Los velos que nos separan de nuestro ser.

Existen setenta mil velos que nos separan de la Realidad. Es así y así lo experimentamos cuando de pronto se descorre un velo y nos deja ver con más claridad una situación que no sabiamos cómo resolver o cuando estábamos sumidos en la oscuridad y la confusión y de pronto aparece la solución o el entendimiento.

Estar fuera de la Realidad es pretender entender un escrito analizando la tinta con que se ha escrito. Un absurdo.

Estar fuera de la Realidad es vivir en la soberbia de creernos únicos habitantes del universo y que nos bastamos a nosotros mismos.

La inseguridad y confusión generalizada de hoy en día, que nos llevan a sufrir  enfermedades mentales,  degenerativas o autoagresivas, son la consecuencia de haber perdido esa conexión con la Realidad; de saber quiénes somos, cuál es el sentido y propósito de estar aquí…

Vayamos en busca de la Realidad. Retomemos y recuperemos  nuestra naturaleza. Retomar, redescubrir, reconstruir-nos … es lo que toca ahora.

La infelicidad no la ha creado algo externo, no nos engañemos. La infelicidad se manifiesta desde nuestro interior hacia afuera; es la insatisfacción con nosotros mismos. Es nuestra alma en pena por estar desatendida, no alimentada.

El desasosiego de nuestro corazón, que intentamos callar con fármacos, está indicándonos que el rumbo de nuestra vida está equivocado.

El vacío, la angustia, la ansiedad, qué pensais a qué es debido. Descorred los velos que os separan de vuestro ser esencial.

Si de verdad quieres, de una vez por todas, ir al encuentro de tí mismo, párate. Detén el tiempo por un momento y ve hacia adentro de tí. Recupera tu esencia.

 

Y si no mentimos, qué pasará?

Sabemos, pero a veces no queremos ver  lo correcto. No  interesa a una parte de nosotros y nos mentimos y mentimos a los demás.

Para algunos,  su vida está hecha de tantas mentiras que ya no saben distinguirlas de las verdades. Se quejan de agotamiento físico y mental, lo achacan a esto y aquello y prueban un montón de remedios, pero nada sirve. Porque la raíz de su agotamiento, en estos casos, es la energía que se gasta en  ocultar hechos o formas que tememos se sepan de nosotros.

Mentir  puede ser por diferentes causas: La persona  con mala fe, que es quien daña al otro mintiéndole para aprovecharse de él y no siente culpa por ello. Es el niño que culpa a otro mintiendo  abiertamente y sin remordimiento de sus fechorías.

Mentir por hábito y de forma compulsiva. Empezó de niño tal vez a mentir por pequeñas cosas o a exagerar,  y al ver que no pasaba nada, siguió mintiendo. Puede ser por miedo a ser castigado, a no ser querido, para ser admirado. Pero si no se corrige este mal hábito, siempre queda dentro esa insatisfacción consigo mismo.

Mentir por guardar una imagen. Camuflarse en la fantasía.  O por el qué dirán. En algunos casos, más que mentir es callar. Callar y no salir en defensa de la verdad. Los secretos familiares que ya se inculca al niño a no hablar fuera de casa. Esos secretos de familia que los niños heredan y no entienden pero les resulta terroríficos. Crean desconfianza hacia el entorno. Nadie debe enterarse de las vergüenzas de la familia.

Y si no mentimos, qué pasará?… Haced la prueba. Estad una semana sin decir ni una pequeña mentira.

El corazón os lo agradecerá.

Las diferentes Dimensiones del Ser.

¿Qué significa vivir en la 3Dimensión? Estar metido en el drama de la vida y como actor, no distinguir entre quien eres realmente y el personaje que representas.

¿Y qué significa alcanzar la 4Dimensión? Ser observador del personaje al mismo tiempo que representas tu papel con total desapego.

¿Y la 5Dimensión? Ser el Observador y sentir la Energía Divina en tí y en todo como la misma, en perfecta unión.

