¿Qué es la Nueva Conciencia?

reiki, corazon de luzLa Nueva Conciencia es la Luz de Amor Puro que nos guía y alumbra si elevamos nuestra frecuencia vibratoria. Es la Luz que entra y se expande en nuestro corazón espiritual para que experimentemos y nos concienciemos de que somos seres de luz.

En esencia, en la nueva Conciencia  está  la libertad de Ser. Está la capacidad de ir más allá del pensamiento y de todo condicionante. Para entrar en la Nueva Conciencia hay que desarrollar los cinco sentidos y llevarlos hacia adentro para SENTIR y ESCUCHAR y VER desde el interior, donde está el sentido de la Intuición. Se requiere hacer una transformación desde el corazón; vaciarnos del Ego para llegar a descubrir la Compasión en nuestro interior.

Hay tarea por hacer si queremos situarnos en el camino de la Nueva Conciencia:

Tenemos que aprender a ser Observadores de nosotros mismos.

Tenemos que estar atentos al momento presente  y vivir de dentro hacia fuera.

Tenemos que tener una dirección para dirigir la mente y deshacer las resistencias que el Ego intenta imponer.

Tenemos que conocer cuál es nuestra naturaleza,  enfrentarnos a nuestras sombras y aceptar lo que no podemos cambiar.

Debemos ser auténticos con nosotros mismos. No más mentiras, auto-engaños ni disimulos.

Tenemos que dejar de pedir o planear desde la mente. No juzgar a los demás ni a nosotros mismos.

Y por encima de todo, amarnos a nosotros mismos y a los demás.

Todo ello nos proporcionará paz y plenitud interior. Descubrir el sentido de la vida.

(del curso «Entrenamiento para la Nueva Conciencia»)

 

Liberar y renacer

mujer azul esfera¿Quién quiere seguir viviendo en el sufrimiento y el conflicto continuo? ¿Quién quiere liberarse, de una vez por todas, de llevar una vida de sobre esfuerzo, ansiedad e infelicidad?

Para que suceda una transformación en nosotros y  poder comenzar una nueva vida, para ello, tenemos que centrarnos en nosotros mismos y hacernos conscientes desde dónde partimos y hacia dónde queremos ir. Reconocer nuestras deficiencias y nuestras cualidades. Aceptar  nuestra naturaleza y comenzar a funcionar y vivir desde quien somos, no desde quienes creemos o deseamos deberíamos ser.

Este renacer voluntario y a la vez al que somos empujados a realizar,  porque sentimos es el momento, precisa de una guía. Para comenzar, tenemos que cambiar hábitos y formar nuevos: Necesitamos de fuerza de voluntad. Necesitamos de una mente clara y estar atentos.

Comenzamos a tomar conciencia de que nos faltan muchas cosas para poder salir de la vida sin sentido  que hemos creado.  Comenzamos a tomar conciencia de que no sabemos nada; y éste es el punto de partida, cuando reconocemos nuestra ignorancia y nuestro ego deja de poner resistencias.

Tenemos que educar y desarrollar la mente;  ponerla en su sitio, a nuestro servicio. «Yo no soy la mente, tengo una mente».

Tenemos que desarrollar nuestro cuerpo emocional; aprender a no identificarnos con el personaje y poder crear un estado interior de paz.

Podemos desarrollar la intuición  y  otras facultades superiores, al conectar mente-corazón, para darle un sentido firme a nuestra vida.

Es posible. Esta Tierra -la Madre Tierra- nos ha recibido generosamente para que seamos felices; siendo agradecidos, siendo respetuosos con ella, con nosotros mismos y con los demás.

Ahora toca deshacer lo aprendido; el programa de  poseer. Ahora toca construirnos una nueva vida con el objetivo de ser, desde nuestro Ser original y esencial.

Renacer es la liberación de nuestro espíritu eterno y su reconexión con la divinidad universal.

 

 

El karma positivo y negativo

ser, geometria sagradaCada persona nace con una naturaleza en particular; viene a este mundo  con dones (karma positivo: lo ya ganado) y dificultades por las que tiene que pasar (karma negativo: lo que le falta por aprender).

Desde el libre albedrío usaremos nuestro potencial y capacidades con una actitud de resistencia e inconsciencia o utilizando todo ello como combustible para crecer y evolucionar.

