Lo siento

abrazo5Todos nos equivocamos. Todos cometemos errores y le fallamos alguna vez al otro o a nosotros mismos … Saber que vivimos en el mundo/ dimensión de la Dualidad no sirve como  justificación pero ayuda a comprender nuestras reacciones, también ayuda a perdonarnos, pedir perdón e intentar mejorar día a día nuestras acciones y reacciones.

Es nuestra Conciencia la que nos avisa. Si somos observadores de nosotros mismos, siendo testigos del «personaje» (nuestro yo inferior o Ego) cómo actúa, nuestra Conciencia hará sonar la alarma en cuanto nos salgamos de lo que consideramos normal o bueno. Todos lo hemos experimentado; nos sentimos intranquilos, descontentos con nosotros mismos, incluso malhumorados por nuestro proceder aunque intentemos justificarnos.

Cuando nos enfrascamos en una discusión  y herimos a otro, nuestro corazón cambia el ritmo de palpitación; se vuelve agitado. Nuestra mente dispara el sentimiento de ansiedad y rabia … Todos ellos síntomas de alarma de nuestra Conciencia. Es hora de reflexionar y si toca pedir perdón o solucionar un mal entendido, no lo dejemos para más tarde porque sin duda se irá agravando y embrollando  momento a momento

¡Que el Amor prevalezca sobre la ira o el odio! ¡Que el Amor sea nuestro lenguaje!

Que no nos cueste tender la mano para pacificar situaciones en las que el orgullo y la rabia oscurecen y bloquean el camino del entendimiento. Que el «yo tengo la razón» no sea el impedimento para el abrazo que hermana.

 

El Bien y el Mal

mujer de espaldas floresNuestros pensamientos y creencias fluctúan para que podamos ir adecuándolas a nuestras circunstancias presentes. Rectificar y ajustar nuestra Mente a la Realidad debe ser un trabajo diario para que las ideas fluyan de forma creativa  y  las emociones se moderen.

Soy consciente de que puedo  cargar un pensamiento con una intención y  emoción determinada y conseguir que se materialice. Desear el mal, maldecir, renegar, condenar… tienen  una fuerza destructiva y el poder de alimentar y atraer el Mal.

Por el contrario, la oración, la plegaria, las bendiciones. la confianza absoluta en un Orden Superior y la compasión, atraen la energía poderosa del Amor, si todo ello nace en el corazón.

El ser *mágico* que hay en mi  me guía hacia mi Destino y me ayuda a trascender mi yo-inferior y  mi mente ególatra.

La suma total de todas mis experiencias de vida me dan la fuerza para enfrentarme a mi verdadero enemigo -al verdadero Mal en mí- y ese es mi yo-inferior,  que me amarra a mi pasado.

Me des-identifico de quien creía ser. Desaprendo y me deshago de las creencias de otros. Es el Conocimiento Intuitivo -desde mi corazón- mi mejor Maestro.

 

El brillo del Alma

mujer india riendoVivir conscientes del  Ser para que las energías externas no nos atropellen y nos lancen hacia la vanidad y la presunción. Vivir atentos, conectando mente-corazón, para sentirnos en la Presencia de lo que ES, que nos proporciona la verdadera felicidad interior.

En esa firmeza, con esta intención, en esa acción, en ese no-hacer haciendo,  mantenernos, para que la Voluntad Divina actúe y podamos vivir -libres de condicionamientos- desde  nuestro ser esencial.

Para dejarnos fluir, abandonando el ego y el yo inferior y unirnos –diluirnos- y desaparecer en la Conciencia Absoluta. Vivir desde la comprensión y el entendimiento, situados en un nivel superior en donde es el alma quien ve y siente. Para no dejarnos devorar –manipular- por las energías que alimentan al yo inferior y las pasiones del ego.

