Decepción

mujer en rueda oroPodríamos decir que la decepción es debido a un cansancio emocional. El agotamiento mental de esperar un resultado -a tu esfuerzo y deseo- que no llega cuando tu quieres o como deseabas…

Son las expectativas -quizás demasiado altas o fantaseosas- sobre tí mismo y los demás.

Y como si andásemos dando vueltas siempre en el mismo círculo, que nunca terminamos de recorrer enteramente. Un sentimiento de que no llegamos al final para cerrarlo y comenzar una nueva etapa. Siempre lo mismo; repitiendo errores y decepciones calladas… silenciadas…

Nos sentimos engañados; esperábamos algo mejor de la vida y de los demás. Sin tomar conciencia -mientras gastamos nuestra energía quejándonos y lamentándonos- de que la vida es moldeable y elástica hasta cierto punto y el otro tanto por ciento corresponde a nuestra actitud de saber amoldarnos y ser flexibles en lo que no podemos cambiar. Adaptarnos inteligentemente al medio y a las circunstancias, respetando el espacio y la voluntad de los demás ….

La decepción es un sentimiento lastimero que no sirve para nada. Es creado desde la nada, son pensamientos;  sólo conjeturas y expectativas.  Por ejemplo, casarnos con alquien con la esperanza y creencia de que le haremos cambiar a nuestro gusto y conveniencia… ¡qué decepción!

Otro ejemplo sería nuestras expectativas con los hijos; nuestra oportunidad de que sean lo que nosotros no conseguimos lograr ser… ¡qué decepción! Hemos sido engañados. Una gran pena nos invade… Ahora toca sufrir y hacer sufrir a los demás.

Pero si te sientes desdichado, que sepas, sólo tú causas tu desdicha. Tú creas  tu infierno y tu dicha.

 

 

Aceptar el reto

aguilaEXPERIMENTAR es aceptar el reto que nos brinda la vida. No se puede experimentar desde el miedo. El águila, si tuviese miedo, no volaría majestuosamente cerca de las nubes …

No importa en qué campo de batalla nos toca enfrentarnos con la vida. Unos serán más difíciles que otros pero eso no es lo importante. Los resultados, al final, serán todos iguales: llegado tu momento dejas este cuerpo y sigues tu viaje.  Pero CÓMO, en QUÉ ESTADO abandonas el cuerpo físico es lo que importa.

 

Lo importante es tu actitud, cómo te enfrentas a la vida y si serás capaz de dar lo mejor de tí. Ese es el reto. A pesar de las mil dificultades, contratiempos, trabas, injusticias, desamor… ¿serás capaz de trascender todos tus estados de miedo, rabia, frustración, etc, que se te irán presentando?

Aceptar el reto de vida implica EXPERIMENTAR y experimentar desde lo más profundo del ser significa entregarse al reto y maravillarse de todo lo que nos brinda la vida.  Lo importante es vivir con Conciencia -el momento-  y desde la Conciencia de SER.

Cuando se vive en conexión con la Madre Tierra desde el chakra raíz y también conectado con el Cosmos desde el chakra del corazón, la visión que se tiene de la vida y de uno mismo es totalmente de Unicidad con el Todo. Y ese es el mejor y único escudo para salir victorioso.

Al aceptar el reto rompemos con toda rigidez física y mental en nosotros. Rompemos con los viejos esquemas. Rompemos con todos los condicionamientos. Y damos el SALTO…

Amor. Odio.Miedo.

corazon verdeEl amor tiende a formar un triángulo emocional que lo que hace es empobrecer y bloquear las relaciones.

