siete preguntas.

En tu interior están todas las respuestas..

¿Cómo fortalecer el amor propio?

-Fortalece tu autoestima y surgirá tu firmeza interior.

¿Quiénes son los enemigos de mi libertad?

-Los miedos.

¿Qué me limita?

-La falta de confianza en ti mismo.

¿Qué me impide ser yo mismo?

-Tu Conciencia adormecida.

¿Cómo alcanzar la paz interior?

-Practicando la Voluntad y la respiración consciente.

¿Qué necesito para estar equilibrado?

-Centrarte en la Presencia divina que ya habita en ti.

¿Dónde está la clave para el despertar de la Conciencia?

-Aprender a cultivar la vida haciendo amistad con la muerte.

La Conciencia.

«un ser humano es lo que piensa en su corazón«.

Al espíritu sólo se le puede experimentar. Y ese sentir que experimentamos, a nivel de la Conciencia, nos da conocimiento sin necesidad de traducirlo en palabras.

Cualquier tipo de conflicto que uno viva tiene que ver con la incoherencia entre quien uno es en esencia con la imagen que uno quiere dar de sí mismo y que no tiene realidad. Esa fricción interior crea desgaste y finalmente hasta duele el Alma.

Cuando una persona pone todo el rato resistencia y no da oportunidad al Alma a evolucionar, teniéndola comprimida, aparecen tarde o temprano en el cuerpo físico las tensiones, la ansiedad, la depresión … De forma inconsciente, por pura ignorancia, la persona se boicotea a sí misma,

La falsa identificación bloquea la naturaleza de la persona y no le permite manifestarse. La auto-realización equivale a la eliminación de la ignorancia.

Una Conciencia densa tiene una mente rígida. O mejor dicho; una mente rígida no deja desarrollarse a la Conciencia. Está repitiendo lo mismo una y otra vez, esperando un resultado diferente. No tienen la claridad mental para tomar decisiones correctas. Duda y se siente inseguro.

Una Conciencia despierta tiene la habilidad de resolver los problemas de forma ágil. Confía en su toma de decisiones. Y siente su progreso y el desarrollo de su capacidad mental con mayor firmeza.

«Para que la vida tenga sentido, la existencia debe tener profundidad«. Para ello tenemos que despertar nuestra Conciencia, siendo Observadores y adentrándonos en nosotros mismos.

Nos movemos hacia la quinta dimensión.

La Mente registra estímulos, impulsos y necesidades, según el nivel de Conciencia y también según el grado de energía vital que uno tenga. Una Mente débil con una personalidad básica, reaccionará impulsivamente desde el Ego (rabia, celos, inseguridad, miedos, etc.). Mientras que una Mente desarrollada, que sabe pensar y reflexionar y tiene voluntad, actúa desde niveles superiores de Conciencia y también su energía vital es más refinada; sabe quién es y lo que quiere.

Pudiendo reconocer en qué nivel estamos y deseando ganar en profundidad, iremos simplificando nuestro deseos y necesidades y nuestras aspiraciones serán cada vez más elevadas. Eso significa un cambio de dimensión en nosotros; una percepción mayor de nuestra realidad; esto nos dará seguridad y confianza en nosotros mismos.

La TERCERA DIMENSIÓN está en el Plano del mundo material , lineal y dual del que cuesta desprenderse y que conlleva resistencia y sufrimiento. El estrés y la ansiedad son los signos evidentes de estar atrapado en una mente limitada y la poca y caótica energía es la causa.

La Mente nos está avisando de que vivimos en la incoherencia, alejados de nuestra esencia que es espiritual. En muchos, el criterio ya no es ni ético ni moral sino que está basado en la satisfacción personal más elemental. Desde un nivel superior de Conciencia podremos percibir los valores universales que van más allá de lo individual y personal.

Aprender a observarnos nos ayudará a entender nuestro cuerpo físico, mente y espíritu además de nuestro cuerpo emocional para así poderlos controlar y dirigir conscientemente hacia la estabilidad y armonía. El resultado de la educación recibida, las presiones externas, los traumas infantiles no superados, todo lo vivido, ha ido formando capas energéticas en nosotros y es lo que conforma nuestra historia y personalidad, que no hemos aprendido a resolver y dejar atrás.

¿Cómo transformar y trascender los miedos y otras emociones tóxicas que se han quedado estancadas en nuestro corazón?

