Encontrar la salida a otra realidad.

La persona que se conoce a sí misma no se abandona al miedo ni carga sobre los demás la responsabilidad sobre su felicidad.

Hay que desafiar al miedo hasta que uno se sienta seguro de sí mismo. Ganarle terreno haciendo incursiones puntuales con pequeños retos, sabiendo que el miedo se conquista, sabiendo que el miedo es el enemigo principal con el que debemos encararnos… y sabiendo que solo es un fantasma.

Por ejemplo, el miedo a fracasar, es solo una etiqueta. Cuando experimentamos de forma negativa algo que no está hecho para nosotros o simplemente algo que hemos encarado fuera de su momento, lo llamamos fracaso. Ese pensamiento desestabiliza nuestro ánimo y la confianza en nosotros mismos. Nos sentimos confundidos si algo no resulta como habíamos pensado y a eso le llamamos fracaso pero tan sólo es una reacción negativa; existen otras formas de encararlo.

El fracaso en una relación que se rompe nos crea un sentimiento de decepción e inclusive nos lleva a la depresión porque habíamos puesto nuestras ilusiones y expectativas en ella. Pero también puede verse como un aprendizaje que ya ha cumplido su cometido y que nos ha preparado para algo más afín a nosotros. Sin cargar las culpas en los demás podemos decir que todo depende del cristal con que se mire.

La persona que se conoce a sí misma no se abandona al miedo ni carga sobre los demás la responsabilidad sobre su felicidad.

Para los que se sientan bloqueados, decirles que se puede encontrar una salida a otra realidad mucho más amable y de ello depende nuestra actitud. Podemos desprogramar nuestra Mente, limpiar el disco duro mental y ya, de manera consciente, introducirle nuevos pensamientos, nuevos hábitos, con la intención de construir positivamente una nueva visión para que todos estos cambios nos hagan dar un salto a una nueva etapa más plena y satisfactoria en nuestra vida.

Dijo el pensador Séneca: «Tu poder radica en mi miedo. Ya no tengo miedo, tú ya no tienes poder».

Distintas clases de amor

Nos hemos ido alejando de nuestra naturaleza hasta el punto de haber perdido la noción de nuestra esencia y, es esa vida vacía de espíritu, la que nos ha llevado a vivir en el desamor… de nosotros mismos.

El ser humano común utiliza la palabra AMOR rebajando su significado al aspecto superficial del mismo que es el «amor emocional«. Éste es exigente y posesivo. También egoísta porque está gobernado por la mente-ego. Es un amor calculador: «No me quieres tanto como yo. Yo aporto más en nuestra relación.» Las personas que viven desde el victimismo viven el amor desde el sufrimiento y el drama. Los celos, la envidia, la inseguridad, distorsionan y empobrecen grandemente el Amor.

También el miedo densifica el AMOR. El miedo a ser abandonado, humillado, rechazado, el miedo a no ser correspondido. El miedo a sufrir por amor…

Pero el AMOR de verdad justamente es lo contrario: Es alegría, es la felicidad de hacer feliz al otro, es compartir, es incondicional… y es divino también.

Todo ser humano tiene una sabiduría nata en su interior por descubrir. Esa Sabiduría necesita del Amor Puro para mantenerse viva. Si el Amor no fluye la Sabiduría se estanca y se convierte en Egoísmo.

ÁMATE A TI MISMO Y PODRÁS AMAR A LOS DEMÁS.

Podemos pensar y actuar en términos más amplios acerca del AMOR en nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Sepamos que el Amor Puro no tiene lados opuestos. Es UNO… y estamos dentro de él. Podemos sintonizarnos y sincronizarnos con él.

Obsérvate desde fuera del «yo» y experimentarás que eres Luz (AMOR) para ti mismo. Esa Luz puedes ir incrementándola: no castigándote, siendo paciente contigo mismo. Siendo amable contigo mismo. Perdonándote.

La esencia divina está en cada uno de nosotros. Descubramos la Fuente Infinita de Gracia en nuestro interior.

Armoniza tu vida con las Leyes de la Naturaleza. Permítete pasear de forma consciente por el campo, da las gracias a la Madre Tierra por todo lo que te ofrece de forma generosa.

