Enamorarse de nuevo.

Los hombres queriendo encontrar pareja, las mujeres también. Ya no hablo de los adolescentes sino de personas con más de 30 años que están solas y se sienten solas.

Expectativas, miedos, exigencias, altos ideales, ilusiones. Unos buscando, otros deambulando, otros sin saber porqué no encuentran quien les haga felices… la mayoría forzando situaciones …

El miedo a sufrir echa para atrás. Y los planteamientos fantasiosos o egoístas de lo que debe ser una pareja y de la felicidad en pareja también frustran las expectativas.

Luego está el no quererse a sí mismo formando una dura coraza a su alrededor y eso hace creer que nadie lo va a querer o comprender. … le pasa el amor por delante y no lo ve, ofuscado como está en que «no lo encontraré nunca».

Las dudas y los pensamientos negativos anulan cualquier posibilidad de acercamiento; nos volvemos rígidos física y mentalmente.

El miedo a perder el control resquebraja cualquier oportunidad. La desconfianza es mala para enamorarse y no permite que el amor fluya y sea espontaneo.

Lo difícil es rehacer tu vida en pareja cuando ya has pasado por varias experiencias que no han tenido final feliz. Empezar con mal pie una nueva relación es cuando por norma achacas la culpa al otro de que una relación no funcione. Si atraes siempre un mismo tipo de persona que no te hace feliz, no insistas, debes cambiar algo en ti de lo que no eres consciente. Esto se da con mucha frecuencia en personas que sufren de violencia doméstica. Su docilidad y servilismo (tanto hombres como mujeres) atrae a personas autoritarias y manipuladoras.

Sobre todo pensemos que si después de una relación rota, no hacemos una limpieza emocional en nosotros, con toda seguridad atraeremos más de lo mismo y también repetiremos los mismos patrones y fallos que hicieron imposible tener una buena relación.

Inspeccionemos en nosotros nuestra capacidad de comunicación y mejorémosla. Los celos, la ,manipulación, el rencor … todo eso son actitudes que desgastan la pareja y nos envuelve en la infelicidad.

Ingredientes para tener una relación de pareja sana.– Tiene que haber respeto y libertad. Confianza. Y desear de corazón que la pareja sea feliz. Es dando como más recibimos. El compromiso es con nosotros mismos; no esperemos que sea el otro quien nos haga felices, nos comprenda, nos satisfaga, Ese trabajo y responsabilidad es con nosotros mismos; con la pareja lo que hacemos es COMPARTIR.

Yo me perdono

El perdón es una palabra extraña que tiene trampa…

Si hubo una ofensa, pido perdón al ofendido pero, ¿y si el ofendido no perdona? ¿debo sentirme culpable para siempre? ¿no tiene un problema el ofendido al no querer perdonar, más que el que comete la ofensa que ya se ha arrepentido?

¿Qué poder tiene el ofendido cuando, según su decisión de perdonar o no, juzga , libera o sentencia al otro a un castigo de cargar con la culpa?

No quiero darle el poder a nadie de que me enjuicie por su cuenta. Me otorgo -a mi Conciencia- el poder de redimirme a mi misma.

Eso es suficiente, ante mi arrepentimiento sincero y rectificación. El aprendizaje de mi falta me lleva al auto-perdón.

Ya si el ofendido, se queda envenenándose en el rencor y no resuelve en sí mismo la herida, es su problema. Podríamos preguntarnos ¿cuánto tiempo es razonable para procesar una ofensa y liberar al ofensor de su culpa?

Lo máximo que se puede hacer con el ofendido que no quiere perdonar es enviarle una oración de amor y luz, todos los días, para ablandar su corazón.

Decir de corazón «lo siento«. y seguir el camino.

Las penas del Alma

He conseguido que ya no me duela. Se la he entregado al Alma y ahora es sólo una leve pena, casi anestesiante, que me produce una media sonrisa, paciente y compasiva.

Y la acepto, esa pena que no pesa al corazón; no la llevo a cuestas, la he integrado. No la soporto como algo dado, siendo mía no la controlo, yo la he creado. Es como el ronroneo de un gato que vuelve a su antojo de vez en cuando.

Así es la vida, con sus alegrías y sus desencantos. Y yo la acepto tal cual, sin más preguntas ni querer saber. Acepto sus misterios, sus vaivenes, sus caprichos y su magia también.

Si la realidad es creada por la mente, esa realidad no la quiero. Que mi vista sea la del Alma. Que mi ver lo provoque mi corazón.

Mi realidad es perseverar en amaros cada día para que jamás caiga en el olvido y mucho menos en la indiferencia, mi amor por todos.

La esperanza como poder

Es inevitable que las fechas navideñas y de fin de año nos afecten emocionalmente y hagamos involuntariamente un repaso a nuestra vida y la memoria despierte y nos lleve al pasado para sentirnos nostálgicos o tristes. Y también, al hacer el repaso, nos obligue la mente a ver más nítidamente nuestra situación actual y también la colectiva… apareciendo la queja o la preocupación por el futuro.