Las pruebas y las tentaciones –las trampas- son cada vez más sutiles. El compromiso es cada vez mayor; porque se ensancha el entendimiento, de la misma manera que se ensanchan los huesos de las caderas de la mujer preñada y se dilatan sus órganos para dejar paso al nuevo ser, en ese alumbramiento, único cada vez, doloroso y al mismo tiempo de placer intenso, cuando se vive la experiencia desde la entrega, aceptando el dolor como un desafío.

Aceptamos el destino; el lugar y entorno donde hemos nacido. Pero tenemos que crecer en Conciencia para hacernos dueños de nuestra vida y desarrollarla al máximo de nuestras capacidades. No sólo a nivel externo y material. Sino desenvolviendo y desplegando nuestro espíritu.

Entonces es cuando aparece en los ojos  el brillo y belleza del alma.

La valoración del Yo

ser de luz 5

Solo desde  el conocimiento de nosotros mismos es posible valorar el ‘yo’ y ponerlo al  servicio del Ser.

Llamamos ‘yo inferior‘  a una mente poco  desarrollada-  dominada por el Ego. Moviéndose en la dualidad, la distorsión y el desorden mental por lo que no es capaz de concentrarse. Vive de forma  inconsciente, entre el pasado y el futuro.

Cuando ese yo inferior es cultivado y guiado desde alguna disciplina, reforzando la voluntad, el control mental y la atención dentro de los valores intrínsecos a la Conciencia, ese ‘yo’ se expande, transformándose en un ‘Yo Superior‘. Siendo ya capaz de conectarse con el corazón y entrar en el Silencio y la quietud del Alma.

Podemos valorar y entender el ‘yo’ cuando hay comprensión de uno mismo. Podemos comenzar a distinguir las señales que nos envía nuestra intuición -a través del Yo Superior- diferenciándolas  de lo que son solamente reacciones impulsivas del Ego.

Los pensamientos negativos bloquean la energía vital. Las actitudes y sentimientos negativos como inseguridad, angustia, ansiedad, depresión, desconfianza, son creados por la desvalorización o desconocimiento de nuestro Ser.

Comencemos por hacernos conscientes de que «Yo no soy mi mente» «‘Yo Soy’ la Presencia de la parte divina que hay en mi».

Debemos dejar de identificarnos con el ‘yo inferior’; la parte de la mente que juzga, critica, sufre, manipula, es obsesiva, tiene miedos y vive en la inseguridad.

Nuestro ‘Yo Superior’ fluye junto con nuestra  Conciencia, que es Luz, y ésta fluye con la Conciencia Suprema Cósmica. Así que, anhelemos desarrollar nuestro yo para poder alcanzar un estado elevado como seres humanos.

 

La Presencia divina que hay en mi

hombre ante las estrellasTu verdadero Ser -tu espíritu- es parte de todo el  Universo.  Entonces, qué trozo o fracción de tu Ser se queja, se siente incomprendido, se siente abatido, sufre de soledad. Es el Yo inferior o Ego.

El «Yo Superior» que clama en tu interior, es tu Alma. El Alma siente el anhelo de elevarse y volver a sus orígenes.

El Alma es la que «sufre» añoranza,  al permanecer estancada y no poder expandirse y diluirse en la Conciencia Suprema. Debe ser liberada de todo condicionamiento y miedos que la mantienen maniatada.

La sanación espiritual tiene lugar con la Luz de la energía cósmica del Amor Puro Universal. Podemos crear esa conexión/Canal para que fluya esta energía superior,  ésta es la que reactiva nuestra energía vital para poder seguir avanzando. Hay que despertar la Conciencia.

La Medicina del Alma tiene efecto cuando el Ego deja de poner resistencias y se entrega -se abre- permitiendo que la  Luz entre en él y lo deshaga, perdiendo así la persona toda su rigidez física y mental. Es ahora cuando puede comenzar el proceso de armonización y purificación de toda energía negativa que obstaculiza la evolución del ser para poder elevarse a Planos superiores.

Yendo al cuerpo astral para contactar con el Alma de uno mismo o de otra persona, es la práctica que se utiliza en REIKI y otras disciplinas,  para  armonizar todas las  energías; refinarlas hasta convertirse en alimento para nuestro espíritu.