El Amor, Odio y Miedo, forman un triángulo. A un lado del triángulo, abajo a la derecha, se encuentra el odio, el cual sabe muy bien disfrazarse y adoptar diferentes formas que lo hacen irreconocible. Y entonces decimos muy convencidos: «yo no odio a nadie. Yo no siento odio«… pero, que sepas, cuando tu corazón se está moviendo en un espacio muy pequeño, limitado y bajo siete cerraduas. Cuando tu corazón rechaza y excluye a este u al otro, justificándose; estás odiando…. aunque no le desees el mal abiertamente pero no hay el más mínimo sentimiento de compasión o comprensión hacia el otro; estás odiando…

Al otro lado, abajo a la izquierda, está el Miedo. Nuestros sentimientos se mueven  en línea recta de un lado al otro. Sintiendo rabia, celos, envidia, ligados a los miedos a ser rechazados, heridos, humillados… Tenemos que comenzar a ascender para ir hacia el Amor de verdad.

Cuando el Amor está enmarañado entre sentimientos de miedos y resentimientos, nuestra vida no es plena ni feliz enteramente.

El miedo y el odio se contraponen al Amor. Ya ahí, el Amor con mayúsculas, desaparece para convertirse en otra cosa, seguramente en algo miserable; un amor posesivo, interesado, controlador, manipulador, egoísta…

Aprisionado el «yo» en el temor a ser herido, humillado, despreciado, a no ser correspondido, a no ser merecedor…. desconoce el resplandor del Amor Puro. Eso que llamamos amor hace sufrir; no sentirse satisfecho consigo mismo y nos resignamos …

El Amor Puro es incondicional. Es aceptar al otro tal cual es.  Es respetar -no sólo tolerar- sino respetar enteramente al otro; su espacio, sus creencias, su forma de ser. Es tener presente que nuestro Ser esencial es  AMOR.

Regresión al futuro

tunel de lucesEn el curso que hice hace ya años para formarme en Terapia Regresiva hacíamos prácticas entre los alumnos. Una de esas veces, formamos parejas  y a mí me tocó hacer de paciente con Montse la psicóloga.  Lo primero que veo es que estoy en un túnel donde no veo luz al final, quizás vislumbro unos cables en el techo y yo llevo una falda roja de un material brillante  plastificado y una blusa azul del mismo material brillante.

Montse me dice que salga del túnel y yo me encuentro con sorpresa en un sitio jamás visto. Todo es de color beige. A mi izquierda como dos túneles construidos uno al lado del otro de un material como barro. Yo estoy a la derecha en un espacio de piedras. Todo tiene el mismo color ocre. Más adelante hay como dos chimeneas inmensas. Yo sencillamente estoy ahí parada observando en medio de ese escenario tan extraño.

En el túnel yo no piso el suelo, gravito, aunque siempre en posición vertical. Montse me dice que vaya hacia adelante. Entonces yo me encuentro en otro planeta. Es de noche. La luz es fría, de una luna. Instalaciones muy grandes de hierro. Es una Base.

Montse me pide camine hacia los edificios (como de un polígono industrial) y ahí me entra algo de aprensión pues me doy cuenta de que es un sitio que “ha sido abandonado”. ¡Allí no hay nadie! En un momento he sentido SOLEDAD.

Montse me dice que vaya a otro momento… Estoy viajando en el espacio a gran velocidad. El universo es maravilloso lleno de luces y colores. Me pregunta si voy en una nave espacial. No. Es mi mente que viaja. Otro momento: Veo delante de mí “una grieta”. Es algo inmenso negro y verde de un material brillante. Me introduzco en él o me absorbe (no recuerdo). En otro momento, una bola de energía viene hacia mí y me absorbe.

En ninguno de esos dos momentos poseo un “yo”, simplemente soy absorbida sin sentir nada más que soy parte de todo eso del universo. Sin sentir nada, ni siquiera bienestar, nada. Soy energía.

Cuando Montse me dice que pase a otro momento, paso abruptamente a algo que primero veo verde pero que luego veo desde fuera como amarillo y verde… ¿un tubo?… soy sustancia en él.

