Cometer locuras

Hacer cosas pensadas desde el corazón puede que sean tildadas de locuras pero eso poco importa a la persona que no toma demasiado en cuenta la opinión de los demás.

Eso me pasaba a mí en mi juventud, cuando la curiosidad y la aventura tenían más fuerza que el razonamiento y la cordura.

Sí, también me llamaban egoísta, es verdad, e inconsciente. Pero yo era incapaz de atender a la moderación.

La primera vez que me lancé al vacío fue cuando me separé de mi marido para ir a vivir a Ibiza con dos niños pequeños y con el dinero justo para sobrevivir diez días, que es el tiempo que me había dado a mi misma para encontrar trabajo. Me prestaron para ese tiempo una habitación en lo alto de una colina, donde vivían las prostitutas.

Las últimas tres noches me las pasé rezando, por primera vez en mi vida, recé durante horas, teniendo de fondo el llanto de los niños de las vecinas que se habían ido a trabajar y dejaban a los hijos solos.

Las fantasías de mi cabeza se borraron de la misma manera que el viento huracanado barre a su paso con todo lo que encuentra.

La historia es larga y muy movida pues encontré trabajo al noveno día pero lo rechacé al darme cuenta que iba a caer en lo mismo de lo que venía huyendo: ser una esclava del sistema. Así que cometí otra locura; me fui a trabajar al campo por casa, comida y poco más.

La historia duró un año, no necesité más por entonces. Lo disfruté. Experimenté el reencuentro conmigo misma. Tenía tiempo para mi y mis hijos. Mi vida que siempre viví desde la impaciencia se volvió calma.

Comencé a creer en los milagros que una misma puede provocar que ocurran… y ocurrían.

Seres azules

Hace ya bastantes años, me encontraba hablando con mi maestro Swami Purohit sobre algo intrascendente pero de pronto, no sé porqué, le dije mirándole a los ojos “Yo soy azul”.

Él me mantuvo la mirada de forma muy penetrante. El silencio se hizo infinito y nuestros ojos hablaban entre sí. Finalmente me respondió “yo también”.

Yo no sabía si echarme a reír o qué, pues lo que menos me esperaba era esa respuesta. Quise sorprenderle y él me devolvió una jugada magistral. Así que le respondí con una sonrisa de placer total. Y seguimos, como si nada, charlando sobre cualquier cosa. No sentía la necesidad o no tenía la curiosidad de saber más.

Yo no me había inventado mi afirmación y Swamiji lo supo. Yo había tenido una experiencia extrasensorial hacía algún tiempo atrás en la que salía de mi cuerpo y me elevaba a otra dimensión donde me veía azul. Fue muy impactante a la vez que me produjo mucha alegría. Sé que ese es mi color.

Con catorce años

Hasta los catorce años crecí en la isla de Cuba. Con el salitre pegado a la piel, la brisa con sabor a sal, el dulce rumor del mar mezclado con los pensamientos, el azul del cielo como fondo de cualquier escenario, la poesía de José Martí en mis labios y en mi corazón.

Así crecí yo hasta los catorce, con un sol generoso todo el año. La vida plácida, jugando en la calle, paseando por el malecón, amando la vida por su sencillez.

Sin deseos más allá de comer un helado, escuchar música o ir a la playa. Sin planes de futuro porque el presente era suficiente. Siendo niña a los catorce; sin conflictos ni tristezas, tampoco nada excepcional… simplemente viviendo sin cuestionar la vida que transcurre sin sobresaltos.

Pueblo de diferentes razas y culturas. Mezclados pero cada cual con su espacio propio. En el edificio de al lado, de gente afrocubana, se escucha la música negra y los olores de tabaco y otras hierbas. Todo en armonía.