Acércate a la verdadera esencia de tu ser, honrando quien eres. Amando quien eres en esencia.

Verdades sin mentiras

La Verdad es la que libera, no el esfuerzo por ser libre. J.Krishnamurti.

Volvamos a hacer una lista de prioridades. Vayamos descartando lo irrelevante. Saltemos por encima de normas inútiles que intentan manipularnos. Acabemos con las discusiones vanas que satisfacen solo al ego.

Para volar no solo necesitamos alas, también hace falta un cielo sin barreras si queremos llegar lejos.

Para conseguirlo tenemos que dejar atrás tres negaciones: NO PUEDO. NO CREO. NO SÉ.

La vida no tiene opuesto, escribió Eckhart Tolle. Si la vida se traduce en crecimiento, esplendor y plenitud, podríamos decir que el miedo es lo que la paraliza y agota. Y el miedo a la MUERTE es uno de esos miedos infundados que no permite vivir la vida desde la inocencia y alegría del Ser, que la hace expandible

La Verdad sería, en este tema, que al desencarnar, el Alma -que no conoce el miedo- sigue su ascensión hacia la Luz.

Nuestro espíritu por siempre vivo. Nuestro planeta vivo. Nuestra raza la humana. Nuestra razón de ser, aprender a amarnos y a amar a los demás.

Cuando penetra el miedo en uno, se deteriora la valentía y el ánimo por vivir va declinando. Cuando se apaga la luz de la mirada, ha sido dañada la inocencia y la alegría. La Mentira ha tomado fuerza y con ella la hipocresía. Estemos atentos.

Las palabras guardan silencio cuando el corazón irradia amor. La autenticidad, la impecabilidad y la humildad son los tres valores que deben ir en avanzadilla en nuestra andadura por la vida, si es que queremos llamarnos humanos.

No hay nada que temer. Desactivemos la ansiedad. Configuremos la Fe para poder entender cómo funciona la vida y poder ver lo que nos brinda. Que sea el Amor quien nos rescate del miedo.

Alistarnos al cambio

¿Qué pensabas, que no iba a tener final el sufrimiento? Que no iba a tener resultado tu esfuerzo. Que lo correcto y la verdad no asomarían nunca para hacerse valer en ti.

Seamos cautos pero decididos a aceptar desafíos. Todo llega en su momento. Estemos alertas.

Somos llevados al máximo de tensión para que reaccionemos y nos alistemos al cambio. Para poder hacer reformas en nuestras vidas tenemos que cuestionarnos a nosotros mismos y no caer en el auto-engaño o el conformismo.

Porque ya no quedan muchas opciones: ser nosotros mismos o esclavos voluntarios del sistema que nos gobierna e intenta hacernos uniformes y obedientes.

Vivimos tan desorientados y alejados de nuestro Ser real que, ese vacío que sentimos y nos envuelve en la inseguridad, lo intentamos disimular y falsear con ruido y jarana. ¿Tenemos miedo a vivir desde el Amor, en Amor, con Amor… siendo Amor?

Esa energía pura y suprema, es la gran experiencia que se nos brinda ahora. Esa es la gran re-evolución que nos toca vivir. Entremos, desde la inocencia, en la Luz sagrada del Amor.

La Quinta Dimensión

Cuando se habla de la tercera, cuarta y quinta dimensión se refiere a los distintos niveles de Conciencia, cada uno de ellos vibrando a una velocidad determinada y distinta.

¿Y qué es la Conciencia? Es la cualidad de nuestro espíritu de reconocerse en sus atributos esenciales. Es la voz interior que nos guía en lo correcto. Es el conocimiento exacto que no pasa por la Mente y es registrado en el corazón.

La lucidez, la intuición y el discernimiento son facultades de la Conciencia que se asienta en el Tercer Ojo. Para expandir nuestra Conciencia podemos hacer un trabajo interno para abrir, desarrollar estas facultades y elevar nuestra vibración.

Subamos nuestra frecuencia. No amemos más desde la Mente. Esto sólo nos crea desilusión y frustración. El AMOR nace en el corazón. La energía del Amor es la que nos sostiene y nos da fuerzas, es la que nos sana emocionalmente. Comencemos por estar en paz con nosotros mismos.

