La voluntad de ser.

yo swami indiaMi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi Ser ya conoce su camino. Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime su forma de manifestarse.

Ya no más impedimentos mentales llamados “complejos” …

Ya no más la ardua tarea de querer gustar y complacer a todos.

Ya no más el cansino auto-reproche de que podría haberlo hecho mejor.

Ya no más, a estas alturas, prestar oídos a opiniones que no me aporten afecto sincero.

La voluntad de vivir es la voluntad de ser.

Estoy apurando el tiempo que me queda aquí.

Me desentiendo de las malas formas de los demás. No soy ‘salvadora’ de nadie.

No estoy buscando tampoco mi salvación sino la paz de mi Alma que va unida a la Conciencia Suprema, en el eterno devenir de aprendizaje y evolución.

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Sin final

Cada momento que pasa este cuerpo se acerca más al final de su función. El cuerpo tiembla ante la idea y el alma se alegra.

Desde el desapego se vive en la nostalgia de la deseada vuelta de la Esencia a sus orígenes.

La falta de interés por las cosas de este mundo llevan mi mirada más allá del horizonte de forma desapasionada. Sin curiosidad mental. Desde el sentir intuitivo.

No entiende mi gente de este desarraigo, ni mi Yo tampoco, sinceramente.

Desprendida, parezco indiferente, insulsa, pero es que el alma apacible ha tomado el mando de mi vida…

Mi corazón late en otras latitudes, sólo es eso… cosas de la edad …

El personaje de mi misma.

La primera parte de mi vida duró 35 años; llevada por los instintos e impulsos del personaje que creía ser, transcurrió a trancas y barrancas, a golpes del oleaje al que estaba sometida… y que yomisma había creado desde mi ignorancia e inconsciencia.

Luego, 20 años más de duro aprendizaje, hasta que fui capaz de ver al personaje y su estupidez. No fue fácil admitir, al mirarme al espejo, que en eso me había convertido; en un ser estúpido y engreído. Mi malestar y descontento me delataba.

A partir de ahí, se trataba de deshacer y remontar la cuesta.

A partir de ahí, lamerme las heridas y tirar para adelante o quedarme en un rincón lamentándome de mi mala suerte.

Pero no, no se trataba de mala suerte. Entendí que yo había elegido; yo decidí el personaje… y tenía la libertad y posibilidad de cambiarlo.

Así que, a partir de ahí, deshice y remonté la cuesta. Y ya no busqué personaje nuevo sino que me vestí de mi misma. ¡Gloriosa decisión!

Me di cuenta que el Camino está dentro de uno mismo… yo, que anduve caminando toda la vida secundando caminos de otros…

Ahora, con muchos años más, sólo llevo conmigo mi aprendizaje, nada más. Quien me conoce lo sabe. Y eso es lo que comparto; la liberación del ego y cómo vivir desde el corazón.

Pasión por la vida

No puedo esperar. A mi me puede la impaciencia… porque la vida, siento, va por delante y temo perderme detalles. ¡Quiero sentirlo todo!

Quiero estar aquí y allí al mismo tiempo… aunque ya puedo percibir que, sí, que puedo sentir más allá de lo inmediato … Recibir sensaciones que llegan del otro lado de mi piel, no importa cuán lejos estén, me emociona.

Ya no veo el futuro como algo incierto; lo estoy construyendo ya con todo lo aprendido … quizás ya no sea impaciencia lo mío y sea simplemente pasión; un deseo vehemente por sentir que estoy viva.

He conseguido aprender que en mi AHORA está también lo por venir.

 

 

 

La importancia de seguir a un Maestro

swami, sara y florParamahansa Yogananda, el famoso autor místico del libro “Autobiografía de un yogui” escribió “El éxito solo se puede medir por la medida en que tu paz interior y tu control mental te permiten  ser feliz en todas las circunstancias. Eso es un verdadero éxito“.

Esta es la gran Verdad que toda mi vida he perseguido y anhelado: la PAZ INTERIOR.

Primeramente comencé a vislumbrarla siguiendo durante veinte años la disciplina y oraciones de la religión musulmana y los cantos devocionales del sufismo.

Entendí y asimilé el significado de sentir la  Presencia Divina al hacerme maestra de Reiki, en el año 2003.  Practicando diariamente el alineamiento de los chakras y la conexión con las energías superiores de la Madre Tierra y el Cosmos. Experimentando maravillada la infinita “magia” y misterios que encierra el Universo y nuestra pertenencia a Él.

Y ha sido con la práctica espiritual de las enseñanzas del maestro Swami Purohit, que conocí  hace diez años, que esta paz interior se ha asentado en mi corazón definitivamente.

El beneficio de seguir a un Maestro  es su capacidad para sacarnos de la Mente, acelerando así un proceso que podría resultar penoso, arduo y muy largo. ¿Acaso no necesitaríamos de un guía si quisiésemos adentrarnos en una selva? Creer que podemos hacerlo solos, sin ayuda de un experto, nos demuestra nuestra soberbia e ignorancia.