Pero la vida es como es y sin venir a cuento saca a la niña de su escenario predilecto … y aparecen nuevas palabras y hechos: dictadura, torturas, muertos, miedo, enfrentamientos sangrientos, bandos y peleas entre los que antes eran vecinos, inclusive en la misma escuela …

Ya no hay más risas sino un silencio helado. Miradas de desconfianza. No más juegos en las calles, ni carrozas de carnaval. En mi instituto me pasan a escondidas propaganda anticastrista para que la reparta. Me quema en los bolsillos. Esto no es parte de un juego, como mínimo vas a la cárcel o al paredón si te pillan, eso dicen.

Avisan de que van a cachear a cada alumno. Yo consigo salir de la fila y me escondo en los baños donde rompo en cien pedazos las papeletas. Me siento muy mal conmigo misma. Me tiembla el cuerpo. Me llamo cobarde sin saber en absoluto qué explicación tiene todo lo que ocurre. Qué sentido tiene ésto, en lo que me hacen participar, sin que nadie me haya preguntado.

Y de pronto, qué paciencia con la vida… en silencio recoger lo imprescindible y marchar como furtivos. Mi querida Cuba queda atrás, sin que nadie me haya preguntado …

Cientos de miles de personas hoy en día huyen de sus países debido a la hambruna o a las guerras. Miles de niños. Se les llama refugiados, pero ya han perdido la esperanza de ser reconocidos y ayudados. Hoy me acuerdo de todos ellos. Los abrazo desde mi pensamiento.

Termina un ciclo

Voy a entrar en el año 2020 con 72 años cumplidos. Quizás a muchos les ocurra lo que a mi, como tener el sentimiento de haber vivido diferentes vidas en una. Mirar hacia atrás y ver que en algunos momentos de elecciones cruciales, si la toma de decisión hubiese sido otra distinta, nuestra vida hubiese tomado un rumbo totalmente diferente.

Al cerrar completamente un ciclo de vida y comenzar otro, he cambiado inclusive de nombre. He cambiado radicalmente mi imagen por el simple hecho de provocarme a mi misma en la nueva etapa. También hice cambios radicales de creencias, ciudades, países, … todo ello por el afán de aventura e indagar hasta dónde llegaba mi realidad y cuán ilusoria era la vida …

Sin embargo, siempre he tenido muy presente mi esencia y mi naturaleza. He sido siempre íntegra en mis principios aunque los demás no lo entendiesen así. Pero reconozco que mi intrepidez de juventud iba teñida de egoísmo que a veces fue arrasador. Pido disculpas por ello.

Mi curiosidad ha ido siempre ligada a mi sentimiento de libertad. También debo decir, en honor a la verdad, que he pagado caro mi soberbia de haberme creído invulnerable.

¿Y ahora qué? Por fin vivo la calma tan anhelada.

Desde mi Presente, pido para todos paz para este año 2020 que comienza. Que la sabiduría interior germine en todos los corazones. Que nuestra Conciencia se expanda y nos enseñe la acción correcta. Que las bendiciones del buen estar y el buen hacer nos envuelvan durante todo el año y nos proporcione armonía.

Que así sea. Y así es.

Cuanto mayor me hago

Cuanto mayor me hago mi vista me permite percibir las sombras de lo que entrampa a las personas ingenuas e inconscientes. Me veo en ellas reflejada.

Se siente escozor al despertar cuando se ensueña de forma ilusoria. Yo misma lo he experimentado.

La decisión de avanzar debe ser firme porque duele en el cuerpo y en el alma deshacerse de la soberbia humana. Pero no hay vuelta atrás.

Cuanto mayor me hago, descubro en mí el Otoño de la Naturaleza. Los tonos ocres que antes traté con indiferencia, ahora los observo descubriendo su esplendor… inclusive puedo escuchar el mensaje de las hojas de los árboles mientras se dejan caer para fundirse en la Madre Tierra, nuevamente.

Escucho y siento el paso del tiempo como una música prolongada, hipnótica, armónica y desmedida a la vez, que me lleva y me entregará irremediablemente a donde acaba lo finito y se diluyen las formas.

Mientras tanto nada se detiene y esa misma comprensión me da la libertad de no sentirme indispensable.