Cuando Montse me pregunta qué mensaje he sacado de toda esta experiencia yo digo con un gran convencimiento en mí corazón: “yo soy del futuro”, “aquí estoy de paso”. He visto y viajado por el Universo. Formado parte de él. Transformándome. Visitando otros lugares intergalácticos… vacíos. ..

Volví a casa ya de noche. Me acabo de despertar. Hasta la 1:30h no he podido dormir. Estaba excitada. No he hecho caso a las cosas que me venían a la mente pues la fantasía puede jugarte malas pasadas. Pedí con fervor tener un encuentro con mi Maestro y me vino la frase “el maestro eres tú”. Así que lo dejé pues temí entrar en un flipe… Una cosa es segura: no puedo ser la misma después de esta experiencia.

 

El uso de nuestra energía

mujer sacerdotisaEn las diferentes civilizaciones antiguas, eran sumamente importantes los hombres y mujeres, que cumplían la función de sacerdotes /sacerdotisas, videntes, brujos / brujas, chamames, sanadores /sanadoras, etc.

Han sido ellos los que han contactado y hecho uso de la Energía para poder pasar a otros estado de conciencia y adquirir sabiduría de lo Oculto. Eran ellos y ellas los que tenían la habilidad de percibir otros campos de energía o pasar a otros estado de conciencia para llegar a comprensiones que van más allá de lo material y tener experiencias extrasensoriales.

Hoy en día se habla mucho del REIKI. Es un método aparentemente muy sencillo de sanación por imposición de manos y transmisión de energía. Quien recibió la revelación de los signos que concentran y potencian la Energía fue un japonés, Mikao Usui, a finales del siglo XVIII.

REIKI nos da «la habilidad de percibir lo que la percepción común no puede captar«. Y esta frase que está entrecomillada la he sacado del libro de Carlos Castaneda Conocimiento silencioso– donde explica perfectamente la dificultad del indio Don Juan para intentar poner nombre a su conocimiento. Unos nombres le parecían demasiado vagos y otros erróneos, otros abstractos o inexactos. Al final se quedó con el de brujería, diciendo que «es el uso especializado de la energía».

Tal como Don Juan dijo: «Ver la brujería desde el punto de vista del hombre común y corriente es ver o bien una idiotez o un insondable misterio, que está fuera de nuestro alcance. Y, desde el punto de vista del hombre común y corriente, esto es lo cierto, no porque sea un hecho absoluto, sino porque el hombre común y corriente carece de la energía necesaria para tratar con la brujería».

En nuestra sociedad moderna occidental hoy en día es ridículo hablar de brujería porque no entendemos ni sabemos nada de ella. Es más, como en todas las cosas, son los charlatanes y los oportunistas, los que desvirtuan a los verdaderos hombres de conocimiento, además de la ignorancia y los prejuicios.

A mí particularmente, lo que me sorprende y maravilla es ver cómo todos, en profundidad, hablan de lo mismo. La esencia de las religiones también comparten y llegan a hablar de estas Verdades, no importa cómo se nombren; son reconocidas por los que las han experimentado.

Y es que el uso de la Energía nos lleva a conseguir, mediante la disciplina y la dedicación hacia nuestro espíritu, una percepción cada vez más acrecentada de la Realidad, y hace que sintamos el Universo en nosotros mismos.

Como dice Don Juan: «En la medida que el conocimiento aumenta, cambian las definiciones…»

Hacernos adultos

hombre mariposa El ser humano también tiene un ciclo en su vida que es el de MADURACIÓN. Se supone que entre los 30 y 40 años es cuando toma conciencia de sí y tiene la oportunidad de hacer un reajuste en su persona; recapacita sobre sus errores y saca provecho de todas las situaciones, buenas y malas,  acertadas y erróneas, pero que ahora sabe ver fueron necesarias para avanzar en su aprendizaje de vida.

