Entrenamiento espiritual

Tu propia sabiduría es la que cuenta.

Al subir una escalera, si me preguntas si cada escalón es igual a los siguientes, te contesto que sí, pero no por ello te debes quedar parada en el que estás e ignorar los siguientes. Tienes que seguir subiéndolos para llegar arriba, por muy iguales que sean. La escalera es simplemente el instrumento para conseguir tu objetivo de subir y llegar arriba.

De igual manera, si me preguntas si la espiritualidad trata sobre el Alma y el despertar la Conciencia y me dices “ya sé lo que es”… pues sí, ya has escuchado una y otra vez sobre el tema. La diferencia está en que cada escalón que subas te llevará a un nivel de entendimiento superior.

Cada escalón que subes, te proporciona una nueva y mayor perspectiva panorámica de la Realidad y de ti mismo.

El entrenamiento espiritual es un proceso evolutivo que nunca termina, enfocado en un objetivo: conocerse a uno mismo para alcanzar un estado interior de paz y plenitud. Es la fusión con el Ser esencial que nos habita. Nuestro espíritu eterno.

La acción siempre es la misma: A cada paso que damos estamos deshaciéndonos de todo lo inútil, si vivimos desde la Conciencia del Ser. Tenemos el control sobre los sentidos. Avanzamos desde la confianza en un Orden Superior. En el Ser Supremo. Dios.

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“Eso ya lo sé”

Decimos saber, cuando tenemos información de algo pero eso no es saber. Guardamos en la memoria datos, ideas, palabras, sin procesar ni integrar. Sólo están ocupando lugar, nada más. Usamos la Palabra para recrearnos pero no vamos más allá.

Por ejemplo, hemos oído y leído miles de veces “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, es una frase conocida por todos, pero nada más.

Si estas palabras estuviesen integradas en nuestro corazón, habríamos ya avanzado en Conciencia. Pero no, seguimos en nuestra ignorancia de decir “eso ya lo sé”.

Si profundizásemos en la palabra AMOR, yendo a nuestro interior y conectando con nuestro corazón espiritual, nos asombraríamos de darnos cuenta de lo poco que amamos y nos amamos.

Lo que uno no ha experimentado en sí mismo es imposible entenderlo y mucho menos sentirlo por los demás.

Acomodarnos como humanos en la mediocridad, sería comparable a oír a un ruiseñor cacareando. Olvidó su don, desconoce su potencial …

Como seres humanos estamos hechos a semejanza de Dios y esto quiere decir que están en nosotros todos Sus atributos. Somos seres de Luz. La divinidad está en nosotros.

Dios actualizado

chakra corazonLa conexión con la divinidad debe hacerse desde la madurez mental y emocional. La claridad mental nos acerca a la Verdad. Las creencias deben transformarse en experiencias. Se ha hecho necesario el posicionamiento correcto de nuestro Ser para tomar las riendas de la vida en todos los aspectos. La espiritualidad es uno de ellos.

Utilizar los rezos y la religión como sedante para no enfrentarse y responsabilizarse de uno mismo ante la vida ha sido nefasto en la historia del ser humano. Se terminó el vasallaje.

Son nuevos tiempos los que nos sacuden para que despertemos y comencemos a vivir desde nuestra Conciencia. No somos más súbditos de los poderosos; la fidelidad es hacia los principios que están grabados en nuestra Alma y Espíritu.

Descartemos primero la relación NO deseable desde la inconsciencia y la actitud servil.

> Relación de dependencia.
> Relación desde la culpa.
> Relación desde el miedo.
> Relación con un dios separado y lejano.
> Relación con un dios castigador.

Mi relación con Dios desde la espiritualidad:

> La divinidad -Dios- está en mi.
> Dios como Luz de Amor Puro en mi.
> Dios como Esencia Primordial Absoluta de Amor en mi.
> Dios Creador de todas las cosas en mi.
> Dios como Conciencia Suprema y Pura Misericordia en mi.

Tenemos que posicionarnos y “empoderarnos” como criaturas divinas que somos porque hemos sido creados de Su Luz.

No “empoderarnos” desde el Ego, sino desde el Espíritu. Es así como abandonaremos el papel de víctima, desaparecerán los miedos, dejaremos atrás el pasado, nos liberaremos de las creencias limitadoras, desaparecerán los sentimientos de abandono…

Cuando nos “empoderamos” desde el Espíritu, nos llega y envuelve la Gracia divina. Empoderarse significa recobrar la facultad y dominio sobre los valores del Ser en uno mismo. Empoderarse significa hacer posible lo que uno desea por el poder de su Conciencia ligada a la Conciencia Suprema.

Cumpliendo los 71

sw fiesta fin cursoNo tengo deudas ni televisor.

No tengo casa ni amor en propiedad.

No tengo achaques ni coche.

No tengo dinero ni necesidades.

No tengo insomnio ni pesadillas.

No sufro de ansiedad ni añoranza.

Tengo el pelo blanco.

Tengo arrugas asumidas desde la risa.

Tengo sueños y un Maestro.

He salido con vida de todas las batallas.

Tengo a Dios, el Universo y la Madre Tierra

conmigo y dentro de mi.

La Madre Celestial me ha dado alas sanadoras.

Yo Soy quien soy.

La fe muerta

mujer feliz2Si digo que yo creo en Dios es un grado inferior en la escala de la Certeza. Porque experimentando la Conciencia Suprema o Divinidad en mí, afirmo que yo soy parte del Dios viviente en todo y todos.

