No perdamos tiempo

“La vida no es tiempo sino esencia”

Contabilizamos la vida de una manera demasiado racional y mental, sin tener en cuenta nuestra esencia. Hacemos de las opiniones, sentencias. De las suposiciones, juicios. Inclusive sobre el Amor hacemos cálculos y lo queremos convertir en una operación que nos aporte ganancias. Pretendemos que la vida sea una inversión con intereses (materiales).

Dividimos el tiempo en diferentes períodos pero sin darnos cuenta que, con las prisas, hemos dejado atrás una parte importante de nosotros mismos: nuestro niño/a interior: nuestra inocencia.

Nos regimos y hasta nos mentalizamos de que nuestro comportamiento y lo que conseguimos, debe estar acorde al momento en el que estamos viviendo. A partir de cierta edad no está bien visto el llorar o el saltar de alegría … el qué dirán los demás tiene mucho peso y nos condiciona. Vivimos cohibiendo a nuestro Ser real.

Tenemos una mente que razona pero también un corazón que siente. Si conectamos además con el ESPÍRITU que habita en nosotros, tendremos la fuerza necesaria para traspasar el muro de condicionamientos que la sociedad impone.

Esto supone y significa que nuestra Conciencia dará forma y realidad a nuestros sueños. Comenzará a despertar nuestra intuición, ese sexto sentido que, como voz interior, todos tenemos pero que no nos detenemos a escuchar.

La flexibilidad física y mental son imprescindibles para poder navegar por la vida sin naufragar ni encallar en la rigidez de creencias y actitudes estrictas.

Siente curiosidad por descubrir quién eres. Y date así la oportunidad de crecer según tu propio ritmo y esencia.

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La Conciencia

En la medida en que nuestra Conciencia se va expandiendo y va llenando de Luz nuestros diferentes cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual, poco a poco podemos ir dándonos una explicación de los cambios que vamos sintiendo en todos los niveles de nuestro Ser, sorprendidos de que éstas no vienen de la mente.

Se produce una “aspiración” que surge del Alma con la intención de unir mente y corazón. Esta aspiración atrae el Aliento divino que penetra y abre el canal de la Intuición, el que se refiere al sexto sentido.

Y en este proceso gradual de cambio, en el que nos vamos haciendo más conscientes de nosotros mismos, siendo Observadores de nuestros actos y haciéndonos responsables de nuestra conducta, de nuestra salud y bienestar, es como iremos avanzando sin esfuerzo, haciéndonos más prudentes, más comedidos, pacientes, sinceros, íntegros … todo ello dentro de un sentimiento de estar FLUYENDO.

Estos valores que se van afirmando en nosotros, se precisan para poder mantenernos en la cordura y en la introspección de estar por momentos en silencio y solos, cuando “antes” sentíamos apegos y necesitábamos de los demás y hasta del ruido y ajetreo del mundo exterior.

Cuanta más Luz entra en la Conciencia, ella te va a ir permitiendo VER la Realidad. Al principio se forma un nudo en la garganta y en el corazón; VER más allá del mundo ilusorio en el que vivimos, necesita de temple, coraje, anhelo de convertirte en un ser humano completo y confianza absoluta.

Así que esto del Saber es todo un proceso ascendente que requiere también de ecuanimidad pero sobre todo no debe haber ningún interés personal. Al conectar con el Alma se va a ir desarrollando el Amor Incondicional que es la Energía Suprema del Creador de los mundos y de todos los seres.

¿Quieres comenzar a desarrollar tu Conciencia? Sé Observador del personaje que te viste. Toma el hábito de vivir en el presente, de forma consciente, en cada cosa que hagas; cómo sientes, qué deseas, qué te perturba … qué no quieres más en tu vida, cómo quieres vivir este año que comienza… sin excusas, sin justificaciones, sincérate contigo mismo.

Mi maestro interior

Mi Maestro , al que iba a visitar yendo a mi Campo Astral, en mis meditaciones, tenía su torso como un diamante que cubría con una larga túnica. Este hecho sin igual venía a demostrar su estado perfecto, símbolo del Sol Central, según me explicó.

Aparecía ante mi con toda humildad y sencillez del hombre sabio que se basta a sí mismo por la Gracia divina. Yo le hacía preguntas y él me corregía diciéndome que  formulándolas desde la mente no tenían validez. Que las hiciese desde el corazón para que pudiese reconocer y asimilar las respuestas correctas.

