Las imágenes que adoramos

La VERDAD no tiene imágenes pero podemos sentirla en nuestro corazón sin lugar a dudas cuando nos deshacemos de nuestras creencias mentales.

Las imágenes pertenecen al campo mental. Muchos necesitan de las imágenes para conectar con su corazón desde la mente porque todavía no han desarrollado la percepción necesaria que les sumerja directamente en la VISIÓN de esa realidad trascendental que es la divinidad.

La PERCEPCIÓN INTUITIVA ocurre cuando desarrollamos la Conciencia y ésta se fusiona con la Conciencia Superior, llevándonos en esos momentos a un estado de dicha único e irrepetible, al sentir en uno mismo la energía superior del Amor Puro. La añoranza de ese sentimiento es lo que nos lleva a mirar el Cielo y a rezar.

Muchos veneran las imágenes de vírgenes, santos, representaciones de Dios, dioses, maestros, … Y desde esa mentalidad y creencias, todo queda ahí, en esa finitud, atrapados en ceremonias y rezos que no trascienden el plano material. Una nostalgia y vacío que no sabemos explicar y que nos crea la necesidad de recurrir a entidades superiores.

Las imágenes no tienen que ser forzosamente religiosas. Muchos adoran o tienen como referencia en sus vidas a estrellas del cine o de la música … inclusive a su madre o a su abuelo que ya no están en este mundo. Cuando nos apegamos emocionalmente a alguien que representa el amor que añoramos o el poder que les atribuimos y creemos que gracias a ellos estamos protegidos, estamos limitando nuestra propia fuerza y valentía.

Nuestros pensamientos crean nuestra verdad. Todo lo que hagamos es perfectamente aceptable mientras no creemos dependencias de ello. Porque las dependencias no nos dejan ver la Verdad única que está por encima de nuestras verdades particulares, que son limitadas.

Lo que quiero decir es que vivamos nuestra adoración a la divinidad desde el corazón no desde la mente. Es así como crearemos una conexión real reconocida; una vibración y sintonía de Amor desde el Alma, y sentiremos entonces su beneficio.

Anuncios

Muros de miedo

niño entre muñecosLevantamos muros cuando nos sentimos amenazados. Los muros que levantamos en nuestra mente nos aíslan del exterior; pero también de lo bueno que nos podría enriquecer. Si mantenemos una actitud de mente cerrada nos apartamos de las nuevas ideas y de las nuevas posibilidades.

Podemos desarrollar y fortalecer nuestro Ser. Tenemos la capacidad de percibir y aprender nuevas y mejores maneras de relacionarnos con el mundo exterior y con nuestro mundo interior. Tenemos el poder del discernimiento para elegir y decidir cómo hacer las cosas acorde a nuestra naturaleza.

Es la inseguridad lo que nos incapacita  SER quien somos. Y la inseguridad es debilidad mental y emocional.

Sucede a veces que nuestra mejor voluntad y confianza en nosotros mismos se viene abajo. Que las dudas  comienzan a enturbiar nuestro ánimo y buena disposición.  Y aparecen los miedos. La mente aprovecha para lanzar pensamientos negativos.

¿Cómo recuperar la confianza en nosotros mismos? .- Poniendo orden en la casa de nuestra Alma, aprendiendo a identificar nuestro verdadero Ser; sus carencias y sus talentos.

Purificando nuestros propios pensamientos, emociones e ideas para poder así renovar regularmente los propios valores. “Yo Soy lo que me proponga ser desde mi Ser”.

Hay muchos tipos de MIEDO, comencemos por reconocer el miedo a no ser aprobado y aceptado.  Ese miedo  lleva a la persona a ser excesivamente amable y servicial. Uno deja de ser quien es por complacer a los demás y conceder favores de forma ilimitada. Este miedo se camufla en una apariencia de amor y bondad que termina por anularse y dejarse manipular sin permitirse  ser quien es.

Y este es un ejemplo que padecen hoy en día muchos niños en los colegios. El ACOSO ESCOLAR se produce en niños sin voluntad y sin identidad, incapaces de saber defenderse. Aparte de educar al acosador, el niño acosado debe recibir con urgencia las herramientas necesarias para fortalecer su auto-estima y su autoridad natural.

La INTUICIÓN es la auténtica Voz del Alma. La intuición fomenta la confianza en sí mismo. Desde la Meditación se puede desarrollar la escucha interior y esa conexión con el Alma, necesaria para fortalecer  la identidad de nuestro Ser.

