Sanar con Reiki

Esta práctica habrá existido desde siempre: LA SANACIÓN A TRAVÉS DE LA IMPOSICIÓN DE LAS MANOS. Fue la forma de sanar de Jesucristo y de muchos más sanadores. El japonés Mikao Usui, en 1922, le dio el nombre de REI-KI que significa la unión de la energía del universo con nuestra energía vital. Millones de personas se han beneficiado y se siguen beneficiando de esta práctica, ya considerada por la OMS, como una medicina complementaria y alternativa.

Usui creó un sistema para concentrar el Poder de esta energía cósmica sanadora, desde la invocación y la intención. A través de una revelación. recibió unos símbolos que se utilizan como llaves para abrir y cerrar los cuerpos: físico, mental, emocional y espiritual, así como para manejar la energía a distancia, no importando cuan lejos sea. Y con la característica de que esta Luz sanadora se mueve de manera simultanea, es decir, en el mismo momento en que se da, sin importar la distancia, la otra persona lo recibe.

Una vez iniciados, como Canal de REIKI, hacemos el llamado a la Presencia Divina con el propósito de mandarle Luz sanadora al corazón y al Alma de otra persona así como a sus centros energéticos para que las fuerzas cósmicas, restablezcan el fluido correcto en los diferentes cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual además del campo astral.

Es la mejor forma de auto-sanación. No hay que buscarle una lógica o razonamiento porque no la tiene. Las energías pertenecen al mundo “invisible” y REIKI es un sistema de armonización natural de nuestras energías con las energías del Universo.

La capacidad de maravillarse

La capacidad de maravillarse, lamentablemente, se pierde con la edad. Mientras va quedando atrás la inocencia.

La Inocencia, es una parte de nuestro ser esencial; es nuestro niñx interior.

En la terapia regresiva se trabaja el niño interior. Es importante ir a buscarlo y traerlo con nosotros a nuestro presente.

Significa la recuperación de nuestra capacidad para asombrarnos y maravillarnos, tan necesaria, porque se trata de un estado de Alegría que nace dentro y no tiene nada que ver con lo que nos brindan otros o las cosas del exterior.

El asombro tiene que ver con la fascinación.

Tener capacidad es tener el espacio suficiente y estar apto para la espontaneidad. Podemos trabajar ambas cosas; tener capacidad y hacernos aptos para vivir la maravilla de la inocencia en nuestro presente.

Comprender quienes somos

Descubrir la identidad de nuestro Ser

La sanación emocional comienza por el conocimiento de uno mismo. A lo largo de nuestra vida hemos construido una “falsa” identidad que nos ha ido separando de nuestra verdadera naturaleza y esencia. Esto nos hace sentir vacíos o infelices … Se hace preciso pararnos, deshacer lo que no nos pertenece y reconstruirnos. Se trata de un proceso que tiene varias etapas.

En las primeras etapas hace falta voluntad, disciplina y esfuerzo. Además de dedicación y perseverancia. ¿Y por qué se hace difícil? Justamente porque crecemos sin estos valores y nuestra Mente es débil y está asilvestrada … Volver a reconducir la Mente y enseñarla a pensar y fortalecer la voluntad es una tarea ardua. Requiere de unja INTENCIÓN fuerte.

Si consigues superar esta primera etapa, despertará la Conciencia y el anhelo de seguir adelante. Ya no hay marcha atrás. Ya has comenzado a sentir los beneficios que trae ser dueño de tu vida.

En las siguientes etapas ya te dejas fluir. No hay más resistencias. Te darás cuenta de que has dejado de justificarte y que tomas tus decisiones con mayor fuerza y claridad mental.

Los cinco sentidos están más alertas y se han desarrollado:

Escuchas sin interpretar.

Observas sin juzgar.

Hablas desde el respeto y la amabilidad.

Abrazas más.

Degustas la vida.

La intuición se ha despertado.

Estamos en continua transformación. Comprender quienes somos es el primer paso para conseguir la paz interior.

Corregir la percepción

Olvidémonos por unos momentos de nuestra identidad personal y creencias añadidas (sin experimentar por nosotros mismos) para así poder romper con las estructuras pesadas y rígidas de nuestra mente domesticada.

La naturaleza de nuestro ser esencial es otra cosa bien distinta. El Ser no se identifica con los hábitos y conceptos complejos a la que la Mente ha sido sometida. El ser esencial vibra con el Alma a otros niveles, donde la intuición se encarga de deshacer toda ilusión para ponernos en contacto con nuestra realidad dentro del Orden Cósmico al que pertenecemos, lo sepamos o no.

La INTUICIÓN, que se despliega en el Tercer Ojo, agrega Conciencia a nuestro Ser a través del conocimiento directo, transformándolo en certezas, despejando así todo el campo de posibilidades al que podemos aspirar, una vez liberados de todo condicionamiento y apegos.

Cuando se llega a ese nivel de Conciencia, donde ya no existe ninguna duda, experimentamos que no queda nada fuera de nosotros mismos. Se trata de la aceptación de la realidad que hemos conseguido percibir en su totalidad.

