Entrenamiento espiritual

Tu propia sabiduría es la que cuenta.

Al subir una escalera, si me preguntas si cada escalón es igual a los siguientes, te contesto que sí, pero no por ello te debes quedar parada en el que estás e ignorar los siguientes. Tienes que seguir subiéndolos para llegar arriba, por muy iguales que sean. La escalera es simplemente el instrumento para conseguir tu objetivo de subir y llegar arriba.

De igual manera, si me preguntas si la espiritualidad trata sobre el Alma y el despertar la Conciencia y me dices “ya sé lo que es”… pues sí, ya has escuchado una y otra vez sobre el tema. La diferencia está en que cada escalón que subas te llevará a un nivel de entendimiento superior.

Cada escalón que subes, te proporciona una nueva y mayor perspectiva panorámica de la Realidad y de ti mismo.

El entrenamiento espiritual es un proceso evolutivo que nunca termina, enfocado en un objetivo: conocerse a uno mismo para alcanzar un estado interior de paz y plenitud. Es la fusión con el Ser esencial que nos habita. Nuestro espíritu eterno.

La acción siempre es la misma: A cada paso que damos estamos deshaciéndonos de todo lo inútil, si vivimos desde la Conciencia del Ser. Tenemos el control sobre los sentidos. Avanzamos desde la confianza en un Orden Superior. En el Ser Supremo. Dios.

Anuncios

Sin pensamientos

Nos separa el abismo de una cordura puntiaguda

Yo, al otro lado, con mis alas pretendiendo volar

Nos amamos, pero sin entendimiento

Unos corazones bombean con ritmo

Y otros parecen bailar sin domesticar.

Queremos entendernos pero alguien tiene que ceder

Nos esforzamos por amarnos porque es lo razonable

Pero las emociones dan saltos irresponsables

¡Vuelve la magia cuando hay espontaneidad!

¿Pero existe en la espontaneidad sentimientos?

Se trata de la expresión natural sin pensamientos

… cosas del alma …

Expresión sin pensamiento

Una actitud sana

No me doy por vencida hasta el final, hasta que me demuestro a mi misma de que yo puedo hacerlo o solucionarlo. Porque hacer las cosas bien, -lo mejor que uno sabe-, es la actitud más sana para el cerebro. Se ocupa de una cosa al cien por cien, la completa, y luego pasa a otra cosa.

Sin crítica. Sin juicio. Sin castigo. Sin vanagloriarse. Sin culpa.

Cumpliste con tu parte. El resultado -lo que vendrá- confías en que será lo que te mereces, lo que necesitas, lo que sigue … y estarás abierto a recibirlo.

La paz interior trata de eso; en dejarte guiar por lo que tu Conciencia te dicte. Y podemos escucharla; nos habla desde el corazón. Si me siento intranquila en algún asunto, debo revisarlo de manera imparcial y preguntarme qué anda mal, qué puedo mejorar o dónde me equivoqué. Sin excusas ni justificaciones.

Es cuando el corazón -donde se asienta nuestra Alma- está sereno y alegre, cuando podemos sentir que todo está en orden en nuestra vida.

Una actitud sana se consigue cuando hemos logrado dominar la Mente y ponerla a nuestro servicio. ¿Al servicio de quién? Al servicio de nuestro Ser y del Bien común.

La Mente gobierna el cuerpo físico. Si educamos correctamente a nuestra Mente, -de forma positiva- , teniendo un estado de ánimo ecuánime y centrado, conseguiremos tener la actitud correcta y una mejor calidad de vida.

Yo Soy

Me hago consciente de que yo soy Energía. En mí están todos los elementos que estructuran el universo.

Tengo un cuerpo físico pero Yo Soy conciencia y Luz.

Siento pero Yo Soy mucho más que mis cinco sentidos.

Pienso pero Yo Soy al trascender mi mente.

Me reafirmo en mi Ser centrándome en mi Yo Soy que es mi Alma.

Al centrarme en mi chakra del corazón espiritual me conecto con la energía de Amor Puro que sostiene mi Ser y a todos los seres vivos. Somos UNO.

Somos receptores de la energía cósmica que nos nutre y purifica para que podamos cumplir con nuestro anhelo de auto-realización.

Nos preparamos para hacer un Camino de vida desde dentro; teniendo la Mente y el Corazón en perfecta sincronicidad.

El yo-personaje

El yo-personaje sueña y desea aquello, lo otro. No sabe bien qué.

Aparenta ser, fantasea con lo que no es o envidia lo que los demás tienen.