Para saber la cantidad y calidad de “Fe” en nosotros, sólo tenemos que observar la cantidad y calidad de entusiasmo y confianza que tenemos por la vida.

Se vive adormecido para no tener que enfrentarnos a una realidad que percibimos con miedo, desde nuestra inseguridad. Ya están los avispados que han fabricado todas esas cosas que nos mantienen semi-anestesiados; en un estado de inconsciencia casi permanente.

La Fe está muerta porque dudamos de su existencia; dudamos de nosotros mismos. Desconfiamos del prójimo.

Recuperar la confianza es lo que toca ahora, en lugar de quedarnos lamentándonos. Debilitados, al haber entregado voluntariamente nuestra vida a otros.

Todas las crisis son el combustible para el cambio. Bienaventurados los que se percatan de ello y aprovechan la ocasión para salir de su inacción.

Recobrar la Fe en el ser humano, es reconquistar la fe en nosotros mismos. Para ello tenemos que ir más allá de la “creencia” ciega hacia la CERTEZA desde la experimentación en uno mismo.

La Fe nace y crece al conectar con el Amor dentro de nosotros.

Las imágenes que adoramos

La VERDAD no tiene imágenes pero podemos sentirla en nuestro corazón sin lugar a dudas cuando nos deshacemos de nuestras creencias mentales.

Las imágenes pertenecen al campo mental. Muchos necesitan de las imágenes para conectar con su corazón desde la mente porque todavía no han desarrollado la percepción necesaria que les sumerja directamente en la VISIÓN de esa realidad trascendental que es la divinidad.

La PERCEPCIÓN INTUITIVA ocurre cuando desarrollamos la Conciencia y ésta se fusiona con la Conciencia Superior, llevándonos en esos momentos a un estado de dicha único e irrepetible, al sentir en uno mismo la energía superior del Amor Puro. La añoranza de ese sentimiento es lo que nos lleva a mirar el Cielo y a rezar.

Muchos veneran las imágenes de vírgenes, santos, representaciones de Dios, dioses, maestros, … Y desde esa mentalidad y creencias, todo queda ahí, en esa finitud, atrapados en ceremonias y rezos que no trascienden el plano material. Una nostalgia y vacío que no sabemos explicar y que nos crea la necesidad de recurrir a entidades superiores.

Las imágenes no tienen que ser forzosamente religiosas. Muchos adoran o tienen como referencia en sus vidas a estrellas del cine o de la música … inclusive a su madre o a su abuelo que ya no están en este mundo. Cuando nos apegamos emocionalmente a alguien que representa el amor que añoramos o el poder que les atribuimos y creemos que gracias a ellos estamos protegidos, estamos limitando nuestra propia fuerza y valentía.

Nuestros pensamientos crean nuestra verdad. Todo lo que hagamos es perfectamente aceptable mientras no creemos dependencias de ello. Porque las dependencias no nos dejan ver la Verdad única que está por encima de nuestras verdades particulares, que son limitadas.

Lo que quiero decir es que vivamos nuestra adoración a la divinidad desde el corazón no desde la mente. Es así como crearemos una conexión real reconocida; una vibración y sintonía de Amor desde el Alma, y sentiremos entonces su beneficio.

Seguir a un Maestro

DSC01715Siempre pedí fervorosamente a Dios poder sentir Su Presencia. He tenido que morir y renacer en esta vida para que Él me concediese esa Gracia.

De forma aparentemente fortuita el Maestro apareció en mi vida mucho después de que yo le estuviese buscando infructuosamente, inclusive en un viaje muy absurdo que hice yendo a Sudamérica, convencida que allí le encontraría.

Sin embargo, tiempo después, desde el primer momento en que le vi supe desde mi corazón que él era el maestro. Su energía de amor puro llegó a mi alma. Esto sucedió en noviembre de 2007. Mi relación con él ha sido siempre totalmente intuitiva. Más allá de los cinco sentidos mi corazón sintonizó con su energía espiritual.

Ya entonces yo era maestra de Reiki y trabajaba en la sanación energética. Mi experiencia en el campo de las energías me ayudó a entender de lo que él intentaba transmitirnos. Su discurso desde entonces se ha vuelto más accesible y él mismo nos ha llegado a confesar no hace mucho que cuando llegó a Occidente creía que en cuestión de tres a cinco años podría -por su conocimiento- llevarnos a un alto nivel de Conciencia pero al ir percatándose  de nuestra resistencia y rigidez mental, ahora nos habla de que necesitaremos por lo menos dieciocho años para conseguirlo si hacemos la práctica espiritual de forma regular.

Estoy hablando de Sri Swami Purohit, que ya es conocido por muchos en España. Gracias a él, mi camino se ha despejado y mi Conciencia se ha fortalecido. Swamiji es la imagen viva del padre amoroso y paciente que enseña desde el amor incondicional.

Todo lo que pertenece al mundo abstracto e invisible, él lo hace concreto y palpable. La energía cósmica que Swamiji transmite es totalmente real y benéfica al instante. Después de sus charlas, siempre aleccionadoras, él nos conecta con nuestro corazón.

Ha sabido adaptar sus tradiciones hindús y su mentalidad india a nuestra naturaleza occidental, introduciéndonos en el Yoga y la Meditación de forma magistral.  Escucharle recitar Mantras arrulla y aquieta nuestros sentidos y es un bálsamo para nuestra alma.

Seguir las enseñanzas de un Maestro acelera el despertar de la Conciencia. España y particularmente Granada, nos sentimos privilegiados de tenerle con nosotros.