Medicina vibracional

Lo que vibra en tu misma frecuencia, eso es lo que surge ante ti.

La Medicina vibracional actúa sobre la zona del cuerpo físico que ha perdido su equilibrio volviéndola a armonizar. Pero también actúa a nivel del cuerpo mental para deshacer energías densas y caóticas. También sobre el cuerpo emocional para desbloquear tensiones producidas por los miedos, la inseguridad, etc.. Y además, en el cuerpo astral, para purificar el Alma.

El agotamiento físico y mental, el insomnio, la ansiedad, la depresión … todo desequilibrio tiene una causa emocional y los fármacos solo hacen efecto sobre los síntomas. Sin embargo, existen medicinas y remedios naturales que sanan a niveles profundos hasta llegar al Alma si hiciese falta.

Cuando se consigue reunir las energías dispersas creando la concentración necesaria para comenzar a actuar coherentemente, la memoria del Ser se reactiva y despierta la Conciencia.

¿De qué modo recuperamos la salud a nivel integral? ¿Cómo estimulamos nuestros sentidos hasta el punto de sentirnos renacer?

Toda enfermedad es desarmonía a nivel energético; los pensamientos y emociones son energía, lo que ingerimos es energía, la respiración nos proporciona energía …

Tenemos siete centros energéticos principales (CHAKRAS), que no están en el cuerpo físico sino en nuestro cuerpo etéreo. Pueden ser vitales y activos o por el contrario (por falta de energía vital) estar inactivos o tener deficiencia. Y justamente ésto nos causará malestar, molestias o enfermedad.

La cantidad y calidad de nuestra ENERGÍA VITAL es lo que nos condiciona a todos los niveles de nuestra vida.

Pensar y sentir en términos más amplios y profundos acerca de nosotros mismos nos permitirá percibir y experimentar de que SOMOS ENERGÍA y que existen nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

El lado espiritual de la vida

No tener en cuenta nuestro lado espiritual, nos crea, aunque sea insconscientemente, añoranza vital, apatía y desánimo cuando no le encontramos un sentido a la vida.

No tener en cuenta nuestra alma y espíritu, nos aleja de nuestra realidad innata y por tanto, estamos desconectados de nuestras facultades más importantes: la intuición, nuestro sexto sentido, que nos permitiría experimentar nuestra divinidad y conexión con Dios.

Entender qué nos sucede interiormente. Cómo nos sentimos, independientemente de cómo “estamos” exteriormente, es lo que libera nuestra Alma.

Conectar con el Alma proporciona el gran beneficio de comenzar a hacerse responsable de uno mismo y de nuestro destino.

Haces y piensas (crees) según se supone que debes hacer y pensar, no de acuerdo a lo que tu sientes e intuyes (te dicta tu corazón).

Defendamos nuestra libertad intrínseca que es intransferible e inalienable, y que está ligada a nuestro espíritu y alma.

Aprender a desaprender

Tu Alma es como una placenta etérica que envuelve a tu espíritu. Y así es como has llegado a este mundo físico y denso. No se trata de evolucionar sino de gestar lo que ya está en nosotros y alumbrar a nuestro Ser esencial para que vuelva a sus Orígenes.

Para tomar Conciencia de quiénes somos, primero tenemos que limpiar la Mente de toda creencia y pensamientos prestados o impuestos que nos limitan y distorsionan nuestra realidad.

Dejar atrás y vaciarse de conceptos que nos han ido condicionando, alejándonos de nuestra identidad .

Desbloquear emociones que han quedado estancadas y dañan y enferman nuestro cuerpo físico, mental y emocional.

Una vez hecho este trabajo, tenemos vía libre para la transformación. Hay que sacudirse la apatía y las resistencias en las que habíamos caído y emprender la nueva etapa que comienza desde la inspiración y la creatividad.

La paz interior

La paz interior es la base de la espiritualidad. Es tu espíritu, sin equívocos, bendiciéndote. Se trata de un estado de unión con la Conciencia superior que mantiene serena tu Alma, suceda lo que suceda en el exterior.

Para conseguir esa paz hay que hacer un trabajo de limpieza y purificación en nuestro cuerpo mental y emocional.

Es el Amor el que purifica y sana. Es el Amor el que transforma las emociones negativas en compasión y las energías densas las hace livianas para que fluyan con ligereza, simplificando las cosas hasta hacerlas bellas.

Allí donde había sufrimiento, la paz interior, lo transforma en aceptación y templanza.