Cada vez que nos veíamos yo le pedía consuelo; mi Alma ansiaba la paz y el Amor  que él irradiaba. ¡Quiero llegar a ser como tú! ¡Quiero para mi esa misma paz y luz!, le imploraba.

De la nada él me ofrecía una copa dorada para que bebiese y calmase mi sed. O  ponía en mis manos como regalo una estrella pequeñita. O  me sacaba de mis estados mentales invitándome a volar  … ¿es que podemos hacerlo?, preguntaba asombrada. Entonces mi Maestro me cogía de la mano y de un salto nos encontrábamos en el espacio azul sobrevolando bosques y ríos…  

-¿Quién está mirando detrás de tus ojos?, me preguntaba a veces. ¿Quién es la que sufre? ¿Quién es la que se cuestiona la vida y quién responde? – entonces atrapaba mi mirada  y me hacía ver dentro de él;  la Energía del Amor Incondicional, el estado auténtico del ser humano realizado.

-Descubre tu verdadera naturaleza y te liberarás del sufrimiento-, me decía una y otra vez-, confía y sé paciente.

Reencuentro de Almas

Las Almas, a las que estamos unidas desde otras vidas pasadas, están cerca. Nos volvemos a reencontrar y lo percibimos en la medida en que los velos de inconsciencia van desapareciendo. Entonces, la Conciencia se amplifica, se expande en comprensión, se clarifica y  la memoria se ilumina … comenzamos a percibir una realidad amplificada … 

Sintonizar con otras Almas, sentir la unión con otros seres a niveles sutiles, -este reconocimiento-, hace también ensanchar el sentimiento de amor a dimensiones superiores.

Experimentar el amor, estando dentro de un abrazo cósmico que abarca el infinito.

Cuando se hace posible vivir el AMOR más allá de los límites marcados por nuestra comprensión mental,  entonces entendemos lo que es la inmensidad del Amor Incondicional y Universal.

Vivimos lamentablemente encerrados en nuestras cápsulas mentales. Salir de la mente, quiere decir, permitirnos ir más allá de todo condicionamiento. ROMPER con hábitos, formas, creencias … con el fin de VER la complejidad y sencillez de la infinitud en nosotros.

Lo único y verdaderamente importante es el espíritu que habita en nuestro cuerpo físico. El éxito del yo-material, la felicidad material, son una parte muy pequeña e insignificante comparado con alcanzar el conocimiento y reunión con  nuestro Ser y con la divinidad dentro de nosotros.

No estamos solos. Pertenecemos a una familia mayor. Una familia de Almas, y nos asistimos unas a otras, a niveles sutiles.

Somos

Somos iguales socialmente. Somos únicos como individuos. Somos parte minúscula del Universo. Somos seres humanos, terrícolas, almas encarnadas. Somos energía …

Activamos nuestro CUERPO DE LUZ cuando despierta nuestra Conciencia y permitimos que ella nos guíe. Entonces la Presencia Divina se hace presente.

Para pasar al próximo nivel de Conciencia nos hacemos conscientes de nuestros miedos, que son los que nos bloquean a nivel físico, mental y emocional.

De abajo hacia arriba, comenzando por el chakra RAÍZ  está el miedo que nos imposibilita al places y  a relacionarnos con los demás.

En el chakra SACRO está el miedo al futuro. 

En el chakra PLEXO SOLAR, el miedo a perder el control.

En el chakra CORAZÓN, el miedo a no ser amado, al abandono, a no ser merecedor..

En el chakra GARGANTA, el miedo a expresarse, a reconocerse.

En el chakra TERCER OJO, el miedo a ver la realidad.

Antes que nada, si es que quieres hacer algo por ti, deshazte de los MIEDOS. Así es como lograrás liberarte de todo condicionamiento represor.

Planea tu hoy. Es tiempo para la transformación. Y es posible.

REIKI es una gran herramienta para ello. El Yoga espiritual y la meditación también.

El auto-engaño y el Amor

mujer payaso llorando¿Cuán creíble son nuestras palabras? Vivir en la Mente es como estar en una jaula. Puede ser una jaula bonita, inclusive cómoda, pero sigue siendo una jaula. Tenemos en la Mente, palabras e ideas, que nos resultan reconfortantes porque con ellas nos justificamos. Nos proporcionan un consuelo momentáneo, de cara al exterior, pero que muchas veces sólo sirven para auto-engañarnos.

