Entender qué es la meditación

meditacion violetaSi estoy concentrado en el silencio y la quietud, no estoy meditando; estoy concentrado. La mente está controlando mi estado de silencio y quietud.

Si estoy atento a mi respiración en silencio y quietud, desde mi corazón, estoy más allá de la corporeidad, del tiempo y del espacio; he entrado en un estado meditativo. Estoy experimentando el estado contemplativo de mi Ser.

Primero debemos experimentar en nosotros la diferencia entre CONCENTRACIÓN y ATENCIÓN, desarrollando ambas, a través de la práctica.

Meditar es igual a respirar conscientemente. Sentarse a meditar media hora al día es bastante inútil, lo realmente beneficioso de lograr es tener una actitud atenta y meditativa durante todo el día, esto quiere decir tener la mayor parte del tiempo una actitud consciente, una acción consciente  y  una respiración consciente.

Haz la prueba. Sólo experimentando uno mismo es como llega la comprensión de la idea que se propone. Haz tuya la experiencia desde la práctica.

La concentración desarrolla la Mente para luego poder trascenderla.

La atención desarrolla el corazón espiritual para luego poder expandirlo.

Una vez desarrollados los dos, los uniremos de forma armónica y equilibrada  y la Conciencia se volverá Luz.

 

 

Crisis existencial

mujer-ocasoAsí estoy viviendo estos momentos … en un proceso de des.identificación y des.afección  en el que uno no puede apoyarse en nadie ni en nada … porque esta vivencia sólo le pertenece a uno mismo y nada más que  uno mismo, en soledad y silencio, puede experimentar esta vacuidad …

Se deshacen las formas mentales; las creencias se desmoronan, se derriten al calor de la Nada… ¿Y esto qué es? … ni siquiera tengo el deseo de sujetar lo que queda de «mí» , sin fuerzas ni ganas para defenderme de mi misma ¡vaya ironía! … 

Me observo, miro a los demás, me escucho, los oigo,  y vuelvo al Vacío donde me siento más reconfortada… instintivamente vuelvo a Él como única Realidad donde me reconcilio conmigo misma, fuera de patrones limitantes.

En algún momento me siento extraña   -en mi confusión- «por la pérdida» de mi yo … así estoy … y es que todavía no me he encontrado con mi Ser.  No sé cuál sería el símil para dar a entender mi estado interior. Sí es verdad que estoy a la espera pero ya mi mente no hace conjeturas ni tiene ilusiones o expectativas de nada. Sólo sé que tengo que esperar sin más y dejarme fluir. Y ese Fluir sólo es posible desde el desapego total … aquí ya se ha descompuesto cualquier forma de interrogante …

Vaciándome de la importancia personal, mi mundo se ve reducido a nada; Yo misma soy la vida que vivo desde mi Conciencia. Yo misma soy la Conciencia que vivo la vida unida a la Conciencia Superior Universal.  

 

¿Cuál es mi nivel de Conciencia?

UNOEl Universo es un infinito cúmulo de campos de energía. Los seres humanos estamos compuestos de esos mismos campos de energía. Yo Soy un espíritu inmortal. Yo Soy un ser de  Luz, creada de la misma luz que la Luz Primordial que rige el Universo.
Mi cuerpo físico es mi vehículo en el plano terrenal y consta de 7 Centros Energéticos principales que llenan de energía vital mis órganos y cumplen la función de armonizar mi Ser con la Energía del Universo y mi estado de salud depende del equilibrio y armonía entre todos ellos.
Mi mente guarda la memoria de mi Ser. Si está en conexión con el corazón espiritual, toma las decisiones justas y actúa estando atenta según la guía del Alma. 
Mi corazón tiene la capacidad de percibir más allá del campo sensorial. Cuando le quito las capas inmovilizantes de las emociones negativas y egocéntricas, entonces fluye en creatividad, consiguiendo experimentar el estado de felicidad, sosiego y agradecimiento.
 
