Alma y Espíritu

ser completo

Para entender la diferencia entre Alma y Espíritu, podríamos decir que los sentimientos y las emociones revisten el alma que vibra al nivel del corazón. Pero el alma a su vez, cubre al espíritu  -nuestra esencia- que contiene el código sagrado de nuestro Ser eterno  y  está conectado con la Conciencia Suprema.

El espíritu es nuestra esencia, que es eterna, por lo tanto está libre de dolor y  sufrimiento. No se ve afectada por nada del “yo-personaje”. El espíritu nutre  nuestra energía vital con la energía del Universo; es el que mantiene el vínculo de conexión con el Ser Primordial y Absoluto.

La Conciencia es la puerta de entrada para conectar con el Espíritu.

Él guarda todo lo que por la memoria no puede ser recordado. Él sabe todo lo que por la razón no puede ser sabido.

Los conflictos y crisis que padece el ser humano no son más que la falta de adaptación que tiene el alma, cuando es débil, y se siente comprimida entre las exigencias de la Mente-Razón y la nostalgia de lo espiritual -aunque también la crisis se forma por la resistencia a abandonar lo conocido de su individualidad y trascender hacia la vivencia de unidad- .

La evolución del alma es el fruto de la capacidad que tiene el ser humano  para desarrollar lo que nos hace uno con la Naturaleza. Y desarrollar la percepción para sentirnos uno con el Todo.

Para todos  los que  anhelamos conectar con el alma y el espíritu, tenemos que profundizar en nosotros y hacernos  realmente conscientes de quiénes somos y qué sentido tiene nuestra vida. Para ello tenemos que llevar la mente más allá de toda  lógica.

La dimensión espiritual

ser de luz 6Estamos dentro de un proceso de evolución para rescatar nuestra esencia y dirigirla de forma ascendente a sus orígenes; la Conciencia Universal .

Contactar con nuestro cuerpo espiritual es necesario para poder percibirnos de forma completa además de sabernos parte inseparable de los demás, de la Naturaleza y del Universo.

El sufrimiento humano viene de estar dominados por la mente inferior que nos mantiene apegados al mundo material y al sopor de los sentidos.

El desarrollo de la observación de nosotros mismos y la capacidad de discernir, despertarán la Conciencia del Ser en nosotros. La conexión mente-corazón es necesaria para salir de ese letargo que nos ha convertido en seres mecánicos e inconscientes.

La dimensión espiritual en el ser humano contiene la energía del Amor Puro; espíritu que habita en nosotros que  contiene el código sagrado de toda la existencia. No tiene que ver con las religiones y sus instituciones. La espiritualidad es nuestra esencia, es la Luz que mantiene con vida este cuerpo físico y le da sentido a la existencia. Es la  Conciencia del Ser en nosotros.

Las prácticas espirituales que despiertan el espíritu  son la oración, la meditación, el agradecimiento, toda disciplina y arte que nutra y nos conecte con el alma.

 

¿Qué es la Nueva Conciencia?

reiki, corazon de luzLa Nueva Conciencia es la Luz de Amor Puro que nos guía y alumbra si elevamos nuestra frecuencia vibratoria. Es la Luz que entra y se expande en nuestro corazón espiritual para que experimentemos y nos concienciemos de que somos seres de luz.

En esencia, en la nueva Conciencia  está  la libertad de Ser. Está la capacidad de ir más allá del pensamiento y de todo condicionante. Para entrar en la Nueva Conciencia hay que desarrollar los cinco sentidos y llevarlos hacia adentro para SENTIR y ESCUCHAR y VER desde el interior, donde está el sentido de la Intuición. Se requiere hacer una transformación desde el corazón; vaciarnos del Ego para llegar a descubrir la Compasión en nuestro interior.

Hay tarea por hacer si queremos situarnos en el camino de la Nueva Conciencia:

Tenemos que aprender a ser Observadores de nosotros mismos.