Sin pensamientos

Nos separa el abismo de una cordura puntiaguda

Yo, al otro lado, con mis alas pretendiendo volar

Nos amamos, pero sin entendimiento

Unos corazones bombean con ritmo

Y otros parecen bailar sin domesticar.

Queremos entendernos pero alguien tiene que ceder

Nos esforzamos por amarnos porque es lo razonable

Pero las emociones dan saltos irresponsables

¡Vuelve la magia cuando hay espontaneidad!

¿Pero existe en la espontaneidad sentimientos?

Se trata de la expresión natural sin pensamientos

… cosas del alma …

Expresión sin pensamiento

REIKI y la certeza de ser.

Cuando tiene lugar un terremoto en cualquier parte del mundo, esa energía magnética me afecta, horas antes de que se manifieste. No es cansancio lo que siento, no es agotamiento. Primero es un sentimiento de intranquilidad y después es como si me vaciasen de mi energía vital. Un sentimiento de desmayo que puede durar varias horas.

Esa misma sensibilidad para percibir las energías de la Madre Tierra me sucede con las personas, no siempre y no con todas. Puedo sentir sus dolores o sus bloqueos energéticos y despertarse una intuición y conexión con ellas. Certezas que pueden llamarse predicciones.

Me ha llevado media vida comprender quién soy, aceptarme y -gracias al REIKI. aprender a canalizar correctamente estas energías.

Gracias al REIKI, que ha despertado mi Conciencia y me ha guiado por un Camino de servicio, para hacerlo útil, con un propósito de vida.

El entendimiento y la experiencia al manejar las Energías. El hacer la alineación de los chakras y conexión con las energías superiores, me dan estabilidad emocional, en un mundo tan caótico y de sufrimiento.

La conexión con el espíritu y el alma, me proporcionan paz interior,

REIKI me ha ayudado a entender y sentir lo que es el Amor Incondicional; la energía sanadora. Y esa energía está en todos.

Yo sólo puedo compartir mis experiencias. Soy Facilitadora.

La alineación de los chakras

Haciendo mi ejercicio de alineación de los chakras, esta mañana, en cuanto me fui a mi campo astral, me ha venido con mucha claridad la imagen del cauce de un río, sin agua, pero con lodo fresco y con muchos nutrientes. Lo he estado observando y he sabido que era yo.

He pedido viniese el agua y enseguida ha aparecido. La he visto llegar como si se hubiesen abierto las compuertas de una presa; ha llegado con la fuerza y energía de un torrente, cubriendo en un abrir y cerrar de ojos, todo el cauce. Y he visto el agua correr, saltar, fluir en mí. Y esa visión me ha producido mucha paz y confianza.

Este ejercicio de alineación de los chakras lo hago cada día desde hace más de quince años. Es un ritual lleno de significados y mensajes que me conecta con mi Ser, con la Madre Tierra y con las energías cósmicas.

Me lo enseñaron cuando me inicié en REIKI. Y lo comparto, ya siendo maestra de REIKI, con todos los que se inician en este maravilloso Camino. Pero lo enseño también a otras personas a las que veo sinceramente interesadas en el despertar de su Conciencia.

Ese ejercicio está explicado en este Blog y os animo a hacerlo. Sólo hace falta sinceridad, intención e invocación clara y vigorosa… y por supuesto, constancia. No esperéis resultados, no os juzguéis, simplemente disfrutad.

Aquí no influye la mente. No es cosa de la imaginación. Al principio la mente crea dudas, porque no entiende ni acepta que ocurra algo que ella no haya creado. Pero os aseguro que por encima de la mente existe un campo extrasensorial, donde la Conciencia se expande y capta otras realidades que nos transmite con símbolos o representaciones para que entendamos sin palabras lo que necesitamos entender o afianzar.

Mi viaje a Amma en India

“La compasión es el Amor expresado en toda su plenitud”

Amma es el Avatar Cósmico vivo de nuestro tiempo y ha hecho de su Ashram un lugar sagrado impactante por la alta vibración de la Energía del Amor Incondicional que aquí se respira.