Permanecer en la inmadurez por temor a enfrentarse a la vida tiene un efecto bastante desvastador; uno se queda atrapado en la mente infantil. Este efecto puede ser debido a una sobreprotección; el hijo que no se ha despegado de las faldas de su madre y que luego se casa con una mujer de la que espera el mismo trato, por ejemplo.

Hacerse adulto significa tomar entera responsabilidad por los actos de uno mismo en todos los aspectos de la vida; salud, relaciones sociales y afectivas, dinero, felicidad…  mientras nos dediquemos a justificarnos y echarle las culpas a los demás por esto y por aquello, no estamos actuando con madurez. No estamos ejercitando nuestra capacidad de maduración.

Huir de las responsabilidades o fantasear no queriendo verlas, son actitudes que inconscientemente adoptamos, resistiéndonos a los  cambios necesarios dentro del proceso natural de nuestro paso por la vida.

La solución a NO SUFRIR no es huir de las situaciones que nos corresponde enfrentar y solucionar. Para no sufrir justamente hay que ocuparse de los asuntos, solucionándolos como mejor sepamos en su momento. Eso es madurar y por muy difícil que sea la situación, nos sentimos bien con nosotros mismos por estar haciendo lo que debemos hacer.

 

Diferentes tipos de amor

corazon de floresEl Amor puede ser una forma de vida cuando lo colocas en el Centro de tu mente-corazón. Es entonces cuando comenzamos a tomar consciencia de lo pobres que somos en Amor.

Mendigamos amor a los demás desde nuestra propia desvalorización o lo exigimos desde nuestra incapacidad de dar o hacemos trueque «a cambio cuido de tí, te soporto…» o nos prostituimos «al menos tengo seguridad económica…» o nos conformamos con un poquito porque no tenemos constancia o experiencia  de que haya más…

Todos hemos oído hablar del «chantaje emocional«, ni uno mismo es consciente de en qué medida y forma puede uno llegar a manipular al otro para que le haga caso y le quiera … «después de todo lo que he hecho por tí, así me pagas?…» El victimismo es un arma letal.

El Amor, con mayúscula, cuando lo despojas de toda esa carga negativa de posesividad y egoísmo, resulta ser otra cosa, que desconocíamos totalmente. La alegría y felicidad del otro es nuestra alegría.

Tener el anhelo de purificar el corazón y vaciarlo para poder llenarlo de Amor Puro es una tarea magnífica. En REIKI, por ejemplo, se trabaja con la energía del Amor Incondicional, que es la energía sanadora por excelencia.

En REIKI lo aplicamos, y mientras,  nos va enseñando y haciéndonos ver cuán lejos todavía estamos de conseguir que sea un estado permanente en nosotros. Nos hace conscientes de cuánto nos falta por lograr;  esa pureza e incondicionalidad que sentimos se expande y no conseguimos ver los límites.  Y darnos cuenta también, de lo sutil que puede llegar a ser la mente y el ego para terminar regozijándose de lo buenos que somos…

La humildad es parte intrínseca del Amor Puro. La transparencia del Ego es lo que permite que la Luz del Amor Puro penetre en todos los rincones del Ser.

Desvalorización y baja autoestima

niña cestita corazonesAquí no hay distinción de género. Sí, muchos  sufrimos de patrones emocionales heredados que nos condicionan negativamente; la madre castradora o el padre ausente, la madre sumisa y el padre tirano… indagamos un poco, observamos los patrones de comportamiento en el árbol genealógico de la familia, y vemos cómo se repiten las mismas conductas … y nos asustamos cuando  reconocemos en nosotros eso mismo que nos hizo sufrir.

Ahora ya estamos tomando conciencia de todo ello y sabemos también cómo cortar esos patrones enfermizos y sanarnos emocionalmente.

