Creando salud en nuestra vida

Tu habilidad para sanarte parte de tu intención y deseo por sanarte.

Tu voluntad y anhelo por sanarte debe estar unido al amor que sientes por tí mismo  y a la confianza absoluta en tu capacidad para la auto-sanación.

Hace falta  Paciencia. No contabilizar el tiempo ni tener expectativas.

Para restablecer  nuestra salud debemos atender y equilibrar  el cuerpo físico, la mente y el alma, que estando interconectados, nos irán señalando el mejor camino para tratarles adecuadamente hacia la salud y el bienestar.

Físicamente: comer alimentos frescos que crearán en nosotros energía. A la hora de dormir desconectar nuestra mente haciendo unas respiraciones de relajación. Caminar o hacer ejercicio todos los días para oxigenar nuestro cuerpo.

Mentalmente: Desarrollar nuestra mente ejercitando la concentración y la meditación. Desarrollar nuestra Conciencia siendo observadores de nosotros mismos, viviendo conscientemente nuestro Presente. Estar abierto a aprender cosas nuevas, cambiar hábitos, tener pensamientos positivos  y constructivos … cerrar heridas emocionales mediante el perdón.

Espiritualmente: Nuestra alma también necesita ser alimentada. El contacto con el corazón, donde reside el Amor y la Compasión, nos ayudará a establecer la paz y la serenidad de forma estable en nuestro interior. La oración, la meditación, la contemplación y quietud, nos ayudan a contactar con nuestro Ser esencial y eterno.

Moviendo nuestra energía vital creamos salud. Equilibrando nuestros centros energéticos creamos salud. Comiendo y durmiendo correctamente creamos salud. Ampliando nuestra visión de la vida, dándole un sentido y cumpliendo nuestro propósito de vida creamos salud. Expandiendo nuestra Conciencia creamos salud. Amar y ser amados es crear salud.

Ser saludables es ser felices.

 

 

 

Ejercicio Reiki para desarrollar la intuición

Reiki es una herramienta fantástica para abrir el chakra sexto de la intuición, el llamado tercer ojo.

Existen ejercicios sencillos que si se practican asiduamente, focalizándonos en el interior del entrecejo, llegará un momento en que se abrirá ese chakra y la Luz lo inundará.

La finalidad por aumentar nuestra   intuición es el de desarrollar nuestra capacidad innata de percibir algo claramente sin que necesariamente pase por nuestra mente. Más allá del razonamiento y de la lógica, esta Fuerza y Poder  despeja y nos da respuesta mandando luz allí donde estamos focalizados.

Muchos maestros de Reiki han desarrollado inclusive el don de la clarividencia y creo que toda persona que dedica tiempo a sí misma, con perseverancia y regularidad, haciendo el ejercicio de auto-sanación, lo puede conseguir en la medida que se involucre en ello al cien por cien.

EJERCICIO.- Se trata de poner las manos en cada chakra, comenzando por el de la coronilla hasta el chakra raíz. Cerramos los ojos.

Primeramente, con las manos en el corazón, pondremos la intención de alinear y equilibrar nuestros centros energéticos. Respiramos conscientemente de tres a cinco veces en cada chakra. Cuando exhalamos expulsamos las tensiones.  Concentramos todas nuestras energías allí donde pongamos nuestra atención. Vamos hacia nuestro interior para movilizar nuestros sentidos internos.

Llevamos nuestras manos al CHAKRA CORONARIO  cubriendo una el hemisferio izquierdo y la otra mano el derecho. Barbilla alta, cuerpo recto y posición cómoda. Respiramos de 3 a 5 veces focalizados en la cabeza.

Luego iremos bajando hacia los siguientes chakras y dejando nuestras manos ese tiempo de respiración consciente y lenta lenta. CHAKRA DEL ENTRECEJO. CHAKRA DE LA GARGANTA. CHAKRA DEL CORAZÓN. CHAKRA DEL PLEXO SOLAR. CHAKRA SACRO Y CHAKRA RAÍZ.

Al finalizar, y siguiendo con los ojos cerrados, dejaremos nuestras manos sobre los muslos con las palmas hacia arriba. Quedaremos en quietud durante diez minutos, focalizados en el tercer ojo. Los pensamientos, poco a poco, se irán aquietando y podremos experimentar -aunque sea por unos minutos- la paz interior.

Sólo por hoy

No es la vida la que nos distrae y por eso debemos salir del mundo exterior para meditar. No es este lugar peor que otro y los enemigos no son los demás.


La vida nos brinda la ocasión para forjar la actitud correcta en todo momento y lugar. No caigamos en la trampa del ego para justificar nuestras debilidades. Si no puedes sentarte a meditar, convierte cada acto de tu vida en una meditación; vive conscientemente cada momento de tu vida. Valora y agradece tu presente.

