Liberar

Cuando yo me libero, cuando siento que me estoy liberando de algo, ese desprendimiento lo siento en el corazón en primer lugar. “Me he quitado un peso de encima”.

Puede que después, seguidamente, en la mente disminuyan los pensamientos… se apaciguan durante un buen rato, produciéndome una paz momentánea. El pecho también se relaja, se expande de tal forma dándonos la sensación de que cabe más aire. Tenemos más espacio en nosotros.

Todos los músculos del cuerpo se destensan por si solos -ni creíamos que eso pudiese suceder-. ¡Cuánto nos desconocemos!

Normalmente liberamos tensión, cuando ya no podemos aguantar más; gritando, insultando, pegando, saliendo de estampida, …

Ahora podemos probar de liberar tensión cantando, riendo, permitiéndonos llorar hasta la última gota, abrazando, …

la sonrisa surgirá sola, desde lo más hondo de nuestro Ser.

Asuntos pendientes

hombre corazonDEJAR EL PASADO EN EL PASADO no es fácil pero es necesario. Todos tenemos asuntos emocionales pendientes por cerrar. Si no nos atrevemos a enfrentarnos a ellos seguimos cargando con el pasado a cuestas.

Cuando hemos hecho daño a otra persona y la hemos dejado sufriendo. Cuando hemos desatendido nuestros deberes con nuestros mayores. Cuando ha habido engaño, ofensa, incumplimiento de promesas … o al contrario, el daño nos lo han hecho a nosotros. En cualquier caso las acciones a seguir es la del perdón y la aceptación, desde el corazón.

Está el que se fue enfadado de la casa paterna sin resolver algún asunto… y ha comenzado una nueva etapa pero con la mente y el corazón no enteramente libres para afrontar lo nuevo.

Muchos no se sienten contentos consigo mismos sin saber porqué; se sienten frustrados, con ansiedad, depresivos, irritables … y dicen que no saben la razón, no le dan importancia a lo que creen ya está olvidado pero que en realidad sigue siendo una herida abierta en el corazón. La verdad es que no se quiere reconocer que tienen asuntos pendientes por resolver y sanar.

Cuando nos hacemos conscientes de que “algo” nos está impidiendo sentirnos felices aunque externamente lo tenemos todo, entonces es el momento de ir a nuestro INTERIOR y escuchar a nuestro corazón. Con toda seguridad encontraremos qué es lo que nos perturba o cuál es el obstáculo por solucionar.

Cualquier emoción del pasado por resolver -resentimiento, rabia, miedo, incógnita,…- debemos pararnos y enfrentarnos a ella. Es la única manera de liberarnos de esa carga.

El sentimiento de vergüenza o una conducta de agresividad, fobia, aislamiento, … todo lo que arrastramos con nosotros y nos lleva a las adicciones, a necesitar fármacos o a la incapacidad de relacionarnos con los demás, necesita de una limpieza emocional del pasado.

Tenemos que saldar los asuntos emocionales pendientes. Liberarnos de toda carga que reprimimos y nos causa tensión y enfermedades.

Y tomar la costumbre de que, enseguida que aparezca un problema, solucionarlo inmediatamente. NO POSPONER. Resolver de inmediato hablando lo que nos preocupa, evitando malos entendidos, buscar siempre el consenso desde la buena voluntad y disposición… así nos sentiremos más contentos con nosotros mismos.

Ejercicio contra el estrés

mujer tercer ojo 3Acostarte en el sofá para ver la tele no es descansar. Los beneficios de un buen descanso está cuando le dedicas tiempo conscientemente a tu cuerpo para salir de las tensiones y el estrés.

Para ello túmbate en el suelo con las rodillas flexionadas, la planta de los pies tocando el suelo. Los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas hacia arriba.
Cierra los ojos, Destensa los músculos de la mandíbula y de los hombros.

Ahora, permítete descansar en profundidad. Sé observador/a de tu cuerpo físico. Respira poniendo la atención en las fosas nasales.

Lleva tu atención a la columna vertebral y permite que se des-comprima .

Lleva tu atención a tu cerebro y permite liberarte de la constante charla mental. Presta atención plena a la respiración durante varios minutos para que la mente se aquiete.

Estira las piernas y permite devolver sus músculos a su longitud de descanso.

Lleva la atención al cuello y a la nuca y permite que se liberen de tensiones.

Permite que tu espalda descanse en el piso y deshazte de la carga acumulada.

Permite que tus brazos descansen.