Así que, lo primero que nos sucede a los nuevos que nos adentramos en el lugar, es una revolución interna en todos los niveles; físico, mental, emocional y espiritual. Comienza la purificación.

Amma dice: “Tu sufrimiento se disipará si dejas ir la idea de que eres un individuo separado del UNO. Actúa conscientemente como parte de la Divinidad. El Amor, Compasión y Paz, vendrán entonces en cada Plano de tu vida y serás una persona consciente y despierta”.

Comienza el día entendiendo que es igual si tus rezos son cristianos, musulmanes o hindúes, la divinidad entiende el lenguaje del devoto sea éste cual sea. Aquí la mente está en calma, el entendimiento va directo al corazón desde la intuición.

La devoción misma y el estado de Gracia de las más de tres mil personas que están aquí, es inequívoca, porque nace en el corazón y se expresa a través de los ojos y la sonrisa. Todo fluye en una suave y amable armonía.

Centrada en mi corazón, sin esfuerzo, plácidamente, doy las gracias por tan grande regalo de vivir esta experiencia. Estoy esperando a Amma. La estamos esperando para recibir su abrazo, unas mil personas, la mayoría mujeres. Indios y occidentales juntos y separados al mismo tiempo. Convivencia educada y de respeto por las creencias de cada uno.

Amma ha cantado y nos ha abrazado, se me han saltado las lágrimas de emoción… ¡tenemos tan endurecidos los corazones! … No tenemos tiempo para nosotros mismos ni nos permitimos ser espontáneos para mostrar nuestro sentir… Con ella volvemos a sentirnos niños, necesitados de amor.

La transformación ocurre sin que la mente proyecte o se entrometa.

Dice Amma: “Cuando estáis unidos a la Conciencia Divina, cómo vais a percibir diferencias.”

Cuando estás viviendo desde el Amor no surgen pensamientos negativos ni dudas. Seamos Observadores del personaje en nosotros. Dejemos de darnos tanta importancia y acabaremos con el sufrimiento.

Lo mejor que podemos hacer es corregirnos a nosotros mismos para inspirar a los demás, nos aconseja Amma.

Una cosa me ha quedado muy clara; no es la mente la que maneja la energía que nos llega de Amma (o de cualquier otra Fuente de Amor). Esta energía superior se mueve en niveles sutiles que nos son insospechados y muy por encima de lo que la mente pueda llegar a imaginar.

La Conciencia, como testigo imparcial, percibe las nuevas energías que navegan en nosotros, pero nada más, permite hacer: nos inspira, nos corrige, nos purifica, nos desbloquea, y nos coloca en un estado ligero, donde la mente no llega.

¡Ay, Ego! Eres una carga pesada.

Después de dos semanas me voy muy contenta. Agradecida. Simplificando mi mente.Prefiriendo el Silencio.

Feliz estado cuando no tienes necesidad de explicarte.

Descubro mi mejor momento: nada que decir. ¡Qué alivio! Hasta me dan ganas de llorar de alegría.

Mi Yo

Mi Conciencia me indica que debo actualizarme continuamente. Mi intuición me avisa y anima para que así sea. Me pone en alerta de mi yo-mental que se resiste a ello.

El Conocimiento directo -que no pasa por la mente- convierte en desafío mi anhelo de avanzar y concentra la energía en esa dirección para que no me acomode.

No es mi Yo quien decide, es la Conciencia Superior, a la que entrego mi voluntad.

Por momentos se diluye la identidad personal y una aparente apatía no es nada más que he dejado de tener deseos o preocupaciones por el futuro. Confío. Mi corazón palpita desde la certeza absoluta que el Universo y la Madre Tierra me protegen.

La Mente se vuelve cada vez más sencilla. Los pensamientos parecen elásticos y el espacio entre ellos también se alarga. Lo personal y cotidiano pierden importancia al entrar el Ser en otras dimensiones .

El cuerpo físico, es solo eso, el vehículo. Es el Alma y el Espíritu quienes cobran ahora su magnificencia.

Mi respiración se hace consciente y siento que te amo, lo sepas o no.