Nos ha sido concedido un vehículo para cumplir con nuestro trabajo: el cuerpo físico. Al descender a este plano material, ante tal densidad energética,  nuestra Conciencia quedó relegada y resulta dificultoso remontar y recuperar   al Ser que ya somos.

Establecer  esa conexión con nuestro cuerpo espiritual -con nuestro Ser original- es lo mejor que podemos hacer si queremos avanzar; vivir como  seres  humanos y recuperar nuestra parte divina.

Honrar la vida, ser agradecido y meditar, nos ayuda a mantenernos Presentes.  Sentir la Presencia del espíritu que nos une al Todo, es lo que da sentido a la vida y crea Dicha en nuestro interior.

Nada ocurre por casualidad. Nada. Todo está dentro y sujeto a un Orden y Plan  Superior que nuestra limitadísima mente no puede alcanzar a comprender. Sólo cuando fusionamos nuestra conciencia a la conciencia universal somos capaces de entender que somos parte de un Todo; la Energía Creadora del Amor Puro, que llamamos Dios.

 

No estés ausente

hombre alto cimaNo dejes pasar la vida sin vivirla plenamente.

Respira conscientemente.

Pon atención en las fosas nasales mientras respiras y sitúate en este momento.

Ahora deshazte de las tensiones que hay en tu cuerpo para dejar espacio a lo nuevo.

Lleva tus cinco sentidos hacia tu interior y siente: estás vivx.

Cambia el sentimiento de opresión y limitación por ESPACIO … expande la Conciencia de Ser. Sal de la mente y siente.

Permítete ser quien eres.

Ve al centro de ti mismx.

Agradece.

Tu eres el dueñx de tu destino. De tu felicidad.

Desde la aceptación de lo que no puedes cambiar.

Sé feliz.

 

La fuerza del subconsciente.

mujer respiracionSi vivimos inconscientes de nuestro cuerpo físico, nuestra mente también funcionará de forma mecánica. Emocionalmente, también reaccionaremos mecánicamente. Y si todo ocurre a nivel inconsciente, ¿acaso sabemos qué sentido tiene la vida?

Nuestra mente consciente representa un 10% de nuestra personalidad y de nuestra capacidad pensante. El subconsciente representa el restante 90%.

Respiramos de forma automática así como muchas otras funciones de nuestro cuerpo físico. Caminamos, comemos y hacemos cientos de cosas a las que no prestamos la debida atención y es nuestro subconsciente el encargado de hacerlas. Desde nuestro nacimiento y seguramente ya antes, nuestro subconsciente ha estado almacenando información de todas las experiencias que va vivenciando, pero que quedan sin procesar. Así es cómo nos vamos limitando pues son los miedos los indicativos para no volver a experimentar nada nuevo.

Todo está grabado en nuestro subconsciente; formando patrones de conducta  y actitudes muchas veces rígidas, erróneas, pero de las que nos sentimos incapaces de cambiar o salir de ellas.

Tomar conciencia del mecanismo de nuestra mente, dejar de identificarnos con el yo-ego  y aprender a crear nuevos hábitos, será una gran oportunidad para hacernos dueños de nuestra vida y felicidad.

Comencemos por hacer una respiración consciente. Vamos a llevar los cinco sentidos hacia nuestro interior y poner atención en lo que vemos, escuchamos, sentimos, percibimos, olemos …. vamos a despertar y hacernos conscientes de que estamos vivos. Y seamos agradecidos por ello.

 

Carácter, personalidad y yo

ser lucesSi sientes que fluyes con la vida y si sientes que tu corazón ha entrado en un estado de alegría; estás fluyendo en el plano superior del no-tiempo, desde tu Ser.

Salgamos del plano material donde el yo inferior -el ego- está en lucha continua; calculando, especulando, juzgando y criticando, dentro de un espacio limitado por sus propios miedos e inseguridades. El plano material del yo inferior es donde el sufrimiento crea un estado de resistencia e inmovilidad; tensiones, preocupaciones, disgustos, rabietas, y un sin fin de energías negativas que alimentan y bloquean nuestros órganos y nuestros cuerpos mental y emocional.