Entender ésto es comenzar a vivir de forma consciente; para tener claro quién soy, quién actúa en mí. Para no dejarme engañar por falsas expectativas de mi mente, justificaciones de mi ego, sufrimientos innecesarios del corazón emocional… Vivir consciente de ser.
Tomar Conciencia de quién soy significa llegar a mi esencia y alcanzar la comprensión de los misterios de la vida, para desaparecer como individuo y como identidad.
Y si el nivel de Conciencia indica el grado de comprensión de la existencia ¿cuál es mi nivel de Conciencia? ¿En qué medida vivo conscientemente mi vida y estoy conectado a la divinidad de mi ser interior?

Mi maestro Swamiji Purohit

DSC01715Este escrito es de finales de noviembre de 2012.  «Daba por hecho que ya lo había dicho todo y que nada más interesante por contar y compartir pasaría en mi vida. Pero para mi gran sorpresa no ha sido así. Doy gracias a Dios por el maravilloso regalo que ha puesto en mi camino cuando ya no esperaba nada; el maestro y guía espiritual.

Creemos manejar enteramente nuestra vida, sin embargo, el Destino introduce de improviso personajes o situaciones totalmente inesperadas que hacen cambiar tu vida. Y así sucedió conmigo.

Justamente a finales de noviembre de 2007,  pensando que ya nada más destacado iba a suceder en mi vida, apareció casualmente quien es mi maestro espiritual desde entonces.

Visité en aquel tiempo a una amiga que me habló de él. Me dijo acababa  de llegar a Granada un maestro hindú y que iba a dar una charla esa tarde sobre yoga y meditación. Ella no podía ir pero me animó a que yo fuese, poniendo miel en mi boca al decirme que también leía las manos y ese es un tema que a mí me fascina. Así que fui.

Estábamos muy pocas personas en una sala pequeña de  yoga en el centro de Granada. Él,  pequeño de estatura y muy delgado, de mediana edad. Hablaba en inglés y tenía una traductora inglesa que yo ya conocía. Su charla  me pareció «normal». Pero al final de ella dijo que nos iba a transmitir energía y haríamos una meditación.

Pronunció la palabra en sanscrito “diksha” que quiere decir “iniciación”. Sentí curiosidad pues yo, no hacía mucho, había participado en dos cursos de “Diksha”, donde había pagado bastante dinero por recibir una transmisión de energía que prometía llevarnos a dimensiones superiores (y así fue).

En esta transmisión de energía de Swamiji pude reconocerle como ser de Luz  y su energía me envolvió de manera muy especial. Al acabar, sin pensarlo, le pedí fuese mi maestro.

Desde esa fecha hasta hoy mismo sigo sus instrucciones en las prácticas espirituales que imparte en cursos de más de cien personas en distintas ciudades de España.

No ha sido una travesía fácil. He sido testigo de sus comienzos, de cómo tuvo que ir adaptando el lenguaje y las formas a nuestra mentalidad y también de su paciencia para con nosotros para bajar a nuestro nivel de comprensión y entendimiento en materias profundas como la espiritualidad, guiándonos continuamente y haciéndonos ver que la mayor lucha y desafío es con nuestro propio ego y mente.

Nos costó entenderle hasta que nos llevó a escucharlo desde el corazón y no desde la mente… sin cuestionarlo todo, siendo testigos de nuestras propias resistencias al cambio y aprendiendo a flexibilizar nuestros patrones y puntos de mira tan limitados.

Pronto se organizaron unos retiros espirituales de tres días donde venían entre treinta y cincuenta personas. Yo me ofrecí como cocinera. Todo un disfrute.

Más o menos a los dos años de estar con él y Sara viviendo en Barcelona, la avisé de que Swamiji daba un curso allí y le animé a que fuese a verle. Sabía le iba a gustar. Nada más verse se reconocieron… ahora, ella ya lleva dos años como su traductora y le acompaña a todos sitios; está totalmente dedicada a él. Y yo me alegro infinito porque es lo mejor que le haya podido pasar en la vida.

Todos estos años con él han sido maravillosos, haciendo un trabajo interior arduo pero que está dando frutos desde sus inicios. ¡Hay tanto por trabajarse a uno mismo!

Antes de conocerle, ya sabéis,  creía que ya tenía suficiente o que ya era suficientemente buena. Si miro hacia atrás me doy cuenta y soy enteramente consciente de todo lo que he tenido que deshacer y reconstruir y de todo lo que me falta todavía por lograr.