Para crecer multidimensionalmente hay que expandir el corazón. Para expandir el corazón primero hay que abrirlo. Para abrirlo hay que desterrar los miedos. para desterrar los miedos hace falta hacer un trabajo con uno mismo, difícil y doloroso, pero posible para quien realmente tenga el fuerte anhelo de expandir su corazón y sentir en sí mismo el Amor Puro que Es.

El Miedo nos mantiene en la superficie y en la orilla de la Vida; preferimos no adentrarnos por temor a ahogarnos y decimos que no sabemos nadar o que, en realidad, nunca nos ha gustado el agua.

Justamente en la Terapia Regresiva, uno de los ejercicios para conocer cómo el paciente vive el amor, es llevar a la persona a cruzar un río. El río representa el Amor. Hay personas que buscan las mil maneras para no mojarse y cruzarlo sobre piedras o un puente que fabrica y otras personas hasta se desnudan para meterse de lleno en él y disfrutar del agua.

Observemos al personaje. Tengamos el coraje de verlo con perspectiva -no para enjuiciarnos- pues no somos él, sino ser lo suficientemente flexibles para amoldarlo como mejor creamos a nuestra naturaleza y que nos brinde bienestar.

 

Cuando vuelven las dudas y la inseguridad.

Conozco ese tramo del Camino en el que parece que estás suspendido en el aire y sientes un vacío fuera y dentro de tí; la duda se adueña de tu mente y hay una sensación de  miedo, de estar retrocediendo, después de tanto esfuerzo por avanzar… ¿hacia dónde?, ¿me estaré engañando a mí mismo?, ¿por qué vuelvo a caer en la inseguridad?….

Existen tramos en el Camino que parecen «agujeros negros». Son tramos muy difíciles de recorrer porque debemos hacerlo solos. Muchos de los que creíamos eran nuestros amigos, han quedado atrás. La soledad es parte de esta andadura. Ya no te apetece hacer muchas cosas que antes te gustaban; buscamos la tranquilidad, la armonía, el recogimiento. Una parte de nosotros necesita de la introspección.

Ahora mismo la mente está desorientada y a ella acuden cientos de preguntas que no tienen respuesta desde la propia mente. Es el corazón quien intenta hacerse oír. Es el alma que llama la atención para que se la escuche.

Cada día debemos renovar ese compromiso con nosotros mismos que nos hace alertas y nos anima a seguir:

En mí está la Fuerza y la capacidad de fusionarme con mi Centro donde está la Felicidad,  la Paz y el Amor.

 

 

Patrones erróneos

Cuando estamos mal con nosotros mismos, cuando estamos hartos de que las situaciones se repitan una y otra vez,  cuando nos damos cuenta de que nos pasamos el día quejándonos, de mal humor y sin ya poder soportar un día más de lo mismo… esa rutina gris, aburrida, estresante e insoportable, ¿qué hacer?

Reconocer nuestros patrones erróneos y deshacernos de ellos.

Sin embargo, seguimos funcionando en un círculo vicioso porque cuando nos enfadamos, creemos que es por culpa de otro. Nuestra mala suerte por culpa del destino. Nuestra infelicidad por culpa de nuestro pasado. Nuestras frustraciones por culpa de nuestra pareja…

La verdad es que nos sentimos mal con nosotros mismos; nos sentimos insatisfechos, infelices, frustrados, engañados o resentidos…. toda una serie de sentimientos que hemos creado en nosotros y que justificamos, sin querer vernos a nosotros mismos y nuestra realidad.

Comenzamos a vivir de verdad el día en que reconocemos nuestra existencia.

El día que despierta nuestra Conciencia y reconocemos nuestra ignorancia sobre nosotros mismos. El día que decidimos ser quien somos, reconociendo nuestras limitaciones y levantándonos de nuestra indolencia y abandono hacia nuestro ser esencial.

Ahora es el momento adecuado. Esta es la ocasión ideal para hacer una revolución interna; para mover y remover las energías de nuestro interior a nivel mental, a nivel afectivo y a nivel físico, elevando nuestra dimensión y facultad de ir más allá de lo meramente personal y físico.

Sin energía vital no hay existencia

La energía vital es la Fuerza que anima el cuerpo físico pero también al cuerpo mental y emocional.

