Trasiego de hábitos

El trasiego al que estamos acostumbrados, sólo mudando las cosas de lugar o retocándolas un poco, al final caemos en la cuenta de que no sirvió de mucho porque hemos vuelto a repetir viejos hábitos que parecen perpetuarnos en ser y hacer lo que no queremos más. “El mismo perro con diferente collar”

¿Hasta cuándo? Y cómo transformar realmente esos patrones que nos mantienen sujetos a creencias aprendidas y condicionados a conductas que nos impiden actuar con entera libertad y plena satisfacción de ser quien somos… ¿acaso nos conocemos tanto?

Tomando conciencia de que algo obstaculiza el sentirnos contentos con nosotros mismos, comenzamos a observarnos a nosotros mismos y a no echarle la culpa a los demás o a las circunstancias por no sentirnos felices. Dejamos de justificarnos.

Ahora es cuando comenzamos a ser observadores del yo-personaje en nosotros. La Conciencia ha despertado.

Esta es la forma de irnos deshaciendo de todo lo que no somos. Es el comienzo de una transformación profunda, gradual, natural, sin esfuerzo. Sólo el anhelo de llegar al fondo de nosotros mismos… y todo lo demás se nos irá dando, lo iremos atrayendo, en la medida que nos vaciamos y vamos creando espacio en nuestro interior para asimilar e integrar lo nuevo.

Percepción de eternidad

Cuando nuestros sentidos, a través de la Conciencia, reciben una comprensión directa de lo que significa la sublimación del cuerpo físico, entiende que sólo cambia de estado al acabar la vida, para continuar su trayectoria, como espíritu infinito.

Este entendimiento ocurre cuando desaparece el sentimiento y noción del Tiempo; en ese corto instante en que nuestra Mente entra en silencio, fuera del pasado y del futuro terrenal. Y se deja llevar por el fluir constante dentro de la eternidad que somos.

Quiero tener presente siempre en mi memoria este sentir, esta percepción de eternidad, porque es como puedo relativizar y no aferrarme a esta corta existencia.

Es importante para ello no entretener la Mente en cosas vanas; apegos, miedos, expectativas … para que sea mi naturaleza interna la que dé Luz a mi Alma y la reoriente hacia la realización de mi Ser.

Nos transforma o nos trastorna

Absolutamente todo necesita de su justa medida. No existe ningún exceso que sea bueno o que nos beneficie.

Fuera de todo fanatismo, inclusive en el mundo espiritual, todo debe tener un equilibrio y proporción mesurada.

Lo que muchas personas entienden por espiritualidad o religiosidad es una idea interesada, y por tanto forzada, por conseguir algo. Y siempre que la mente se interponga el resultado que se persigue puede estar coloreado por el auto-engaño.

Esa ilusoria espiritualidad, en este mundo relativo y humano, es difícil de detectar por las trampas sutiles que nosotros mismos nos creamos y que a veces otros también alimentan.

Alguien dijo “no ve de la misma manera el árbol, uno que lo quiere talar y otro que simplemente desea sentarse a su sombra”.

La motivación natural y el anhelo que nace en el corazón, son los mejores incentivos que nos pueden mover de manera libre, sincera y voluntaria a hacer algo.

¿Qué nos TRASTORNA? Todo exceso. El sobre-esfuerzo, la sobre-exigencia, el deseo exagerado de querer superarse, la busca permanente del éxito. Orgullo desmedido. Fuerte sentimiento de fracaso. El querer sobresalir y destacar siempre.

¿Qué nos TRANSFORMA? La actitud comedida. La atención y el silencio sin esfuerzo. La pureza de intención. El despertar y desarrollo de la Conciencia. Amarnos a nosotros mismos. Ser respetuosos con todos los demás. La sinceridad del corazón. La humildad.

Experienciar a Dios

Se dice “lo que Dios quiera” … pero, con qué frecuencia podemos dar Fe de Su Presencia en nuestras vidas y, cuánta sinceridad hay en esa frase hecha.

Lo que Dios quiera resulta ser lo que mi Conciencia me inspire y me dicte. Desde la certeza en mi corazón que es Dios en acción en mí quien actúa.

Lo que Dios quiera cuando la pureza de nuestro corazón percibe y distingue entre lo múltiple y Unicidad. Y percibe y siente la semejanza entre el Ser y el Universo, entre el Alma y la Divinidad. Barriendo florituras.

La Mente puede crear un dios a su medida e interés, imaginándolo, desde el Ego. Sin embargo, el Alma nos recuerda a Dios como el Todo y crea el anhelo y la añoranza a Él, como revelación del Ser esencial en nosotros, que ya lo ha experimentado.

Mi Alma da Fe, inclusive por lo que no entiende porque mi mente es limitada, pero confío, tengo certeza desde mi corazón, y por eso digo “lo que Dios quiera”… haciendo con responsabilidad mi parte.

Mujeres y esencias florales

La Mente normaliza circunstancias que son perjudiciales y no nos queremos dar cuenta de ello. Una Mente débil justifica el ser infeliz y se habitúa a padecer molestias inútiles o exceso de diálogo interno torturante.

La persona débil emocionalmente en su miedo al cambio (a lo nuevo) busca inconscientemente personas y situaciones parecidas que le hacen repetir una y otra vez los mismos errores.

Teniendo en cuenta de que las emociones tóxicas se vuelven patrones de conducta, es una de las razones por las que las Esencias Florales, tienen un papel importante para la salud emocional y por lo tanto para la salud integral, al despejar la Mente y los Centros Energéticos de todo lo negativo.