Observa tu respiración, suave, profunda y lenta al exhalar.

Tómate de diez a quince minutos en relajar todo tu cuerpo físico y mental.

Lleva tus cinco sentidos a tu interior. Ve al centro de tu corazón. Siente paz.

Sonríe.

Compromiso / Obligación

manos entrelazada.jpgLa diferencia es grande. El compromiso primeramente es con uno mismo. Debe ser voluntario y consciente; así es como se crea la perfección.

La obligación es impuesta o aceptada desde la manipulación o la fuerza. Se trata de ganar la voluntad del otro mediante el miedo, el sentimiento de culpa, el interés o el victimismo.

Cuando a nivel físico sentimos un peso en nuestros hombros quiere decir que emocionalmente tenemos un sobre-esfuerzo de responsabilidades y preocupaciones. El dolor y tensión física en toda esa zona e inclusive cuando la espalda comienza a deformarse debido a que la columna vertebral “cede” y se encorva … quiere decir que tenemos que comenzar a replantearnos nuestra actitud y vulnerabilidad ante los demás.

Sentirnos obligados a hacer algo o sentirnos obligados a comportarnos de una manera distinta a la que nos dicta nuestra naturaleza y entendimiento, simplemente por COMPLACER a los demás, nos perjudica tarde o temprano. Distinto es si esa obligación la convertimos en compromiso consciente y voluntario, por amor …

Las exigencias y la obligatoriedad vengan de quien vengan, inclusive las auto-impuestas crean tensión interior, represión.

Sentirnos en deuda con alguien o sentirnos obligados a devolver un favor, a hacer un regalo, poner nuestro empeño en agradar, todo ello lleva un esfuerzo   y gasto de energía a nivel mental.  Sin embargo, cuando es el corazón quien  siente el impulso sincero y espontaneo de corresponder o mostrar su compromiso de lealtad o lo que sea, lo hace desde la libertad.

Transformar la obligación en COMPROMISO crea libertad,  responsabilidad y conciencia.

Miedo, pánico, terror.

mujer musulmana llorando. gazaEl miedo psicológico es a algo que podría suceder, no es  miedo a lo que está sucediendo. Y es este tipo de miedo al que tenemos que poner fin.

Una mente débil es una mente desordenada que proyecta sus fantasías; se dispersa, divaga, crea fantasmas, se obsesiona con algo…  no siendo capaz la persona de controlarla.

Demasiada cavilación e inseguridad producen ansiedad. Todas estas emociones terminan por crear efectos desestabilizadores también a nivel físico.

¿Qué síntomas  están asociados al miedo? La ansiedad, inquietud, vulnerabilidad, estrés emocional, angustia, opresión en el pecho, miedo a perder el control, taquicardia, insomnio, rigidez muscular, pensamientos negativos y obsesivos, depresión  y muchos otros.

Existen los miedos concretos que nos ayudan a percibir los peligros y nos conectan con nuestro inconsciente y lo reprimido.

Los otros miedos que aparentemente no tienen ninguna razón de ser son los de las personas que sufren pesadillas, personas hipersensibles. Los que sufren miedos a las brujas, espíritus, al mal de ojo  y todo tipo de supersticiones.  Preocupación  excesiva por los demás, temiendo siempre lo peor. Miedo al futuro, a la muerte, sentimientos de desprotección,  …

¿Cómo controlar la mente y desarrollarla y así acabar con el sufrimiento que crean  los miedos?

Permitir que fluyan las emociones y tomar conciencia de la realidad interior. En los momentos de tensión realizar la respiración consciente varias veces seguidas. Practicar yoga, meditación, chikung, y otras terapias de crecimiento personal.

Irradiar pensamientos positivos de dentro hacia afuera que proporcionen seguridad, bienestar y valentía, nos mantendrá en la calma en momentos de emergencia.

¿Cómo me percibo? .- Podemos conseguir mantener la calma y confiar en nuestras capacidades aun en situaciones de adversidad.  Para ello tenemos que hacer un trabajo con nosotros mismos: escucharnos, conocer nuestro modelo de conducta siendo observadores de nosotros mismos,  conocer cuáles son nuestros condicionamientos y cuáles son nuestras aspiraciones más profundas …

Pero sobretodo saber que nuestra salud física, mental y emocional se debe a la ARMONÍA que exista en nosotros entre el pensar y el sentir.