Separémonos del Ego. Aprendamos a aquietar  la mente, dirigirla y tener poder sobre ella. ¿Quién? El Ser esencial, original y eterno que habita en este cuerpo físico. No somos el cuerpo físico, no somos la mente. Tenemos un cuerpo físico a nuestro servicio. Tenemos una mente a nuestro servicio. Tenemos emociones, un carácter y una personalidad que podemos rectificar y armonizar con nuestro Ser.

 

Nuestro propósito de vida es evolucionar, somos seres espirituales; somos seres de Luz.

 

 

Mi trabajo como maestra de Reiki

reiki chokureiComienza un curso de Reiki con personas que no conozco personalmente y que vendrán llenas de expectativas e ilusiones. Yo les hablaré y les transmitiré poder de creer en ellos mismos y fuerza para adentrarse en este nuevo Camino de auto-realización.

Les haré contagiarse de las energías que impulsan a expandirse e ir más allá de los límites de la Razón. Perder el miedo y permitirse cambiar la percepción limitada que tienen de sí mismos. Y visionar el alma palpitando con el Universo.

Les ayudaré a despertar su ser esencial y que experimenten un estado de supraconciencia en donde la comprensión de las cosas se produce de forma directa al corazón para poder ver  su relatividad .

Aprenderán a permanecer abiertos a la intuición, extendiendo y ampliando la comprensión más allá de las formas. Y es así como se marcharán; con una energía nueva, que durante 21 días trabajará en ellos para elevar su Conciencia y a partir de ahí, cada día vivirán con asombro cómo su cuerpo deja de estar dominado por conceptos mentales.

Después, cada vez más, fluirán con fuerzas superiores que les guiarán y protegerán. No actuando más por lo que «debería ser» sino por lo que es.

Tiempos vividos

indigena peruano (morfi Jimenez)Decidí hacer un viaje a Sudamérica convencida de que encontraría allí -en algún lugar- a un maestro espiritual que me ayudase a darle sentido a mi vida. De esto hace 35 años. Me sentía decepcionada, confundida, perdida … era el momento de comenzar una nueva etapa, además de que tenía el convencimiento de que eso era lo que tenía que hacer por mucho que la gente de mi alrededor me dijese que era una locura. Me llevé únicamente lo que cabía en una mochila.

Recorrí en una furgoneta desde la ciudad de Buenos Aires en Argentina, cruzando Uruguay hasta   Brasil.

Estando en Sao Paulo iba a comer a un restaurante  perteneciente Michio Kushi,  creador de la filosofía de vida que incluye la alimentación  macrobiótica. Allí me presentaron a un profesor de teología de la universidad que vivía cerca de la selva donde habitaban los indígenas y él tenía la dispensa del Papa para oficiar misa además de   alfabetizarlos …

Me ofreció ir a vivir allí y ayudarle en esa tarea de alfabetización.  No me lo pensé dos veces. ¡Eso era lo que estaba en mi destino! -me dije. Rápidamente interpreté -según mi mente fantasiosa- que mi propósito de vida estaba allí para ayudar a los indígenas del lugar. ¡Dios mío, gracias por tan maravillosa oportunidad! , me sentía excitada de emoción.

Resumiré esta experiencia tan … ¿fabulosa? – en pocas palabras: estuve allí únicamente diez días .

Fue tan intenso que tuve la sensación de que fue toda una vida.

Cuando fui a saludar a las personas del lugar, se me cayó el alma a los pies de tanta vergüenza que sentí. Personas de gran corazón, humildad y  sabiduría de la tierra. Me sentí insignificante a su lado porque lo que ellos me ofrecían, desde su corazón puro sin dobleces, tenía muchísimo más valor que lo que nosotros -personas del mundo desarrollado- pudiésemos enseñarles. Su dignidad, su autenticidad. … No hay palabras para explicarlo pues nosotros desconocemos lo que es la generosidad y el amor desinteresado, que ellos sí profesan.

El tiempo se dilató en el espacio y tuve la sensación de haber vivido toda una vida en un instante.  Tuvo cabida, en diez días, sensaciones tan intensas, experiencias tan sorprendentes, que rompieron todo esquema mental en mi.

Fue suficiente. Volví a España todavía muy desconcertada. Necesité tiempo para asimilar e integrar esas vivencias. ¿Qué enseñanza saqué de todo esto?  Todo lo que quería descubrir y todo lo que tenía por aprender  ya estaba en mí.

Pequeño test sobre la actitud.

hombre y caballoTenemos una opinión incompleta y hasta distorsionada o  desvalorizada sobre nosotros mismos.