Una vez, esperando sorprender al maestro con un secreto mío, le dije “yo soy azul”. Él me miró a los ojos y para mi sorpresa, respondió “yo también”.  Mucho más tarde me enteré de que Krishna, por ejemplo, lo pintan azul…

Me siento agradecida.

Que haya armonía entre pensamiento y emoción, que haya sintonía entre las sensaciones y el cuerpo físico, que haya entendimiento entre el corazón y la mente, que haya sincronicidad entre la individualidad y el Todo, que haya un eterno Presente lleno de Amor Incondicional…

 

Cuestionarnos para renovarnos

meditacion mandalaCuestionarnos viejos hábitos y patrones que sentimos nos limitan y condicionan nuestra conducta,  nos ayudará a renovarnos en todos los niveles de nuestro ser. Queramos o no queramos -por las buenas o por las malas- somos empujados -o impulsados- a corregir nuestra actitud ante la vida.

Revisar nuestras creencias y hacer una recapitulación de nuestra historia personal no es tarea fácil pero sí necesaria para limpiar nuestro cuerpo mental y emocional.

Podemos comenzar conectando con nuestro corazón y preguntarnos:

¿Cuáles son las experiencias pasadas que todavía condicionan negativamente mi vida?

¿Qué enseñanza  puedo aprender de ellas?

¿Soy capaz de perdonar y perdonarme?

¿Qué miedos están presentes en mi y no se ver o no quiero ver?

¿Cómo deshacerme de los miedos que me dominan?

¿Cuáles son mis principales valores?

¿Dependo  de la opinión y reconocimiento de los demás?

¿Cuáles son las partes débiles de mi personalidad  que debo reforzar ?

¿Cuánto me amo y me acepto?

¿Soy capaz de amar a los demás -incondicionalmente-  o está cerrado mi corazón?

El estado de nuestra mente; capacidad de concentración, voluntad y control de los impulsos, marcan nuestro nivel de vitalidad y autoestima.

Reflexionar sobre nosotros mismos hará que despierte nuestra conciencia y ella nos ayudará a hacer los cambios de  reparación. Desde la meditación y alineamiento de nuestros centros energéticos podemos hacer esta renovación constante.  Dejarnos fluir. Y entenderemos que estamos ligados a un proceso energético universal de transformación que está elevando nuestra condición como seres espirituales de luz…

Lo que no se puede explicar

reiki mano luzEl entendimiento  de lo que está más allá de la mente no podemos captarlo desde la mente misma. Ella lo interpretará desde su capacidad y nivel de comprensión, limitando y empobreciendo la experiencia.

La mente razona, analiza y busca un porqué, sin embargo cuando nuestra percepción psíquica está abierta y preparada a recibir y sentir,  el nivel de Conciencia se acrecienta y se expande para vivenciar su naturaleza eterna.

Si la mente no está conectada con el conocimiento intuitivo. Si no tenemos abierto el sexto sentido de la percepción extrasensorial, no tendremos esa capacidad de entender lo que está más allá del lenguaje y la lógica.

El primer paso es salir del estado de inconsciencia. En segundo lugar,  tenemos que  desarrollar la claridad mental y poner la Mente  al servicio de nuestro Ser. Para enriquecer nuestro crecimiento humano tenemos que activar y expandir la Conciencia.

A través de ejercicios de yoga muy básicos y desde la meditación y concentración, alinearemos y desbloquearemos los centros energéticos (chakras) en nuestro cuerpo.  Conectaremos mente y corazón espiritual con las energías cósmicas. Reiki es una gran herramienta para afianzar estos primeros pasos.

Se trata de hacer un camino ascendente en el que nos vamos deshaciendo de patrones incoherentes, condicionantes y que distorsionan nuestra realidad de ser y hacer. En esta amplificación de la percepción estamos yendo hacia nuevas dimensiones de la Realidad.

Es desde la Conciencia que podemos hacer los cambios a todos los niveles de nuestro Ser. Es un trabajo de limpieza y reprogramación. Se trata de poner en marcha un nuevo sistema energético que acelere nuestra transición a un esquema evolucionado de Conciencia.

