Enfermedades y trastornos mentales

Ya nos advirtieron con antelación de que este siglo iba a ser el de las enfermedades mentales pero no nos podíamos imaginar hasta qué grado nos iba a afectar a la inmensa mayoría de la población del primer mundo, incluyendo a los niños. En el Tercer Mundo los problemas y traumas son otros.

En Occidente, todos los problemas han pasado a ser un asunto médico. El peligro y trampa está en esta filosofía de vida en que todo pasa por gustarse a uno mismo, complacerse, y pretender tener un ininterrumpido estado de felicidad. Los tremendos berrinches de los niños si no consiguen de inmediato lo que quieren y las crisis de ansiedad que sufren los mayores al torcerse sus expectativas, lo ejemplifican.

Cuida tu imagen. Se feliz. … Esos mensajes imperativos de los medios de comunicación han terminando calando en las mentes débiles que se han quedado nadando en la superficie de la vida.

El ser humano común, desde la inconsciencia de sí mismo, siente rechazo a la disciplina; busca el placer inmediato y evita enfrentarse a su realidad. Por el contrario, el ser humano disciplinado, consciente de sus capacidades, desarrolla una actitud de motivación y de crecimiento personal en todos los niveles.

Sufrir de algún trastorno obsesivo compulsivo (TOC) ya es un hecho normalizado. El miedo irracional que paraliza la vida de un joven teniendo que medicarse con fuertes fármacos sedantes, ha sido aceptado como algo inevitable. Las fobias y ataques de pánico que generan momentos devastadores a quienes lo sufren; para todo ello hay una explicación médica rotunda de cronicidad.

Están los que más dependen de los demás, esperan que sean los médicos y los medicamentos los que les saquen de sus angustias y estados anímicos tormentosos o desequilibrados.

Volver a centrarnos y equilibrarnos emocionalmente es posible. Hace falta en principio orientación y guía, intención, fuerza de voluntad para salir de la oscuridad. Es posible. Hay que respirar hondo y conectar con el Ser. Hay que quererlo. Se puede. Es un gran desafío, tengamos esperanza.

El mundo de lo Oculto

¿Quién conoce las cosas del ser humano, con excepción del espíritu que habita en él? Del mismo modo, nadie conoce las cosas de Dios si no es el Espíritu de Dios.,, al que tenemos acceso en el mundo de lo Oculto.

La visualización o percepción del espíritu en el Mundo de Lo Oculto sucede en una dimensión donde se hace posible conectarnos con las energías superiores. Donde se perciben las energías como Fuerzas poderosas. Estas Energías conforman la Realidad Única. Al no saber qué es, puedes llamarle MAGIA, pero eso sería limitar ese inmenso poder que está ligado a la parte divina de nuestro Ser.

Mágico es algo que nos maravilla y sorprende de una manera especial y quizás no sepamos darle una explicación lógica. Cuando algo sobrepasa lo normal y esperado, alumbra por unos instantes nuestro corazón. Es cuando algo despierta por sorpresa nuestra Conciencia dormida y nuestra Alma.

Entonces todo nuestro cuerpo vibra, se estremece, se pone alerta y se ilumina. También nuestra capacidad de percepción crece y se despliega en esos instantes…

Dentro del Universo Interior, la percepción se mueve en donde el tiempo se hace reversible y en donde el espacio se moldea al deseo. Donde no tenemos forma concreta y los símbolos son el lenguaje de comprensión directa.

Para la gente común el opuesto de lo real es lo imaginario. Y todo lo que vaya más allá de lo concreto y palpable, no existe. Pero más allá del control de nuestras ciencias, existe un mundo suprasensible, en tanto que no es perceptible más que por la percepción imaginativa o visionaria.

Para penetrar en el Mundo de Lo Oculto hace falta VACIARSE primero. Vaciarse de expectativas, miedos y prejuicios. Tenemos que purificar nuestro Ego y tener una intención pura.

Entonces, cuando menos lo esperamos, sucede, se abre un camino o un escenario que trasciende la lógica y nuestro mundo consciente.