Han ido pasando los  años  y nos hemos ido cargando de ideas y creencias que normalmente son de otros. Hemos adoptado una personalidad, de forma inconsciente, nos hemos ido adaptando a nuestro entorno.

Y han ido sucediendo cosas en la vida, inesperadas, para las que no estábamos preparados pero  que nos han afectado y obligado a reaccionar y solucionar, más o menos, mejor o peor, para poder seguir adelante.

La actitud que tenemos ante la vida, se ha formado por el cúmulo de todo eso. Y decimos «yo soy así» pensando que no hay posibilidad de cambios.  La actitud es la que decide si veo que la vida es bella y vale la pena vivirla o siento que es mi enemigo y vivo a la defensiva, aislándome de los demás. La actitud mía ante la vida es la que me hace ser una persona agradecida y alegre o hace que me convierta en una persona amargada y negativa.

Me hago consciente de que la actitud es clave para crecer y ser feliz. Elijo mi actitud y aumento mi capacidad de decisión. Y me hago responsable de tener un buen carácter. Yo Soy el creador de mi estado de ánimo.

Así que soy Observador de mi mismo y respondo con toda sinceridad:

¿Cómo definiría mi carácter?

¿Qué me gusta más y qué me gusta menos de mi carácter?

¿Cómo me siento en este momento?

¿Qué hábito de mi debería ir cambiando porque no me beneficia?

¿Qué puedo agradecerle a la vida?

¿Me siento seguro y sin miedos?

¿Puedo tomar la decisión de mejorar?

 

 

Identificados con el personaje

hombre rostro rotoLa primera trampa que nos pone la mente es que nos hace creer que es suficiente con acumular información y conocimiento. Pero SABER sólo desde el cerebro es como almacenar alimentos en la nevera y no comerlos con la finalidad de nutrirnos.  Si, tengo de todo en la despensa ¿cómo es que estoy sintiendo hambre?

 ¿Quién está viviendo mi vida por mi?

Y ahí estamos, viviendo desde la conciencia del Ego; identificados con el personaje  creado por la mente y todo lo circunstancial y externo a  nuestro ser esencial. Así estamos, dirigidos por la mente-ego, confundidos, sintiéndonos perdidos. Y se cree uno que  lo normal es que la mente-ego sea quien nos gobierne, cuando en realidad es sólo una identidad pre-fabricada … ¿Es que hay algo más que el yo? 

El conflicto y malestar con nosotros mismos (sin que le encontremos razón) nace de ese distanciamiento  y del Ser que ha sido fragmentado.

¿Qué parte de mi está disconforme conmigo mismo? No sé quién soy y eso me lleva a no sentirme  dueño de mi vida (miedo, ansiedad e inseguridad) y eso me lleva a sentir que mi vida no tiene sentido … convirtiéndose todo ello en un círculo vicioso de infelicidad.

Lo importante, el primer paso a dar, es hacerse consciente de que no somos la Mente, que no somos el cuerpo físico; tenemos una mente que debemos poner al servicio del Yo Superior y desarrollarla para nuestro Bien,  con el propósito de  evolucionar. Y tenemos un cuerpo físico como vehículo de nuestro Ser,  del que nos tenemos que hacer responsables.

Tiene que haber un enfoque unificado de mente-corazón. Es la única forma de sentirse finalmente realizado, en paz consigo mismo; feliz.  Es así como sucede finalmente la fusión con la energía cósmica creadora del Amor universal y de la que somos parte.

La conciencia del Ego queda atrás cuando hemos vencido todas las resistencias del Ego. Ahora sentimos cómo se expande nuestra  Conciencia del Ser Esencial; se trata de la conexión mente-corazón-alma.

El núcleo de la Mente es el Discernimiento y el núcleo del Corazón es la Autenticidad. Estos dos valores y potencialidades son las que despiertan y abren camino a  la CONCIENCIA encargada de activar la sabiduría innata que hay en nosotros. Todos los ingredientes están ya ahí en nosotros. No hay nada que buscar afuera. Sólo tenemos que entrar en el proceso del Despertar y conectar estos Pilares entre sí de forma armónica y equilibrada.

Comenzar de CERO para hacernos conscientes de nuestra esencia. Hacemos  un aprendizaje hacia la Conciencia del Ser.