Conseguiremos estar libres de sufrimientos y conflictos. Estaremos libres de miedos e inseguridades.  Hallaremos la paz interior.

 

Ejercicio para aquietar la mente

hombre joven meditandoEn la mente se acumulan los miedos y las dudas… si conectamos con el corazón nos encontraremos con las certezas y la verdad.

En la mente están los condicionamientos y  la rigidez de ideas… si conectamos con el corazón descubriremos la espontaneidad y la inocencia.

Conectar con el corazón nos llevará a despertar la Conciencia y desarrollar el conocimiento intuitivo. Todo esto es posible haciendo una práctica diaria para aquietar la mente; la meditación.

EJERCICIO: Elegir un lugar cómodo y tranquilo donde practicar la meditación. Desde una postura en que la espalda esté recta, cerraremos los ojos, llevando los cinco sentidos hacia nuestro interior. Respiramos conscientemente; suave y lentamente, permitiéndonos expulsar en cada exhalación todas nuestras tensiones y preocupaciones.

La clave está en la respiración consciente pues es la manera de ir aquietando todos los pensamientos de la mente. Lo ideal es dedicar a la meditación 25 minutos diarios que es el tiempo que necesitaremos para entrar en una quietud profunda y conectar con el corazón: escucharle y sentir la paz de nuestro ser esencial.

Poco a poco, sin caer en la impaciencia o la obsesión, imponiéndonos obligaciones por encima de nuestra capacidad. Lo mejor es ir aumentando el tiempo que nos dedicamos de forma suave, disfrutando cada vez más de ese tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos. Esto hará que también aumente nuestra autoestima.

El compromiso es con nuestro corazón, con nuestro sentir y con nuestro Ser.

 

 

 

Síntomas de una limpieza espiritual

hombre joven meditandoEstos días me he encontrado con varias personas que han venido a mi con crisis de ansiedad y muy preocupadas por su práctica espiritual que sienten estancada.

Esta es una cuestión que necesita ser explicada para tranquilidad de muchos. Llevo más de cinco años dando el curso de «Entrenamiento para la Nueva Conciencia» que trata fundamentalmente de un proceso de limpieza (purificación) de nuestros diferentes cuerpos: físico, mental, emocional y espiritual. Para después, una vez  hemos experimentado y dominado nuestros diferentes cuerpos y Planos, unificarlos y conectarlos con las energías superiores cósmicas y con las energías de la Madre Tierra.

O sea, limpieza de toxinas acumuladas en nuestro cuerpo físico que nos llevará poco a poco a hacernos más responsables de nuestra alimentación y forma de medicarnos. Entrando en contacto con nuestro cuerpo físico, aprendiendo a escucharle, seremos conscientes plenamente de qué necesita para mantenerlo saludable. Experimentaremos que cada vez nuestros gustos se hacen más sencillos.

En segundo lugar,  limpieza de malos hábitos y control de nuestra mente. Tomaremos conciencia de lo débil y vulnerable que somos. La poca fuerza de voluntad que tenemos. Cómo no podemos manejar los pensamientos y el conflicto que todo ello nos crea.  Trabajaremos la concentración y  trascenderemos  la mente para experimentar Planos superiores en nosotros.

Tercero, la sanación a nivel emocional trae el desapego de dependencias dañinas. Fortaleceremos nuestra auto-estima a partir de reconocer el desamor que tenemos por nosotros mismos. Nos haremos auto-suficientes y amaremos de forma más plena e incondicional.

Cuarto, atención a nuestra Alma y ser esencial. Llegados a este punto, saboreamos la victoria sobre nuestro ego. La recompensa es la paz interior y la aceptación de quienes somos.

Pero, qué ocurre:  Al principio, en este proceso de limpieza van a saltar por los aires recuerdos que nos duelen todavía, miedos que estaban escondidos, aspectos de nosotros que no queríamos ver y nos hace daño reconocer, inseguridades, celos, envidias … nuestro  ego y nuestras miserias  al descubierto. Entonces queremos salir corriendo: huimos. Nuestra mente nos dice que lo dejemos para más adelante. Ahora no es el momento.

