Cumpliendo los 71

sw fiesta fin cursoNo tengo deudas ni televisor.

No tengo casa ni amor en propiedad.

No tengo achaques ni coche.

No tengo dinero ni necesidades.

No tengo insomnio ni pesadillas.

No sufro de ansiedad ni añoranza.

Tengo el pelo blanco.

Tengo arrugas asumidas desde la risa.

Tengo sueños y un Maestro.

He salido con vida de todas las batallas.

Tengo a Dios, el Universo y la Madre Tierra

conmigo y dentro de mi.

La Madre Celestial me ha dado alas sanadoras.

Yo Soy quien soy.

Anuncios

Anécdotas

bosque amarilloEra el año 1982. Salió una oferta de explotar un Parque Natural de reserva de animales que había en lo alto de la Sierra Aitana, en Alicante. El lugar era paradisíaco. Y las personas que se necesitaban para cubrir los trabajos del restaurante y mantenimiento de los animales y terreno aparecieron en poco tiempo.

Yo, con mis hijos, fui la primera en ir a vivir al lugar. Elegí una casita de madera prefabricada que estaba algo escondida en el bosque fuera del recinto del Parque. La casa, estaba en lo alto de una colina así que desde ella podía divisar parte del parque; un pequeño lago donde los animales; ponis, ciervos y un par de camellos, iban allí a beber.

Éramos cinco familias las que decidimos vivir y trabajar en ese Parque Natural de forma altruista. Ninguno iba a tener un sueldo. El lugar iba a estar abierto para que grupos de personas viniesen de acampada. Estábamos, además, abiertos a asumir cualquier “misión” que se nos encomendase. Leíamos la Biblia y practicábamos un ejercicio de un Baba indonesio, con el que pretendíamos trascender la mente y así recibir energías superiores, dicho en pocas palabras.

En Aitana los niños crecían como animalillos salvajes aunque felices pero sin que yo tuviese prácticamente tiempo para dedicarme a ellos. Mi mala memoria es culpable de no poder anotar ahora las anécdotas de entonces, que fueron muchas, pero la que más recuerdo, por el susto tan grande que me causó, fue cuando Mon se perdió.

Estaba yo atendiendo la barra del bar y él siempre jugueteaba a mí alrededor y de pronto me di cuenta que no estaba dentro del establecimiento. Era para asustarse pues afuera merodeaban sueltos unos sesenta monos que, aunque los turistas riesen sus gracias, nosotros sabíamos muy bien que había que andarse con cuidado con ellos.

Salí corriendo en su búsqueda, llamándole, pero no le encontré por los alrededores.
Me adentré en la zona cercana a las vallas limítrofes que estaban muy tupidas por arbustos y árboles. ¡Allí estaba! Dormido plácidamente bajo un árbol. Tenía menos de dos años. Me paré en seco en cuanto lo divisé, respiré profundo y paseé mi vista lentamente por la escena tan hermosa que tenia ante mis ojos.

La Naturaleza brinda protección a sus criaturas. La energía de las plantas, de los árboles, de la tierra, y hasta la luz que asomaba entre el alto follaje, se entrelazaba para dar cobijo a Mon.

*****

La extensión del Parque era grandiosa. Lo que nos llevaba más de cabeza eran los monos. Ya bastante tarde entendimos que como no se los alimente adecuadamente y con puntualidad pueden hacer grandes destrozos y empezar a cambiar sus comportamientos. Y eso fue lo que tuvimos que sufrir; ellos y nosotros.

No recuerdo por qué el encargado de alimentarlos se relajó en sus obligaciones y los monos empezaron a molestarnos seriamente. Yo tuve que pedir prestada una escopeta de perdigones para poderlos mantener a raya cuando se les ocurría –en plan ataque indio- subir muy cautelosamente, agazapándose entre el follaje de los árboles, para destruirme el techo de mi casa. Eran unos momentos llenos de tensión pero me gustaba el juego que se creaba de ver quién sorprendía a quién.

Conocían perfectamente lo que era una escopeta y solo que te la pusieses en posición de disparar era suficiente para que se marchasen. Recuerdo un día que habían subido hasta mi casa, me escondí y me acerqué por detrás lentamente del que parecía ser el jefe. Sin hacer ruido, atenta de no ser descubierta, me acerqué.