Por el Poder de la energía que lleva la intención y como dice la oración de Reiki  «Sólo por hoy seré amable. Sólo por hoy seré agradecido. Sólo por hoy seré paciente. Sólo por hoy…»

Y así, en ese sólo por hoy, iremos subiendo la montaña de la vida sabiendo que esa energía meditativa, cada vez mayor, es la que nos impulsa a avanzar y que cuando lleguemos a la cumbre nos uniremos definitivamente con la Divinidad en nosotros y en el Uno.

Primero transformación interna luego cambios externos

La vida es un reto, intentar ser mejor comenzando por amarnos a nosotros mismos es el mayor desafío, porque desconocemos lo que eso significa en profundidad y también porque nadie nos ha enseñado cómo hacerlo.

Enfrentarnos a nuestros sentimientos de culpa, a nuestras frustraciones, a nuestros sentimientos de impotencia, rabia, decepción, desencanto, resentimiento…. todas esas aflicciones que hemos ido acumulando, toda esa amargura silenciosa que se ha ido depositando en nuestros órganos y han ido aplanando nuestro entusiasmo por la vida y debilitando el amor por nosotros mismos…  ¿estamos realmente interesados en salir de ese pozo de infelicidad disfrazada?

Decimos que queremos hacer cambios en nuestra vida. Nos decimos a nosotros mismos que ya no podemos seguir así, arrastrando la insatisfacción, el cansancio mental… Quisieramos hacer reformas en nuestra vida pero …

La realidad es que no sabemos por dónde empezar o nos da miedo ver lo que hemos estado tanto tiempo escondiendo, por miedo, ¡tantos son  los miedos que nos paralizan! …

En la Terapia Regresiva vamos al subconsciente bajando unas escaleras que nos llevan a nuestro Jardín Interior. Preguntamos cómo es nuestro jardín, y en forma de símbolos podremos interpretar  y ver donde hemos escondido lo que en algún momento nos hizo daño o nos dio miedo, todo lo que no hayamos podido superar o transformar en  comprensión y perdón, hacia los demás y hacia nosotros mismos.

Todo lo que está afectando a nuestra vida no debemos ignorarlo por más tiempo. Ahora toca el trabajo de transformación interna más que de cambios externos.

 

 

Energías que enferman el cuerpo físico

Vergüenza. Humillación. Resignación. Envidia. Soberbia. Cólera. Celos. Frustración. Miedo a dar. Desconfianza.  Baja autoestima. Sensación de vacío y abandono. Amargura. Victimismo. Pesimismo. Soledad. Tristeza. Rabia. Odio. Rencor. Desesperanza. apatía. Obsesión. Fobias. Miedos. Ansiedad. Aislamiento, Inseguridad. Depresión. …

Todas estas energías -emociones y sentimientos- van envenenando o bloqueando nuestros órganos. Por ejemplo, la irritabilidad y rabia tiene que ver con el hígado. Los miedos con los riñones. El odio con el corazón. La timidez y falta de expresión con la garganta…

Las Flores de Bach son remedios florales que nos ayudan a liberamos de toda capa emocional negativa y deshacernos de los patrones adquiridos que nos limitan. Es posible utilizar las Flores de Bach como medicina preventiva ya que nos ayuda a conocernos a nosotras mismas y así conseguir un equilibrio emocional estable.

Se podría dividir en cinco grupos las diferentes emociones relacionadas con las esencias florales. Para poder identificarnos y trabajar nuestras deficiencias y excesos, sanando con las Flores de Bach nuestras heridas emocionales.

Diferencias básicas y clasificación de los 38 remedios bajo los títulos de:

Miedos. Rabia. Cavilación. Depresión. Ansiedad.

  • ¿Cómo reconocer los distintos miedos, dónde y cómo se generan. Qué Flores los desbloquean y disuelven?
  • Los diferentes matices de la depresión, dónde y cómo se desarrolla…
  • El pensar demasiado. La actitud ligada a pensamientos torturantes.
  • El exceso de emociones consume las energías y nos lleva al agotamiento.
  • Los grados de la Ira y cómo se desarrolla si no la atajamos
  • La rabia es tristeza actica y la tristeza es rabia pasiva…
  • Angustia. Ansiedad.  Depresión.
  • ¿Dónde se localiza la frustración, el resentimiento, las fobias …

Existen diferentes herramientas para conocernos a nosotros mismos. Y también existen medicinas naturales excelentes que son complementarias para conseguir la salud y el bienestar perfectos.

Deshacernos de lo que enferma es renovar los deseos de vivir plenamente.

Escuchar el miedo del niño.

Los miedos no son  visibles pero son concretos. A un niño no le satisface ni le ayuda la respuesta de «eso son tonterias»…

Los miedos racionales son necesarios porque nos hacen precavidos, previsores y cautelosos en su justa medida. Lo contrario serían los miedos irracionales y sin fundamento que magnifican cualquier pensamiento de temor y que, si la mente se desborda, puede llevarnos a sentir terror y pánico, sin causa que lo justifique.

