«VENDERNOS» quiere decir dejar de ser quien somos a cambio de tener una seguridad económica, un estatus, éxito laboral, … cuánto debo dar de mi y cuánto dependeré de los demás, si finalmente cedo y entro en la maquinaria de esta sociedad consumista.
¿Cuánta libertad voy a perder si claudico y dejo de ser quien soy? Si me rindo y dejo de lado mis deseos y sueños profundos es porque he perdido la fe en mi mismo.
El corazón se va encogiendo y apagando poco a poco cuando no escuchamos a nuestro corazón y seguimos un camino que no es el nuestro. Queriendo agradar a otros, tal vez, nos hundimos en una infelicidad silenciosa, renunciando a seguir nuestro destino. Nos hacemos voluntariamente esclavos de los sueños de otros. Y el tiempo que nos quitan otros -por cobardía a defender lo que es nuestro- es irrecuperable.









