El miedo psicológico es a algo que podría suceder, no es miedo a lo que está sucediendo. Y es este tipo de miedo al que tenemos que poner fin.
Una mente débil es una mente desordenada que proyecta sus fantasías; se dispersa, divaga, crea fantasmas, se obsesiona con algo… no siendo capaz la persona de controlarla.
Demasiada cavilación e inseguridad producen ansiedad. Todas estas emociones terminan por crear efectos desestabilizadores también a nivel físico.
¿Qué síntomas están asociados al miedo? La ansiedad, inquietud, vulnerabilidad, estrés emocional, angustia, opresión en el pecho, miedo a perder el control, taquicardia, insomnio, rigidez muscular, pensamientos negativos y obsesivos, depresión y muchos otros.
Existen los miedos concretos que nos ayudan a percibir los peligros y nos conectan con nuestro inconsciente y lo reprimido.
Los otros miedos que aparentemente no tienen ninguna razón de ser son los de las personas que sufren pesadillas, personas hipersensibles. Los que sufren miedos a las brujas, espíritus, al mal de ojo y todo tipo de supersticiones. Preocupación excesiva por los demás, temiendo siempre lo peor. Miedo al futuro, a la muerte, sentimientos de desprotección, …
¿Cómo controlar la mente y desarrollarla y así acabar con el sufrimiento que crean los miedos?
Permitir que fluyan las emociones y tomar conciencia de la realidad interior. En los momentos de tensión realizar la respiración consciente varias veces seguidas. Practicar yoga, meditación, chikung, y otras terapias de crecimiento personal.
Irradiar pensamientos positivos de dentro hacia afuera que proporcionen seguridad, bienestar y valentía, nos mantendrá en la calma en momentos de emergencia.
¿Cómo me percibo? .- Podemos conseguir mantener la calma y confiar en nuestras capacidades aun en situaciones de adversidad. Para ello tenemos que hacer un trabajo con nosotros mismos: escucharnos, conocer nuestro modelo de conducta siendo observadores de nosotros mismos, conocer cuáles son nuestros condicionamientos y cuáles son nuestras aspiraciones más profundas …
Pero sobretodo saber que nuestra salud física, mental y emocional se debe a la ARMONÍA que exista en nosotros entre el pensar y el sentir.

Queremos mejorar nuestras relaciones con los demás. Nos proponemos cambiar cosas en nosotros mismos. ¡Todos estamos hablando de que los cambios son necesarios! A todos los niveles; en nosotros, también en la sociedad y a nivel mundial.
La densidad en el cerebro causada por almacenar demasiados pensamientos, problemas y conflictos, originan presión en la mente y dolor de cabeza. Esa densidad es la causante de tener poca claridad mental y poca capacidad para encontrar soluciones y simplificar la vida.
Cada uno tiene su mundo particular y luego está el mundo de todos al que nos sentimos con derecho a andar por él como se nos plazca…. O sea, que ese mundo de todos que nos resulta cruel, inhumano, despiadado, y un largo etcétera, al cual salimos a trabajar y a proveernos, somos todos aunque nos relacionemos con él como algo ajeno y aparte …
Para re-encontrarnos a nosotros mismos, primero tenemos que vivir la experiencia de sentirnos perdidos o hacernos conscientes de que nos hemos alejado y no sabemos volver … ¡queremos retomar la vida desde nuestro Ser!