Vivir en la TERCERA DIMENSIÓN es vivir en la dualidad y el sufrimiento. Los pensamientos de duda e inseguridad dominan la mente que aprovecha para crear miedo e inestabilidad mental y emocional.

Pasar a la CUARTA DIMENSIÓN es cuando comenzamos a tener conciencia de nuestras emociones y pensamientos y trabajamos para controlarlos. Dejamos de reaccionar y echar la culpa a los demás. Nos responsabilizamos de nuestra felicidad.

Entramos en la QUINTA DIMENSIÓN cuando ya somos capaces de trascender el Plano terrenal y nos deshacemos de nuestra parte egoísta para experimentar la compasión por los demás. Sentimos que somos una UNIDAD viva junto con toda la Humanidad y todo el Universo. Es la dimensión del AMOR INCONDICIONAL, la Energía Divina.

La Conciencia es LUZ. Todos somos LUZ.

El gran cambio

Hoy día 19 de marzo la Madre Tierra y los humanos celebramos el equinoccio de primavera; el renacer del verdor de la Naturaleza.

También para los seres humanos supone hoy el comienzo de un gran cambio hacia una nueva Realidad, dadas las circunstancias globales que nos obligan a reestructurar todos los sistemas de vida que nos gobiernan, de forma personal y colectiva, que se han quedado obsoletos.

El GRAN CAMBIO trae el despertar de las Conciencias para muchos y para los que ya transitan el camino espiritual, brinda fuerza e inspiración para compartir y guiar en las nuevas enseñanzas.

Fortaleciendo nuestra voluntad y discernimiento es como desterraremos el miedo y la ignorancia.

Conseguiremos salir de esta prueba habiendo dejado atrás la inmadurez mental y emocional que ahora nos mantiene débiles y confusos.

Existe un Plan Mayor. Confiemos.

Renacer

Duele deshacerse de lo que formó parte de ti y ahora ya no te beneficia ni sientes como tuyo.

Duele reconocer las carencias y debilidades. Las heridas del corazón que creíamos sanadas… pero no, siguen doliendo en lo profundo.

Duele, como cuando la mujer está pariendo, desprendiendo de sí una nueva vida. Pero ese dolor tan intenso crea a la vez éxtasis, sino sería imposible de sobrellevar.

Tu renacer estuvo gestándose ya gracias a los conflictos y sufrimiento que te han obligado y empujado a decir basta e intuir que era/es el momento de soltar y dejar salir lo nuevo que hay en ti.

Pero ahora tienes miedo a no saber qué hacer, qué decisiones tomar, a no sentirte ser merecedor -hombre y mujer- de todo el mundo de posibilidades que tienes delante.

Renacer es la nueva oportunidad que te brinda la vida. Hace falta valentía. Hace falta no tener miedo a soltar toda la carga del pasado. Quedar vacío y listo para la nueva reconstrucción. Con confianza absoluta.

Purificar la Conciencia es el primer paso para fortalecer tu decisión, si quieres realmente conseguir resultados. Ya no es tiempo de reprimir. ni dejarte influenciar por otros. La auto-disciplina ahora es necesaria. La atención plena en tu Ser esencial.

Los patrones grabados en la memoria debes deshacerlos creando hábitos nuevos, Teniendo paciencia con los objetivos claros de lo que quieres conseguir. Lo que nos libera es el descondicionamiento, el desaprendizaje, Esto quiere decir, ser Observadores del «personaje» que actúa, e ir cambiando actitudes y comportamientos que nos vamos dando cuenta NO somos nosotros.

Siéntete bienvenido. Siéntete con derecho a Ser quien eres.

Sin respuestas

Hay preguntas que no tienen respuesta… ¡¿por qué a mi?! , ¿Qué hice para merecer esto?, … cuanto más uno se siente víctima del mundo, más preguntas lanza al exterior pero de las que tampoco espera respuestas, sólo quiere que le apoyen y reafirmen en su parecer y sentir.

O también, podríamos pensar que se lanzan este tipo de preguntas, a sabiendas que no tienen respuesta, como una forma de ahondar en el sufrimiento a modo de auto-agresión.