Es así, convertido en Amor, como puedes amarte a ti mismo de forma absoluta para poder amar a los demás de igual manera.

Y para que ese Amor no se estanque y siga creciendo, pones un poco de tu Amor en cada ser vivo para volverte UNO con toda la humanidad y con la Madre Tierra.

Siente el calor y la Luz que emana de tu corazón.

Conserva la paz y el Amor en tu corazón haciendo el bien, a ti mismo y a los demás. Conserva la paz y el Amor en tu corazón, como una nueva forma de vida llena de Luz.

No se trata de creencias sino de sentir a tu Ser.

REIKI, infinita sabiduría

No tenemos la suficiente paciencia ni perseverancia para ahondar en un conocimiento hasta alcanzar la maestría. Nos cansamos rápido, perdemos interés. La Mente es débil y caprichosa. No hay suficiente energía vital para alimentar la voluntad y la disciplina necesaria para desarrollarnos como seres multidimensionales que somos.

Hará unos diecisiete años obtuve la maestría en REIKI. Desde entonces prácticamente a diario hago el ejercicio de alineamiento de los chakras y me conecto con mi Ser. Es la mejor decisión que he tomado en mi vida y me siento agradecida de que estuviese a mi alcance.

He iniciado a muchas personas y algunas de ellas también se han hecho maestros. Compartir la enseñanza que brinda el REIKI no es fácil a no ser que la otra persona esté abierta a percibir más allá de las palabras.

REIKI es una herramienta para entrar en el mundo interior y conectar con las energías superiores. También podríamos decir que es un Camino para llegar hasta el Maestro interior y recibir un conocimiento directo. Es, igualmente, una filosofía de vida que te lleva a trascender el mundo material y te permite entender y experimentar que somos energía y podemos trabajar para subir nuestra frecuencia y vibración en beneficio de nuestra Conciencia.

La divisa del REIKI siempre es estar al servicio de los demás. REIKI es la energía sanadora del Amor Incondicional. Primero trabaja en uno mismo para poder llegar a esa comprensión y experiencia de compasión.

Por eso hace falta PACIENCIA y anhelo de purificar los sentimientos para así elevar nuestra propia condición, desde el corazón. Cuanto más se avanza más se simplifica la vida. Se siente con total claridad que no somos este cuerpo ni somos la mente … el Alma y la Conciencia tienen prioridad sin lugar a dudas.

Todos pueden alcanzar un elevado conocimiento de sí mismos a través del REIKI y esto supone deshacerse de los sufrimientos y conflictos que conlleva la inconsciencia y el alejamiento de nuestro Ser esencial.

Experienciar a Dios

Se dice “lo que Dios quiera” … pero, con qué frecuencia podemos dar Fe de Su Presencia en nuestras vidas y, cuánta sinceridad hay en esa frase hecha.

Lo que Dios quiera resulta ser lo que mi Conciencia me inspire y me dicte. Desde la certeza en mi corazón que es Dios en acción en mí quien actúa.

Lo que Dios quiera cuando la pureza de nuestro corazón percibe y distingue entre lo múltiple y Unicidad. Y percibe y siente la semejanza entre el Ser y el Universo, entre el Alma y la Divinidad. Barriendo florituras.

La Mente puede crear un dios a su medida e interés, imaginándolo, desde el Ego. Sin embargo, el Alma nos recuerda a Dios como el Todo y crea el anhelo y la añoranza a Él, como revelación del Ser esencial en nosotros, que ya lo ha experimentado.

Mi Alma da Fe, inclusive por lo que no entiende porque mi mente es limitada, pero confío, tengo certeza desde mi corazón, y por eso digo “lo que Dios quiera”… haciendo con responsabilidad mi parte.

La capacidad de sanación

El poder sanador de la palabra y los pensamientos positivos.- Somos seres vibrantes en transformación continua. Es la resistencia a movernos según nuestra naturaleza, lo que crea sufrimiento. Entendiendo ésto, cesa el conflicto en nosotros y fluimos, permitiéndonos ser quien somos.

El poder sanador de la Intención y la Invocación.- Por el Poder de la intención y la invocación, conectamos con las Fuerzas Superiores del Amor Puro Incondicional. Solicitamos, según nuestras creencias, que se hagan presentes en nosotros la energía del “Yo Soy Amor”, los ángeles, arcángeles, seres de Luz, los maestros espirituales ascendidos y la Madre divina.