Quisiera ser perfecto porque tiene muy buena imagen de sí mismo. Quisiera que los demás le hagan feliz y quiere ser amado sin tener que dar demasiado.

Pero igualmente se siente infeliz, incomprendido o desgraciado, porque inconscientemente ese es el personaje que ha elegido interpretar.

Sufre haciendo su padecer el más grande. Sus carencias no tienen igual. No escucha ni ve a su alrededor; él es el centro del drama.

Todo esto sucede viviendo desde el yo-personaje, al que se ha vestido de víctima. Porque víctima es quien se deja dominar por su Mente … y esa mente (débil y miedosa) sólo está pendiente de su yo ridículo, anónimo y sin luz, . . ¡Toda una frustración!

Pero, qué pasa al otro lado, más arriba o más adentro de ese “yo” prefabricado … en ese otro espacio donde funciona otra realidad de nosotros mismos … resulta que ahí está nuestra Alma, tan tranquila, sin que se vea afectada por lo que ese yo-personaje viene quejándose.

Tenemos un Yo Superior capaz de trascender el Plano material y terrenal. Capaz de percibir e intuir que existen otras dimensiones y otras realidades, superiores.

Y ahí, en ese descubrir nuestro Yo Superior, es cuando la vida comienza a tomar sentido y propósito.

Es entonces, cuando nos deshacemos de ese yo-personaje, ficticio y fingido, cuando nuestra Conciencia se despliega y ensancha nuestro horizonte, cuando se expande nuestra inteligencia y claridad mental… entonces comenzamos a ser nosotros mismos. Por fin.

Nuestros centros energéticos

Desde el REIKI le llamamos ejercicio de auto-sanación o alineación de los chakras al ejercicio que te ayuda a trascender la mente y a conectar con el Ser esencial que eres.

Si haces el ejercicio todos los días, poniendo las manos en cada chakra,* de arriba abajo, sentirás cómo cada vez más se fortalecerá tu certeza de que principalmente eres Luz (energía) y que ésta emana de la Conciencia Superior.

Comienzas entonces a experimentar cómo funcionan y están separados, el yo-personaje que se mueve en el Plano material y el ALMA, que es ilimitada y puede despertar en ti, la Presencia Divina que habita en tu corazón.

Detrás de tu idea de individualidad existe una “intuición” que sobrepasa a la mente y es la de poder experimentar que el UNO nos incluye a todos los seres vivos y a toda la creación.

Lo que nos confunde y nos hace tener miedos y sentirnos abandonados o perdidos es justamente el habernos desconectado de nuestro Origen… habernos alejado de nuestra esencia y naturaleza.

Así que “si tu espíritu quiere volar más alto que las palabras; dale alas”, como muy bien dijo alguien.

  • en este Blog puedes encontrar cómo realizar este ejercicio que yo te animo a hacer. Llevo más de quince años haciéndolo y sé que es lo que me mantiene conectada con la Conciencia Superior que me guía, con Dios.

Mi camino espiritual

yo.fran espaldasCuando era adolescente vivía muy confundida, me decía “sé que sé pero no sé qué es lo que sé”. Era un sentimiento muy fuerte de certeza aunque, fuese lo que fuese, estaba muy escondido y lo único que me creaba era angustia. Sin guía, me dejé llevar por la Mente y crecí desde la soberbia.

Ahora, ya en mi tercera edad, puedo decir “sé que sé, pero es lo innombrable”.

Comencé la andadura del camino espiritual hace ya cerca de cuarenta años; buscaba la respuesta, desde un impulso y anhelo superior a mí misma. Todo lo que pasé fue necesario para poder llegar hasta el maestro y reconocerlo. Hoy puedo ver desde fuera todo el proceso y transformación en mí; primero viviéndolo desde la expectativa y la exigencia. Totalmente posicionada en el Ego. Desde la inconsciencia a creerme con el derecho a ser atendida y reconocida, desde una actitud mental y egoísta, de resistencia.

Ahora, todo ha cambiado en mí -y soy la primera sorprendida- porque el proceso de “auto-realización” es tan gradual y sutil que, en cada tramo en que se va desvelando el Alma, surge una nueva perspectiva y el entendimiento se ensancha a medida que se va deshilvanando el ego … y miro mi interior, despejado ya de creencias e ilusiones vanas … Veo al “personaje” y siento el Alma.

Como dice la canción de Violeta Parra “distingo perfectamente el negro del blanco …” no como colores, sino la oscuridad de la Luz. Hoy sé que estoy posicionada en el corazón y sostenida por el Alma. Y eso es lo que me ha llevado al estado de paz interior.

Acepto. Me siento agradecida.