La acción y efecto del consentimiento

mujer-dimensionesMuchas personas  se han quedado atrapadas en el pasado y desde su papel de víctima  no saben ver las posibilidades que les brinda su presente. Los demás son los culpables de sus desgracias.

Todo ello es la manifestación del poco conocimiento que muchos tienen de sí mismos y cómo la mente puede engañarnos y hacernos entrar en un estado patológico de letargo donde la queja y el lamento son los que adormilan todos los sentidos, impidiéndonos avanzar.

Tener una relación cercana con alguien con más de media vida vivida que todavía esté llorando su desgracia de que su mamá le prohibió casarse con el hombre que quería.  O  los hombres que arrastran el haber sufrido el tener una madre castradora y al hacerse mayores sólo han atraído ese tipo de mujeres para seguir inconscientemente en el mismo rol, son las consecuencias de una actitud pasiva  de derrota.

De poco sirve que culpemos a éste o aquel como causantes de nuestra desdicha. ¿Cuánto tiempo más vamos a estar justificando nuestra sumisión y nuestra vulnerabilidad?

Dejemos el pasado atrás. Reconozcamos nuestro consentimiento. Y sintamos compasión por nuestra fragilidad de entonces.

Sólo es posible salir de ese pozo de cobardía y nula autoestima, cuando nos hacemos de valor para decir BASTA. Tomar Conciencia y asumir las consecuencias de nuestros errores,  aceptarlos, amarnos, recuperar la esperanza y la confianza en nosotros mismos y salir al campo de batalla de la vida,  con fuerzas para crear nuestro presente, como nosotros decidamos hacerlo.

 

 

Ser testigo o espec