Esto nos permitirá descubrir nuestra dimensión no racional. Desde nuestro Yo Superior podremos centrar todas nuestras energías dispersas. Estaremos listos para escuchar y  ver, con nuestros sentidos internos desarrollados. Solo entonces estaremos abiertos y receptivos a  la Verdad.

Desde nuestro Yo Superior se expresa nuestro Ser, nuestra Alma, nuestro maestro interior, la Presencia divina que siempre está protegiéndonos, a la espera de que conectemos con ella, que entremos en comunión y nos dejemos guiar.

Atraer la buena suerte

hombre corazonEl ser humano completo es aquel que pone a la suerte de su lado, conscientemente.

Desde una actitud completa de atención y relajación. Un estar en el mundo desde la integridad y la confianza absoluta de conocer al ser que uno es.

En primer lugar, uno pone la intención de actuar desde la impecabilidad.  Entonces,  la Conciencia despierta y comienza a expandir su Luz.  La Conciencia te hace responsable de tus actos de forma natural porque la visión de ti mismo y del mundo ya no está distorsionada. Ya no hay más esfuerzo y puedes ver cada vez con mayor claridad la Realidad.

Siguiendo este proceso de desarrollo de la Conciencia dejas de ser un buscador, dejas de planificar y preocuparte por el futuro, dejas de desear. Surge de forma natural el entendimiento y la comprensión directa. Te estás  abriendo a todo el poder que te aporta esa actitud.

A partir de ahí, como humano completo, es tu Yo Superior quien está actuando para ti. Y me explico; llamamos yo inferior o mente inferior al Ego que está apegado al mundo material y su energía es densa y lenta. Es el yo que sufre y vive dominado por una mente torturadora  egoísta. El Yo Superior lo alcanzamos cuando tomamos consciencia de esta dominación y nos liberamos de ella; sanamos nuestro pasado, nos deshacemos de toda creencia y condicionamiento y comienza el despertar de nuestra Conciencia: Quién soy.

La mente superior es pensante y sabe discernir e inclusive utiliza la intuición como herramienta segura a la hora de elegir y decidir. Sabe prever y tiene una visión muy amplia y clara inclusive de las oportunidades que le brinda el futuro.

Atraer la buena suerte se refiere a esto; El Yo Superior ya está situado en este momento en tu mejor futuro. Conecta con él. Llegado a este punto no tienes necesidad de planear nada; tu Yo Superior tiene toda la información … es lo que llamamos intuición. Tu Yo Superior te protege y guía.

Conectando a nuestro Yo Superior con la esencia de nuestro Ser se irá despejando nuestro Camino hasta llegar a la comprensión de que sólo existe un deseo y una opción; volver a unificarnos con el Uno, volver a nuestro origen… somos Luz.

 

(parte del curso «Entrenamiento para la Nueva Conciencia»)

 

 

 

Las tentaciones de la Mente

hombre burbujas en cabezaEl primer paso en una práctica espìritual es aprender a salir de la mente y centrarme en la inteligencia del corazón.  Si tengo en cuenta de que yo no soy mi Mente, seré  Observador  de mi mismo  y estaré  atento a sus trampas. Porque sé que la Mente, si no la someto a mi Yo Superior, puede llegar a ser mi peor enemigo.

Si seguimos las enseñanzas de un maestro, él nos ayudará a doblegar la mente inferior (Ego) … y eso duele… mucho. Pero debemos entender que las prácticas espirituales, como son la oración, la meditación, etc., deben hacerse enfocándose en el corazón; donde reside la Verdad y todos los valores eternos.  

¿En qué medida estamos dispuestos a entregar nuestro amor propio -vanidoso y egoísta- por un Bien superior?

¿Somos conscientes de todas nuestras resistencias? ¿Y de todas nuestras justificaciones para no Ver ni OíR lo que dice nuestro corazón -nuestra Conciencia-?