El Maestro nos guía y ayuda a adentrarnos en nuestro interior para comenzar el proceso de limpieza mental y emocional. Y este trabajo precisa de valentía, perseverancia y compromiso con uno mismo. Sin el apoyo y asistencia energética del Maestro nos sería casi imposible conseguirlo porque nuestra mente es incapaz de imaginar qué es exactamente lo que nuestra intuición anhela y ya comienza a visionar.

El Maestro nos explica sobre los diferentes  cuerpos, los diferentes Pranas, las diferentes dimensiones del Ser, los diferentes elementos … y las inmensas posibilidades de experimentar, desarrollar y almacenar las energías para tener armonía y control sobre ellas.

… mientras , la inmensa mayoría de los mortales se mueven mecánicamente desde una masa física uniforme y  tremendamente limitadora, entre el conflicto, el sufrimiento, la duda … por el desconocimiento de sí mismos.

 

 

Seguir a un Maestro

DSC01715Siempre pedí fervorosamente a Dios poder sentir Su Presencia. He tenido que morir y renacer en esta vida para que Él me concediese esa Gracia.

De forma aparentemente fortuita el Maestro apareció en mi vida mucho después de que yo le estuviese buscando infructuosamente, inclusive en un viaje muy absurdo que hice yendo a Sudamérica, convencida que allí le encontraría.

Sin embargo, tiempo después, desde el primer momento en que le vi supe desde mi corazón que él era el maestro. Su energía de amor puro llegó a mi alma. Esto sucedió en noviembre de 2007. Mi relación con él ha sido siempre totalmente intuitiva. Más allá de los cinco sentidos mi corazón sintonizó con su energía espiritual.

Ya entonces yo era maestra de Reiki y trabajaba en la sanación energética. Mi experiencia en el campo de las energías me ayudó a entender de lo que él intentaba transmitirnos. Su discurso desde entonces se ha vuelto más accesible y él mismo nos ha llegado a confesar no hace mucho que cuando llegó a Occidente creía que en cuestión de tres a cinco años podría -por su conocimiento- llevarnos a un alto nivel de Conciencia pero al ir percatándose  de nuestra resistencia y rigidez mental, ahora nos habla de que necesitaremos por lo menos dieciocho años para conseguirlo si hacemos la práctica espiritual de forma regular.

Estoy hablando de Sri Swami Purohit, que ya es conocido por muchos en España. Gracias a él, mi camino se ha despejado y mi Conciencia se ha fortalecido. Swamiji es la imagen viva del padre amoroso y paciente que enseña desde el amor incondicional.

Todo lo que pertenece al mundo abstracto e invisible, él lo hace concreto y palpable. La energía cósmica que Swamiji transmite es totalmente real y benéfica al instante. Después de sus charlas, siempre aleccionadoras, él nos conecta con nuestro corazón.

Ha sabido adaptar sus tradiciones hindús y su mentalidad india a nuestra naturaleza occidental, introduciéndonos en el Yoga y la Meditación de forma magistral.  Escucharle recitar Mantras arrulla y aquieta nuestros sentidos y es un bálsamo para nuestra alma.

Seguir las enseñanzas de un Maestro acelera el despertar de la Conciencia. España y particularmente Granada, nos sentimos privilegiados de tenerle con nosotros.

 

 

 

 

Aventar obstáculos

yo fran ultimasMe ha venido a la memoria  cuando nos fuimos a vivir al campo en unas condiciones de extrema pobreza material pero con muchas ilusiones. No contábamos con ningún apero de labranza, quizás un par de azadones, pero así y todo, además de una huerta,  sembramos un campo de habas para alimentar unas cuantas cabras que teníamos.

Alrededor había dos familias vecinas  que desde que nos instalamos allí nos miraban con desconfianza…

Cuando llegó la hora de trillar la cosecha y ya la habíamos llevado  a nuestra pequeña era, le pedimos prestado al vecino el mulo, pero éste se negó. Tuvimos la idea de hacer la trilla con nuestro coche panda. Los niños disfrutaron como si fuese una fiesta.

A  la hora de aventar, le pedimos al otro vecino nos prestasen las palas para separar la paja pero también se negó.

Mi marido entró en la casa diciendo que así era imposible seguir. Tampoco hacia ni pizca de viento como ayuda. Pero en mí estaba la resolución de recoger la cosecha que tanto esfuerzo nos había costado  y con las manos comencé a tirar hacia arriba la paja lo más alto que daban mis fuerzas mientras lanzaba gritos “guerreros”… enseguida mis hijos me imitaron.

Curiosamente comenzó a levantarse una brisa que cada vez se hizo más fuerte y nosotros reíamos fuerte viendo como la paja volaba y el grano caía a nuestros pies.

Era ya el atardecer y paramos dispuestos a seguir al día siguiente. Por la mañana temprano cuando salimos a nuestra pequeña era vimos con asombro que los vecinos habían dejado allí los aperos necesarios para la trilla… y así fue como pudimos terminar de recoger cinco sacos de habas secas para nuestras cabras.

Creer en la propia fuerza ayuda a crearla. Y lo mejor de ésto es comprobar que la Naturaleza te apoya.

Si tienes una certeza en tu corazón, nunca te rindas, la Naturaleza y el Universo son los mejores proveedores y aliados.