A pesar de esos pequeños momentos en que nos decimos que quizás podríamos haber hecho más y mejor, siempre aparece la esperanza como una fuerza que abre grietas para salir a la luz y mostrarse fuerte y decidida a no dejarse vencer.

Impecable es la esperanza. Nada la altera o la hace dudar de su eficacia. Es paciente y es audaz. No pierde el ánimo.

La esperanza siempre es amable y tiene gestos amorosos A nadie excluye y reparte generosamente entre todos los que le piden,

La esperanza se viste de Luz cuando visita a los enfermos y a los desamparados.

Inclusive se acerca a los que la desprecian; los escépticos y los que se resisten s amar y ser amados.

En estos días en los que, colectivamente, la humanidad está resentida y desesperanzada, impotente ante tanta codicia y egoísmo, mantengamos la esperanza, que es energía renovadora, y la necesitamos -la necesitan nuestros jóvenes- para seguir construyendo un mundo mejor.

El don de la palabra

Normalmente se dicen palabras que están vacías y no tienen efecto. No resuenan en el otro porque no vibran.


Y es porque no conocemos el poder de la intención. Se habla por hablar, se desperdicia energía hablando. Si sólo hablásemos cuando realmente tenemos algo que decir, lo haríamos con pasión, desde el corazón, y el otro escucharía, pondría atención… es cuando se abren los corazones,


Podríamos decir palabras cargadas de bendiciones. En lugar de gritar o insultar o sermonear o exigir o culpar, …si hablásemos desde el corazón, con amor, seríamos escuchados y se extendería un puente para el entendimiento.


Sepamos que a las palabras las podemos acompañar con el espíritu de la sanación y el consuelo. Los buenos deseos se materializan cuando son transportados desde el Amor.


Si hablásemos desde el corazón nos daríamos cuenta de que hay palabras que son reveladoras.


Tenemos el don y la gracia de bendecirnos unos a otros.


Seamos UNO en Amor.

Liberarse del pasado

Me he rendido finalmente. Ya no busco ni pretendo nada, más bien me dejo fluir dentro de la existencia que me ha tocado vivir y de la que he tomado Conciencia de que la Mente piensa en términos de tiempo -pasado/futuro- pero la experiencia sólo sucede ahora.


Liberarse del futuro requiere valentía y confianza total en el Plan Superior de las Fuerzas de Inteligencia cósmica.


Y liberarse del pasado es un trabajo al que hay que poner intención de hacer mucha limpieza mental; porque el pasado -cuando nos afecta- se convierte en un fantasma que se instala en la mente y no nos deja avanzar.

Por supuesto, en cada etapa de la vida, actuamos de forma diferente y yo estoy expresando lo que siento en mi última etapa, cuando ya he experimentado la fogosidad e impulsividad de la juventud y he tenido que pasar por las frustraciones y decepciones inevitables que nos sirven para adquirir madurez. Ya todas las incertidumbres e inseguridades, los miedos y la rabia, todo eso ya ha quedado en cenizas. La impaciencia, a la fuerza, ha sido domada poco a poco.

Es ahora, cuando las perspectivas y la panorámica de la vida se amplían hasta el infinito.

Somos eternos.

El Alma y la Conciencia

Parece que tengamos el Alma en una vitrina, de exposición, cuando lo que ella desea es que la abracemos.

El Alma es LUZ. No siente dolor… pero se corre el peligro de que se vaya apagando si nos mantenemos en un estado de bajas frecuencias, como el miedo, la queja, la negatividad, etc.

El Alma en armonía, colma todas nuestras necesidades espirituales sin que tengamos la necesidad de comprender el misterio de la vida y de la muerte.

El Alma, cuando nuestra vibración es alta, nos ayuda en la auto-transformación y aniquilación del Ego. Para aumentar esta vibración debemos dar AMOR, ser AMOR, vivir desde el estado de AMOR INCONDICIONAL.

Entrar en contacto con el Alma nos abre la capacidad de la INTUICIÓN, que está por encima del razonamiento y la lógica.

El Alma junto con la Conciencia son la mejor guía que nos conduce a vivir desde lo sagrado, que es el mayor éxtasis natural que no daña y nos da plenitud.

El gran santo RAMANA MAHARISHI dijo «Lo que merece ser conocido y alcanzado es la Conciencia; el Sí Mismo. Aparte de esto, no hay otra bendición que merezca ser alcanzada. … también sabrás esto si te sumerges en el Corazón donde reside».

Practica la la respiración consciente. Sé Observador de ti mismo y ve hacia adentro donde se asienta el Alma. Sonríele y te responderá.

El dios personal y el otro Dios

Una cosa es el dios personal que hemos hecho a nuestra conveniencia y medida; para que nos provea, proteja, nos haga justicia, escuche nuestras súplicas y sea él, el responsable de nuestra vida.

Y otro es, el Dios impersonal; Inteligencia Suprema creadora, Fuente de la energía del Amor Incondicional. Que no juzga ni castiga porque no es un señor poderoso que tiene elegidos …

La mayoría de personas han sido adoctrinadas desde el miedo a ser obedientes ciegos a sistemas opresores. Y desde el miedo tener bajo control el pensamiento y capacidad de acción de las masas. Y esto se ha convertido en lo normal.