Estaba de espaldas pero de pronto giró la cabeza y nuestras miradas se cruzaron… y medimos nuestras fuerzas. Él dignamente aceptó su derrota y se largó. No volvió nunca más a molestarme.

Saboreé mi victoria mientras valoraba y reconocía la inteligencia pero sobretodo la dignidad con que se rindió mi adversario.

Reconocerse a sí mismo/a

yo.fran vistaPrimero necesité treinta y cinco años para reconocer y nombrar mi Yo. Once años más para considerar fehacientemente de que los milagros existen y que por alguna razón o ninguna, yo estaba protegida de mis propios actos inconscientes.

Diez años más y con cincuenta y seis, se abre la tierra bajo mis pies, me hundo en ella dolorosamente, pero termino renaciendo. Me adentro en las energías del REIKI.

En noviembre de 2007, mucho después de haber viajado por Sudamérica buscando un maestro, lo encuentro en Granada, viviendo cerca de mi casa. Swami Purohit es desde entonces mi paciente y amoroso maestro que a través de la “diksha” sigo su aprendizaje en KRIYA YOGA, Mantra y Meditación.

He necesitado diez años más, para tomar plena conciencia de mi ser y de la gran ayuda del Universo que recibo continuamente. Los Caminos para llegar a la unidad con El Absoluto son insondables.

Sé que sólo desde la experiencia es que se avanza en entendimiento sobre lo que significa la vida para reconocerse dentro de ella y participar con pleno derecho y obligaciones.

No tener miedo a experimentar es imprescindible. La vida es un continuo desafío.

Hoy por hoy me siento enteramente agradecida. Profundamente agradecida.

Mi camino espiritual

yo.fran espaldasCuando era adolescente vivía muy confundida, me decía “sé que sé pero no sé qué es lo que sé”. Era un sentimiento muy fuerte de certeza aunque, fuese lo que fuese, estaba muy escondido y lo único que me creaba era angustia. Sin guía, me dejé llevar por la Mente y crecí desde la soberbia.

Ahora, ya en mi tercera edad, puedo decir “sé que sé, pero es lo innombrable”.

Comencé la andadura del camino espiritual hace ya cerca de cuarenta años; buscaba la respuesta, desde un impulso y anhelo superior a mí misma. Todo lo que pasé fue necesario para poder llegar hasta el maestro y reconocerlo. Hoy puedo ver desde fuera todo el proceso y transformación en mí; primero viviéndolo desde la expectativa y la exigencia. Totalmente posicionada en el Ego. Desde la inconsciencia a creerme con el derecho a ser atendida y reconocida, desde una actitud mental y egoísta, de resistencia.

Ahora, todo ha cambiado en mí -y soy la primera sorprendida- porque el proceso de “auto-realización” es tan gradual y sutil que, en cada tramo en que se va desvelando el Alma, surge una nueva perspectiva y el entendimiento se ensancha a medida que se va deshilvanando el ego … y miro mi interior, despejado ya de creencias e ilusiones vanas … Veo al “personaje” y siento el Alma.

Como dice la canción de Violeta Parra “distingo perfectamente el negro del blanco …” no como colores, sino la oscuridad de la Luz. Hoy sé que estoy posicionada en el corazón y sostenida por el Alma. Y eso es lo que me ha llevado al estado de paz interior.

Acepto. Me siento agradecida.

Mi Maestro interior

ser de luz 7Cuando hago la meditación, entro en mi mundo astral y bajo a mi Jardín interior donde está esperándome mi Maestro. Esta anécdota, como todo lo relacionado con mi Maestro interior, es de muchos años atrás pero está grabado en mi corazón.

“Un día que estaba desconsolada, torturándome la soledad, fui al encuentro de mi Maestro. Lo encontré sentado bajo un gran castaño y me senté frente a él. Me dirigí a él pidiéndole consuelo. No se cómo pero, sin decir palabra, me transmitió tanta energía que mi cuerpo temblaba, con escalofríos recorriendo la columna vertebral y también alivió mi corazón llenándolo de paz.

Luego mi espíritu salió de mi cuerpo y como una flecha subió al cielo. Al bajar se convirtió en una hoja que en ese momento caía y luego fue la misma brisa la que la sostenía y desplazaba… Y el Maestro, al volver mi espíritu a mi, dijo: “no centres tus preocupaciones y tu energía en cosas nimias. La energía está en todo. Existen muchos niveles de Realidad y no hay una única forma de percepción. Expande tu Conciencia. Ve más allá, hay muchas más dimensiones en tu Ser”.

