Creencias y espiritualidad

Quien se identifica con orgullo “yo soy creyente¨ no dice gran cosa.

El creyente es un ser adoctrinado espiritualmente. Solo cree quien no tiene capacidad para cuestionar o trascender los pensamientos e ideas de otros, quien delega en otros su facultad de experimentar la riqueza del cuerpo y universo espiritual. Y eso significa alejarnos de nuestra semejanza a Dios y nuestro potencial divino.

Los Mensajes y Revelaciones que nos han sido trasmitidos por los profetas y Maestros es para que los activemos en nuestro corazón. No son palabras a memorizar o mandatos a seguir ciegamente. Son “semillas de Luz” para que sembremos en nuestro corazón y nos ayuden a expandir nuestra Conciencia.

Seguir una disciplina espiritual con algún tipo de interés personal, ralentiza los efectos de la misma. Para que se origine la apertura de Amor Incondicional en nuestro corazón debemos exponernos espontanea y sinceramente a la Divinidad dentro de nosotros.

El “hágase en mi Tu Voluntad” son mucho más que palabras. Es una vibración potente que expresada desde el corazón rompe los obstáculos que hubiesen para sentir la Presencia divina en nosotros.

Nos olvidamos fácilmente, en este sociedad materialista, de que tenemos un cuerpo espiritual al que nutrir. Todas las enfermedades mentales que hasta los niños y jóvenes comienzan a padecer como la ansiedad y el estrés, no son más que los síntomas externos de una humanidad vacía y perdida que no escucha el clamor de su espíritu.

Cuidemos y desarrollemos nuestro estado de Conciencia, esa es la clave. Dejemos de lamentarnos, de exigir a los demás. Seamos uno con nuestro espíritu.

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El movimiento creativo del Amor


El Amor es el movimiento creativo y expansivo universal y cósmico que sostiene toda vida.

Si todo lo que nos movilizase fuese debido al AMOR, este planeta ya estaría en una mayor frecuencia de vibración, que se traduce en compasión. Llegará ese día.

La divinidad se encarga de actualizar nuestra Conciencia. Estemos atentos.

AMAR, sintiendo nuestra semejanza con Dios, es lo mismo que decir Él en mí.  El Amor nos lleva a contemplar el mundo y todo lo que nos rodea con el corazón abierto y eso hace que nos maravillemos, nos asombremos henchidos de entusiasmo como niños, desde la inocencia del Ser.

AMAR es sumar y compartir. Es todo lo que une, reúne, enlaza. . El Amor anhela el bien común.

Podemos acomodarnos en lo superficial, lo ya conocido como amor. O podemos actualizarnos y reactivar nuestra capacidad de maravillarnos y resplandecer.

“Eso ya lo sé”

Decimos saber, cuando tenemos información de algo pero eso no es saber. Guardamos en la memoria datos, ideas, palabras, sin procesar ni integrar. Sólo están ocupando lugar, nada más. Usamos la Palabra para recrearnos pero no vamos más allá.

Por ejemplo, hemos oído y leído miles de veces “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, es una frase conocida por todos, pero nada más.

Si estas palabras estuviesen integradas en nuestro corazón, habríamos ya avanzado en Conciencia. Pero no, seguimos en nuestra ignorancia de decir “eso ya lo sé”.

Si profundizásemos en la palabra AMOR, yendo a nuestro interior y conectando con nuestro corazón espiritual, nos asombraríamos de darnos cuenta de lo poco que amamos y nos amamos.

Lo que uno no ha experimentado en sí mismo es imposible entenderlo y mucho menos sentirlo por los demás.

Acomodarnos como humanos en la mediocridad, sería comparable a oír a un ruiseñor cacareando. Olvidó su don, desconoce su potencial …

Como seres humanos estamos hechos a semejanza de Dios y esto quiere decir que están en nosotros todos Sus atributos. Somos seres de Luz. La divinidad está en nosotros.

La Conciencia

En la medida en que nuestra Conciencia se va expandiendo y va llenando de Luz nuestros diferentes cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual, poco a poco podemos ir dándonos una explicación de los cambios que vamos sintiendo en todos los niveles de nuestro Ser, sorprendidos de que éstas no vienen de la mente.

Se produce una “aspiración” que surge del Alma con la intención de unir mente y corazón. Esta aspiración atrae el Aliento divino que penetra y abre el canal de la Intuición, el que se refiere al sexto sentido.

Y en este proceso gradual de cambio, en el que nos vamos haciendo más conscientes de nosotros mismos, siendo Observadores de nuestros actos y haciéndonos responsables de nuestra conducta, de nuestra salud y bienestar, es como iremos avanzando sin esfuerzo, haciéndonos más prudentes, más comedidos, pacientes, sinceros, íntegros … todo ello dentro de un sentimiento de estar FLUYENDO.

Estos valores que se van afirmando en nosotros, se precisan para poder mantenernos en la cordura y en la introspección de estar por momentos en silencio y solos, cuando “antes” sentíamos apegos y necesitábamos de los demás y hasta del ruido y ajetreo del mundo exterior.

Cuanta más Luz entra en la Conciencia, ella te va a ir permitiendo VER la Realidad. Al principio se forma un nudo en la garganta y en el corazón; VER más allá del mundo ilusorio en el que vivimos, necesita de temple, coraje, anhelo de convertirte en un ser humano completo y confianza absoluta.

