Lo que necesito saber se desvela ante mi campo visual interior. Lo hasta ahora oculto, se revela a mis oídos internos.
Así sucede con todos lo que deseen avanzar en el camino espiritual.
La Divinidad viste el Alma con su Luz para que cubra y reverencie al Espíritu que da Aliento de vida, una y otra vez …
Somos, dentro de la Conciencia Suprema. Si entendemos esto y nos abrimos a ella, se hará posible el reintegrarnos en lo Eterno. De lo contrario seguimos viviendo fragmentados, sintiéndonos vacíos y abandonados sin saber por qué.
En la persona existe una dimensión superficial y horizontal pero también otros niveles de Conciencia que tienen una dimensión vertical infinita. Estamos llamados a evolucionar y elevar nuestra condición como seres de Luz.
La Presencia divina desmantela viejos patrones que nos han estado limitando, y ahora se produce la liberación del alma por el Espíritu.
Estas otras dimensiones o Planos de nuestro Ser, sólo son perceptibles a través del corazón espiritual. La Conciencia, una vez despierta, -gracias al conocimiento intuitivo que comienza a desarrollarse- se nutre de las ‘revelaciones’ que recibe y la guían.
La Conciencia Suprema que llamamos Dios, da Aliento al Espíritu. Y la Inteligencia Cósmica crea el orden trascendente que conecta Cielo y Tierra, Mente y Corazón, Alma individual con Alma Colectiva …
Estamos creando, seamos de ello conscientes o no, una nueva conciencia, un nuevo ciclo de vida. Mejor dejarnos fluir en esta ola de transformación.

El ser humano, cuando toma conciencia de sí, comienza a reducir voluntariamente su densidad; la rigidez de sus formas, el rigor de sus creencias, la severidad de sus pensamientos, …
Que tu mente y tu corazón se vacíen y formen un espacio amplio, transparente, diáfano … sin expectativas ni deseos.
Me preguntan si esto es posible: recibir energía a distancia. Puedo decir con total convencimiento de que sí, es posible dar y recibir energía cósmica sanadora a cualquier distancia. Y esto lo he aprendido y experimentado a lo largo de muchísimos años a través de REIKI. Experimentar el poder de la INTENCIÓN y el poder del pensamiento lanzado desde el corazón a través de la oración y fórmulas como ASÍ ES, hace que las cosas simplemente sucedan… para el Bien Común.
No todos nuestros males ocurren en el cuerpo físico.
Al simplificar nuestra vida estamos ‘desbrozando el yo’ para poder descubrir dónde está nuestro Centro y alinearnos con nuestro Ser.
Todo lo que produce miedo y angustia es debido a una carencia de confianza en uno mismo -no amarse-. El Miedo es el germen de todas las enfermedades y sufrimientos.
Si queremos RENOVARNOS -volver a nuestro primer estado esencial de inocencia y entusiasmo- tenemos que reemplazar lo viejo por lo nuevo; hacer CAMBIOS.
Uno elije cada actuación de su vida. Inclusive el mostrarse pasivo o resignado, es también una elección de actitud. Ser valiente o ser miedoso son opciones. Ser un mentiroso es una forma de ser que no admite justificaciones. Aunque sea inconsciente, es una elección. Luchar o rendirse es una determinación que sólo depende de nuestra elección.
El acto de perdonar al otro diciéndole ‘te perdono’ no tiene efecto válido mientras quede el aguijón de la rabia en mi. El corazón, por un momento se sintió aliviado, pero al recordar la ‘ofensa’, vuelven a brotar los sentimientos de indignación y odio … una y otra vez, mientras no sane el corazón en profundidad.