¿Cómo asumir y mejorar nuestra actitud ante la vida para poder sentir que estamos avanzando? Inconscientemente nos sometemos a creencias y pensamientos que nos son impuestos de alguna manera, llegándose a enquistar de tal forma que dejamos de ser nosotros mismos sin darnos cuenta.

Dejándonos llevar por este conformismo, debido a no pensar por nosotros mismos, nos convertimos en víctimas fáciles, sin vida propia, de ahí que tantas personas se sientas infelices y vacías cuando aparentemente lo tienen todo.

En lo que llamaríamos la CUARTA DIMENSIÓN, el Plano material se transforma primero en mental superior (nos hacemos más conscientes de nuestra realidad) y luego en espiritual. La armonía entre cuerpo/mente/espíritu se equilibra. Sube la frecuencia y vibración de la energía del Amor y Solidaridad. Esta nueva Dimensión que se comienza a experimentar es un camino directo hacia la paz interna debido al conocimiento y aceptación de nosotros mismos que vamos adquiriendo.

En este proceso evolutivo, para reconocer nuestra esencia, llegaremos a la QUINTA DIMENSIÓN, es el Plano de la Realidad, hasta ahora oculta por tantísimos velos de ignorancia y soberbia principalmente, que nos han causado y nos siguen causando enfrentamientos entre familias, sociedades y países. Levantados todos estos velos, seremos capaces de ver y sentir nuestra misión de vida. Entenderemos desde el corazón cuáles son los aprendizajes que necesitamos para nuestra evolución y los aceptaremos para nuestro beneficio y beneficio de los demás sin poner ya ninguna resistencia.

Llegar hasta aquí es entrar en el Plano Divino de nuestro universo interior.

Conocerse a uno mismo es conocer a Dios. Y eso es lo único que nos salva del egoísmo y el sufrimiento. Ahora toca experimentar la Dicha de Ser.

Los reinos sutiles de la Conciencia

Si te sumerges en tu interior, te asombrará descubrir cuán profundo eres. A partir de esta experiencia tu anhelo será llegar hasta el *Reino de los Cielos* en ti.

Conseguir trascender el Plano Mental inferior -de la Dualidad- te ayudará a recuperar el estado de Inocencia donde no hay ni bien ni mal sino la comprensión y percepción de que todos somos parte de un Todo pero viviendo y experimentando según nuestro nivel de Conciencia.

Entrar en esta dimensión superior te hará sentirte eres uno con la Madre Tierra, sentirte eres uno con el Universo, sentirte eres uno con Dios. Y ese estado y dimensión es el que Jesucristo llamó «el reino de Dios en la Tierra».

Esta experiencia te sitúa en un punto de refinamiento de tu Realidad que no tiene vuelta atrás. A partir de aquí puedes descansar en la Conciencia de tu Ser y fluir guiado por tu Yo Superior.

Las Fuente que hay en el Centro espiritual de tu Corazón emana Luz de Amor. En la medida en que te sientas sediento y necesites beber de ella, tu Fuente te dará de su agua viva, tanto si estás muy sediento o poco.

Es la Mente la que fuerza, se esfuerza, procura y planea. Pero no es como el Alma y la Conciencia actúan. Confía y sé Observador de ti mismo para que tu Conciencia comience a expandirse. Déjate llevar.

Alma y Espíritu.

Estar dispuesto no lo es todo, hace falta también tener la intención clara. Y un tercer ingrediente sería el entusiasmo.

Es tu energía vital la que fortalecerá tu convicción y tu firme voluntad sostendrá tu esfuerzo, de querer profundizar en ti y saber quién eres para poder valorarte desde la dignidad de ser.

No nos demos por vencidos de antemano, solo sobrevivir es desperdiciar nuestros dones sin haberlos siquiera descubierto.

Volverse auténtico es cuando dejas de actuar para agradar a los demás y tu naturaleza crece por encima de tu personalidad.

Entonces aparecen signos claros de estar en paz contigo y con la existencia.

No pretendas captar y entender con la Mente a tu Ser. La mente es engañosa.

Tienes que sentir a tu Ser dentro de ti para poder percibir tu esencia. Y poder sentirte desde tu Conciencia. Y poder así entender quién eres, como Alma y Espíritu sentirte capaz de expandirte, transitando por este mundo, siendo parte del Todo.

Sabes que has alcanzado ese estado cuando eres capaz de relativizar lo vivido y no te preocupa lo por venir. Fluyes. Tu liviandad es una de las maravillas que experimentas.

Somos lo que somos capaces de crear y de sostener en el día a día. Eso es lo que somos.