Sin energía vital no hay entusiasmo por la vida. No hay confianza ni ilusión por seguir adelante y aceptar retos.
Sin energía vital no hay creatividad y la ansiedad y los miedos se apoderan de nosotros.
Mentalmente, sin energía vital, sentimos cansancio mental y no somos capaces de ver nuevas opciones o salidas a nuestros problemas.

Emocionalmente, sin energía vital, el amor por uno mismo es muy bajo. Y la queja nos mantiene en ese nivel.
¿Cómo aumentar la energía vital? Cuidando nuestra alimentación. Haciendo ejercicio físico. Durmiendo lo suficiente y profundamente. Solucionando y poniendo orden en nuestra vida. Deshaciéndonos de todo lo  inútil; sentimientos de culpa, rencor, envidia, celos, etc. Viviendo el Presente desde una actitud positiva. Respirando correcta y conscientemente.
Mostrándonos agradecidos…

Fingir y aparentar

Uno está tan ocupado en mantener una imagen de sí mismo que resulte atractiva, simpática, modélica… por miedo a no decepcionar, no ser abandonado… uno pone tanta energía en ello que la mente se agota y al final de la jornada, cuando uno ya está sólo consigo mismo, viene el decaimiento y la frustración y el enfado y …

Recuerdo vino en busca de ayuda un hombre muy apuesto de unos treinta y pocos años. Era monitor de baile además de profesor de patinaje artístico. Me dice  que le afecta mucho el trato con la gente y que sigue estrategias para gustar a los demás. Guardo silencio y le observo más detenidamente; su imagen es perfecta.

-Me han dejado dos novias… las mujeres terminan dejándome porque soy demasiado blando y termino asfixiándolas. Necesito comprar el amor… soy sumiso.

El hombre va desgranando sus problemas sentimentales desde la desilusión y la desesperanza, se nota que tiene trabajada la introspección; se describe al detalle. En un momento que hace una pausa,  aprovecho para preguntarle por algo que ha dicho que me ha dejado llena de curiosidad «qué significa eso de que sigues estrategias para gustar?»

– Estoy siguiendo un curso donde nos enseñan cómo conquistar a una mujer, cómo gustar …

– ¿En serio?, me cuesta imaginarlo, ¿puedes darme algún ejemplo?

– Bueno, por ejemplo, voy con una mujer que me gusta andando por la calle y de forma casual me paro ante un escaparate de una agencia de viajes y le digo en tono distraído o medio indiferente que tengo una semana de vacaciones y tengo que elegir un lugar… ¿entiendes?, yo finjo,  tengo que fingir para gustar. Está todo planeado.

Nos miramos sin decirnos nada largamente. ¿Te estás escuchando lo que estás diciendo?, le pregunto despacio.

– Yo tuve una influencia muy negativa de mi madre, sólo le escuchaba decirme «eres nada». Me castigaba con mucha crueldad. Mi padre era igual, muy desequilibrado. Con 15 años mi madre me dijo que me largase de casa.  Nunca me quiso.

Quizás ésta es una de las pocas veces que me implico emocionalmente con un paciente; cuando me cuenta cabizbajo sobre su sufrimiento,   la soledad tan temida y sus miedos al fracaso, el corazón se me encoge. No concuerda la imagen suya de hombre culto, distinguido y atractivo con las palabras que salen por su boca de niño desvalido.

Me parece terrorífico tener que fingir y escenificar una personalidad planeada para conseguir ser querido. Y mantenerlo debe ser desgastante; dónde queda guardado el ser quien eres.

Es muy triste; fingir y aparentar para que nos quieran.

 

 

 

Así estamos

Pusimos en manos de los médicos nuestra salud y bienestar. Pusimos en manos de las escuelas la educación total de nuestros hijos. Pusimos en manos del gobierno la dirección de nuestras vidas mientras nosotros trabajábamos y nos endeudábamos más allá de nuestras posibilidades reales, sin tomar responsabilidad y atención por nuestros asuntos.

Preferimos mirar para otro lado y no asumir nuestros deberes ni siquiera con nosotros mismos. Ahora pagamos las consecuencias de todo ello. No nos justifiquemos más; el gobierno no es el único culpable de nuestra decadencia social y humana. El sistema no soporta más corrupción.

