Soy la Conciencia

ser deluzMe llamo Conciencia y  tengo la capacidad de observar e iluminar el universo dentro del ser. Soy la parte refinada y desarrollada  de la Mente.  Soy la parte superior  y  luminosa de la Mente y me encargo -cuando soy requerida-  de guiar, desde mi conexión con la Conciencia Suprema, al ser esencial del que formo parte.

Observo que la Mente inferior tiene un rol dominante; actúa de manera arbitraria  en todo momento, sin descanso y muchas veces sin objetivo. Juzga, critica, se queja, duda, recela… pero también fantasea y se escapa muy a menudo de sus responsabilidades. En realidad, su autoritarismo hace que viva, agotada, en conflicto permanente.

A las emociones las veo revolotear como mariposas; tan despreocupadas ellas, tan a lo suyo. A veces llegan a ser tantas, en este espacio pequeño, que resultan agobiantes. Sólo algunas son bellas. Otras, totalmente volátiles,  caducas, desenfocadas o perjudiciales.

La mente quiere razonar pero, por otro lado, el corazón -la parte emotiva- la arrastra y convence de algo. O al revés; es la razón quien domina y exige y somete hasta la asfixia al corazón. Yo observo.

Como Energía elevada sé soy inmortal y conozco perfectamente mi labor. Tengo la  comprensión de los misterios de la vida. Pero sólo actuo cuando la Mente se deshace del Ego y deja ese espacio para que yo lo ocupe y  expanda.

Mi nivel de expansión y luminosidad indica el nivel de comprensión  del Yo de su existencia real, y cómo percibe y se integra en la Realidad.  En la medida en que  el Yo permite y es capaz de soportar mi Luz,  el ser percibe que es sólo un pequeño espejo reflejando los atributos del Ser Supremo.

Soy la Conciencia y desde la Luz que expando  el ser puede  sentir cómo sus  energías armonizan con la Belleza del Creador y así puede experimentar la indivisibilidad y unicidad de todos los seres vivos y el Absoluto.

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Juzgar a los padres

niñoyabuelo

No es fácil  perdonar a quien nos ha hecho sufrir. Pero se hace necesario sanar las heridas emocionales,  para poder continuar la vida desde la armonía y la paz con uno mismo.  Y todo ello sólo es posible abriendo el corazón desde el perdón, en busca de la reconciliación con uno mismo.

El caso es que uno llega a la conclusión -en la madurez de la vida-  de que no tenemos nada que perdonar.

En la adolescencia se piensa que las cosas son blancas o negras, que las decisiones se toman  diciendo si o no, que las situaciones son fáciles de distinguir pues son buenas o malas, que existe la buena o mala suerte, y… pensando así, es como  cometen el error de juzgar a los padres desde una visión parcial y superficial…

No les sirve conocer la explicación de que, por ejemplo, cuando  niño, efectivamente la madre no pudo ocuparse de él porque estuvo con una hepatitis a punto de morirse y le llevó un año recuperarse y coger fuerzas para seguir viviendo… el ahora adolescente sólo tiene en cuenta su sufrimiento y sentido de abandono, y  eso es normal.

Hoy en día muchísimos jóvenes dicen que no quieren tener hijos… y volvemos a la actitud del “si / no”. Pero la vida no se resuelve así: “No tengo hijos y así no hago desgraciado a nadie y no soy responsable de ello…” … este es el razonamiento simple e inmaduro del me gusta, no me gusta, quiero, no quiero, bueno malo … Pero la vida tiene infinidad de matices y entramados… e inclusive podríamos decir que está la parte kármica …

El ser humano aprende muchas veces desde el error, el arrepentimiento, el conflicto. Es desde la experiencia y el riesgo como logra crecer como persona. Se hace buen padre y buena madre desde su inexperiencia como tal; cometiendo errores, corrigiendo patrones… es inevitable.

Pero muchos jóvenes no admiten ni perdonan el fallo en los padres y su resentimiento hacia ellos lo mantienen vivo en cada momento de sus vidas en que se sientan desgraciados o infelices ellos mismos… castigándoles por sus propias frustraciones, haciéndoles responsables -para siempre- de todos sus momentos malos… recordando machaconamente el que son víctimas de una infancia infeliz por esto o por aquello que ya han magnificado, enmarcado y colocado en el centro de sus vidas.

Jueces severos que no escuchan ni intentan comprender a la otra parte. Pero esa otra parte no es cualquiera: se trata de quien les dio la vida. De forma más o menos afortunada, con todo el sacrificio y buena voluntad que supone…también desde su inexperiencia, egoísmo, inconsciencia …. y también dentro del imparable vaiven que supone vivir sin que se les haya enseñado la difícil tarea de  ser padres …

¿Quién soy yo para juzgar y conceder o no el perdón?   Si mi corazón no es capaz de sentir ternura por quien me dio la vida, dejando a un lado todo lo circunstancial que la pudo hacer insufrible, al menos llevemos paz a nuestro corazón, aceptando lo que fue y liberándonos del dolor, a través de la aceptación.