Primero las emociones son recogidas en el cuerpo astral y las emociones que son traumáticas, las que han dañado nuestra sensibilidad, las que no hemos sabido expresar y responder a ellas, todas esas son como piedras que van entorpeciendo el fluir de la energía vital por nuestros canales energéticos. Y ese corte de energía vital se traduce en falta de entusiasmo por la vida, resignación, pesimismo … o violencia, rabia, deseos de revancha …

Es sorprendente la similitud de los cuerpos astrales de personas que han sido sobreprotegidas en su niñez y adolescencia; el trabajo entonces -en el cuerpo astral- es el de cortar ese cordón umbilical que todavía le une a la madre. Las enfermedades físicas que surgen luego pueden ser muy diferentes pero la raíz es la misma.

Como, la manifestación en el cuerpo físico,  puede ser de  asfixia por no tener un espacio propio y la infravaloración de si mismo, le lleva -como actitud de vida-  a la pasividad, el servilismo  y la depresión… Físicamente se declarará como asma, fibromialgia, bulimia … o tantas otras enfermedades, principalmente auto-destructivas …

Hay que ir a la raíz y sanar emocionalmente. Llevar mucha Luz sanadora de Amor para que deshagan todos los nudos emocionales y vuelva a fluir la energía vital. Vuelva el deseo de vivir y reconstruirse, desde la libertad de Ser. No es fácil, puede ser un largo camino a andar y desandar … pero vale la pena.

Enlace emocional

mujer chakras coloresSi lo que yo pienso, digo y hago no están enlazados, si en algún punto se rompe ese enlace, esa comunicación;  estoy perdido.

Si mi idea es una pero estoy diciendo otra cosa… Si mi corazón tiene una resonancia -que acallo- para luego dar salida a algo diferente;  estoy perdido.

Si yo tengo un sentir pero me creo  obligado a mostrarme y actuar de forma distinta;  estoy perdido.

Estoy perdido, confundido, desorientado… ¿en qué punto, se rompió esa conexión entre mi mente y mi corazón?

¿Cuándo me sentí separado de mi ser y dejé de ser yo?

El ENLACE EMOCIONAL entre lo que yo pienso, digo y hago es lo que da coherencia a mi vida, lo que me dignifica como persona y al mismo tiempo me da conciencia de que, mi participación y actitud ante la vida, es lo que le da sentido y consistencia.

Sé observador de tí mismo. Coordina y haz que haya conexión entre tu cuerpo físico, tu mente y tus emociones… para ello tendrás que sacudirte muchos miedos e inseguridades. Verás que tendrás que alimentar tu autoestima pero … hoy es un buen día para ponerse a trabajar en ello.

 

La Salud y la Felicidad

La SALUD no es sólo ausencia de enfermedades físicas. Más bien, las enfermedades físicas, son el resultado -la manifestación- de nuestros conflictos internos, profundos, a nivel emocional.

mujer anciana felizLocalizar e ir en busca de las energías negativas tóxicas que han ido envenenando y bloqueando el flujo de energía en nuestro cuerpo astral es el primer paso para erradicar cualquier enfermedad de nuestro cuerpo físico.

La SALUD es un estado que culmina y florece por haber alcanzado el estado de felicidad y de paz interior.

Donde hay enfermedad hay infelicidad. Hay miedos ocultos.

Donde hay dolor físico hay dolor y tensión emocional.

Donde hay sufrimiento hay conflicto emocional.

Justificamos y nos resignamos a padecer sufrimientos y enfermedades, cuando no es lo normal.

Lo normal es estar saludable, contentos y que nuestro propio cuerpo se encargue de mantenernos sanos.

El problema radica que ni somos conscientes de nosotros mismos y de nuestras capacidades, no nos conocemos ni escuchamos la sabiduria de nuestro cuerpo, no nos responsabilizamos por nuestra salud y bienestar.

Nos hemos vuelto pasivos, apáticos, faltos de entusiasmo por la vida, nos falta confianza en nosotros mismos, autoestima … y un largo etcétera.

¿Para cuando el cambio?