Mientras uno está actuando desde la mente inferior  existe el peligro de que  justamente se desarrolle el Ego hasta el punto de  exaltar  la propia personalidad,    distorcionando  la mente las experiencias espirituales de tal manera que uno se sienta el salvador de la humanidad y padezca alusinaciones en este sentido …  esto son casos extremos pero reales, la trampa más corriente es que la vanidad ciegue y bloquee el corazón, desarrollando una caridad y compasión  mal entendida.

Estas son las trampas en el camino de la espiritualidad y unión con nuestro  Yo Superior y con la Conciencia Superior Absoluta. El mismo Jesucristo sufrió tentaciones disfrazadas de muchas formas.

Seamos Observadores de nuestra Mente. Pongámosla a nuestro servicio. Desarrollemos el control mental, viviendo centrados en nuestro corazón.

 

Nuestro enemigo está dentro

hombre cerebro azulNo acabamos de entender bien cómo funciona nuestra Mente… y si es nuestra, ¿acaso no debiera estar a nuestro servicio?  …

Cómo es que los pensamientos surgen uno detrás de otro y somos incapaces de controlarlos… ¿qué parte de nosotros produce los pensamientos y qué parte es sólo testigo de ese parloteo  y se siente impotente e incapaz de encontrar el silencio y la quietud mental?

Desde esta observación de nosotros mismos es como surge el cuestionamiento fundamental sobre el yo. El yo -que equivale al Ego- es el punto de referencia con el que nos identificamos y el Yo desde una realidad más amplia,  contiene la Razón y al Espíritu, que es la esencia que trasciende al Ego y a la que debe finalmente subordinarse.

La libertad del yo es limitada y dependiente de su grado de percepción e interpretación de sí mismo y del mundo exterior. El Ego lo enmascara y aprisiona, obstaculizando el camino de su desarrollo y transformación en un Yo Superior en conexión con el Espíritu.

Hoy en día han surgido técnicas basados en crear «pensamientos positivos» para controlar la mente y dominar el yo inferior pero que son ineficases en cuanto que no se puede luchar contra la mente desde la mente misma.

Este tipo de técnicas solo hacen que reforzar el Ego, al encubrir el problema que tiene sus raíces en el subconsciente. Repetir la fórmula: «Yo soy amor. Yo me amo. Yo me perdono…» desde la mente, es cambiar el ruido de la mente por otro tipo de ruido. Es verdad que los pensamientos -sean positivos o negativos- tienen un efecto poderoso para bien o para mal. Pero el verdadero poder  está cuando se dice desde el corazón.

Aprender a salir de la Mente; aquietarla, llevarla a un segundo plano, ahí radica el primer peldaño hacia la ascensión para el encuentro y unión con nuestro Yo Superior.

 

El Ego como opositor de ti mismo

El Ego. La mente inferior. El yo inferior. Estamos nombrando al opositor de nuestro Ser; al boicoteador que nos obliga a ceder dándonos las mil y una justificaciones… «ya estás bien así para qué quieres ahora cambiar…». El saboteador que emplea cualquier artimaña para no dejarte avanzar: El Ego no quiere cambios.

Así que el Ego se encarga de inflamar tu vanidad, te colorear y adornar tus cualidades hasta hacerte creer que eres el mejor (tu Ego). Y, sobre todo, oscurece y esconde todo aquello que hace peligrar su reinado: que reflexiones, medites o utilices el discernimiento. Y eso es fácil para él: sólo tiene que mantenerte entretenido persiguiendo la felicidad… allá afuera y en el futuro.

El Ego, como tu mayor enemigo y opositor a tu Ser, siempre juega sucio, no esperes de él compasión; tiene muy claro su objetivo: vencerte; que te olvides de tu Ser, quien eres.

Tomar conciencia de ello es el primer paso para luego poder liberarte. Y cómo darse cuenta de que uno está bajo el yugo del Ego?… hazte la pregunta: ¿soy feliz?, ¿sé quien soy? ¿vivo acorde a mi ser? ¿tiene sentido mi vida? … Imagen