 

 

La Cuarta Dimensión

ser completo1Si la Tercera Dimensión es la dimensión del Tiempo, Espacio y Materia que distinguimos con los cinco sentidos externos, la Cuarta Dimensión es la dimensión espiritual que percibimos con nuestros sentidos internos, sobretodo con el Tercer Ojo que al desarrollarlo  clarifica la Intuición y la clarividencia.

Al ser una dimensión mayor que el plano tridimensional en el que vivimos, podríamos decir que el Plano Espiritual contiene las tres dimensiones de la realidad física.

LA INTUICIÓN, cuando llega clara y sin interferencia de la Mente,  es el conocimiento directo de la Verdad y la Realidad. La PERCEPCIÓN INTUITIVA es penetrante  y prodigiosa al percibir la conciencia propia y también  la de los demás.

Es en la Cuarta Dimensión en donde se encuentra la poderosa y sagrada energía cósmica  que llaman  Espíritu Santo, “vehículo del perfecto reflejo universal de Dios o Conciencia Crística” , según palabras de Paramahansa Yogananda recogidas en su libro “La segunda venida de Cristo”.

A través de la facultad intuitiva del Alma, se puede conocer la naturaleza de una persona, sin que la apariencia, su imagen  o su conducta externa interfieran al percibirlo internamente.

Esta capacidad intuitiva espiritual se va desarrollando a medida que se nutre  la Conciencia del Alma. Y en este proceso es que se avanza y se adentra uno en la CUARTA DIMENSIÓN ligada totalmente a nuestro cuerpo espiritual.

Permitamos que el Aliento de lo Sagrado se conecte a la Humanidad dentro de la Madre Tierra, a través del Portal abierto de nuestros corazones.

El Alma y el Espíritu

ser y universoLa esencia divina está en cada uno de nosotros. El Alma es como la placenta etérea que envuelve al Espíritu, que es nuestra esencia divina  eterna. Así que, la conexión entre nuestro físico y nuestro espíritu, es el Alma.

Sin embargo, el ser humano en su mayoría vive desde el Ego;  todavía sin consciencia de sí mismo,  actuando de forma violenta, agresiva, codiciosa, egoísta, … podríamos decir que peor que cualquier otro animal, por la sencilla razón de que actúa fuera de sí, alejado de su naturaleza.

Como nos gobierna la Ley de Causa y Efecto, lo que sucede a la humanidad no es fortuito. Todo lo que está sucediendo es a causa de nuestro proceder; del proceder egoísta de los que gobiernan el mundo y el proceder de la gente común que permite que suceda y se presta a servir a personas sin escrúpulos …

Tenemos que restablecer nuestra Conciencia. Recuperar la naturaleza de nuestra Alma y que nuestro Espíritu sea quien nos  guíe.

¿Cuánto sufrimiento más tiene que vivir la Humanidad para alcanzar la percepción del Amor Puro, que sería el estado natural del Ser en nosotros ?

La indiferencia e irresponsabilidad del ser humano está llegando a su fin. La Conciencia de muchos se ha fundido con la Conciencia Cósmica, creando una aceleración en  el despertar y  evolución de la humanidad. Se ha despejado en muchos el Camino hacia el interior para encontrarnos con nuestro ser esencial.

Ahora toca salir de la mente egoica. No podemos conectar con nuestro Yo Superior sin antes no haber aquietado al Yo inferior.  Ahora toca salir de la idea de MIEDO e inseguridad  que domina y tiene maniatados a la inmensa mayoría.

Tenemos que recuperar la inocencia y la presencia de nuestro Ser para sentirnos felices y satisfechos de nosotros mismos… desde nuestra Alma, en conexión con nuestro Espíritu.

El poder sanador de la mente

El más grande maestro sobre el poder curativo a través del pensamiento y la voluntad del hombre sobre las células del cuerpo ha sido Jesucristo.