No controles más tu Mente pues eso te crea tensión, más bien libera los pensamientos que te condicionan y limitan, libera la memoria del sufrimiento, libera los sentimientos de culpa.

Respira hondo, ve a tu interior, y conecta con tu Alma desde el silencio. Cada día… y ella en su momento te guiará.

Los sueños

Para interpretar los sueños es necesario despertar muy despacio.

Si sueño que estoy enfermo, ¿acaso tengo que ir al médico al día siguiente?.

Y qué pasa si sueño que un delfín se acerca a la orilla donde estoy y me susurra la respuesta que yo buscaba … pero cuando despierto no consigo recordarla.

Los sueños sólo pueden ser interpretados por quien los vivencia. Porque los sueños no se pueden reducir a una descripción de signos y símbolos sino lo relevante es el SENTIR, lo que tiene la clave del mensaje del sueño es cuál es nuestro sentimiento al despertar. Y él es el que nos revelará lo que estemos capacitados para entender de nosotros mismos y nuestras circunstancias.

El simbolismo es un instrumento de conocimiento que va ligado con el conocimiento que uno tiene de sí mismo.

Por eso, cuando despertamos, debemos hacerlo lentamente, llevando nuestra atención y conciencia a cómo nos sentimos. Recordar el sueño sin prisas, recreándonos en el sentir. Y despacio ir saliendo de él.

Por supuesto no todos los días tenemos el mismo tipo de sueños. La inmensa mayoría no los recordamos al despertar: son sueños que han servido y son necesarios para destensar nuestra mente. Otros sueños, son viajes que hemos hecho durante la noche a nuestro campo astral, y nos hemos permitido tener vivencias extrasensoriales.

Hemos viajado a otras dimensiones de nuestro ser. Y puede que vivamos entonces experiencias tan reales e intensas que jamás olvidaremos.

El mundo onírico es otra forma de realidad que vivimos a través de los sueños. Puede ser muy enriquecedor si aprendemos a entrar en él. Desarrollará nuestra intuición y sensibilidad. Y nuestra percepción de nosotros mismos y del mundo se ampliará para mejorar nuestro entendimiento, siempre y cuando mantengamos los pies enraizados en la tierra.

¿Qué es la Conciencia?

Está la Conciencia individual que el Ego controla y tenemos también la Conciencia universal que es una cualidad del Alma y que está ligada a la Conciencia Superior.

Cuando conseguimos expandir nuestra Conciencia individual para que trascienda nuestra identidad personal podemos experimentar una realidad mayor que no tiene fin, y es entonces cuando comenzamos a actualizar nuestra visión de nosotros mismos y nuestra pertenencia al Universo.

Al ampliar nuestra Conciencia y supeditarnos a ella, nuestra dimensión espiritual crece así como nuestro potencial humano.

Trascender lo cotidianamente físico y material nos hace creativos y nos pone en contacto con la magia de la vida, haciéndonos salir de lo ambiguo e ilusorio del mundo externo a nosotros mismos.

A través de la introspección, la recapitulación y el silencio que nos lleva a encontrarnos con nuestro Ser, es como llegamos al entendimiento de nosotros mismos como seres humanos y divinos para lograr una comprensión mayor de nuestra dimensión espiritual y eterna.

Los estados plenos de Amor y compasión son el resultado de la desidentificación con el cuerpo/mente desde un nivel de Conciencia superior. El desarrollo de la Conciencia es gradual y es parte del proceso que seguimos todos los humanos en nuestra evolución, integrando en cada nuevo nivel las experiencias anteriores.

La Mente cuando es capaz de observarse a sí misma, de manera imparcial, desde la inocencia y pureza del Ser, recibe el conocimiento directamente para convertirlo en certeza en su corazón, esto quiere decir, que alcanza por fin la paz interior.

La soledad de los despiertos.

La persona con un alto grado de Conciencia refleja en su sonrisa serenidad, en su silencio la calma, en su sobriedad su estabilidad emocional, en sus pocas palabras su sabiduría. Esto es lo que irradia; es su Luz manifestándose. No tiene nada que demostrar ni convencer o conquistar, es como es. No pretende nada, no busca nada. Es el otro, quizá, el que se sienta molesto, incómodo. No sabe cómo encasillar a ese tipo y dice que es un pedante, vanidoso, engreído… aunque no haya dicho nada todavía, está claro que está fuera de lugar.