Este es solo un pequeño ejemplo, y las direcciones en las que nos cuestionemos son muchas y bien diferentes.

NO QUEREMOS ESCUCHAR.

¿No os ha pasado? Reconozcamos que muchas veces no nos paramos a escuchar/nos … La POBRE-ESCUCHA se da con mucha frecuencia en personas que están desconectadas de sí mismas y de su entorno … Simplemente no queremos saber por miedo al sufrimiento.

Soltamos preguntas pero no nos interesa escuchar las respuestas de los demás … no buscamos sus respuestas, sólo queremos deshacernos de una rabia en nuestro interior. Necesitamos escucharnos a nosotros mismos. ¡Y quejarnos!

Pero lo más importante está en clave. Está por descubrir en nosotros. Con el tiempo experimentaremos que las respuestas llegan solas en el momento en que somos capaces de entenderlas.

Si uno está conforme con su vida y consigo mismo, no tiene necesidad de hacerse preguntas. No necesita de respuestas… siente su interior en orden.

La intuición se ha puesto en marcha.

Ejercicio para relajar el Miedo

Todos tenemos algún miedo en nuestro subconsciente que en un momento determinado nos juega una mala pasada y bloquea algún deseo por realizar o nos pone trabas a la hora de tomar una decisión.

Párate y dale forma a ese Miedo. Materialízalo. Hazlo visible y háblale.

Ahora obsérvalo como algo separado de ti. Observa y sé testigo que es algo ajeno a ti… ¿cómo se coló en tu vida? ¿A qué ha venido? ¿Qué quiere de ti? ¿Qué pretende?

¿Le invitaste o le diste permiso para que se instalase en tu «casa»?

Relájate para poder escucharle. Haz unas cuantas respiraciones conscientes y rítmicas. Ponte cómodo, cierra los ojos y ve hacia dentro, Pon la atención en el centro de tu corazón.

Para empezar, sé menos severo contigo mismo. Relaja tu cuerpo físico pero también tu mente. Afloja. Destensa al soltar el aire en cada respiración. Deshazte de ideas y pensamientos rígidos. Vacíate …

Vuelve a respirar conscientemente, profunda y lentamente, relájate mientras conectas con la Fuerza de tu Ser que reside en tu corazón. Siéntela. Y dile suavemente pero con firmeza al Miedo que se marche.

Visualiza el Miedo saliendo de ti. Marchándose. Y ahora siente el alivio en tu cuerpo. Siente la liberación de tu Mente. Has entendido y lo has enfrentado de forma pacífica …

Durante unos minutos siente tu nuevo estado para así fijarlo en ti, Agradece. Has podido darte cuenta de lo absurdo que era. No era algo tuyo.

Tenemos la capacidad de CREAR nuevos estados de Conciencia. Organiza tu Mente y mantén un orden y pureza de pensamientos. Nuestra calidad de vida, depende exclusivamente de nosotros.

Mirar sin querer ver

La CONCIENCIA CRÍTICA es necesaria pero elegimos no ver ni enfrentarnos a la realidad. Preferimos mirar para otro lado o simplemente no involucrarnos y decir que no nos concierne o que no podemos hacer nada, y esa actitud justifica nuestra inmadurez e inconsciencia.

Todo esto tanto a nivel colectivo como a nivel personal.

Esto sucede porque nos sentimos separados del resto; el otro, nos afecta muy relativamente… enseguida se nos pasa. También nuestro sentimiento de impotencia o indignación casera no es efectiva.

Muchos no consideran sagrada la vida ni sienten que somos parte de la Madre Tierra. Como para muchos la muerte es algo tabú, que tiene una connotación nefasta y terrorífica, procuran no imaginarse el final que les aseguran es un castigo eterno o tener que volver a este planeta una y otra vez … dejan toda esa cuestión para el día en que vayan a dejar este mundo.

La vida en sí resulta más fácil de sobrellevar cuando incorporamos en nosotros la «muerte», catalogándola como una transmigración del alma.

No hay nada que entender para vivir en paz; más bien se trata de ir hacia nuestro interior y abrazar nuestra Alma. Sentirla. Escucharla. Dejarnos guiar por nuestra Luz, que es Conciencia.

Todo lo demás se nos da por añadidura.