La densidad en el cerebro causada por almacenar demasiados pensamientos, problemas y conflictos, originan presión en la mente y dolor de cabeza. Esa densidad es la causante de tener poca claridad mental y poca capacidad para encontrar soluciones y simplificar la vida.
Cuando el estado de ánimo domina el hacer y ser de una persona, el carácter se hace imprevisible, según se presente el día a día. Y esa volubilidad acrecienta la inseguridad en sí misma y la desconfianza en su alrededor.
Dejarse gobernar por una mente débil o mejor dicho; no saberse imponer a la mente inferior que nos domina desde sus miedos e inseguridad, es lo peor que nos puede pasar.
¿Cómo fortalecer la mente y dejar de sufrir innecesariamente?
Tenemos que fortalecer la mente superior o Conciencia haciéndonos observadores del personaje que hay en nosotros. «Yo no soy mi mente», «yo no soy mis emociones», «yo no soy mis enfados», además de «yo no soy mis miedos»… es lo que nos podemos decir cada vez que nos hacemos conscientes de que nos estamos dejando llevar -estamos reaccionando- ante cualquier pequeño conflicto.
Entonces, quién soy yo …
Comenzar a darnos cuenta cómo somos arrastrados a una discusión o cómo la provocamos por un sentimiento de falso orgullo. Cómo nuestros miedos nos hacen tener una actitud defensiva al ver peligro donde no lo hay. Darnos cuenta de que lo que estamos reprimiendo nos hace daño y nos limita en nuestra relaciones con los demás.
En ese momento de ansiedad y miedo, respirar conscientemente tres o cuatro veces, lentamente. Relativizar la situación y salir de ella desde la tolerancia y la compasión, eso nos hará sentirnos bien con nosotros mismos.
Y cada vez será más fácil solucionar situaciones conflictivas y a mediano plazo ya ni siquiera sucederán y nuestra vida se volverá más amable en todos los sentidos.
Esto es sólo el comienzo … las tensiones acumuladas en el cuerpo físico desaparecerán.

Todos nos equivocamos. Todos cometemos errores y le fallamos alguna vez al otro o a nosotros mismos … Saber que vivimos en el mundo/ dimensión de la Dualidad no sirve como justificación pero ayuda a comprender nuestras reacciones, también ayuda a perdonarnos, pedir perdón e intentar mejorar día a día nuestras acciones y reacciones.
Salimos de la idea de Tiempo porque no hay final, no hay meta, no hay más propósito que ser lo que ya se es…cuando se vive desde la Conciencia del Alma.
Por miedo a sufrir elegimos no amar. De tanto vivir en el pasado o en el futuro nos volvemos de piedra porque hemos dejado de estar presentes en nuestra vida.
El CAMBIO, que todos esperamos, es de dentro hacia afuera. Más de lo que creemos y según nuestra capacidad de absorción, el Sol Central nos influencia y tiene efectos sobre nuestro cuerpo físico y sobre nuestro sistema nervioso y emocional. También a nivel celular causa un importante influjo y tiene capacidad de transformación.
Sería sencillo de reconocer la Verdad, pero nos hemos alejado demasiado de nuestra esencia.
Mientras vivimos inconscientemente -de forma mecánica, encajonados dentro de hábitos- estamos atrapados en el mundo exterior que se ha adueñado de nuestros cinco sentidos.