 

 

 

Dolor de cabeza y ansiedad

mujer dibujo cerebroLa densidad en el cerebro causada por almacenar demasiados pensamientos, problemas y conflictos,  originan presión en la mente  y dolor de cabeza.  Esa densidad es la causante de tener poca claridad mental y poca capacidad para encontrar soluciones y simplificar la vida.

Cuando el estado de ánimo domina el hacer y ser de una persona,  el carácter se hace imprevisible, según se presente el día a día. Y esa volubilidad acrecienta la inseguridad en sí misma y la desconfianza en su alrededor.

Dejarse gobernar por una mente débil o mejor dicho; no saberse imponer a la mente inferior que nos domina desde sus miedos e inseguridad, es lo peor que nos puede pasar.

¿Cómo fortalecer la mente y dejar de sufrir innecesariamente?

Tenemos que fortalecer la mente superior o Conciencia haciéndonos observadores del personaje que hay en nosotros. “Yo no soy mi mente”, “yo no soy mis emociones”, “yo no soy mis enfados”,  además de “yo no soy mis miedos”… es lo que nos podemos decir cada vez que nos hacemos conscientes de que nos estamos dejando llevar -estamos reaccionando- ante cualquier pequeño conflicto.

Entonces, quién soy yo …

Comenzar a darnos cuenta cómo somos arrastrados a una discusión o cómo la provocamos por un sentimiento de falso orgullo. Cómo nuestros miedos nos hacen tener una actitud defensiva al ver peligro donde no lo hay. Darnos cuenta de que lo que estamos reprimiendo nos hace daño y nos limita en nuestra relaciones con los demás.

En ese momento de ansiedad y miedo, respirar conscientemente tres o cuatro veces, lentamente. Relativizar la situación y salir de ella desde la tolerancia y la compasión, eso nos hará sentirnos bien con nosotros mismos.

Y cada vez será más fácil solucionar situaciones conflictivas y a mediano plazo ya ni siquiera sucederán y nuestra vida se volverá más amable en todos los sentidos.

Esto es sólo el comienzo …   las tensiones acumuladas en el cuerpo físico desaparecerán.

Conflictos no resueltos

abrazo2Tenemos todo un abanico de explicaciones racionales, excusas y justificaciones para seguir bloqueando las emociones que nos crean conflicto. Inconscientemente eludimos  enfrentarnos a situaciones que nos duelen y ese retener causa tensión .  Ese reprimir y mantener una imagen contraria a nuestro sentir causa dolor.

Aunque  digamos una y otra vez  que queremos solucionar el problema, preferimos no ver, no saber, por temor a sufrir más o porque no sabemos cómo solucionarlo… o porque creemos que no tiene solución …

Reconozcamos que no sabemos expresar con sinceridad -desde el corazón- lo que realmente sentimos. No nos atrevemos, tenemos miedo. Reconocerlo es el primer paso para hacer más fácil nuestra vida; aliviarla.

Todos los conflictos emocionales se manifiestan finalmente en el cuerpo físico, principalmente en la columna vertebral para luego extenderse a algún órgano. Pero también los dolores de cabeza, dolor de ojos, dolor de estómago, vértigo y muchos otros,  tienen su raíz en un bloqueo emocional que puede que arrastremos desde hace mucho tiempo.

Los conflictos que llevamos con nosotros con resignación callada,  los sentimientos de culpa, la angustia, el estrés, la ansiedad, la tristeza, las preocupaciones excesivas que no nos permiten descansar, la falta de equilibrio emocional, la soledad mal llevada, las responsabilidades y obligaciones excesivas o la falta de entusiasmo por la vida… todo ello son los causantes principales de la infelicidad y por lo tanto de la enfermedad.

Pongamos solución porque la tiene. Para ello debe haber una disposición, una actitud valiente y decidida, un compromiso con uno mismo, y mucha sinceridad para aceptar que también somos parte del problema.

Buscamos un sitio tranquilo y nos sentamos cómodamente, poniendo la espalda y cabeza recta. Respiramos conscientemente, cerramos los ojos y vamos hacia adentro para conectar con nuestro corazón. Ponemos la intención de  deshacernos de todas aquellas emociones que nos bloquean y nos causan daño. Nos escuchamos decir:

“Acepto liberar ahora las energías retenidas  en mi cuerpo y que me causan dolor”.

“Acepto ver y entender lo que me ocasiona conflicto y malestar y expresarlo desde el amor”

“Permito que la energía vital fluya en mi y me de coraje para expresarme con valentía y sinceridad, por mi bien y por el bien de los demás”.

“Me acepto y me perdono. Acepto y perdono a los que me han ocasionado algún daño”.