La divinidad en el ser humano

mujer sabia alto cerroLo que necesito saber se desvela ante mi campo visual interior. Lo hasta ahora oculto, se revela a mis oídos internos.

Así sucede con todos lo que deseen avanzar en el camino espiritual.

La Divinidad viste el Alma con su Luz para que cubra y reverencie al Espíritu que  da Aliento de vida, una y otra vez …

Somos, dentro de la  Conciencia Suprema.  Si entendemos esto y nos abrimos a ella,  se hará posible el reintegrarnos en lo Eterno. De lo contrario seguimos viviendo fragmentados,  sintiéndonos vacíos y abandonados sin saber por qué.

En la persona existe una dimensión superficial y horizontal pero también otros niveles de Conciencia que tienen una dimensión vertical infinita. Estamos llamados a evolucionar y elevar nuestra condición como seres de Luz.

La Presencia divina desmantela viejos patrones que nos han estado limitando,  y ahora se produce la liberación del alma por el Espíritu.

Estas otras dimensiones o Planos de nuestro Ser,  sólo son perceptibles  a través del corazón espiritual. La Conciencia, una vez despierta,   -gracias al   conocimiento intuitivo que comienza a desarrollarse-  se nutre de las ‘revelaciones’ que recibe y la guían.

La Conciencia Suprema que llamamos Dios, da Aliento al Espíritu. Y la Inteligencia Cósmica crea el orden trascendente que conecta Cielo y Tierra, Mente y Corazón, Alma individual con Alma Colectiva …

Estamos creando, seamos de ello conscientes o no, una nueva conciencia, un nuevo ciclo de vida. Mejor dejarnos fluir en esta ola de transformación.

 

 

El sentido que inspira

luz azul1¡Cuántas veces hemos escuchado una voz interior  y no le hemos hecho caso! … nuestra impaciencia, impulsividad, resistencia y rebeldía del ego, nos ha llevado a no escuchar esa voz interior –la intuición– que nos advertía de un peligro o nos animaba a hacer algo … pero nuestra desconfianza nos hizo desoír esa sabia inspiración y nos tocó sufrir.

Seamos consciente de ello o no, el subconsciente siempre está dispuesto a ayudarnos y servirnos. Sólo hace falta detener todo el parloteo de la mente y escucharle.

El sexto sentido es inspirador. Es el “Espíritu-divino-que-hay-en-ti”.

Este es  un buen momento para hacer cambios en nosotros.

El 25 de diciembre habrá LUNA LLENA. Comienza un nuevo Ciclo.
Es el momento ideal para atraer las influencias cósmicas beneficiosas para reconstruir tu destino.
Es el momento excelente para innovar, crear, emprender y actuar con fuerza renovada.
Permite que las poderosas energías cósmicas purifiquen y reactiven tu ser.
Ve hacia tu interior, al centro de tu corazón espiritual, para la afirmación de tu naturaleza, de tu nobleza y del reconocimiento de tus talentos.

Renueva el compromiso contigo mismo de ser feliz.
Que todo lo que decidas emprender, sea beneficioso y se cumpla.
Que esta nueva vitalidad te de fuerza para impulsar tu potencialidad y tu capacidad para evolucionar.

El día 25, con la luna llena, siéntate tranquilamente y en silencio, respira suave y lentamente. Deja que tus pensamientos se vayan aquietando y clarificando, creando un estado de calma y bienestar.

 Formula a media voz tus deseos a corto, mediano y largo plazo. Desde tu corazón pide a tu Espíritu divino que siempre te acompañe, te guíe y te ayude a transformar lo negativo en positivo.

Tómate el tiempo necesario y que tu petición salga sinceramente del corazón profundo para que todos los obstáculos que están impidiendo tu avance se desintegren. Así es como se despertarán las fuerzas invisibles de éxito y armonía.

Que así sea. Y así es.

Feliz año 2016.

Somos entidades de Luz

ser deluzEstamos recibiendo ayuda desde el único sitio que podemos realmente recibirla: el Universo y la poderosa Energía del Amor Puro que llamamosDios. Nadie ni nada está fuera del Orden Celestial.  Lamentablemente, el ser humano, a través de los tiempos se ha ido “separando” de su parte de Luz y olvidándose de su divinidad.

Esto le llevó, cada vez más, a vivir en conflicto consigo mismo y a vivir envuelto en un sentimiento de vacío y abandono de forma inconsciente. Todo ello está llegando a su fin. No se trata de una profecía son hechos comprobables en muchos niveles y campos. Todo está relacionado entre sí y tiene una explicación clara a nivel de las energías que crean y movilizan la vida; la distorcionan o la elevan.

Los seres humanos estamos hechos de energía y ahora mismo, a la inmensa mayoría de las personas les cuesta apreciar que, los cambios lentos que nos afectan a todos tanto de forma física, emocional y mental, tanto en lo material como toda la convulción interior que sufrimos de alguna manera, tiene que ver con los cambios de frecuencia y vibración que el propio planeta está sufriendo.