El poder sanador de la Respiración consciente y la meditación.- Cuanta más pausada y profunda la respiración más larga es la vida. Debemos evitar que la respiración agitada que nos está indicando hay ansiedad, enfado, estrés, se prolongue sin control. Y podemos controlar estos desórdenes con la respiración consciente; inhalando lentamente con la atención puesta en las fosas nasales o en el corazón, retenemos el aire unos segundos y exhalamos con la intención de soltar los miedos, las preocupaciones … y experimentaremos cómo conseguimos relajar nuestra mente y volver a la normalidad.

Oración: “Invoco mi capacidad para amar y dejarme amar. Hago presente mi habilidad para soñar nuevos sueños que me nutran. Conecto con mi Alma para que renazca en mí la alegría. Invoco a mi Ser de Luz para que fortalezca mis alas”.

Descubro mi Camino. Acepto quien soy.

Entrenamiento espiritual

Tu propia sabiduría es la que cuenta.

Al subir una escalera, si me preguntas si cada escalón es igual a los siguientes, te contesto que sí, pero no por ello te debes quedar parada en el que estás e ignorar los siguientes. Tienes que seguir subiéndolos para llegar arriba, por muy iguales que sean. La escalera es simplemente el instrumento para conseguir tu objetivo de subir y llegar arriba.

De igual manera, si me preguntas si la espiritualidad trata sobre el Alma y el despertar la Conciencia y me dices “ya sé lo que es”… pues sí, ya has escuchado una y otra vez sobre el tema. La diferencia está en que cada escalón que subas te llevará a un nivel de entendimiento superior.

Cada escalón que subes, te proporciona una nueva y mayor perspectiva panorámica de la Realidad y de ti mismo.

El entrenamiento espiritual es un proceso evolutivo que nunca termina, enfocado en un objetivo: conocerse a uno mismo para alcanzar un estado interior de paz y plenitud. Es la fusión con el Ser esencial que nos habita. Nuestro espíritu eterno.

La acción siempre es la misma: A cada paso que damos estamos deshaciéndonos de todo lo inútil, si vivimos desde la Conciencia del Ser. Tenemos el control sobre los sentidos. Avanzamos desde la confianza en un Orden Superior. En el Ser Supremo. Dios.

Sin pensamientos

Nos separa el abismo de una cordura puntiaguda

Yo, al otro lado, con mis alas pretendiendo volar

Nos amamos, pero sin entendimiento

Unos corazones bombean con ritmo

Y otros parecen bailar sin domesticar.

Queremos entendernos pero alguien tiene que ceder

Nos esforzamos por amarnos porque es lo razonable

Pero las emociones dan saltos irresponsables

¡Vuelve la magia cuando hay espontaneidad!

¿Pero existe en la espontaneidad sentimientos?

Se trata de la expresión natural sin pensamientos

… cosas del alma …

Expresión sin pensamiento

Una actitud sana

No me doy por vencida hasta el final, hasta que me demuestro a mi misma de que yo puedo hacerlo o solucionarlo. Porque hacer las cosas bien, -lo mejor que uno sabe-, es la actitud más sana para el cerebro. Se ocupa de una cosa al cien por cien, la completa, y luego pasa a otra cosa.

Sin crítica. Sin juicio. Sin castigo. Sin vanagloriarse. Sin culpa.

Cumpliste con tu parte. El resultado -lo que vendrá- confías en que será lo que te mereces, lo que necesitas, lo que sigue … y estarás abierto a recibirlo.

La paz interior trata de eso; en dejarte guiar por lo que tu Conciencia te dicte. Y podemos escucharla; nos habla desde el corazón. Si me siento intranquila en algún asunto, debo revisarlo de manera imparcial y preguntarme qué anda mal, qué puedo mejorar o dónde me equivoqué. Sin excusas ni justificaciones.

Es cuando el corazón -donde se asienta nuestra Alma- está sereno y alegre, cuando podemos sentir que todo está en orden en nuestra vida.

Una actitud sana se consigue cuando hemos logrado dominar la Mente y ponerla a nuestro servicio. ¿Al servicio de quién? Al servicio de nuestro Ser y del Bien común.

La Mente gobierna el cuerpo físico. Si educamos correctamente a nuestra Mente, -de forma positiva- , teniendo un estado de ánimo ecuánime y centrado, conseguiremos tener la actitud correcta y una mejor calidad de vida.