoria y sanar al niño interior.

El corazón se resiente ante la decepción. Sufre cuando pone sus expectativas en algo fuera de si mismo. Pierde las esperanzas y la ilusión por la vida cuando se da cuenta de que sus ideales y creencias no estaban a la altura en que él las había colocado.

Por todo ello, debemos revisar nuestros pensamientos y creencias; pulimentarlas. Sólo contar con lo que nosotros mismos somos capaces de hacer. Darnos cuenta de que son los convencimientos ficticios, creados desde suposiciones y miedos carenciales los que nos han llevado a una vida de insatisfacción con nosotros mismos. Por lo tanto, se hace necesario una limpieza de los mismos.

Renovarse constantemente nos trae aire fresco, ideas nuevas y nuevas esperanzas. No tener miedo de preguntarnos “¿cuál es mi realidad?” y a partir de ahí reafirmarnos en quien verdaderamente somos.

Darnos permiso de ser nosotros mismos nos liberará de todo sufrimiento y responsabilidad que no nos pertenece.

Todo está en ti y en mí

Trabajemos con la energía de la Intención

Haz que tu subconsciente te escuche, que se familiarice con tu voz.

Pon tu oído interior y los demás sentidos en alerta, relajadamente.

Integra en ti, desde la quietud y el silencio, lo que percibe tu Ser.

Crea nuevos hábitos, como hacen los niños, desde la perseverancia.

Que tu Alma participe en la fiesta que se celebra en tu corazón.

Cada nuevo día amanece para ti para que cultives tu Conciencia.

Vive en paz contigo mismo porque esa es la verdadera y única real paz.

La capacidad de sanación

El poder sanador de la palabra y los pensamientos positivos.- Somos seres vibrantes en transformación continua. Es la resistencia a movernos según nuestra naturaleza, lo que crea sufrimiento. Entendiendo ésto, cesa el conflicto en nosotros y fluimos, permitiéndonos ser quien somos.

El poder sanador de la Intención y la Invocación.- Por el Poder de la intención y la invocación, conectamos con las Fuerzas Superiores del Amor Puro Incondicional. Solicitamos, según nuestras creencias, que se hagan presentes en nosotros la energía del “Yo Soy Amor”, los ángeles, arcángeles, seres de Luz, los maestros espirituales ascendidos y la Madre divina.

El poder sanador de la Respiración consciente y la meditación.- Cuanta más pausada y profunda la respiración más larga es la vida. Debemos evitar que la respiración agitada que nos está indicando hay ansiedad, enfado, estrés, se prolongue sin control. Y podemos controlar estos desórdenes con la respiración consciente; inhalando lentamente con la atención puesta en las fosas nasales o en el corazón, retenemos el aire unos segundos y exhalamos con la intención de soltar los miedos, las preocupaciones … y experimentaremos cómo conseguimos relajar nuestra mente y volver a la normalidad.

Oración: “Invoco mi capacidad para amar y dejarme amar. Hago presente mi habilidad para soñar nuevos sueños que me nutran. Conecto con mi Alma para que renazca en mí la alegría. Invoco a mi Ser de Luz para que fortalezca mis alas”.

Descubro mi Camino. Acepto quien soy.

Liberar

Cuando yo me libero, cuando siento que me estoy liberando de algo, ese desprendimiento lo siento en el corazón en primer lugar. “Me he quitado un peso de encima”.

Puede que después, seguidamente, en la mente disminuyan los pensamientos… se apaciguan durante un buen rato, produciéndome una paz momentánea. El pecho también se relaja, se expande de tal forma dándonos la sensación de que cabe más aire. Tenemos más espacio en nosotros.

Todos los músculos del cuerpo se destensan por si solos -ni creíamos que eso pudiese suceder-. ¡Cuánto nos desconocemos!

Normalmente liberamos tensión, cuando ya no podemos aguantar más; gritando, insultando, pegando, saliendo de estampida, …

Ahora podemos probar de liberar tensión cantando, riendo, permitiéndonos llorar hasta la última gota, abrazando, …

la sonrisa surgirá sola, desde lo más hondo de nuestro Ser.

La Dicha

La Dicha no es un sentimiento o emoción que pueda crear la Mente.

Ni el esfuerzo o la voluntad de la persona más espiritual -sólo por el hecho de serlo o sentirse así- tiene asegurado el grado de Dicha. No por desearla, anhelarla o ir detrás de ella, se consigue.

Podríamos decir que la Dicha es un regalo del Cielo. No tiene explicación. Si acaso, podríamos decir que es mucho más que la felicidad que conocemos. que creamos desde el exterior.

La Dicha surge de pronto. Se hace presente como una ráfaga de aire puro. Se hace presente y te envuelve con una deliciosa fragancia. Llega y te llena el corazón de dulzura y amor jamás antes vivido. En esos momentos sólo deseas reír de pura alegría …

La Dicha se hace presente en tí y lo que haces es disfrutarla, porque si la piensas se esfuma. La sonrisa aparece en tu cara por si sola. Los seis sentidos parecen florecer y esparcen su energía: irradias felicidad.

… luego se esfuma. Tal cual ha venido se va. Simplemente de ha mostrado por un instante el maravilloso estado de tu Ser esencial en otras dimensiones.

Sin pensamientos

Nos separa el abismo de una cordura puntiaguda

Yo, al otro lado, con mis alas pretendiendo volar

Nos amamos, pero sin entendimiento

Unos corazones bombean con ritmo

Y otros parecen bailar sin domesticar.

Queremos entendernos pero alguien tiene que ceder

Nos esforzamos por amarnos porque es lo razonable

Pero las emociones dan saltos irresponsables

¡Vuelve la magia cuando hay espontaneidad!

¿Pero existe en la espontaneidad sentimientos?

Se trata de la expresión natural sin pensamientos

… cosas del alma …

Expresión sin pensamiento