Tenemos que estar atentos al momento presente  y vivir de dentro hacia fuera.

Tenemos que tener una dirección para dirigir la mente y deshacer las resistencias que el Ego intenta imponer.

Tenemos que conocer cuál es nuestra naturaleza,  enfrentarnos a nuestras sombras y aceptar lo que no podemos cambiar.

Debemos ser auténticos con nosotros mismos. No más mentiras, auto-engaños ni disimulos.

Tenemos que dejar de pedir o planear desde la mente. No juzgar a los demás ni a nosotros mismos.

Y por encima de todo, amarnos a nosotros mismos y a los demás.

Todo ello nos proporcionará paz y plenitud interior. Descubrir el sentido de la vida.

(del curso “Entrenamiento para la Nueva Conciencia”)

 

La naturaleza del Alma

arbol corazonesEl Universo es ese magnífico árbol del que todos somos sus frutos. Si  lo visionamos de forma panorámica, no de forma fragmentada, se relativizará la importancia  que nos damos a nosotros mismos (a nuestro Ego).

Para entender de forma sencilla nuestra naturaleza podríamos compararnos a una almendra que vemos tiene varias capas que la protegen y que, para llegar al fruto, tenemos que romper la cáscara dura que la envuelve. Y así y todo, cuando llegamos a la almendra, todavía la reviste una fina  piel .

El Ego vendría a ser nuestra cáscara más gruesa,  que está en contacto con el exterior. Y lo normal y común es que se piense que no somos nada más que eso y que el único mundo que existe es el material.

Pero cuando nos hacemos conscientes y percibimos o intuimos  que en nuestro interior existe “algo más” que por instantes nos hace vibrar o nos lleva -más allá de nuestra voluntad e imaginación- a estados sublimes de paz y bienestar, entonces comienza la búsqueda de ese algo innombrable que presentimos es nuestra esencia.

Esta andadura hacia nuestro interior nos llevará  irremediablemente a encontrarnos con nuestra alma que está conectada con el Alma Universal. Sentiremos su palpitar y nos sincronizaremos con ella; primera expansión de nuestra Conciencia, al sentir la humanidad y el mundo como un todo holístico.

Es entonces cuando podemos vivir desde el Alma porque el Ego va perdiendo su fuerza y poder; florece nuestra conciencia y el fruto, ya maduro, se deshace de la dura cáscara.

El mundo físico es sólo una parte; ahora hemos integrado en nosotros -de forma muy viva- a todo el Universo; soles, estrellas y nosotros somos uno más. La densidad de la mente racional también se ha separado y hemos quedado en esencia quien somos.

 

 

El estado de paz y amor

hombre viejo mirada intensaEl estado de Paz vibra en mí y va mucho más allá de lo que me brinda el exterior -el mundo y las personas-.  Independientemente  de lo favorable que puedan ser las circunstancias  y su temporalidad en mi vida, todo ello es ilusorio.

El verdadero estado interior de  PAZ se manifiesta en nosotros cuando conectamos con nuestro Ser esencial. Ahí, en nuestro Centro, está el núcleo primordial de nuestra esencia divina y eterna.

La Paz  es la elevada vibración de nuestra esencia. Y el Amor es la energía espiritual que conforma nuestro espíritu. La Paz y el Amor son mucho más que sentimientos; son estados del Ser. Y todavía tenemos por descubrir su grandeza y pureza.

Quedarnos en la superficie, sin explorar y descubrir quién somos, es desperdiciar la existencia y todas las maravillas que la vida nos ofrece y la divinidad nos ha regalado.

No hemos venido a este mundo de forma casual y sin un propósito. Tanta perfección ha  sido planificada por un Orden Superior y con un fundamento; somos parte esencial del Uno, del Todo.