Así que esto del Saber es todo un proceso ascendente que requiere también de ecuanimidad pero sobre todo no debe haber ningún interés personal. Al conectar con el Alma se va a ir desarrollando el Amor Incondicional que es la Energía Suprema del Creador de los mundos y de todos los seres.

¿Quieres comenzar a desarrollar tu Conciencia? Sé Observador del personaje que te viste. Toma el hábito de vivir en el presente, de forma consciente, en cada cosa que hagas; cómo sientes, qué deseas, qué te perturba … qué no quieres más en tu vida, cómo quieres vivir este año que comienza… sin excusas, sin justificaciones, sincérate contigo mismo.

Salir del cerco

Nos movemos “circunvalando” nuestra propia vida.

Cada uno en su propio estilo , según su forma de mostrarse, su ritmo, su cadencia … pero moviéndonos de forma limitada y forzada muchas veces.

Comenzamos a movernos en círculos; porque hemos sido enseñados a caminar en una sola dirección, de forma mecánica dentro de lo conocido. Hasta que despierta nuestro Ser y ocurre un pronunciamiento de nuestra Conciencia, entonces el movimiento comienza a ser en espiral; expandiéndose nuestro espíritu …

Las ilusiones están dentro del círculo; formando imágenes engañosas.

El mundo de las apariencias trafica con lo ilusorio con la intención de anular nuestra real naturaleza. Y tanto ha sido así que hoy en día lo que abundan son personas desubicadas, confundidas o perdidas afectiva y emocionalmente … alejadas de su Ser.

No tenemos que imitar a nadie pensando que seremos
entonces mejores o más queridos o más exitosos … Salgamos de ese cerco para poder entendernos a nosotros mismos y permitirnos ser libres.

Somos

Somos iguales socialmente. Somos únicos como individuos. Somos parte minúscula del Universo. Somos seres humanos, terrícolas, almas encarnadas. Somos energía …

Activamos nuestro CUERPO DE LUZ cuando despierta nuestra Conciencia y permitimos que ella nos guíe. Entonces la Presencia Divina se hace presente.

Para pasar al próximo nivel de Conciencia nos hacemos conscientes de nuestros miedos, que son los que nos bloquean a nivel físico, mental y emocional.

De abajo hacia arriba, comenzando por el chakra RAÍZ  está el miedo que nos imposibilita al places y  a relacionarnos con los demás.

En el chakra SACRO está el miedo al futuro. 

En el chakra PLEXO SOLAR, el miedo a perder el control.

En el chakra CORAZÓN, el miedo a no ser amado, al abandono, a no ser merecedor..

En el chakra GARGANTA, el miedo a expresarse, a reconocerse.

En el chakra TERCER OJO, el miedo a ver la realidad.

Antes que nada, si es que quieres hacer algo por ti, deshazte de los MIEDOS. Así es como lograrás liberarte de todo condicionamiento represor.

Planea tu hoy. Es tiempo para la transformación. Y es posible.

REIKI es una gran herramienta para ello. El Yoga espiritual y la meditación también.

Dios actualizado

chakra corazonLa conexión con la divinidad debe hacerse desde la madurez mental y emocional. La claridad mental nos acerca a la Verdad. Las creencias deben transformarse en experiencias. Se ha hecho necesario el posicionamiento correcto de nuestro Ser para tomar las riendas de la vida en todos los aspectos. La espiritualidad es uno de ellos.

Utilizar los rezos y la religión como sedante para no enfrentarse y responsabilizarse de uno mismo ante la vida ha sido nefasto en la historia del ser humano. Se terminó el vasallaje.

Son nuevos tiempos los que nos sacuden para que despertemos y comencemos a vivir desde nuestra Conciencia. No somos más súbditos de los poderosos; la fidelidad es hacia los principios que están grabados en nuestra Alma y Espíritu.

Descartemos primero la relación NO deseable desde la inconsciencia y la actitud servil.

> Relación de dependencia.
> Relación desde la culpa.
> Relación desde el miedo.
> Relación con un dios separado y lejano.
> Relación con un dios castigador.

Mi relación con Dios desde la espiritualidad:

> La divinidad -Dios- está en mi.
> Dios como Luz de Amor Puro en mi.
> Dios como Esencia Primordial Absoluta de Amor en mi.
> Dios Creador de todas las cosas en mi.
> Dios como Conciencia Suprema y Pura Misericordia en mi.

Tenemos que posicionarnos y “empoderarnos” como criaturas divinas que somos porque hemos sido creados de Su Luz.

No “empoderarnos” desde el Ego, sino desde el Espíritu. Es así como abandonaremos el papel de víctima, desaparecerán los miedos, dejaremos atrás el pasado, nos liberaremos de las creencias limitadoras, desaparecerán los sentimientos de abandono…

Cuando nos “empoderamos” desde el Espíritu, nos llega y envuelve la Gracia divina. Empoderarse significa recobrar la facultad y dominio sobre los valores del Ser en uno mismo. Empoderarse significa hacer posible lo que uno desea por el poder de su Conciencia ligada a la Conciencia Suprema.