Y continuó más tarde: “¿No sientes cómo todo a tu alrededor está vivo y unido entre sí?… No, claro que no. Estás demasiado pendiente de ti misma. La soledad es tu ceguera. ¡Despójate del ego y luego mira! ¡Tu eres también el rocío que se posa en la hoja de esa flor que embellece la luz de la mañana. Ve y siente y agradece porque tu eres también parte de esa energía que mueve el mundo y el Universo, sin darle más importancia.

De pronto se puso de pie y como un derviche se puso a dar vueltas. ¿Bailas para mi?,le pregunté con sorpresa. “Bailo para toda la galaxia. Tu también puedes hacerlo. El movimiento crea energía y la energía es Amor. Mira hacia adelante. Ante la aflicción, para el mundo desde tu corazón y no permitas que te arrastre en su movimiento sin sentido. Entonces debes decir con resolución ‘yo sé en cual dirección debo ir’ y actuar desde la certeza que dicte tu corazón, aunque sea en contra del mundo entero. Cada dificultad encierra una enseñanza. Afrontarla con serenidad te permitirá aprender y crecer”.

Seguidamente mi Maestro se ha esfumado hacia arriba, muy rápido.Primero convirtiéndose en algo gaseoso y luego viento. Me he sentido mejor al volver …”

Manifestación de los Pranas

angel 13Hace unos días mi Maestro Swami Purohit nos habló en clase sobre los diferentes Pranas del cuerpo. VYANA es el Prana más refinado que tenemos de “reserva” y es el NECTAR,como Fuerza ascendente, del que se alimentan los ángeles. Comentó que aunque nosotros, de forma figurada, decimos que los ángeles tienen alas y vuelan, en realidad lo que ellos hacen es levitar debido a este Prana tan sutil; se desplazan deslizándose por el espacio.

Me vino entonces a la memoria un hecho impresionante que me ocurrió viviendo en Irán y que muy pocas veces he contado por lo inverosímil que resulta de creer.

Sucedió que me había hecho daño en un pie y me costaba mucho apoyarlo en el suelo y caminar pero forzosamente tenía que ir a la ciudad por un asunto urgente. Para poder llegar a la carretera primero tenía que cruzar andando un pequeño desierto; a paso ligero quizás una media hora de camino.

Eché a andar con dificultad y dolor, cargada con unas bolsas, mientras iba recitando un dikra (mantra), totalmente absorta en él para así olvidarme del dolor que me causaba mi pie. Sin detenerme ni un momento, siempre mirando al frente.

De pronto me di cuenta de la ligereza con la que avanzaba; ya no sentía dolor y tenía una placentera sensación de estar siendo llevada sin pisar el suelo. No quise en ningún momento mirar al suelo o a mis pies, no fuese a perderse la magia de ir flotando.

Seguí pronunciando el mantra con gran alegría y agradecimiento. Percibiendo que los ángeles me estaban llevando en volandas. Fluí con la fuerza energizante de vida y doy gracias infinitas por haber experimentado esa sensación que existen palabras para explicarla.

Llegué a la carretera extasiada. Con una sonrisa de oreja a oreja. Maravillada por la Dicha que sentía mi corazón. Un “milagro” más al experimentar los efectos y beneficios del mantra. o lo que es lo mismo dikra que se utiliza en el Islam. Altas vibraciones de energía superior al entrar en contacto con las Fuerzas superiores …

La voluntad de ser.

yo swami indiaMi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi Ser ya conoce su camino. Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime su forma de manifestarse.

Ya no más impedimentos mentales llamados “complejos” …

Ya no más la ardua tarea de querer gustar y complacer a todos.

Ya no más el cansino auto-reproche de que podría haberlo hecho mejor.

Ya no más, a estas alturas, prestar oídos a opiniones que no me aporten afecto sincero.

La voluntad de vivir es la voluntad de ser.

Estoy apurando el tiempo que me queda aquí.

Me desentiendo de las malas formas de los demás. No soy ‘salvadora’ de nadie.

No estoy buscando tampoco mi salvación sino la paz de mi Alma que va unida a la Conciencia Suprema, en el eterno devenir de aprendizaje y evolución.