 

El espíritu viene del Cielo, la esencia de la Tierra  y la energía de la armonía central. Los tres juntos no hacen más que Uno” (Zhuang Zi)

 

Destino y dirección

caminando pies y plumasEl Destino lo fija el Ego, -nuestro cuerpo mental- y está ligado al karma. Pero a ambos tenemos la libertad de transformarlos. Destino y dirección son dos cosas diferentes. El Destino es algo marcado de antemano, patrones condicionantes. Mientras que la “dirección” que le damos a nuestra vida es algo intuitivo impulsado por nuestra Alma.

Hay una frase muy gráfica “unos nacen con estrella y otros estrellados”. Algo habrá de verdad cuando observamos que para algunos la vida es fácil y fluida y sin embargo para otros es ardua y llena de obstáculos sin fin. ¿Cómo es eso? Por supuesto, aquí entra también las influencias de los planetas en el momento de nacer y el karma que traemos.  Hay personas que han reencarnado voluntariamente para estar al servicio de los demás. Mientras la mayoría todavía tienen que pasar por distintos aprendizajes.

Podríamos decir que no creemos en nada de eso y simplificarlo diciendo que es cuestión de suerte. Pero para alguien que sea observador y reflexivo tendrá que reconocer que no existen las casualidades y que todo lo que nos ocurre en la vida tiene una causa. Que no es lo mismo vivir “a merced del viento”, inconscientes,  que marcarnos una dirección, de forma intuitiva, siguiendo nuestra naturaleza y esencia.

La dirección surge no estando  condicionados por nuestro pasado sino siguiendo un camino de vida desde  la Conciencia del ser. La dirección nace de la intuición, y la escuchamos desde el corazón.  Por eso se hace necesario tomar el hábito de  ir a nuestro interior, entrando en quietud y silencio.

Estando en el Presente, desde la Conciencia del ser, surge la dirección clara, la certeza del rumbo a seguir. Y es esta comunión con nuestra Alma, la que nos brinda paz y serenidad interior.

La Dirección la marca el Alma y la seguimos atraídos  por las energías cósmicas del Amor Puro. Es la que nos hace evolucionar como seres humanos. La Dirección nos impulsa a elevarnos.

Y en la medida en que seguimos la dirección correcta y vamos descubriendo el mundo nos vamos descubriendo también a nosotros mismos. Desde esa confianza total y perfecta, nos sentimos maravillados y agradecidos.

 

 

 

 

El drama de la vida

hombre cerebro azulLa existencia vivida desde la mente como un drama … o como una oportunidad para liberarse de la mente y evolucionar.

Grandes figuras humanas se realizaron estando encerradas en la cárcel. Utilizaron su encierro físico para adentrarse en sí mismos y abrir su corazón a poderes superiores. También sabemos de muchísimas personas normales que les ha cambiado la vida para bien después de sufrir un gran revés emocional o físico.

Trascender la mente es la clave para salir del sufrimiento. Esto quiere decir que esnuestra mente quien interpreta los hechos … pero nosotros no somos esa MENTE que nos domina. La mente debe ser un instrumento a nuestro servicio. ¿Al servicio de quién?.  ¿Quién está hablando? …

Cuando comenzamos a separar, uno por uno  todos los cuerpos que conforman nuestro ser; comenzando por los diferentes cuerpos: físico, mental, emocional, etérico, espiritual. Y luego también desgajar o desprender las diferentes capas que nos han ido condicionando y limitando, quedará nuestra ESENCIA, nuestro SER o “sustancia” eterna  incorruptible.

Tomar consciencia de ello -experimentarlo en sí mismo- es lo que hace que nuestra Conciencia se expanda y se convierta en LUZ.

Nuestra mente nos está continuamente mandando imágenes y pensamientos distorcionados porque es una parte limitada de nuestro cerebro. Mientras no desarrollemos la mente, nuestro “yo” sólo tendrá una visión muy estrecha y gris de la Realidad, incapaz de VER más allá de sus propias narices.

Y ahí está el Drama; la insatisfacción e infelicidad del Alma aprisionada y asfixiada …