Demostró la efectividad de la sanación por medio de afirmaciones positivas como poder vibratorio de la palabra.
Fue Jesucristo quien sanaba a distancia por el poder sanador de la mente. Parte de la misión de Jesús consistía en hacer visible todo el potencial del ser humano por medio de la sintonía de su propio potencial con las energías divinas.
El REIKI y otros sistemas sanadores energéticos se basan en la relación que existe entre el pensamiento, la energía vital, la energía universal superior y el cuerpo físico.
Hoy en día está comprobado científicamente que los pensamientos  afectan a nuestras células y a nuestro cerebro de forma positiva o negativa; sanándolas o destruyéndolas.
Cuando una persona enferma, su  sistema inmunológico y su voluntad se debilitan. A través de REIKI y la imposición de manos, el sanador puede estimular y renovar la energía vital del enfermo, para que la curación se haga efectiva a través de uno mismo; por su voluntad de sanarse.
Primeramente, por medio de la convicción supraconsciente del alma, la mente recibe la posibilidad y deseo de sanación. El pensamiento positivo, la esperanza y la oración se hacen presentes creando el ánimo y fuerza necesaria para reactivar las células. Después el cerebro libera la energía vital necesaria para restablecer el equilibrio interior;  la salud.
Mi consejo para las personas enfermas es que se visualicen con salud. Que envíen Luz a todas sus células y a todos sus órganos, todos los días, renovando su fe. Que transformen a través de la oración su desánimo en alegría, su pesimismo o resignación en esperanza.
Esta es la mejor medicina que fortalece el cuerpo y el espíritu.

Manejo de las Energías

ser completo1No descuidemos nuestra Alma y su anhelo de volar alto y libre.

La inmensa mayoría de los seres humanos viven de forma inconsciente; no sienten ni experimentan su capacidad de manejar, activar y acrecentar sus propias energías, la energía vital que nos mantiene vivos,  las energías sutiles de la Naturaleza y las que mantienen vivo y en constante movimiento el Universo …

SOMOS ENERGÍA pero lo ignoramos. Nuestro ESPÍRITU es inmortal pero no somos conscientes de ello.  Nuestro SER ESENCIAL es eterno pero nuestra Conciencia se mueve a nivel de materia exclusivamente.

Las personas que se han adentrado en el mundo de las Energías Superiores y han aprendido y desarrollado cómo utilizarlas: un maestro yogui, el maestro en Reiki, un chamán o un “brujo”,  tienen además la habilidad de transmitir y acrecentar esa Energía, siempre con fines benéficos y sanadores, como Canales de la Energía Pura Universal, que es la del AMOR INCONDICIONAL.

Estoy hablando de personas a las que se les ha otorgado este Poder o Don para transmitirlo, para guiar y aumentar la Conciencia de los buscadores espirituales o bien como sanadores. Estas personas están al servicio y bajo las directrices de la divinidad.

Todas las personas que se desarrollan a sí mismas de forma completa, que han purificado su mente y corazón, que han conectado con su Yo Superior (su cuerpo espiritual) y expandido su Conciencia, son guiados por su CONOCIMIENTO INTUITIVO que está ligado a su Alma y Espíritu, además de a la Conciencia Superior.

Y todos los seres humanos tienen ese potencial en mayor o menor grado. Estamos aquí para acrecentar nuestro nivel de Conciencia. No nos acomodemos en la pereza mental, porque sólo estaremos retrasando nuestro propósito de vida.

No nos conformemos con vagar sin rumbo por la vida, “como hoja a merced del viento”

No descuidemos nuestra Alma y su anhelo de volar alto y libre.

Dolor y sufrimiento

mujer,mar y pajaroEl dolor del alma y el dolor del corazón creados por el desamor (el desencuentro con nuestro Ser) es una energía que actúa como las olas del mar golpeando las rocas; las olas rompen con fuerza contra las rocas, quitando sus aristas, redondeando y alisando su aspereza .

Debido a nuestra ignorancia y resistencia, el dolor nos es necesario para crecer como humanos; nos saca de la distracción y el alejamiento de nuestra esencia y razón de ser.

El dolor es pues el combustible que nos impulsa a anhelar la Verdad y salir de la inconsciencia. El dolor, curiosamente, nos vuelve agradecidos y mansos.

Pero en nuestra torpeza y necedad, en lugar de eso, lo envolvemos en sufrimiento, magnificando la queja, quedándonos bloqueados en el victimismo, desviando toda nuestra energía para enredarnos en situaciones conflictivas.

El sufrimiento estanca nuestro cuerpo emocional, lo embota. El sufrimiento es alimentado por una mente débil que no sabe gestionar las situaciones, alargando la agonía al no decidirse a enfrentar los problemas, por no sentirse capaz de ello.

El DOLOR ocurre en el corazón espiritual. Reconocerlo es reconocer que nos duele nuestra pequeñez. No huyamos de nosotros mismos; el dolor nos acerca a nuestra divinidad porque nos hace entregarnos y rendirnos a las Fuerzas Superiores -a Dios-.

Llegado a este punto, se rasgan los velos de nuestra ignorancia y soberbia. La entrega es dulce. Las heridas del alma y el corazón se sanan desde el AMOR.