El Universo te tiene en cuenta… y lo sabes.

Las auto-imposiciones

Las auto-imposiciones en cuanto cubren el cupo de capacidad de aguante del cuerpo físico, mental y emocional, se desbordan, explosionan o en el peor de los casos se pudren dentro creando tumores …

La necesidad, por miedo a no ser querido o aceptado, de querer aparentar quien no se es por una idea engañosa de mostrarse más simpático, más bondadoso, más inteligente, más servicial…

La auto-imposición de ser BUENO que muchos niños “captan” como condición para ser querido y aceptado … y cómo “eso” es entendido creando unas auto-exigencias y obligaciones excesivas, desmesuradas …

Desmontar estas creencias se hace difícil y doloroso. Se hace imprescindible cuestionarnos, hacer una recapitulación, enfrentarnos a nuestra memoria y sanar al niño interior.

El corazón se resiente ante la decepción. Sufre cuando pone sus expectativas en algo fuera de si mismo. Pierde las esperanzas y la ilusión por la vida cuando se da cuenta de que sus ideales y creencias no estaban a la altura en que él las había colocado.

Por todo ello, debemos revisar nuestros pensamientos y creencias; pulimentarlas. Sólo contar con lo que nosotros mismos somos capaces de hacer. Darnos cuenta de que son los convencimientos ficticios, creados desde suposiciones y miedos carenciales los que nos han llevado a una vida de insatisfacción con nosotros mismos. Por lo tanto, se hace necesario una limpieza de los mismos.

Renovarse constantemente nos trae aire fresco, ideas nuevas y nuevas esperanzas. No tener miedo de preguntarnos “¿cuál es mi realidad?” y a partir de ahí reafirmarnos en quien verdaderamente somos.

Darnos permiso de ser nosotros mismos nos liberará de todo sufrimiento y responsabilidad que no nos pertenece.

Tiempo de actualización

¿Hasta dónde alcanza nuestra capacidad de proyección de nosotros mismos como seres completos?

¿En qué medida podemos visualizarnos a nosotros mismos como personas capaces de crear lo que deseamos? ¿Podemos hacerlo?

Entremos en contacto con nuestra Conciencia. Y eso lo lograremos desde la pureza de nuestro anhelo e intención. ¿Qué vamos a conseguir con ello? No más sufrimiento. ¿acaso eso es poco?

La Conciencia nos conduce y guía por el camino correcto, sin tener que pensar en planearlo; pues la Mente es engañosa, con toda seguridad.

La Conciencia hace que nos anticipemos a los hechos; así funciona la intuición. Créetelo que es posible.

Los conflictos se producen en una dimensión de más baja frecuencia. Esto quiere decir que las dificultades pueden ser las mismas, la diferencia está en cómo se viven y son resueltas. Cuanta mayor es la Conciencia más claridad mental y desapego para tomar decisiones y solucionar correctamente cualquier situación.

El primer paso es tomar Conciencia de que estás vivo, si no solamente existes. Y si te sientes vivo, te sientes agradecido y valoras la vida, la aprovechas, encuentras darle un sentido.

Experimenta la realidad de tu Ser en su totalidad. Y fluye. No te hagas demasiadas preguntas, siente a tu Ser. Permítete relajarte y disfrutar del encuentro contigo mismo.

El enemigo interior

He descubierto en mi Mente un intruso. Hacía tiempo que me estaba quejando de que algo me estaba impidiendo lanzarme a hacer más cosas y no lograba sentirme contenta conmigo misma, sin saber porqué.

Comencé a asistir a clases de canto y el primer mes he disfrutado muchísimo de escuchar mi voz y poder expresarme. Pero, para mi sorpresa, en la última clase, no fui capaz de entonar correctamente y me sentí tensa e insegura.

Meditando sobre ello, capté en mi Mente el Miedo. Me estaba saboteando, haciéndome dudar de mi misma.

Cuando esa parte oscura de la mente percibe algo nuevo, lo bloquea desde el miedo a fallar.

Esta “sombra” que planea vigilante para que nada nuevo ocurra y poder así seguir con los parámetros conocidos, actúa desde la rigidez de un orden que está muy lejos de ser la libertad del Ser.

El Miedo, cuando se vuelve dominante, es el mayor enemigo del Alma. Nos debilita, quedamos a su merced, sumergidos en la inseguridad.

Siendo Observadores de nosotros mismos quedará al descubierto y podremos enfrentarlo. Sucederá de forma natural un cambio de percepción y el miedo desaparecerá. Pues el Miedo -sea el que sea- no es real, es una ilusión que se instala en nuestra Mente y que sin darnos cuenta vamos alimentando….

Debemos entonces volver a tomar el control de la Mente. Situarnos en nuestro centro; Mente/Corazón. Es necesario hacer una limpieza de todo pensamiento tóxico. Sin distracciones inútiles para que nuestro estado de Conciencia esté despierto.