Nuestro cuerpo emocional necesita estabilidad afectiva y firmeza de identidad y propósito. Si no es así, confundimos los sentimientos y los expresamos desde un sentimentalismo exagerado y distorsionado.
El SENTIR muestra en primer lugar nuestro estado de ánimo pero también la sensibilidad de nuestra alma.
El AMOR, que es tan inmenso e inagotable, lo reducimos al enamoramiento ilusorio o a un afecto práctico e interesado. No somos capaces de adentrarnos en él, descubrir su pureza y experimentar su grandiosidad y esencia incondicional.
El AMOR queda rebajado y reducido por la energía avasalladora de los miedos y un Ego dominante.
La pureza del Amor es dada cuando la mente no interviene, no duda, no juzga, no presupone, no exige, no manipula … sólo el corazón,entonces, se entrega.
Desde la inocencia del Ser, el Amor muestra su esencia.
Pero cuando la mente no está desarrollada -centrada- confundimos la Inocencia con la Ingenuidad. Y desde la Ingenuidad somos engañados (nos dejamos engañar).
Nos dejamos engañar porque una mente débil prefiere vivir en el mundo de la ilusión... le resulta más cómodo, aparentemente. … uno se parapeta tras sus miedos.
Desde el mundo ilusorio que crea la mente débil se prefiere no ver ni oír la Verdad ni la Realidad… uno no se siente capaz de afrontarla, se infravalora y por eso ni lo intenta ….
La ilusión es vanidad y orgullo del Ego y nos ciega; nos vuelve ilusos e ingenuos. Debilita la voluntad y la energía vital.
Todo lo contrario que la INOCENCIA que nos mantiene en la pureza de nuestra esencia. Conectados con nuestra Alma.
Conocernos a nosotros mismos es el gran primer paso.

El miedo es algo indefinido pero resulta ser nuestro enemigo natural cuando la mente inferior nos domina. A medida que vamos conociendo a ese enemigo que nos atormenta o nos tiene maniatados, nos damos cuenta que no es como creíamos en un principio; no es monstruoso, no es tan peligroso como pensábamos ni tan fuerte y ni siquiera es invencible…
Reiki no es una terapia ni la persona que da Reiki es un terapeuta. Creer eso es no haber entendido la importancia y profundidad de este sistema de sanación que abarca nuestros diferentes cuerpos : físico, mental, emocional y espiritual.
No hay mayor castigo que la indiferencia y el silencio. Ese desprecio es aterrador y causa el mayor dolor del mundo.
Miedos a la pérdida, al fracaso, al abandono, al dolor, a ser herido, a ser humillado, a no sentirse capaz …
Lo inferior es lo elemental; en el ser humano es la base donde se apoya la personalidad egocéntrica. Lo superior traspasa lo individual y personal y se extiende hacia la Conciencia Universal.
Nuestro cuerpo energético nos impulsa e incita a actuar. La energía vital estimula la expansión de nuestra Conciencia.
He entrado -nuevamente- en un proceso de renovación y reconquista.
Tu situación de vida es sólo un aspecto de tu vida e influenciará en ti, de una forma u otra, dependiendo de tu equilibrio mental, emocional y espiritual.
El deseo de ser libre no siempre es bien aceptado. Esos que dicen que te aman pero les regocija tu docilidad, tu bondad. Esos que hacen provecho de tu tolerancia. Esos que sacan beneficio de tu adaptabilidad. Esos que te utilizan y te manipulan para su ventaja, esos, debes saber que te quieren mal.