Sentir hambre físico es la señal de vacío que se siente en el estómago y se calma al ingerir comida. Hay que procurar comer regularmente sin llegar a ese momento de hambre en el que comeríamos con ansiedad, sin masticar correctamente y sin degustar despacio y con placer los alimentos.
El hambre mental es irreal, pero el miedo a una futura escasez y privación de alimento o afecto puede llenarnos de angustia u obsesión por la comida. Para experimentar lo que significa esta sensación y cómo fortalecer la Mente, recomiendo hacer un ayuno de 12 a 16 horas,.
El hambre emocional y espiritual lo siente el ser humano que no nutre a su Alma y Espíritu. El corazón nos avisa que necesita cuidados y lo haremos desde el Amor hacia nosotros mismos y nos daremos cada día la atención que nos merecemos.