Tenemos también en la Mente, un montón de información, que nos abastece a la hora de hablar y sirve para envanecernos por todo lo que sabemos y también para reafirmarnos en nuestras ideas y filosofía de la vida aunque luego sólo quede en eso y no lo pongamos en práctica.

El día en que haya coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos habremos dejado de engañarnos a nosotros mismos.

Mientras tanto, como el proceso es largo, tenemos que mantenernos con la Conciencia alerta, siendo conscientes del yo-personaje y del Ego y sus resistencias al cambio.

Dejemos de pensar en el amor como sentimiento y de limitarlo al afecto que sentimos por otros. Dejemos de sufrir por “falta de amor” o de exigir amor y tener expectativas sobre lo que llamamos amor …

El AMOR es un estado del Ser dentro del cuerpo físico. Es el que nos sostiene y alienta. El AMOR es el que da sentido a la vida. El que nos hace sentir dignos e íntegros, desde el amor y respeto hacia nosotros mismos. Somos energía de AMOR.

Donde no hay Amor hay miseria (interior). El Alma se empobrece por falta de Amor, se enferma. Cuando la Fuente de Amor se seca o deja de fluir, la enfermedad se vuelve auto-destructiva.

La brújula para no perdernos es la Conciencia y para mantenerla activa debemos ser Observadores de nuestros hábitos y actitud para mejorarlos, que no se contaminen ni se corrompa el corazón espiritual. DAR AMOR es la actitud. SER AMOR es la clave.

El AMOR es la Fuente de paz interior, es Salud integral.

La depresión. La crisis del Alma

mujer lloraEn el proceso del desarrollo del Alma, hay síntomas físicos y emocionales, que pueden ser diagnosticados por la medicina oficial como DEPRESIÓN y que al ser tratados con fármacos, falsean la verdad de lo que ocurre y reprimen, de forma antinatural, lo que en realidad buscaba ser un canal de expresión de descontento profundo y vacío interior.

Los terapeutas holísticos contemplan las CRISIS DEL ALMA como algo ineludible y necesario para el crecimiento espiritual de la persona.

Se cataloga como “enfermedad” y se trata con medicamentos sintéticos, lo que debiera contemplarse y tratarse a niveles profundos de los padecimientos del Alma y que precisan además de atención espiritual.

La ansiedad y otros síntomas, que son traducidos de forma genérica dentro de la depresión junto a otros trastornos que ocasiona el estar alejado del Ser esencial que uno es, son muchas veces la consecuencia de una crisis existencial que busca con desesperación encontrar un sentido a la vida, padeciendo el tormento de una falta de identidad, etc.

Esto no son cuestiones a suprimir en el individuo sino a solucionar dentro de un proceso de desarrollo para favorecer el tránsito hacia un nuevo estado del Ser.

Ese sufrimiento y tortura emocional que se vive en la depresión son el preámbulo al que los valientes hacen frente y toman como un desafío hacia el encuentro consigo mismo. Así es que, son las personas con debilidad mental y emocional las que se sienten perdidas cuando se encuentran en esta disyuntiva.

Ya sabemos cuáles son los efectos de los fármacos: te anulan mental y emocionalmente, para que no sufras. Te convierten en un enfermo crónico. De por vida tomando unos “remedios” que sólo consiguen suprimir los síntomas pero no la causa de lo que te había llevado a ese sufrimiento.

En los estadios evolutivos aprendemos a percibir a nuestra Alma cómo se encuentra y en qué medida estamos conectados a ella. Existe un propósito superior en las crisis, que a lo largo de la vida se nos presentan, cuando nuestra Alma enferma debido a la represión y anulación de su esencia, que estaría para alimentarnos espiritualmente.

En nuestro camino evolutivo, la depresión debe servir para darnos el impulso necesario para salir del pozo en el que nos encontramos; momentos en los que uno se siente hundido, sin confianza en sí mismo ni en nada. Buscando el aislamiento como protección.

Entonces se hace necesario recuperar la pérdida de ánimo al atraer de nuevo el Alma a nuestro corazón.

Entramos entonces en un proceso de auto-conocimiento, activo y responsable. Requiere compromiso con uno mismo… pero ya la claridad se comienza a ver …

> Aconsejo la ayuda que ofrecen las Esencias Florales de Bach y otros sistemas energéticos, porque son un gran apoyo y asistencia durante el proceso de sanación.