Si no lo quieres hacer por ellos, al menos hazlo por tí mismo.

 

 

REIKI. Energías sutiles.

reiki manos luzCuando aprendemos a controlar  voluntariamente las energías sutiles que circulan por nuestro cuerpo, es cuando comenzamos a hacernos conscientes  de nosotros mismos para poder tomar las riendas de nuestra vida.

Es  entonces cuando podremos  experimentar nuestro cuerpo etérico, -invisible a los ojos- pero perfectamente perceptivo para nuestros sentidos internos.

Esta energía pránica se irradia por todo el cuerpo físico y podemos aumentarla y almacenarla en nuestros centros vitales esenciales -los chakras-, para mejorar nuestra salud física  y el bienestar emocional.

Entendiendo que si alguno de estos centros de distribución de energía está bloqueado, afectará a nuestra salud integral.

REIKI es una perfecta herramienta para alinear y reactivar nuestros chakras así como para el mantenimiento del fluir de esta energía pránica, siendo la más elevada la energía del Amor Incondicional, que es la energía sanadora.

Con la práctica del REIKI conseguiremos una relación auténtica con nuestro Centro Espiritual y poder sentir la Presencia divina;   guía de nuestro Ser esencial.

 

Auto-estima

amor hombre mujerCuando una persona no está bien consigo misma le molesta todo a su alrededor y se queja hasta de que el sol salga por el este. Cualquier cosa es motivo para remover las energías agitadas de su interior que le producen angustia, aunque no sea consciente de ello.
Cuando uno no está bien consigo mismo hasta la música más armónica le resulta estridente. Una sonrisa amiga le parecerá una burla y se mostrará desconfiado ante una palabra amable.
Cuando uno no se quiere a sí mismo huye de los demás por temor a que le hagan daño porque no concibe que otro le pueda querer.
Quien no se quiere a sí mismo va cerrando delante suyo las puertas de las posibilidades, las puertas del amor, de la magia, de la facilidad, para seguir viviendo en la sordidez de la negación de sí mismo.

Al no amarse a sí mismo, uno se limita, castigándose, obligándose a vivir en la angustia: Reafirmarse en la desgracia es negar la Vida.

La falta de auto-estima, distorsiona la Belleza, la Generosidad, el Amor, y quien la padece cree firmemente que su visión y enfoque miope, es la realidad.
Pero es el Miedo, con todos sus disfraces quien, entonces, se va apoderando sutilmente de la personalidad de esa persona falta de auto-estima y, como una araña diestra en tejer su red, así atrapa e inmoviliza la voluntad de quien teme amar y ser amado.

La salud de nuestro cuerpo emocional y mental depende en primer lugar de la valoración y amor que tengamos por nosotros mismos. Es a partir de aquí y dependiendo de ello que podemos hablar de éxito, felicidad, paz… y salud física. La falta de auto-estima es la raíz profunda de todos los conflictos presentes y venideros.

Hay muchos grados de falta de auto-estima pero todos ellos necesitan les prestemos atención. Son energías bloqueadas que obstaculizan el libre fluir de la ENERGIA VITAL que nos alimenta y es la que nos permite avanzar.

Si uno se siente con angustia, ansiedad o fatiga sin razón aparente debe pararse y prestarle atención. Y si solo no sabe encontrarle explicación y remediarlo, es mejor pedir ayuda a un terapeuta; nuestro interior nos manda mensajes en forma de síntomas físicos, prestémosle atención.

Aprendamos a limpiar y desbloquear nuestros centros energéticos; es salud. Aprendamos a amarnos.

 

El Tercer Ojo

tercer ojoCuando hacemos alguna práctica espiritual nuestra energía vital se va refinando y es entonces cuando comienza a subir desde los chakras inferiores -donde se produce y almacena la energía- y fluye hacia arriba, ya sin encontrar impedimentos -bloqueos emocionales- y va pasando por los centros energéticos… subiendo hasta el chakra del corazón y luego al  chakra de la garganta y, si éste abre la puerta, subirá esta energía hasta el Tercer Ojo.

Lograr esta  “ascensión” requiere de práctica. La misma dedicación que si nos queremos hacer alpinistas y subir el Everest. Lo mismo. Hay que superar pruebas físicas, temple emocional, control mental … para todo lo que nos propongamos conseguir, necesitamos primero de una disciplina que  fortalezca  nuestra voluntad para poderla  fusionar con la Voluntad divina. (quédense con esto).