No se trata de crear comparaciones ni de hacer una escala del Bien y del Mal o de Mejor y Peor. No se trata de que nadie se sienta menos o más como persona. Todo eso ya ha quedado atrás y no nos sirve porque cada uno es único y está viviendo la experiencia que tiene que vivir para el desarrollo de su Conciencia y tampoco entramos a valorar cuántas veces se ha fallado y uno tiene que pasar por la misma prueba una y otra vez hasta que se descorre un velo y entiende.

Pero nada de eso es importante. La vida ocurre para que aprendamos. No debemos caer en el error de juzgar sino entender y aceptar que cada uno ha venido a experimentar una serie de cosas, que cada uno tiene un propósito en la vida, que somos instrumentos unos de otros para nuestra evolución y ahí lo dejamos con respeto total por los demás.

No entendemos nada de la vida hasta que ya hemos cruzado la frontera de la inconciencia y uno comienza a entender de qué va la vida y su propósito, entonces uno simplifica su actuar y lo que pretende es estar en paz con la existencia y consigo mismo. Todos queremos ser amados y ser felices … la cuestión es que no sabemos cómo conseguirlo.

Existen herramientas que crean certezas, nos ayudan a salir del pasado y hacen que construyamos una vida mental, afectiva y emocional estable. Todas ellas tienen como clave la toma de CONCIENCIA.

¿Qué ocurre? Debemos contar con ello; cuanto más despierta está tu Conciencia menos amigos vas a tener; eres un incomprendido. La gente común -que todavía vive en un mundo ilusorio- ya no se siente a gusto a tu lado. A las personas normales y corrientes siéntalas delante del televisor o dales temas de conversación que sean banales e insustanciales. No quieren pensar así que no les calientes la cabeza con tus reflexiones.

Tendrás que encontrarle el gusto a la soledad y al silencio. Y cuanto más te adentres en ti encontrarás la compañía perfecta en ti mismo, para esos momentos en que necesitas la paz y el sosiego.

No intentes captar la Realidad con la mente, eso es imposible, te va a engañar. Siente al Ser dentro de ti, desde tu corazón y eso te ayudará a sentir tu esencia.

La felicidad se construye

Comencemos por no robar, mentir o culpar con el pensamiento. Ampliemos la acción a no robarnos tiempo ni mentirnos a nosotros mismos y mucho menos culparnos de nada ni por nada.

El Amor en nosotros se despierta y germina desde el entendimiento, la compasión y la aceptación; es la simiente genuina y origen de vida.

Muchas cosas suceden de forma inesperada pero los cimientos de la paz interior se levantan desde el esfuerzo consciente y la voluntad de avanzar. Quitémonos las máscaras.

Cuando ya no sentimos la necesidad de ser reconocidos ni nos comparamos con otros ni juzgamos a los demás, es cuando nuestra mente comienza a deshacerse de todo pensamiento inútil y nuestro corazón se aligera y florece.

Es hora de liberar el Alma de su aislamiento y reconectarla con el corazón espiritual. Esto nos proporcionará fuerza y seguridad en nosotros mismos.

El camino del Amor lo experimentamos en la contemplación interna y en la lucidez que comenzamos a experimentar mentalmente. Las necesidades afectivas se concentran entonces en ser conscientes de la propia Alma y Espíritu en nosotros, y eso nos aporta autenticidad, integridad y unidad.

Como nos hizo ver Osho «La vida no es un acertijo por resolver, es un misterio que hay que vivir».

Mi identidad; lo que soy.

Cuando estamos atentos aparecen las señales.

Nada puede ser forzado ni tampoco sirven las experiencias prestadas.

Yo soy lo que soy, esa es mi identidad. Me reconozco desde el silencio.

La relación que mantengo conmigo misma es mi entidad. Unidad del Ser..

Enormemente sola y enormemente libre. Des-identificada del personaje.

En paz con la existencia. Me acepto. Mi Conciencia es mi guía y luz.

Enraizada en la tierra, unida al sol del día y a las estrellas de la noche.

Soy la luna en todas sus fases. Con ella brillo o me escondo (recojo).

«¿Cómo sentirme serena en situaciones inciertas?», me pregunté.

Y apareció el mensaje cuando ya me había rendido y dejé de pedir:

Apareció de la nada una garza sobrevolando muy bajo mi casa. La miré muy sorprendida y mi corazón se llenó de certeza «sigue adelante, atenta a las oportunidades para aprovecharlas rápidamente. Tu espíritu te guía».

Cada acción que emprendo es un paso más para desplegar mi propósito. Me siento agradecida.

Conviértete en el dueño de tu existencia y tu vida será guiada fácilmente por tu Ser.