Presta atención, cuida, atiende con amor a lo que es prioritario en tu vida y todo lo demás se ordenará por sí mismo.
¿Y qué es prioritario? Tú mismo/a.Tu salud. Tu alegría por la vida. Tu sueño reparador. Tu paz interior. Si algo de esto falta, lo externo -por muy logrado que esté- deja de tener verdadera importancia. Ni el éxito material o reconocimiento profesional, pueden crear un estado de felicidad estable y verdadera. Una y otra vez caeremos en la desazón, el sentimiento de vacío, …
¿Qué es entonces lo que proporciona un estado interno de estabilidad emocional y contentamiento con nosotros mismos y por la vida?
Prestando atención a nuestra salud física, mental y emocional estamos desarrollando y purificando nuestra Conciencia. Creando una actitud firme de vivir en el Presente -conscientes de quiénes somos de forma completa-.
Vivimos fragmentados. Prestando atención a nuestro Ser esencial, encontraremos el equilibrio y la armonía hasta alcanzar la excelencia de nosotros mismos.
Descubrir nuestros talentos naturales. Conectar nuevamente con nuestro «niño interior» que es nuestra INOCENCIA que quedó atrás… abandonada, perdida, humillada …
Dejar de culpar y culparnos. Trascender el Ego emocional y sus manifestaciones de posesividad, dependencia y apego, es la primera tarea para salir de la Conciencia del Ego y adentrarnos en la Conciencia del Alma.
Es así como nos iremos transformando en seres humanos más perceptivos, intuitivos, conscientes, saludables y felices.

Se hace necesario un entrenamiento mental para desacelerar el ritmo moderno de vida que conduce hacia estados de ansiedad, angustia y estrés. No solo cuidando del cuerpo físico o tomando fármacos, conseguimos deshacernos del sufrimiento y la infelicidad. Tampoco,para muchos, es suficiente tener una vida material y afectiva exitosa.
¿Qué nos debilita como individuos? Le hemos dado todo nuestro poder a otros; al que gobierna, al médico, al sacerdote, al maestro … a nuestra pareja … Eso significa que hemos dejado de pensar por nosotros mismos. Hemos dejado de producir nuestra propia salud y felicidad esperando (o exigiendo) que los demás nos las proporcionen. No confiamos en nuestras propias decisiones o cedemos -hasta la sumisión- por evitar el enfrentamiento. No confiamos en nuestra propia capacidad para dirigir nuestra vida o sencillamente no tenemos la energía para ello. En pocas palabras; hemos perdido Poder de acción.
Llamamos Conciencia a la facultad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales. Se trata del CONOCIMIENTO INTERIOR innato en cada persona, de lo que es correcto, independientemente y por encima de lo que esté establecido por las leyes del hombre. Contactar con este conocimiento intuitivo es lo que nos hace libres.
Superar la falta de Voluntad es la primer gran batalla.
Vivimos la vida desde los supuestos. Damos por supuesto un montón de cosas que ni siquiera hemos expresado … ser queridos, ser comprendidos, ser felices …
Es normal que uno vaya tras la búsqueda de lo que cree faltarle: la felicidad, la paz, el amor, el dinero, inclusive sucede el ir en la búsqueda de uno mismo …