Ahora toca tomar Conciencia y rectificar; sin dramatismo ni violencia. Hay mucho por hacer; empecemos de dentro a afuera: por nosotros mismos, la pareja, los hijos, la familia, el trabajo. ¿Cuáles son las prioridades reales en nuestra vida?

Recuperemos todo lo esencial en nuestra vida a lo que dimos la espalda. Recuperemos valores reales y eternos como son la integridad como seres humanos y la felicidad interna.

Hagamos la transformación de forma integral. No nos engañemos más porque ya no hay más tiempo para ello. Ahora mismo no hay ningún líder capaz de sacarnos de esta impresionante maraña: tenemos que ser cada uno de nosotros, somos todos, los que tenemos que poner  humanidad en esta tierra.

Reiki. Diferencia entre el terapeuta y el maestro.

Reiki en sus principios era y es transmitir energía sanadora del cosmos a través de los chakras de las manos; por imposición de las manos.

Ahora ya se ofertan cursos para formar «terapeutas» de Reiki. ¿Cuál es la diferencia entre un terapeuta y un maestro de Reiki? El terapeuta aprendió y aplica unas técnicas para desbloquear, relajar y tonificar los centros energéticos. Y eso está muy bien sobre todo cuando se hace con la intención de transmitir la energía sanadora del Amor Incondicional.

El maestro de Reiki es el que ha  integrado en sí mismo esa energía y -desde esa Luz- tiene el poder de ir al campo astral de otras personas para sanarle en profundidad, conectando con su alma.

Sanar desde la energía Reiki no tiene nada que ver con las sanaciones «milagrosas» que hacen los curanderos o sanadores por un don o gracia divina. Sanar desde la energía Reiki es insuflar a una persona enferma una energía sanadora que le impulsará a sanarse por sí misma, desde una reestructuración celular.

En las medicinas energéticas se parte de la convicción de que la falta de Salud y Bienestar en el cuerpo físico es la manifestación última de un Alma desatendida y de un cuerpo emocional / mental con deficiencias, desequilibrios y desarmonía.

Recuperemos nuestra salud y felicidad haciéndonos responsables de nosotros mismos. El ejercicio que se enseña en los cursos de Reiki de AUTO-SANACIÓN son de una grandísima ayuda si se hace a diario para mantener nuestros centros energéticos abiertos y en armonía. Las iniciaciones que se imparten en los mismos son una transmisión de esa Energía Superior que nos impulsa al cambio y la auto-transformación.

‘No tengo tiempo!!!

No damos tiempo a que los milagros suceden en nuestras vidas. Somos demasiado impacientes y demasiado incrédulos.

No nos damos tiempo a nosotros mismos para entrar en la quietud y el silencio. Todo tiene que ser rápido y si no abandonamos la idea y comenzamos algo nuevo, así una y otra vez.

El tiempo nos engulle en un remolino de ansiedad y prisas absurdas. ¡No tengo tiempo! ¡No tengo tiempo!

Tenemos la buena intención de dedicarnos un tiempo a nosotros mismos; nos damos cuenta de que debemos hacer cambios en nuestras vidas que están saturadas  de estrés, angustia, insomnio, tensiones… y mil cosas más que nos van alejando de nuestro sueño de ser felices…

Pero, ¿sabeis?,  la clave está en la perseverancia, en seguir una actitud correcta y firme, en desarrollar la Conciencia de nuestro hacer cotidiano, en hacer de cada acto un  acto consciente. No se trata de llenar la mente con información y razonar las cosas, dejándolas ahí, en los archivos mentales, sin procesar.

Se trata de llevar a la práctica estos sencillos principios; crear nuevos hábitos que nos lleven a descubrir nuestro Ser. ¿Quién Soy Yo?

Si conseguimos ésto, habremos logrado el máximo objetivo de un ser humano; porque conocerse a sí mismo, es conocer el Universo entero y la Divinidad.

La Verdad está en lo sencillo. Dedícate tiempo para tí mismo, reconoce al ser divino que hay en tí. Y entonces dejarás que los milagros sucedan y cientos de soles   iluminarán tu camino.