Así que, cuando llegamos a conectar con nuestro sexto chakra, del Tercer Ojo, y nos focalizamos en él, tenemos que al menos imaginar -o visualizar- y sentir una pantalla en esta zona. Y adentrarnos en ella. Surgirá un punto blanco o azul eléctrico. Nos concentraremos en él … desaparecerá, volverá a aparecer … tenemos que dejarnos fluir, no obsesionarnos y tensarnos; sólo somos Observadores y nos dejamos fluir.

Es en este centro energético donde se asienta la Conciencia -que es Luz pura- y que en principio está dormida. Hay que despertarla y nutrirla. Y esto es posible a través de las prácticas espirituales: oración, recogimiento, meditación, ejercicios de yoga…  Aquí anida la Intuición y todo el potencial para la clarividencia,   la telepatía…

Es desde aquí que podemos comenzar a pensar sobre el ser co-creadores en nuestra vida. Desde la conexión de este centro con las energías del Universo.

La famosa Ley de Atracción de la que todos hemos oído hablar  trata sobre esto. No es cuestión de magia. Hay que conectar con los centros energéticos y desbloquearlos, alinearlos, purificarlos y … dejarse fluir.

meditación rosaDanza la palabra y canta la emoción. 

Ve al Centro de tu Ser.

Que corra el aire y que vuele la imaginación.

Respira conscientemente y recupera tu Centro.

Sonríe  desde dentro en todas direcciones.

Sostenido por la Luz de Amor, eleva el pensamiento.

Yo Soy. Agradecimiento.  

Dicha en  el núcleo de mi Ser.

Desde el Yo Soy me afirmo, me transformo, me regenero.

Ahora. En mi Presente.

 

 

 

El chakra de la garganta

chakras 4Partiremos de la base de que los síntomas que manifiesta  el cuerpo físico son mensajes que debemos escuchar,  interpretar y atender. Tengamos en cuenta también que sólo yendo a la raíz del problema es como realmente lo solucionaremos; y la raíz de todo problema físico está en nuestro cuerpo emocional.

El chakra de la garganta es de suma importancia porque  es el que abre las puertas a los chakras superiores pero la mayoría de las personas lo tienen bloqueado o cerrado…  ¿por qué? ya desde niños nos mandaron a callar mil veces. Tuvimos que aprender a reprimir nuestras quejas, nuestras demandas, nuestros deseos, nuestros miedos; en definitiva,  tuvimos que  cerrar nuestro  centro de la expresión y la comunicación.

“Estás mejor callado”. “¡Cállate ya!”, “los niños no lloran”, “si vuelves a hablar te pego” …

El resultado de tanta represión a nivel del habla tiene como consecuencia niños siempre enfermos de amigdalitis, por ejemplo. Toda esa pus en la garganta, qué es sino el cúmulo de todo lo que no se ha podido expresar. ¿Y qué hacemos los adultos? Decidimos extraer las amigdalas… extirpar lo que creemos es la fuente del mal … cuando sólo era un indicativo, una señal a problemas  mucho más profundos: el sentir de nuestro ser.

El ejercicio que podemos hacer para aliviar y abrir el chakra de la garganta es sencillo y requiere paciencia y sinceridad:

Buscaremos un sitio tranquilo donde nadie ni nada nos pueda molestar mínimo durante quince minutos. Nos pondremos en una posición cómoda, con la espalda recta. Haremos unas respiraciones conscientes, con los ojos cerrados, lentas y profundas, que nos ayudarán a relajar todos los músculos y a deshacernos poco a poco de todas las tensiones del cuerpo. 

Desde la respiración consciente -puesta nuestra atención en las fosas nasales- conseguiremos que la mente se vaya calmando poco a poco y pase a un segundo plano.

Ahora pondremos las manos suavemente sobre la garganta. En las palmas de las manos tenemos también un chakra que tiene la capacidad de escuchar y ver en nuestro interior; percibe las energías y las traduce en sentimientos.

Respiro conscientemente y me  sitúo en el Presente, ahora, y me hago unas preguntas  permitiendo  que mis manos  escuchen la respuesta. 

– ¿QUÉ me pasa?

–  ¿Desde CUÁNDO estoy así?

– ¿DÓNDE siento la molestia?

– ¿CÓMO puedo solucionarlo?

Como Observadores. Sin temor ni sentimiento de culpa localizamos  la rabia, los miedos o cualquier  emoción tóxica que ha aparecido  y la envolvemos con  Luz sanadora que lo disolverá. 

Este ejercicio debe hacerse a menudo. Cuando hayamos limpiado el pasado, cada vez se hará más fácil mantener una fluidez sana de energía vital  por todos nuestros centros energéticos. Nos haremos conscientes inmediatamente de cualquier pensamiento o sentimiento tóxico y sabremos deshacernos de él.

Esto es salud responsable. Esto es amarse a uno mismo.