Y es que, nuestros cuerpos tienen que sintonizarse con las energías nuevas que la Tierra está recibiendo. Tenemos que “acoplarnos”, sincronizarnos a ellas para avanzar (que es lo que se nos está pidiendo que hagamos… y nos resistimos a ello). ¿Y por qué o para qué? Porque es la única manera de que nuestra Conciencia se expanda a una más alta frecuencia de Luz donde no habrá más pensamientos destructivos.

Esta frecuencia más elevada es la del AMOR (la que identificamos como “Dios”). No es un proceso de comprensión a nivel mental, así que no te esfuerces en entender desde ahí; no tiene ninguna lógica, a no ser que digamos que ya el planeta se estaba yendo al traste sin remedio, y el ser humano se ha degradado a sí mismo a tal velocidad, que seres superiores de la Jerarquía Galáctica han tenido que verse obligados a intervenir para salvarnos ¿? … no, podemos simplificarlo, aunque cada uno -la Verdad- la puede interpretar y nombrar como mejor le resuene…

Dios que es Amor Puro, es la Energía Suprema de Pura Inteligencia en constante movimiento y transformación. Y existen unas “Bases Universales”, un Orden, que no podemos obviar ni transgredir y que necesitamos para evolucionar correctamente. Nosotros somos entidades de Luz con un alma eterna…

 

Hacia el Bien común

seres entrelazadosQuiero creer, como tantos otros, que estamos dentro de un proceso de cambio radical en la conciencia de los seres humanos.  Una vez tengamos alineados nuestros centros energéticos y hayamos armonizado los campos físico, emocional, mental y espiritual, habremos logrado una resonancia interna plena,  en sintonía con las frecuencias más elevadas de nuestro espíritu y esto significará vivir con un sentir unificado hacia el Bien común.

La ascensión de que se habla es un proceso, no un acontecimiento. Es un proceso de elevación y superación interna que atañe al cuerpo físico y nuestra naturaleza emocional. Uno debe deshacerse de la densidad del Ego y de la Mente. Disolver la ilusión del tiempo y trascender la duallidad. Todo ello para salir del sufrimiento gratuito en el que hemos caído por nuestra actitud egoísta y mecánica.

Para poder ampliar nuestra conciencia debemos utilizar conscientemente nuestro sistema energético. La espiritualidad es un camino de auto-conocimiento. Evolucionar como seres espirituales puede lograrse tomando conciencia de quiénes somos.

Para poder elevar nuestra vibración y acceder a un nivel de conciencia más elevado, debemos limpiar, desbloquear, armonizar y revitalizar nuestras energías, de otro modo -desde la densidad y poca energía- nos causaría resistencia, incomodidad, sufrimiento y confusión.

Para empezar debemos poner atención en nuestra alimentación, respirar de forma consciente y rítmica, ser agradecidos y tener una actitud positiva y de aceptación.

 

Las fases cíclicas de nuestro crecer

  Nosotros pasamos por  fases parecidas a las de la luna:

La fase del Ego donde la oscuridad domina y no somos capaces de ver la totalidad de nuestro Ser.

La fase del despertar de nuestra Conciencia y un hilillo de Luz nos deja ver nuestro interior. Comenzamos a vislumbrar…

La fase del  buscador espiritual  donde todavía no sabemos muy bien “qué” es lo que buscamos o qué se supone tenemos que encontrar, pero estamos en ello.

La fase del practicante espiritual, donde nuestra Luz y forma es creciente y concreta.

La fase del resplandor e irradiación de nuestra propia Luz… y como todo es cíclico y está en permanente movimiento, volvemos a comenzar, pero cada vez con más Conciencia, en un proceso ascendente e ilimitado.

Y volvemos a empezar pero cada vez se amplía nuestra capacidad de visión interior y nuestra perspectiva y la comprensión –de la vida y de nosotros mismos- se hace mayor.

Y  ante nuevas situaciones  difíciles que se nos presentan y  que nos parece  nos llevan al principio, nos damos cuenta que cada vez más tenemos  una amplitud de miras más desarrollada, más capacidad y claridad mental,  más sabiduría para gobernar los obstáculos, más confianza en nosotros mismos en todos los sentidos, …

Todo es cíclico en la Naturaleza y nosotros estamos dentro de ella. Nuestra libertad es la de poder evolucionar.

Estamos dentro de esta espiral energética que mueve permanentemente al Universo. Y esa misma poderosa energía se mueve también en nuestro interior, impulsándonos a que nos mantengamos sincronizados y sintonizados con “Ella”.

Esta energía primordial –que es también nuestra energía esencial- es la Energía del Amor Incondicional, que llamamos Dios.