Te ayudaré a ir al encuentro de tu Ser interno. Ponte cómodo, cierra los ojos y respira conscientemente, poniendo la atención primero en tus fosas nasales. Siente como tus pulmones se llenan de oxígeno y cómo -por el poder de tu intención- tu cerebro de llena de Prana que es la energía sutil que está en el aire y que ahora entra en tu sistema nervioso.
Con cada respiración vas adentrándote en un mayor estado de calma y relajación, tanto física como mentalmente. Tu solo presta atención a tu respiración y los pensamientos se van desvaneciendo poco a poco.
Comienza a hacer un recorrido por todo tu cuerpo desde la cabeza a los pies. Visualiza un rayo de Luz dorada entrando por tu coronilla y que se expande al entrar en tu cabeza, llenando cada rincón, relajando el cuero cabelludo, la frente, los párpados, todos los músculos de la cara, de la mandíbula …
Sigue bajando. Acompaña el recorrido que hace esta Luz dorada bajando por la nuca y por cada vértebra hasta el coxis. Expandiéndose hacia los lados, hacia atrás y hacia adelante, envolviendo todos los órganos a su paso. Bajando, bajando…
Estás sintiendo más y más un profundo estado de paz muy placentero donde ya al llegar la Luz a los pies, no sientes el cuerpo físico y sientes simplemente tu cuerpo etérico se eleva unos centímetros por encima de él….
Ahora lleva la atención al centro del pecho, en el chakra del corazón. Haz tres respiraciones conscientes, suaves y profundas y comienza a generar conscientemente -por el Poder de la Intención- AMOR DIVINO en tu corazón repitiendo varias veces :
«YO SOY la Presencia de Dios en acción»
Cuando decimos «Yo Soy» es nuestra Alma quien se está manifestando. Aprovecha el momento para decretar desde «Yo Soy», para que sientas la Divinidad que hay en ti.
Ánclate en la Presencia de Dios, para crear un estado de Paz y Amor en tu interior.
Haciendo ésta u otra relajación y meditación de forma asidua -integrándola en tus acciones diarias- conseguirás la confianza en la Conciencia sostenedora de «Yo Soy», dándole voz a tu Alma para que te guíe y te ayude a mantener un estado de Paz interior.
Ya no te sentirás más solo. Ya no habrán más miedos, más pesimismo o angustia.
Te animo a probarlo.

El dolor del alma y el dolor del corazón creados por el desamor (el desencuentro con nuestro Ser) es una energía que actúa como las olas del mar golpeando las rocas; las olas rompen con fuerza contra las rocas, quitando sus aristas, redondeando y alisando su aspereza .
REIKI es un sistema de sanación natural por imposición de manos,que utiliza la Energía sanadora del Amor Universal.
El miedo a actuar que padecen tantísimas personas, condicionadas por su poca auto-estima y por una equivocada valoración de sí mismas, les hace poner toda su energía vital en complacer y agradar a los demás. Muchas veces, obligados a una amabilidad servil, que esconde su frustración.
Existe un mundo paralelo -un Plano invisible a nuestros sentidos- pero real para nuestra alma y espíritu. En él se mueven los seres de Luz. También nuestro Yo Superior … En ese Plano Astral habitan los grandes Maestros ascendidos que velan por la humanidad. Que no lo veamos o no lo sintamos no quiere decir que no existe.
Alineados en una columna central en nuestro cuerpo etérico, los siete chakras principales, suben desde el perineo hasta la coronilla, a lo largo de la médula espinal.
Un día que no tenía nada de particular, lo transformé en especial.
Podemos imaginar -y sentir- que tomamos un arco y una flecha que queremos lanzar. Vemos que no es tan fácil como pensábamos. Tenemos que colocar la flecha en el centro, agarrarla suavemente entre dos dedos junto con la cuerda del arco y llevarla el máximo que podamos HACIA ATRÁS, tensándola, para que el impulso sea mayor y más efectivo.
Salimos de la idea de Tiempo porque no hay final, no hay meta, no hay más propósito que ser lo que ya se es…cuando se vive desde la Conciencia del Alma.