Esa aceptación ha convertido a muchos en esclavos voluntarios. Ya sin pensar en la posibilidad de que podría haber otras posibilidades, uno ni se cuestiona el cambio.

«ESTO ES LO QUE HAY», escuchamos decir. Y no nos permitimos pensar, imaginar, soñar, idear, otras formas que nos permita mejorar nuestra calidad de vida -para nosotros mismos- y de paso para el conjunto de la sociedad.

El Universo está en continuo movimiento creativo y nosotros, todos los seres vivos, -si no ponemos resistencia- podemos FLUIR en él, con él, para hacer nuestra existencia más fácil.

Podríamos sacudirnos de encima esa creencia castradora de que un dios castigador/bondadoso está juzgándonos si somos buenos/malos, que entra en ira o es complaciente ,,, todo estas creencias son realmente infantiles y nos mantiene alejados de todo nuestro potencial, como seres divinos que somos. Porque el ser humano vive en un mundo de dualidad, claramente hemos hecho un dios a nuestra semejanza…

Trascender nuestra Mente; ir más allá del razonamiento y la lógica, nos llevará a expandir nuestra Conciencia y es ella la que nos guiará a nuestro interior, donde podremos vivenciar la Fuerza del Amor Incondicional, que es Dios, y está dentro de cada uno de nosotros.

«Dios sólo establece relaciones de igualdad».

«Yo Soy Dios en acción en mi»

Cuando el Alma florece

Superado el nivel de supervivencia, donde la vanidad y el egoísmo se adueñan de la Mente, el Alma por fin florece.

¡Cuántas veces uno se siente bloqueado, sin saber porqué ni cómo poder salir de ese estado!

Mi yo ahora se siente agradecido. Y soy consciente de que no es mi yo-pensante quien discierne, intuye o dilucida; es mi «Yo Superior«, quien me lleva en volandas, ya después de que me he desprendido de la densidad del Ego.

Me siento agradecida de que mi Conciencia me haya traído hasta aquí; me ha guiado hasta la Fuente en mí.

Debo aclarar que ha sido el REIKI uno de los regalos más grandes que yo he recibido porque me ha llevado a conocer otras dimensiones de mi Ser. Dándome el entendimiento de lo que son las energías y el conocimiento de la comunicación a través de la vibración: «el lenguaje vibratorio».

Siendo Observadora de mi misma, en el largo proceso de vida, a medida de que se va aquietando la Mente, aflora la sabiduría de la Conciencia y el espíritu se siente libre de manifestarse. Entonces llega la certeza de que el cuerpo físico es un mero vehículo temporal.

Aparece ante tí una nueva realidad donde sólo tienes que dejarte fluir. Los miedos han desaparecido y confías.

Lo contrario sería cuando uno se apalanca en el Ego y vive y acciona desde él -da igual si es para llevar una vida espiritual-. Desde el Ego hay obstrucción y no llegan las energías vitales a fluir como es debido por todo el cuerpo físico ni por los demás cuerpos; mental, emocional y espiritual.

Estando bloqueado el cuerpo energético no se logra terminar nada; uno se siente estancado. Hay rigidez mental que puede llegar al fanatismo. Hay miedo que puede llegar al pánico y derivar a otras enfermedades mentales. Uno está centrado en sí mismo. Hay angustia…

Seamos capaces de responder sin quedar atrapados en un bucle formado por el Ego. Encontremos el Camino de retorno al estado de equilibrio. y paz.

Estar interiormente en paz

La tensión, el miedo y la frustración son lo contrario a la paz interior.

Mientras tengamos problemas pendientes por solucionar y estemos viviendo cada situación presionados por esta urgencia interior de afirmar nuestro Ego, no podremos utilizar la mente de un modo libre, estaremos siempre mirando la situación desde nuestro cuerpo emocional distorsionado.

Como, además, nuestra vida está llena de aspectos negativos, limitaciones, miedos, … hay siempre una sensación de cuenta pendiente que no nos deja sentirnos plenamente satisfechos con nosotros mismos.

¿Qué significa estar interiormente en paz? Interiormente significa desde la profundidad del Ser, conscientemente. Y estar en paz quiere decir, calma y tranquilidad desde el fondo del alma. Con ello se consigue, deshacer temores, inquietudes, egocentrismo…

Las condiciones necesarias para la PAZ INTERIOR son tres:

  1. Estar interiormente en paz con los demás (no tener ningún asunto pendiente)
  2. Vivir aceptando la realidad de uno mismo.
  3. Trabajarse la voluntad superior desde el corazón.

LA VOLUNTAD SUPERIOR.- Estar en paz, con uno mismo, desde la Conciencia. Primero INTUIRLA y seguidamente CULTIVARLA hasta que se convierta en un estado de conciencia habitual y permanente. Actualizando esta Conciencia Superior, es posible la paz interior.

Se podría decir que se trata de vivir la vida desde un nivel superior estable y positivo.