Observar el lado oscuro de nuestra personalidad, reconocerlo, enfrentarse a ello  y aceptarlo, es para valientes. Por eso, en las primeras clases se hace hincapié en el compromiso que cada uno debe hacerse consigo mismo para ir hasta el fondo. Hay que coger al toro por los cuernos.

Y no solo he tenido esta experiencia conmigo misma -que llevo 35 años en el camino espiritual-  sino que he sido testigo de todas las personas que han superado los primeros tramos que son los más pedregosos y difíciles, pues los miedos acechan incansables e intentan boicotear la buena intención de hacer cambios y mejoras en la vida.

Hay personas que en ese primer tramo de trabajo de transformación personal, les aparecen síntomas físicos; diarreas, gripe, fiebre, crisis de ansiedad, taquicardia, contracturas, alergias, pesadillas …  son las toxinas saliendo del cuerpo y se manifiesta de diferentes formas. No hay que preocuparse, al contrario, hay que alegrarse pues estamos limpiando.

Como digo, una vez pasado ese primer tramo de limpieza, todo se hace fácil y solo queda dejarse fluir, al estar ya alineados con la Naturaleza y las energías cósmicas.

 

Alma y Espíritu

ser completo

Para entender la diferencia entre Alma y Espíritu, podríamos decir que los sentimientos y las emociones revisten el alma que vibra al nivel del corazón. Pero el alma a su vez, cubre al espíritu  -nuestra esencia- que contiene el código sagrado de nuestro Ser eterno  y  está conectado con la Conciencia Suprema.

El espíritu es nuestra esencia, que es eterna, por lo tanto está libre de dolor y  sufrimiento. No se ve afectada por nada del «yo-personaje». El espíritu nutre  nuestra energía vital con la energía del Universo; es el que mantiene el vínculo de conexión con el Ser Primordial y Absoluto.

La Conciencia es la puerta de entrada para conectar con el Espíritu.

Él guarda todo lo que por la memoria no puede ser recordado. Él sabe todo lo que por la razón no puede ser sabido.

Los conflictos y crisis que padece el ser humano no son más que la falta de adaptación que tiene el alma, cuando es débil, y se siente comprimida entre las exigencias de la Mente-Razón y la nostalgia de lo espiritual -aunque también la crisis se forma por la resistencia a abandonar lo conocido de su individualidad y trascender hacia la vivencia de unidad- .

La evolución del alma es el fruto de la capacidad que tiene el ser humano  para desarrollar lo que nos hace uno con la Naturaleza. Y desarrollar la percepción para sentirnos uno con el Todo.

Para todos  los que  anhelamos conectar con el alma y el espíritu, tenemos que profundizar en nosotros y hacernos  realmente conscientes de quiénes somos y qué sentido tiene nuestra vida. Para ello tenemos que llevar la mente más allá de toda  lógica.

«… y si ….»

hombre payaso triste… hay tantas miradas tristes,… perdidas. Tantos corazones fríos,… acorazados. Tantas almas desamparadas,… desatendidas.

¿Y si hubiese elegido casarme con Juan en lugar de haberlo hecho con Pedro? ¿Y si hubiese seguido mi intuición que me decía no dejar el trabajo? ¿Y si hubiese hecho caso a mi padre …? ¿Y si…?

A la mente  le encanta entretenerse con el ‘y si …’ porque le complace torturarse y jugar a ser víctima,  en el plano de la fantasía,  y así no pisar la realidad ni estar en el Presente ni tener que enfrentarse y aceptar la verdad de su condición existencial …

El engrandecer y desfigurar lo que hubiese podido ser  termina falseando nuestra realidad. Entramos en  conflicto cuando reclamamos que la vida sea como hemos planeado o cuando exigimos a los demás que nos hagan felices.

¿Qué es cierto y positivo en mi?  ¿Qué puedo mejorar y corregir? ¿Qué puedo y quiero recuperar?

Uno está ausente de su vida cuando se ausenta de su corazón y solo se rige por su mente siendo ésta débil e inmadura.

Hay que desarrollar  la mente para que se instale en la Realidad y la Verdad… haciendo esto la mente acoplará a su pensar la Conciencia, el discernimiento, la contemplación…  el agradecimiento de ser y su posibilidad de expandirse con libertad de espíritu.