Más de media humanidad vive desde la mente: desde el miedo, la inseguridad, el egoísmo …
De la otra media mitad, un por ciento elevado, tiene una mente débil: es vulnerable, no sabe pensar ni tomar decisiones, es servil hacia los que tienen poder.
Sólo un pequeño colectivo de seres humanos vive desde el corazón y desde la compasión real.
Así que, el sufrimiento que la inmensa mayoría padece es debido a un posicionamiento erróneo ante la vida. No es que la vida sea cruel, somos los humanos con nuestro comportamiento, los que hemos creado un infierno aquí en la Tierra.
Y ese es el mensaje de hoy; hacernos conscientes de nuestra realidad, fortalecer nuestra voluntad de crecer y madurar, conectar mente-corazón para tener una mayor claridad y conocimiento sobre nosotros mismos …
Esa es la tarea más urgente: no dejar nada al azar, ser responsables de nuestra salud física, mental y emocional -es posible-.
Somos una hermosa ola en el gran Océano de Vida -en movimiento continuo-. Aceptamos el vaivén al que estamos sometidos en este mundo de la Dualidad.

En nuestro mundo personal hay un apartado dedicado a las mentiras, verdades a medias, fingimientos, engaños de diferente calibre, falsedades, … cuentos e invenciones.
Todos, en mayor o menor medida, tenemos un apartado de ‘QUEJAS’ dentro de nuestro carácter. Es una actitud automática para llamar la atención. Y a veces está tan arraigada que no nos damos cuenta que justamente conseguimos lo contrario: nadie está dispuesto a soportar los lamentos de otros.
Yo me he sentido -y me he vivido- sin forma. He sido sustancia en el espacio sideral, de colores cambiantes, sin tener noción de si entraba o salía, de si me deshacía o rehacía y ni tan siquiera de si yo misma tenía una realidad o era un simple testigo casual de los entresijos del Universo… difícil de explicar por ser tan fuera de toda lógica lo experimentado.
La Madre Tierra sufre en sus entrañas tanto o más que los humanos en su superficie.
Mi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi ser ya conoce su camino. Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime su forma de manifestarse.
Las formas y todo lo material nos atrae, aun sabiendo que pertenecen al mundo de lo Ilusorio. Ponemos toda nuestra atención en las necesidades que vamos creando al mismo tiempo que decimos querer mejorar nuestra existencia. Intuimos que ‘algo’ no nos deja avanzar; nos sentimos velados a saber la razón y eso nos hace sentir confundidos o incapaces de intentarlo …
El despertar de la Conciencia abre las puertas a la ‘Presencia‘. Da igual cómo la llames o la identifiques, SIENTES SU PRESENCIA en tu interior con total certeza y ¡sabes¡ que es Ella -la divinidad en ti-.
‘Creemos’ que somos la Mente porque ella ya nos domina y gobierna de forma totalitaria.
A los hombres les resulta cada vez más difícil entender a las mujeres. No hace tanto que no tenían problemas porque la mujer estaba educada para ser sumisa, sacrificada, tolerante, abnegada, quedarse en la sombra, … todo por el bien de la familia, de los hijos, de la sociedad … era la actitud decente y angelical que se esperaba de ella …