En nuestro mundo personal hay un apartado dedicado a las mentiras, verdades a medias, fingimientos, engaños de diferente calibre, falsedades, … cuentos e invenciones.
Normalmente detrás de una mentira está el miedo a decir la verdad. Inclusive nos engañamos a nosotros mismos -nos mentimos- por no querer reconocer la realidad; tenemos miedo al dolor y al sufrimiento que nos puede producir el enfrentarnos a ella. O tenemos miedo a no sentirnos capaces de soportarla.
Puestos a hablar de mentiras, recapacitemos sobre esa actitud de callar o esconder la verdad. Podríamos ver que no somos mínimamente conscientes de cuán mentirosos somos… y de cuán ilusos e inconscientes procuramos mantenernos.
Y podemos hacer la prueba. Sólo por hoy, no voy a decir ningún tipo de mentira; voy a ser totalmente sincera y decir sólo la verdad. En última instancia puedo mantenerme callada si es que me piden mi opinión de algo, por ejemplo, y con lo que dijese podría molestar a alguien innecesariamente. Pero no voy a mentir.
Si hacemos esto cada día, nos daremos cuenta de qué bien uno se siente consigo mismo siendo sincero. Nos hace ser personas comedidas, sensatas, de corazón.

Todos, en mayor o menor medida, tenemos un apartado de ‘QUEJAS’ dentro de nuestro carácter. Es una actitud automática para llamar la atención. Y a veces está tan arraigada que no nos damos cuenta que justamente conseguimos lo contrario: nadie está dispuesto a soportar los lamentos de otros.
Yo me he sentido -y me he vivido- sin forma. He sido sustancia en el espacio sideral, de colores cambiantes, sin tener noción de si entraba o salía, de si me deshacía o rehacía y ni tan siquiera de si yo misma tenía una realidad o era un simple testigo casual de los entresijos del Universo… difícil de explicar por ser tan fuera de toda lógica lo experimentado.
La Madre Tierra sufre en sus entrañas tanto o más que los humanos en su superficie.
Mi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi ser ya conoce su camino. Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime su forma de manifestarse.
Las formas y todo lo material nos atrae, aun sabiendo que pertenecen al mundo de lo Ilusorio. Ponemos toda nuestra atención en las necesidades que vamos creando al mismo tiempo que decimos querer mejorar nuestra existencia. Intuimos que ‘algo’ no nos deja avanzar; nos sentimos velados a saber la razón y eso nos hace sentir confundidos o incapaces de intentarlo …
El despertar de la Conciencia abre las puertas a la ‘Presencia‘. Da igual cómo la llames o la identifiques, SIENTES SU PRESENCIA en tu interior con total certeza y ¡sabes¡ que es Ella -la divinidad en ti-.
‘Creemos’ que somos la Mente porque ella ya nos domina y gobierna de forma totalitaria.
A los hombres les resulta cada vez más difícil entender a las mujeres. No hace tanto que no tenían problemas porque la mujer estaba educada para ser sumisa, sacrificada, tolerante, abnegada, quedarse en la sombra, … todo por el bien de la familia, de los hijos, de la sociedad … era la actitud decente y angelical que se esperaba de ella …
REIKI no solo se utiliza en casos puntuales para aliviar enfermedades.