¿ Qué se puede hacer cuando el pasado dirige nuestra vida, anulando el presente y condicionando el futuro?
Nada puede cambiar el pasado. Por mucho sentimiento de culpa que tengas, por mucho que te auto-castigues y llores o te quejes.
Aunque cargues con él de forma sacrificada y con actitud de víctima, nada lo hará cambiar. Aunque lo justifiques o reniegues de él.
Y si algo hiciste mal pero tu arrepentimiento no te ha dado paz, aún pidiendo perdón mil veces, ahí estará como una losa, marcando tu vida.
Pero, en el momento en que te hagas consciente del absurdo que supone mantener con vida lo que ya no es y experimentes por ti mismo que sólo dejándolo morir -enterrándolo- habrá terminado, entonces es cuando te situarás en tu Presente, y desde tu Conciencia despierta, te liberarás y te harás dueño del momento y comenzarás a vivir plenamente. A esta vivencia se llama RENACER .
Puedes comenzar de cero creando esta transformación en ti:
Lleva toda tu atención al Centro de tu corazón espiritual -en el centro del pecho- donde se asienta tu Alma, donde está el templo sagrado de tu Espíritu; tu ser esencial.
Utiliza tu Tercer Ojo para visionar. Ve hacia adentro, hacia tu universo interior intemporal.
Transforma tu identidad desde «lo que yo tengo» a «lo que yo soy».
Respira hondo desde tu corazón y di «Yo Soy Amor». «Que todas las energías -pensamientos y sentimientos- que pertenecen al pasado sean liberadas, ahora».
Suelta tu pasado. Plántate en tu presente. Conecta con tu Ser y permite que discurra ante ti el campo inmenso de posibilidades que representa tu presente y tu por venir. Focalízate en todas las cosas buenas que hay en ti, tus capacidades y todo tu potencial.
Agradece.

Cuando no hay AMOR hay destrucción.
El secreto de la salud física, mental y emocional, está en el equilibrio entre las diferentes energías que nos estimulan o deprimen, que nos expanden y contraen … Como cuando no ponemos resistencia en los momentos en que la valentía y el miedo se juntan y dejamos que todo suceda naturalmente … como el vaivén de las olas en el océano…
Funcionamos por debajo de nuestras facultades naturales y nos hemos acomodado a ello sin tener aspiración a más. Todo ello por culpa de tener reprimidos nuestros cinco sentidos: Nos falta visión. La escucha es débil. El sentido del tacto poco utilizado. Perdido el del gusto y el olfato dañado o atrofiado.
«¡Niño estate quieto!» pretende ser una frase mágica pero no lo es. Los niños no están en estado de reposo ni un minuto; es normal, son niños, tienen mucha vitalidad. Lo malo es cuando a la fuerza se les obliga a estarse quietos y tienen que REPRIMIR su energía -que no saben canalizar o almacenar- … porque la infancia es la etapa de la vida para descubrir, curiosear, experimentar y dar rienda suelta a la imaginación…
Muchos de los problemas mentales de hoy en día son debido a la INADAPTACIÓN a una sociedad con un ritmo frenético y un propósito: COMPETITIVIDAD.
Vivimos la vida desde los supuestos. Damos por supuesto un montón de cosas que ni siquiera hemos expresado … ser queridos, ser comprendidos, ser felices …
Sería sencillo de reconocer la Verdad, pero nos hemos alejado demasiado de nuestra esencia.
Más de media humanidad vive desde la mente: desde el miedo, la inseguridad, el egoísmo …