Los miedos toman forma cuando la mente es débil o no está formada -como en los casos de los niños. Los niños necesitan respuestas claras. Los niños no son tontos simplemente les falta información… pero los adultos zanjan la cuestión diciendo «eso son tonterías».

Si son dados  a fantasear con energías negativas; terminan atrayendo  lo que se teme. En este caso, para desarrollar la mente y dirigirla correctamente, hay que enseñarla a centrarse, concentrarse y tomar hábitos de pensamientos positivos.

La inmensa mayoría de los niños desde su corta edad tienen miedo a algo concreto o a cosas imaginarias. Normalmente se intenta razonar con ellos para quitar los miedos. Les decimos, ante el miedo a los perros; «no seas tonto,  si no te va a hacer nada». Ante la oscuridad de la noche «ay que miedica eres, los fantasmas no existen…». Ante el médico y la jeringuilla «no te va a doler, tonta»…

Una cosa más, de lo mucho que se podría hablar sobre el tema, pero enfocándolo a los niños. Están los miedos que los niños perciben en los mayores pero que ellos, aún sin entender qué pasa, asumen y adoptan, produciéndoles inseguridad, confusión y temor a lo desconocido o al futuro. Por ejemplo, el miedo y ansiedad del padre a perder su empleo…

Los niños necesitan vivir en un ambiente de estabilidad emocional. Es nuestra responsabilidad procurárselo. Es mucho mejor hablar, de forma positiva,  de los temas que preocupan a la familia y hacerlos partícipes y no que ellos respiren y perciban, desde el silencio,  una atmósfera donde el miedo y la ansiedad envuelve a los mayores y no saben por qué.

 

 

 

La medicina del alma

¿En qué parte del cerebro están localizadas las creencias? ¿Dónde los patrones de comportamiento heredados? ¿Cómo reconocer nuestro ser esencial, nuestra naturaleza y eliminar todo lo que nos ha sido impuesto?

Vamos a evaluar nuestra historia personal y vital. Vamos a descubrir el problema central que nos impide avanzar… que obstaculiza alcanzar la felicidad y paz interior… vamos a ser simplemente  quienes somos.

Los acontecimientos de nuestra vida que nos marcaron, creando bloqueos emocionales, podemos eliminarlos. Podemos también deshacernos de nudos de energía negativa que no están permitiendo que fluya libremente la energía en nosotros.

Existen terapias holísticas que te orientan hacia la auto-sanación para aprender desde la observación a tomar conciencia de tí mismo. Dedicarte  tiempo, es el primer paso para alimentar la autoestima; escuchar tu interior, cómo me siento… desde la sinceridad del corazón, no desde la queja de la mente.

La tristeza del alma se percibe cuando nuestro estado de ánimo es bajo, cuando la ilusión y el entusiasmo por la vida se van apagando sin darnos cuenta hasta que finalmente se manifiesta en el cuerpo mental como depresión o cansancio físico y  mental sin causa aparente.

Los desequilibrios del alma los sentimos físicamente como ansiedad, angustia, vacío…. son síntomas psicológicos que experimentamos ante las desilusiones, las pérdidas y por reprimir experiencias traumáticas.

Los sentimientos y emociones no están separados del resto de nosotros mismos. El conflicto nace cuando parte de nosotros se resiste a ver, se resiste a enfrentarse a las situaciones que no sabe cómo resolver. Y aparece el sufrimiento, los miedos.

El núcleo de nuestra esencia es el alma.  Ella reconcilia las intenciones con las acciones, los deseos con la voluntad y lo que somos con lo que desearíamos ser. La mejor medicina del alma es el Amor, la Compasión, la Aceptación y la adaptación.

El Camino hacia la sanación es conocernos a nosotros mismos y aplicar los remedios que el alma, desde la Fuente de Sabiduría del corazón,  nos brinda.

 

 

Nivel de humanidad

Mi actuación va ligada a cómo me siento conmigo misma: mi felicidad, mi autoestima, mi paz interior… ¿no es eso lo que estamos buscando?  Entonces, cómo es mi proceder como persona.

Debería ser innato en todo ser humano el sentido de integridad que lleva implícito la correción en el actuar; el deber y respeto hacia uno mismo,  hacia los demás y hacia el entorno. Pero claro, tener ese alto nivel de humanidad significa que no se ha perdido la conexión con el espíritu que nos da la vida y nos hace eternos.

Actuar con dignidad requiere fortaleza de carácter, mente clara, comunión con mi Ser y estar centrados en el corazón. Porque mi dignidad e integridad son las que marcan mi actuar; no tengo dudas de lo que es correcto e incorrecto y ningún interés por debajo de mi honestidad y sinceridad hará que me olvide del deber que tengo para conmigo mismo.