Como lo que realmente nos sana es la toma de Conciencia de nuestro estado de salud y el propio compromiso a querer sanarnos, es aquí donde las Esencias Florales nos ayudan a cumplir con este objetivo.

En mis veinte años como terapeuta floral, principalmente he tratado a mujeres jóvenes y de mediana edad, profesionales y también amas de casa, divorciadas, solteras, casadas o viviendo en pareja. Madres, hijas… y casi todas con el mismo problema de fondo.

Las características principales que les trae a mi consultorio son la ansiedad, depresión, estrés, miedos e inseguridad, malestar consigo mismas, vacío emociona, diferentes trastornos mentales ,… además de dolencias en el cuerpo físico.

Frases usuales: “toda la vida arrastrándome”, “me siento enjaulada”, “soy mi peor enemigo”, “estoy muy enfadada con mi padre/madre”, “me da pánico mirarme al espejo”, “no puedo estar conmigo misma”, “me he perdido, no sé quién soy”, “agotamiento mental y emocional”. “Me siento desbordada”, “no sé qué me pasa”.

Causas puntuales: Rupturas conflictivas, situaciones repetitivas sin resolver, miedo a rehacer la vida, bloqueos emocionales, frustración y pérdida de motivación, falta total de autoestima. Obsesiones. Jaqueca. Maltrato físico y psicológico. Tratamientos psiquiátricos que anulan la voluntad y deseo de vivir.

Raíz del problema: Auto-exigencia. Sentimiento de culpa. Rabia profunda contenida. Resentimiento venenoso. Miedos. Traumas infantiles.

¿Cómo reaccionamos ante situaciones que nos desbordan o simplemente nos enfadan? ¿En qué medida permitimos que nos afecten y en qué órgano del cuerpo lo sentimos? ¿Cómo deshacernos de ello?

A nivel consciente pedimos ayuda. Pero a nivel inconsciente, cuando todavía no tenemos conciencia de nosotros mismos, hay resistencia a reconocer y enfrentarnos a nuestra realidad.

Cierra los ojos, Pon atención en el centro de tu pecho y comienza por preguntarte y valorar (del 1 al 10);

¿Con qué nivel de auto-exigencia vivo?

¿Me amo y me siento merecedora de ser feliz?

¿Estoy lista para algo nuevo?

Y busca ayuda si la necesitas.

Medicinas del Alma

El Dr. Edward Bach, poseía una gran sensibilidad para captar las energías de las flores. Fue un gran conocedor de las mismas y era tal su dedicación a percibir la energía superior que poseen muchas de ellas, que en su maestría llegó a afirmar que la energía de las flores eran la mejor medicina para el Alma.

Desde mi experiencia de estar trabajando con ellas, las FLORES DE BACH, desde hace veinte años, es que os voy a hablar de lo efectivas que son.

Fundamentalmente, su energía, va a remover las energías que están bloqueadas en tu cuerpo causando molestias y finalmente enfermedad.

Estas energías negativas y tóxicas pueden ser por resentimiento, celos, rabia, miedos, inseguridad, baja auto-estima, etc. que, al reprimirse, van creando un bloqueo en el cuerpo emocional que terminará dañando algún órgano del cuerpo físico.

En el Sistema Floral de Bach, hay 38 esencias florales que cubren el abanico de las emociones dañinas que por alguna causa hemos reprimido y nos están afectando en nuestra vida diaria.

Tiene que haber un seguimiento por parte del terapeuta, que ayudará a reconocer la raíz del problema, a tomar conciencia y sentirse capaz de afrontarlo y resolverlo.

Como la Mente se resiste a desprenderse de sus hábitos y creencias, puede tomar cierto tiempo en deshacer el bloqueo. Hace falta paciencia, confianza y no crear expectativas.

Lo más importante es que van a crear CONCIENCIA en ti, de quién eres, qué te pasa, qué necesitas cambiar… Y te darán la fuerza para conseguirlo.

La raíz de las enfermedades físicas y mentales está en el Alma … que necesita desplegarse, desdoblarse …

El tiempo es dinero

Cuando sientes con claridad no tienes que pensar: sabes.

Parece ser que el lema y oración de estos tiempos es: “Mi vida vale tener más dinero”. Y esa misma obsesión por el dinero se ha convertido en el sufrimiento y perdición de nuestros valores como raza humana.

Y justamente es el dinero el grillete que nos ha atrapado y nos ha convertido fácilmente en esclavos del Sistema materialista que dirige el mundo.

Ay, la codicia, que mala es. Nunca se tiene bastante.

Pero nuestra soberbia no nos permite reconocer nuestra ignorancia y seguimos justificando nuestra pérdida de identidad e integridad.

Aprendamos a ser observadores de nosotros mismos. Estamos a tiempo para rectificar. Aprendamos a separar al Ego de la Conciencia en nosotros para poder ser testigos imparciales del “juego” … de cómo el yo-personaje se mueve y domina sin control el Plano material e instintivo, desde la perspectiva limitada e individualista que tenemos de identificar el mundo y a nosotros mismos.

Cuán ambiciosos somos en lo material y que poco para enriquecernos espiritualmente, como seres humanos.

Anhelemos tener un alto nivel de Conciencia. Seamos creativos. Perceptivos. Reflexivos. Compasivos …

Participemos más socialmente. Demos lo mejor de nosotros mismos. Transformemos la frustración y los errores en aprendizajes.

Inspirémonos en la Madre Tierra. Sintámonos parte de ella. Seamos agradecidos. Hagámonos sabios estando de su lado…