Reiki es una herramienta fantástica para abrir el chakra sexto de la intuición, el llamado tercer ojo.
Existen ejercicios sencillos que si se practican asiduamente, focalizándonos en el interior del entrecejo, llegará un momento en que se abrirá ese chakra y la Luz lo inundará.
La finalidad por aumentar nuestra intuición es el de desarrollar nuestra capacidad innata de percibir algo claramente sin que necesariamente pase por nuestra mente. Más allá del razonamiento y de la lógica, esta Fuerza y Poder despeja y nos da respuesta mandando luz allí donde estamos focalizados.
Muchos maestros de Reiki han desarrollado inclusive el don de la clarividencia y creo que toda persona que dedica tiempo a sí misma, con perseverancia y regularidad, haciendo el ejercicio de auto-sanación, lo puede conseguir en la medida que se involucre en ello al cien por cien.
EJERCICIO.- Se trata de poner las manos en cada chakra, comenzando por el de la coronilla hasta el chakra raíz. Cerramos los ojos.
Primeramente, con las manos en el corazón, pondremos la intención de alinear y equilibrar nuestros centros energéticos. Respiramos conscientemente de tres a cinco veces en cada chakra. Cuando exhalamos expulsamos las tensiones. Concentramos todas nuestras energías allí donde pongamos nuestra atención. Vamos hacia nuestro interior para movilizar nuestros sentidos internos.
Llevamos nuestras manos al CHAKRA CORONARIO cubriendo una el hemisferio izquierdo y la otra mano el derecho. Barbilla alta, cuerpo recto y posición cómoda. Respiramos de 3 a 5 veces focalizados en la cabeza.
Luego iremos bajando hacia los siguientes chakras y dejando nuestras manos ese tiempo de respiración consciente y lenta lenta. CHAKRA DEL ENTRECEJO. CHAKRA DE LA GARGANTA. CHAKRA DEL CORAZÓN. CHAKRA DEL PLEXO SOLAR. CHAKRA SACRO Y CHAKRA RAÍZ.
Al finalizar, y siguiendo con los ojos cerrados, dejaremos nuestras manos sobre los muslos con las palmas hacia arriba. Quedaremos en quietud durante diez minutos, focalizados en el tercer ojo. Los pensamientos, poco a poco, se irán aquietando y podremos experimentar -aunque sea por unos minutos- la paz interior.