Mi Ser sabe lo que es correcto e incorrecto. Sabe cuáles son mis responsabilidades y deberes. Si mi yo-personaje  ha ido tomando poder  y mando,   alejándose de su Ser esencial, es cuando en mí entra el conflicto, la confusión y un sentimiento de infelicidad me va envolviendo.

Si no existe  conciencia de mí mismo, tengo que hacer un camino hacia la reconexión. La cuestión  está en no demorar más esa introspección para hallar a nuestro ser.

¿Cuáles son los deberes que tengo conmigo mismo? Cuidar de mi salud física, de mi bienestar, crear paz interior, ser feliz, amar y ser amado. Son mis deberes y son mis derechos también. No me lo puedo negar.

¿Cuáles son mis deberes hacia los demás? El respeto y dedicación a las personas más cercanas y también a todos los demás seres vivos, a la sociedad, al planeta, la Madre Tierra…

Midamos nuestro nivel de humanidad. Reconectemos con nuestra esencia. Cumplamos con nuestros deberes para que nos sintamos en paz con nosotros mismos.

Construyendo el Presente

La vida hay que aceptarla como viene, creo que es la verdad más inteligente y sencilla que uno puede aplicar en sí mismo. Aceptarse a sí mismo y aceptar a los demás como son, sin permitir que la mente complique las cosas analizando más de lo necesario.Y a veces tenemos que construir puentes entre las personas y entre nosotros y las situaciones difíciles de manejar.

El pasado ya poco importa; sucedió y nada se puede corregir en él. El futuro no existe. El futuro será según nosotros vivamos nuestro Presente. Así que, vivamos nuestro Presente, de forma consciente y con entusiasmo. Agradecidos. Valorando lo bueno que la vida nos brinda Hoy.

Estemos abiertos a aceptar el arrepentimiento de los demás. Nada es inamovible y estático. Nuestros corazones  unas veces están cerrados y otras veces abiertos; palpitan físicamente. Pero también emocionalmente, alternativamente, se contraen por miedo y desconfianza y luego se dilatan queriendo dar y recibir amor.

Los seres humanos o somos muy mentales o somos muy emocionales. Nuestro cada día se mueve entre esos dos estados y tanto la mente como el corazón nos dominan llevándonos a veces a esos dos extremos. Pero tenemos la capacidad de encontrar el equilibrio entre esas dos Fuerzas. A eso le llamariamos conseguir la PAZ INTERIOR y una vida estable.

Disfruta de tu Presente. No te preocupes innecesariamente por tí y por los demás. No te castigues más. Recuerda y valora lo positivo de tu vida y disfrutalo. Agradece. No hay razón para estar triste: tienes un Presente y un porvenir COMO TU QUIERAS QUE SEA. TU LO ESTAS CONSTRUYENDO.

La Meditación

Para nosotros occidentales no es nada fácil la práctica de la Meditación, que tanto nos aconsejan ahora,  porque ya nacemos con el estigma de que hay que HACER. Ya desde niños nos gritaban «niño no estés parado sin hacer nada!».  Nos grabaron a fuego de que somos según hacemos y tenemos. Por eso nuestra mente siempre está en ebullición midiendo, controlando, calculando, planeando… el estado contemplativo se valoraba como «eres un vago».

No es nada fácil, más bien nos crea ansiedad y frustración. Abandonamos la práctica porque nos duele la espalda y las rodillas y no conseguimos estar más de tres minutos quietos… quisieramos poder meditar, hasta nos da envidia sana por los que dicen que meditan media hora…

Pero, qué es exactamente la meditación y cómo conseguir estar sentados sin hacer nada.

La Meditación se consigue con la doma del Ego-Mente.No se puede imponer como obligación. No debemos dejar que la mente entre en el juego de rebelarse y boicotearla.

Tenemos que desear grandemente conseguir la paz interior en nosotros. Y confiar que la meditación nos lo va a proporcionar. A partir de ahí la clave está en la paciencia y la perseverancia.

No forzar nada. El primer día es suficiente el tiempo que podamos estar en quietud y disfrutar del silencio, aunque los pensamientos se arremolinen en nuestro cerebro, sólo seremos observadores pacíficos. Que sólo hemos estado tres ó cinco minutos, suficiente. Cada día nos pondremos nuevamente con la intención de  meditar sin sobrepasar nuestra capacidad de estar en quietud e iremos añadiendo minutos acorde al flujo natural de nuestro ser.

Teniendo presente que la Meditación nos lleva al estado de Quietud y de pacificación de nuestros pensamientos.
La Meditación sería el vehículo que nos lleva hasta nuestro Ser esencial.
La Meditación abre las puertas celestiales en ese instante que conseguimos trascender la materia.